DAMASCO

Siria – Damascus  /  DAMASCUS

 

La capital siria de Damasco está situada a 80km. hacia el interior de la costa mediterránea. Está bañada por el río Barada y protegida por las montañas del Anti-Líbano.

 

En el 64 a.C. Pompeyo conquistó estas tierras e incluyó a Damasco en la confederación de ciudades conocida como Decapolis. En el 37 d.C. Calígula decidió entregar Damasco al rey nabateo Aretas IV Philopatris, que gobernaba desde Petra.  Con la conquista por Roma del reino Nabateo, en el 106 d.C., Damasco volvió a integrarse en la órbita romana. Damasco siempre ha estado ligada al comercio; por su territorio pasa una de las rutas comerciales más importantes de la Antigüedad, conectando China y la India con África, Oriente Medio y Europa. En el 222 d.C. fue elevada al rango de colonia por el emperador Septimio Severo.

 

Escasos vestigios podemos contemplar de la presencia romana en Damasco, dado que la antigua ciudad romana se encuentra unos tres metros bajo la moderna capital siria. Una de las puertas de acceso a la ciudad amurallada, la puerta Oriental (Bab Sharqi) es de origen romano, siendo levantada en el siglo III d.C. En el interior de la ciudad, nos encontramos con las impresionantes ruinas del Templo de Júpiter, a las puertas del Al-Hamidiyah Souq. Los romanos levantaron este templo en el lugar donde previamente existía otro, del siglo IX a.C., dedicado al dios Haddad. Posteriormente fue convertido en basílica cristina dedicada a San Juan Bautista y luego transformada en la mezquita Ummayad, también conocida como la Gran Mezquita de Damasco. Gracias a su  continua transformación, los muros del templo han llegado hasta nuestros días. También podemos contemplar un largo lienzo de la muralla romana, que se extiende desde Bab al-Salam hasta Bab Tuma, o alguna de las torres originales de la ciudad, la torre Nureddin al sur y la torre al-Saleh Ayoub al este. Por desgracia, la guerra civil que asoló Siria desde 2011 golpeó también esta importante herencia cultural, como lo demuestran los daños sufridos por la Gran Mezquita, que en abril 2013 sufrió la destrucción de su minarete.

 

Damasco. Templo de Júpiter (foto: Varun Shiv Kapur)

 

La actual Straight Street, su nombre viene de la conversión de San Pablo en esta ciudad, fue, en su momento, la Via Recta, el cardus maximus de Damascus, lugar inexcusable de tránsitos de miles de comerciantes y caravaneros, con una longitud de un kilómetro y medio. En la intersección de esta calle con Al Shallah Lane se encuentra un arco romano, excavado y reconstruido en 1947.

 

Damasco. Arco romano (foto: krebsmaus07)

 

En el Museo Nacional de Damasco, destaca la Sinagoga de Dura Europos, del siglo II d.C. traída íntegramente desde su lugar de origen a la capital siria. Cuenta con frescos que relatan el éxodo del pueblo judío. El museo, fundado en 1919, cuenta con dos alas: el ala este es la dedicada a las colecciones clásicas y bizantinas. En la foto inferior izquierda podemos ver el hipogeo de Yarhai, tumba del siglo II d.C. procedente de Palmira. El Museo de Damasco abrió sus puertas a finales de 2018 tras permanecer cerrado durante los años en que la guerra civil asoló el país.

 

Damasco. Sinagoga de Dura Europos (foto: Marten Kuilman)

 

 

Más información.

MUSEO NACIONAL DE DAMASCO (Al Jamiaa Street. دمشق, Syria)

HORARIOS: Cerrado.

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