ERCOLANO, A LA SOMBRA DEL VESUBIO

Italia – Campania  / HERCULANEUM (Italia)

 

El sitio arqueológico de Herculaneum se encuentra en la Bahía de Nápoles, en la Campania, al sur de Italia. La antigua ciudad romana se encuentra, en parte, bajo la moderna urbe de Ercolano, aproximadamente a 10 Km. de Nápoles. Fue inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1997, junto con las áreas arqueológicas de Pompeya y Oplontis (Torre Annunziata).

 

Herculaneum pasó a convertirse en una ciudad romana en el 89 a.C., tras haber pasado por dominio osco o samnita. Se convirtió en una importante ciudad de la zona, a camino entre Pompeya y Neapolis (Nápoles), contando como motores de su desarrollo a su puerto, la pesca y las explotaciones olivareras de las laderas del Vesubio. Esta apacible villa marítima, lugar de descanso de la clase adinerada romana, alcanzó tristemente su fama el 24 de agosto del año 79 d.C. cuando sufrió las consecuencias de la erupción del volcán, situado a tan sólo 7 Km. de Herculaneum. La ciudad quedó sepultada bajo sucesivas capas de material volcánico, de una profundidad de entre 9 y 21 metros. Fue redescubierta en el siglo XVIII durante el reinado de Carlos III, impulsor y mecenas de las excavaciones.

 

Hercolaneum y el Vesubio (foto: Tom Wachtel)

 

Los lugares que podemos visitar de la antigua ciudad de Herculaneum se corresponden principalmente con algunos barrios urbanos y la zona costera. Comparada con Pompeya, prácticamente excavada en su totalidad, apenas se ha excavado una cuarta parte de Herculaneum, con la problemática adicional de que sobre la antigua ciudad romana se levanta la moderna Ercolano. La gran importancia de Herculaneum radica en sus excepcionales condiciones de conservación, que han permitido la pervivencia de edificaciones de dos plantas, la madera de las construcciones o los esqueletos de sus habitantes. En el sitio arqueológico de Herculaneum podemos pasear por las calles de la antigua ciudad romana, ver las panaderías o tiendas de vinos donde compraban sus habitantes o pasar por un thermopolium, el equivalente de nuestros bares y cafeterías.

 

Ercolano (foto: Carole Raddato)
Ercolano. Thermopolium (foto: Bill Anderson)

 

Casa Samnita (17). Datado en el siglo II a.C., es uno de los edificios más antiguos descubiertos en Herculaneum. Originariamente la casa ocupaba toda la zona meridional de la ínsula V, aunque fue dividida dando lugar a tres residencias diferentes. Uno de los aspectos más interesantes de la casa es la decoración de la entrada (fauces), con el Primer Estilo de pintura mural romana, consistente en la imitación de bloques de piedra y distintos mármoles de colores, haciendo ver la alta posición económica de sus propietarios. El atrium también es llamativo por contar con una planta superior, una galería decorada con columnas jónicas y estucos.

 

Ercolano. Casa Samnita. acceso al atrio (foto: Dave & Margie Hill)
Ercolano. Casa Samnita (foto: Carole Raddato)

 

La Casa de Neptuno y Anfitrite (22), en la ínsula V, cuenta con interesantes pinturas murales y mosaicos con motivos geométricos, florales y escenas de caza. Según una placa hallada en la vivienda fue pintada por Alejandro, el Ateniense. El triclinium de verano, comedor de la casa durante la época estival, contaba entre su decoración con el mosaico que da nombre a la casa. En él se muestra al dios Neptuno y la nereida Anfitrite. En un extremo de esta sala se halla un ninfeo, decorado con motivos florales y geométricos, y rematado por una cabeza de Sileno y dos máscaras teatrales. El propietario de esta casa debió de regentar un negocio de vinos adyacente a la casa. Esta tienda se ha preservado prácticamente intacta, con sus ánforas para el preciado líquido o una balaustrada de madera.

 

Ercolano. Casa de Neptuno y Anfitrite – mosaico (foto: Carole Raddato)

 

Casa de los Ciervos (14) y Casa del Mosaico del Atrio (13). Ambas domus están consideradas como las más importantes de Herculaneum. Están situadas en la ínsula IV, adyacentes una de la otra, con unas espectaculares vistas del mar. Las dos casas cuentan con el triclinium abierto en dirección norte-sur, con acceso directo al peristilo por un lado y a una terraza, desde donde poder contemplar el mar. La Casa de los Ciervos debe su nombre a las esculturas de mármol halladas en el jardín del peristilo. Uno de los principales aspectos de la Casa del Mosaico del Atrio es su espectacular atrium, con un impluvium en su parte central, y decorada con mosaicos de motivos geométricos blancos y negros que se han conservado de un modo extraordinario.

 

Ercolano. Casa de los Ciervos (foto: Henk Bekker)
Ercolano. Casa de los Ciervos (foto: Paul Turner)

 

Casa del Genio (4). Situada al norte de la ínsula II, contaba con un amplio peristilo con una fuente en su área central. Debe su nombre a una estatuilla de un genio, que formaba parte de la decoración de un candelabro, hallada en las excavaciones de este edificio.

 

Ercolano. Casa del Genio (foto: Andrew Kuchling)

 

Los Fornicis. Era el lugar donde se hallaban los almacenes y el embarcadero del puerto marítimo de Herculaneum. En una terraza superior se hallaban las anteriormente mencionadas Casas de los Ciervos y del Mosaico del Atrio. En este lugar se descubrieron, en los años ochenta, trescientos esqueletos de habitantes de la ciudad que no pudieron escapar a la nube piroclástica aparecida tras la erupción del Vesubio del 79 d.C. A diferencia de Pompeya, en Herculaneum se dieron las condiciones adecuadas para la conservación de estos cuerpos. Entre éstos, destacan los de un remero y un soldado, ataviado con su cinturón, dos espadas y una bolsa de monedas. También se localizó una embarcación en un buen estado de conservación.

 

Ercolano. Fornicis (foto: Elliot Brown)

 

Encima de las estancias portuarias se encontraba un Área Sacra, un ara dedicada a M. Nonius Balbus y las denominadas termas suburbanas. La primera, contaba con dos templos consagrados a Venus y a Minerva, Neptuno, Mercurio y Vulcano; y según una inscripción hallada, en este lugar se reunía el Colegio de los Venerii. Las Termas Suburbanas contaban con una zona destinada a los hombres y otra para las mujeres. El agua se obtenía de un pozo localizado a una profundidad de nueve metros. Marcus Nonius Balbus, procónsul de Creta y Cirene, fue un importante benefactor y mecenas de Herculaneum, llegando a ser tribuno en el 32 a.C. Comunicada con las Termas suburbanas, encontramos la Casa de Télefo, que se cree sería propiedad del propio M. Nonius Balbus.

 

Ercolano. Termas femeninas – apodyterium (foto: Damian Entwistle)
Ercolano. Casa de Télefo (foto: Carole Raddato)

 

Al noroeste de Herculaneum, sobre una colina y construida en terrazas, se encuentra la Villa de los Papiros. Esta impresionante villa, una de las de mayor tamaño jamás excavada, se extendía por la línea costera con una longitud de 250m. En su interior se hallaron cerca de 90 esculturas y más de 1.800 rollos de papiro, la mayoría en griego de filósofos epicúreos como Filodemo de Gadara, y otros en latín, como la obra anónima De Bello Actiaco, sobre el conflicto militar entre Marco Antonio y Cleopatra con Octaviano. La mansión contaba con cuatro terrazas que se extendían hasta el mar. La impresionante colección escultórica de la Villa dei Papiri la podemos ver en el Museo Archeologico Nazionale di Napoli. Esta villa además fue el modelo utilizado por Paul Getty para la villa romana que ordenó construir en Malibú (California).

 

Ercolano. Villa de los Papiros (foto. daringtodo)

 

 

Más información.

SCAVI ARCHEOLOGICI DI ERCOLANO (Corso Resina, 1. 80056 Ercolano)

HORARIOS: Abril - octubre, de 8:30 a 19:30 (última entrada a las 18:00). Noviembre - marzo, de 8.30 a 17:00 (última entradas las 15:30).

TARIFAS 2018: Adultos...11 €. 


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