ESPIRA Y LOS TESOROS DEL RIN

Alemania – Renania-Palatinado  /  NOVIOMAGUS  (Germania Superior)

 

La ciudad de Espira (Speyer en alemán) se encuentra situada al oeste de Alemania, en el estado de Renania-Palatinado.

 

En la época previa a la conquista de la Galia por las legiones de Julio César, en el 50 a.c., el área de Espira estaba habitada por el pueblo celta de los mediomátricos. En torno al 10 a.C., en el marco de las campañas de Druso al este del Rin, los romanos fundaron un fuerte auxiliar, cuyos vestigios se han localizado en el barrio judío de Espira. En las décadas siguientes otros dos campamentos fueron construidos, en sustitución cada uno del anterior, hasta que en el 74 d.C., el último fuerte perdió su función defensiva al estar situado el Limes imperial en las tierras al este del Rin. Tras el  abandono del fuerte militar, el vicus civil se convirtió en la capital de los Nemetes, la «Civitas Nemetum».

A mediados del siglo II d.C. la ciudad aparece bautizada como Noviomagus. Su devenir en el siglo III d.C. vino marcado por las continuas incursiones de los alamanes, incrementadas en el tercer cuarto de dicha centuria, hasta la destrucción de la ciudad en el 275 d.C. En la época de Diocleciano, Noviomagus fue reconstruida pero los raids alamanes se continuaron produciendo durante todo el siglo IV d.C. Durante esta época, en el 370 d.C., una nueva unidad auxiliar estuvo acantonada en la ciudad, en una nueva fortaleza próxima a la actual catedral, al menos hasta el año 422 d.C., denominada Vindices según la Notitia Dignitatum.  A principios del siglo V d.C. una nueva orda de varios pueblos germanos -alanos, vándalos, o suevos-, cruzó el Rin, asentándose en el área situada al oeste del río.

 

Son muy escasos los vestigios de época romana que podemos encontrar en Espira, pertenecientes a la muralla tardorromana (siglo IV d.C.) y que se encuentran parcialmente preservados en la muralla medieval, en el Dom y en el Archivgarten. Una visita obligada es el Museo Histórico del Palatinado.

 

El Museo de Historia del Palatinado es uno de los principales atractivos de Espira. Su exposición permanente cuenta con cinco áreas temáticas: Prehistoria, Era romana, el Tesoro de la Catedral, Era moderna y el Museo del Vino. En el área dedicada al Imperio Romano podemos disfrutar con la recreación de un contubernium, el hogar de los legionarios romanos que estaban acuartelados, o una cocina, ambientada con todo detalle. Entre los principales objetos exhibidos en esta sección destacan las piezas de terra sigillata procedentes de Rheinzabern, uno de los mayores centros de producción de cerámica del Imperio, el mitreo de Gimmeldingen, la cabeza del Centauro, o los tesoros de  Hagenbach, Algelhof o Lingenfeld.

 

Espira. Museo del Palatinado. Mitreo de Gimmeldingen (foto: Hasselburg Müller)
Museo del Palatinado. Tesoro de Lingenfeld (foto. Joanbanjo)

 

El tesoro de Hagenbach fue descubierto durante el dragado de un brazo del Rin en los años sesenta del siglo pasado. Estaba compuesto por recipientes de bronce, armas, utensilios de hierro y vajillas de mesa. Este botín, hundido en las aguas del Rin, procedía de los saqueos germanos llevados a cabo a mediados del siglo III d.C., probablemente en el sur de Francia, en la región de Aquitania, a tenor de las inscripciones halladas en multitud de objetos. Muchos de ellos procedían de santuarios saqueados por los germanos, como el más de un centenar de placas votivas dedicadas en su mayor parte al dios Marte, en las cuales vienen reflejadas los nombres de los dedicantes, Berexce, Andossus, Obbelexxus o Xembus, entre otros.  El mayor interés de los germanos por estos objetos se centraría en el hierro como materia prima, así, al menos, parece deducirse del brutal reparto del botín, partiendo a hachazos las piezas, sin mostrar ningún interés en la belleza o filigranas de las mismas. El depósito de Hagenbach es el segundo de mayor importancia de los extraidos de las aguas del Rin, tras el de Neupotz.

 

Espira. Museo del Palatinado. Tesoro de Hagenbach (foto: Joanbanjo)
Tesoro de Hagenbach. Placas votivas – ss. II-III d.C.

 

Uno de los lugares de obligada visita en Espira es su catedral. Su construcción se inició en el 1030 d.C. por el emperador Konrad II, siendo consagrada treinta años después. En su cripta se encuentran enterrados varios emperadores y emperatrices alemanes.

 

Catedral de Espira (foto: barnyz)

 

 

 

Más información.

HISTORISCHES MUSEUM DER PFALZ (Domplatz. Speyer)

HORARIOS: Martes a domingo de 10:00 a 18:00. Miércoles de 10:00 a 20:00. Lunes cerrado.

TARIFAS 2018: Adultos...7 €.

EMAIL: info@museum.speyer.de

WEB: www.museum.speyer.de

 

 

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