Palestrina. La antigua Praeneste y el Santuario de Fortuna Primigenia
Italia – Lacio / PRAENESTRE (Regio I Latium et Campania)
A unos 35 kilómetros al este de Roma, en las laderas de los montes Prenestinos, se encuentra Palestrina, la antigua Praeneste. Esta ciudad del Lacio fue uno de los centros más prósperos e influyentes en época prerromana y romana, célebre en todo el Mediterráneo por su monumental Santuario de Fortuna Primigenia y por albergar uno de los mosaicos más fascinantes de la Antigüedad: el Mosaico del Nilo.
Su proximidad a Roma hace que sea una excursión ideal para quienes quieran adentrarse en la historia antigua más allá de la capital.
HISTORIA DE PALESTRINA
Los orígenes de Praeneste se remontan a la Edad del Hierro, cuando fue un importante centro latino. Su estratégica localización en altura y su cercanía a rutas como la Via Prenestina y la Via Labicana, que conectaban Roma con el interior del Lacio y los Apeninos, la convirtieron en una ciudad próspera con intensos contactos con etruscos y griegos
En el siglo IV a. C. participó en las guerras latinas contra Roma, siendo derrotada finalmente en el 338 a. C. Pese a ello, Praeneste mantuvo prestigio como ciudad federada y conservó un importante papel religioso y comercial.
Durante el siglo II a. C. se construyó el monumental Santuario de Fortuna Primigenia, verdadero emblema de la ciudad. En la guerra civil entre Sila y Mario, Praeneste fue escenario de una dura contienda: en el 82 a. C. Sila la sitió y arrasó, refundándola como colonia militar.
Bajo el Imperio, la ciudad mantuvo su esplendor gracias al santuario y a la importancia de su oráculo. Escritores como Cicerón o Varrón mencionan la fama de las sortes praenestinae, las tablillas oraculares extraídas del pozo sagrado de Fortuna.

QUÉ VER EN PALESTRINA
Palestrina ofrece un recorrido arqueológico excepcional, centrado en los restos del Santuario de Fortuna Primigenia, el Museo Arqueológico y otros vestigios romanos diseminados por la ciudad.
SANTUARIO DE FORTUNA PRIMIGENIA
El corazón de la antigua Praeneste es su Santuario de Fortuna Primigenia, uno de los complejos más monumentales de la República romana. Construido en varios niveles superpuestos, estaba articulado por rampas, escalinatas, pórticos y criptoporticos, en un despliegue arquitectónico que transformó la ladera de la montaña en un espacio sagrado comparable a las grandes obras helenísticas de Oriente, como los de Pérgamo o Dídima.
La visita comienza en la parte superior, donde se alzaba el templo circular (tholos) dedicado a Fortuna. Hoy solo se conservan sus cimientos, integrados en el Palazzo Colonna Barberini, pero desde este punto se disfruta de una panorámica espléndida del valle del Lacio.

Descendiendo hacia la Terraza de los Hemiciclos aparecen los restos de dos grandes exedras que flanqueaban este nivel. Aquí se encuentra el célebre Pozzo delle Sortes, el pozo donde se practicaban las consultas oraculares que dieron fama a Praeneste en todo el mundo romano.
Las escalinatas, rampas y galerías abovedadas que conectan las distintas plataformas permiten apreciar la solidez de las estructuras en opus caementicium, con criptoporticus y muros de contención que demuestran la maestría técnica de los constructores romanos.
Finalmente, se llega a la Terraza baja, correspondiente al foro de la ciudad. Este espacio funcionaba como antesala cívica del santuario y en él fue hallado el célebre Mosaico del Nilo, trasladado al museo para su conservación.

MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL (PALAZZO BARBERINI)
Instalado en el Palazzo Barberini, un palacio renacentista que se alza sobre la terraza superior del santuario e integra en su estructura los restos del antiguo templo circular de Fortuna, el museo conserva algunos de los hallazgos más notables de la antigua Praeneste y su territorio.
La visita comienza en la planta baja, donde se exponen piezas votivas, esculturas y materiales arqueológicos que introducen al visitante en el mundo religioso del santuario.
En la primera planta se exhiben inscripciones, relieves y objetos de uso cotidiano que permiten comprender la vida urbana de Praeneste. La segunda planta reúne epígrafes latinos, esculturas romanas y ajuares funerarios procedentes de las necrópolis de la ciudad.
La culminación del recorrido se encuentra en la tercera planta, con el célebre Mosaico del Nilo (siglo II a. C.), un pavimento monumental de tradición helenística que representa escenas nilóticas con animales exóticos, templos, cacerías y paisajes fluviales. Es una de las obras maestras del arte romano en Italia, y conviene dedicar tiempo a observar sus detalles, desde los cocodrilos y los hipopótamos hasta las arquitecturas egipcias en miniatura.

RESTOS URBANOS Y MURALLAS
Tras visitar el santuario y el museo, merece la pena dedicar al menos una hora a recorrer el casco histórico de Palestrina, donde las huellas de la antigua Praeneste se entrelazan con el trazado medieval y renacentista. No se trata de un parque arqueológico concentrado, sino de vestigios integrados en la ciudad moderna, que van apareciendo en rincones y calles. Precisamente ahí reside parte de su encanto.
El recorrido puede iniciarse en la Porta San Martino, al oeste, donde la muralla medieval conserva incrustados tramos de las antiguas defensas romanas. Junto a la puerta aún se adivina una entrada en opus quadratum, señal de que aquí existió un acceso monumental ya en época republicana.
Desde allí se asciende por el corso Pierluigi hasta la Piazza della Liberazione, bajo la cual se han localizado los restos de un templo republicano. El trazado nos conduce enseguida a la Piazza Regina Margherita, que en la Antigüedad fue el foro de Praeneste. Aquí se concentraban los principales edificios públicos: la basílica, el Antro delle Sorti con su mosaico de peces, y el aula donde apareció el célebre Mosaico del Nilo. La actual catedral de San Agapito se levanta precisamente sobre los cimientos de un antiguo templo dedicado a Júpiter.
Un paseo por las calles adyacentes permite seguir encontrando fragmentos romanos. En la via Anicia, por ejemplo, las fachadas integran tramos de murallas de distintas épocas: desde los bloques ciclópeos poligonales prerromanos hasta las fábricas en opus incertum típicas de la República tardía.
El itinerario puede continuar por la via degli Arcioni, donde los grandes arcos que dan nombre a la calle pertenecen al frente monumental del santuario. Bajo ellos se distinguen los cimientos del propylaeum, la entrada monumental flanqueada por fuentes que daba acceso a las terrazas superiores.
Desde allí se baja hacia la via del Sole, trazada en el siglo II a. C. como parte del mismo complejo. Esta calle funciona hoy como balcón natural sobre la llanura del Lacio, pero en época romana acogía domus decoradas con mosaicos y un gran castellum aquae que distribuía el agua de la ciudad.
El recorrido puede cerrarse en la Porta del Sole, en el extremo oriental, donde las excavaciones recientes han sacado a la luz un tramo de muralla en poligonal y la jamba de una puerta de toba, integrada más tarde en el gran muro en opus quadratum del propylaeum.
De regreso por la parte alta, en torno a la via Dante Alighieri, aparecen los potentes muros ciclópeos que sostenían las terrazas del santuario y la ciudadela. Allí el viajero puede detenerse a contemplar cómo Palestrina se alza todavía hoy sobre el paisaje del Lacio, dominando el territorio como lo hacía en la Antigüedad.
EXCURSIONES CERCA DE PALESTRINA
La posición de Palestrina permite combinar la visita con otros lugares de interés histórico y arqueológico en menos de una hora en coche:
TÍVOLI (24–27 km, 30 min en coche)
Ideal para una tarde después de Palestrina. En la colina te esperan dos iconos: la Villa Adriana, ciudad-palacio de Adriano y Patrimonio Mundial, y la Villa d’Este, joya renacentista de fuentes y jardines, también Patrimonio Mundial. Ambas justifican por sí solas el desvío: la primera por su lectura del mundo clásico; la segunda por su ingeniería hidráulica y estética del agua
TUSCULUM (Monte Porzio Catone/Frascati. 18 km, ~25–30 min)
Un alto delicioso entre bosques volcánicos, con foro y teatro romano bien reconocible sobre la cresta. El Parco Archeologico Culturale di Tuscolo explica el conjunto y sus accesos; si te gusta caminar, es un paseo panorámico con Roma al fondo
ROMA (35 km, 50 min)
Por supuesto, la capital, ideal para quienes quieran prolongar la visita con un recorrido más amplio.
CASTELLI ROMANI (30–40 km, 45 min)
A tan solo media hora de Palestrina se abre el paisaje volcánico de los Castelli Romani, un conjunto de localidades asentadas en los montes Albanos, entre lagos de cráter y colinas cubiertas de viñedos. Desde la Antigüedad, esta zona fue apreciada por su clima y sus aguas, y en época renacentista se convirtió en lugar de veraneo de papas y familias nobles romanas.
Frascati es quizá el nombre más conocido, célebre por su vino blanco y por las villas renacentistas que rodean la ciudad. Entre ellas destaca la Villa Aldobrandini, con su fachada monumental y jardines aterrazados, que aún hoy dominan el horizonte.
Castel Gandolfo, en la ribera del lago Albano, es famoso por haber sido residencia papal hasta tiempos recientes. El Palacio Pontificio y los Jardines Barberini, abiertos al público, permiten descubrir un espacio cargado de historia y rodeado de un paisaje de excepcional belleza.
Más pequeño y recogido, el pueblo de Nemi se asoma al lago que lleva su nombre. Este lugar fue célebre en la Antigüedad por las naves de Calígula, recuperadas en el siglo XX y expuestas en el Museo delle Navi Romane. Hoy, además de su valor histórico, Nemi es conocido por las fresas silvestres que se cultivan en las laderas del cráter y que llenan de color las calles en primavera.
Los Castelli Romani ofrecen al viajero una experiencia distinta, combinando arqueología, naturaleza y gastronomía en un entorno que complementa de manera ideal la visita a Palestrina.
MÁS INFORMACIÓN MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL DE PALESTRINA (Piazza della Cortina, 1. 00036 Palestrina) HORARIOS: Lunes a domingo de 9:00 a 19:30 (último ingreso: 18:30). / Santuario y foro de Praenestre. Lunes a domingo de 9:00 19:00 (último ingreso a las 18:00). TARIFAS 2025: Adultos... 5€. Entrada conjunto museo + santuario. WEB: gabiipraenestre
