TARSO. LA CIUDAD DE SAN PABLO

Turquía – Región del Mediterráneo  /  TARSUS (Cilicia)

 

La ciudad de Tarso se encuentra al sur de Turquía, en la provincia de Mersin, región del Mediterráneo. Tarso forma parte del área metropolitana de Adana-Mersin, la cuarta mayor del país, siendo Adana la población más importante de la misma. La costa mediterránea se encuentra a 10 km. de la ciudad, si bien en la Antigüedad Tarsus era un destacado puerto marítimo.

 

Tarsus fue conquistada por Pompeyo en el 67 a.C. en su campaña contra los piratas del Mediterráneo oriental. Se convirtió en la capital de la provincia romana de Cilicia. En el 48 a.C. Julio César estuvo en Tarso, siendo Juliopolis el nombre de la ciudad durante un breve tiempo. En el 42 a.C. Marco Antonio, encargado de la supervisión de las provincias romanas orientales,  se reunió en Tarsus con la reina egipcia Cleopatra VII para testar su lealtad a Roma, encuentro que cambió el destino de ambos y sus imperios. Algunos destacados gobernantes de la ciudad fueron Cicerón, en época republicana, y los filósofos Athenodoros y Nestor, en tiempos de Augusto. En esta ciudad, cuna de filósofos, nació y vivió el apóstol San Pablo.

 

Un lugar de peregrinación es la conocida como fuente de San Pablo. Se halla en el patio de una antigua casa donde según la creencia popular vivió el apóstol. También se dice que  tenía el poder de sanar a los enfermos que bebían de su agua.

 

Tarso. Fuente de San Pablo (foto: Carole Raddato)
Tarso. Fuente de San Pablo (foto: Carole Raddato)

 

Se conserva una de las puertas de acceso a la ciudad de San Pablo, la conocida como Puerta de Cleopatra. La estructura arquitectónica remontan su construcción a la época bizantina o abásida, si bien, hay evidencias arqueológicas de la existencia de una puerta primigenia. Según la tradición, por ella accedió Cleopatra a Tarso en su encuentro con Marco Antonio en el 41 a.C. La puerta también es conocida como la Puerta del Mar por su cercanía al puerto

 

Tarso. Puerta de Cleopatra (foto: apharris75)

 

Otro vestigio de época romana que encontramos en Tarso es el templo romano de Donuktaş. Es el mayor templo de la región. A primera vista se asemeja a una roca maciza. En el siglo XIX se tenía la creencia de que era la tumba del sátrapa asirio Sardanápalo. Las excavaciones arqueológicas realizadas entre los años 1982 y 1992 fecharon la construcción del templo en el siglo II d.C., posiblemente durante la era del emperador Cómodo. Por su estilo arquitectónico, su construcción se ha relacionado con el teatro de Side y el templo de Tyche.

 

Tarso. Templo romano (foto: yallabook.com)

 

A 50 m. de la antigua mezquita (Eski Cami) se localizan las ruinas de las termas romanas, del siglo II d.C., probablemente contemporáneas del templo de Donuktas.  Se conservan dos muros de las termas, con una anchura de tres metros y una altura de nueve metros. Un tramo de los muros termales fueron destruidos para permitir el acceso de la población al interior del distrito.

 

Tarso. Termas romanas (foto: travellingtedfords)

 

En la plaza de la República (Cumhuriyet Meydani), en el centro de Tarso, se encuentran los restos de una calzada romana, del siglo I a.C. Se conserva un tramo de siete metros de la misma, pavimentado con piedras basálticas. Durante las obras de construcción de esta plaza, además de este hallazgo, se descubrieron también los restos de una vivienda romana, conocida como la «Casa del Mosaico«.

 

Tarso. Calzada romana (foto. Troels Myrup)
Tarso. Calzada y domus romana. (foto: brusselsprout9)

 

En el extremo este de Tarsus, en dirección a la autopista Adana-Ankara, se encuentra el Puente de Justiniano o de Baç, que en turco quiere decir tasa. Este puente, construido en el siglo VI d.C., en época del emperador Justiniano, era un lugar en el cual había que pagar un peaje para poder cruzarlo, sistemática que como podemos observar no corresponde sólo a los tiempos modernos. El puente ha sido restaurado en varias ocasiones, la última en el año 1978.

 

Tarso. Puente de Justiniano (foto: apharris75)

 

A 15 km. de Tarso, en la zona norte de la villa de Saglikli, podemos caminar por casi tres kilómetros inmaculados de una antigua calzada romana.  En ella podemos meternos en la piel de los mercaderes que transitaban entre el Mediterráneo y Anatolia Central. Su construcción se remonta al siglo I d.C. y estaría en uso hasta mediados del siglo IV d.C. Tiene una anchura de unos tres metros. En los  tramos mejor conservados se pueden distinguir los bloques de caliza. También se conserva una puerta monumental en el punto donde la llanura de Tarso mira al mar.

 

Sagliki. Arco monumental de la calzada romana (foto: TripAdvisor)

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *