RAVENA, CAPITAL IMPERIAL

Italia – Emilia Romagna  /  RAVENNA  (Italia)

 

Rávena está situada  al noreste de Italia, entre los Apeninos y el Mar Adriático, en la región de Emilia-Romagna. Se halla a 75 Km. de Bolonia, la capital regional. Ocho de sus monumentos forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1996.

 

Etruscos, umbros y celtas fueron los pobladores del área de Ravenna antes de la llegada de los romanos. La primera referencia conocida es la presencia en el área de la flota de Metelo, legado de Sila, en el 82 a.C. En los momentos previos a la Guerra Civil, Rávena fue el lugar elegido por Julio César como cuartel general, antes de cruzar el Rubicón. Durante el principado de Augusto, el puerto  de Classes -ubicado a 4 Km. al sureste de la ciudad- se convirtió en la base naval de la Classis, la flota romana, en el Mar Adriático. Las invasiones bárbaras del siglo V d.C. y la situación estratégica de Rávena -situada en un área pantanosa de difícil acceso y, al mismo tiempo, de rápido acceso para las legiones del Imperio romano oriental-  hicieron que Honorio (395-423 d.C.) instalara en Rávena la corte imperial. En esa tumultuosa época, la ciudad gozó de cierta prosperidad. La hermana de Honorio, Gala Placidia, hizo de Ravenna un centro del arte y la cultura cristiana.  Tras la caída del último emperador romano, Rómulo Augústulo, en el 476 d.C., la ciudad estuvo bajo influencia  de los hunos y los ostrogodos por un breve período de tiempo, primero con el reinado de Odoacro, primer bárbaro “rey de Italia”, y posteriormente con Teodorico, líder de los ostrogodos, que conquistó la ciudad en el 493 d.C. Teodorico se proclamó dominus rex y llevó a cabo un intenso programa de construcciones en Rávena, incluida la restauración del acueducto de Trajano.  En el 540 d.C. Rávena fue conquistada por Belisario, pasando a formar parte del Imperio bizantino hasta el 752 d.C., momento en que se integró en el reino longobardo.

 

PATRIMONIO MUNDIAL DE LA UNESCO

Los siguiente ocho monumentos fueron elegidos Patrimonio de la Humanidad como testimonio de los últimos días del Imperio romano de Occidente y muestra de la pervivencia del Imperio en Oriente: el mausoleo de Gala Placidia, el baptisterio neoniano, la basílica de Sant’Apollinare Nuovo, el baptisterio arriano, la capilla arzobispal, el mausoleo de Teodorico, la iglesia de San Vitale, y la basílica de Sant’Apollinare in Classe.

 

Mausoleo de Gala Placidia.- Fue construido en el segundo cuarto del siglo V d.C., con planta cruciforme. Lo más llamativo e su interior, profusamente decorado con paneles de mármol amarillo, en su parte inferior, y maravillosos mosaicos, representativos de la iconografía cristiana por el resto del edificio. Entre éstos destacan el del  Martirio de San Lorenzo, el Buen Pastor o los Apóstoles y las cuatro bestias del Apocalipsis.

 

Rávena. Mausoleo de Gala Placidia (foto: kristobalite)
Rávena. Mausoleo de Gala Placidia (foto: Carole Raddato)

 

Baptisterio neoniano.- Fue construido a principios del siglo V d.C. por el obispo Orso y decorado con mosaicos por su sucesor, Neone, a mediados de siglo. Se levanta al norte de la actual catedral. La construcción, con planta octogonal, se realizó en ladrillo. El interior está formado por cuatro ábsides, articulados en dos órdenes de arcos que se elevan hasta la cúpula. El mosaico principal representa el Bautismo de Cristo por Juan el Bautista, mostrándose bajo el mismo a los doce apóstoles y un grupo de ocho escenas de arquitectura referentes a la Ciudad Santa.

 

Rávena. Baptisterio neoniano (foto: Ben Rimmer)

 

Basílica de Sant’Apollinare Nuovo.- Originariamente era la iglesia del palacio de Teodorico, construida a principios del siglo VI d.C. Inicialmente estaba dedicada a Cristo, posteriormente se dedicó a San Martín y, finalmente, a mediados del siglo IX d.C., a San Apolinar, primer obispo de Rávena. El interior está formado por una nave central y dos laterales, separadas por 24 columnas de mármol. Debió de estar completamente decorada con mosaicos y pinturas murales pero una parte importante desapareció durante las reformas del siglo XVI. En la actualidad se encuentran decoradas dos muros, a los pies de la nave, desde el techo hasta los arcos.

 

Basílica de Sant’Apollinare Nuovo (foto: Ben Rimmer)
Rávena. Basílica de Sant’Apollinare Nuovo (foto: Ben Rimmer)

 

Baptisterio arriano.- Fue construido por Teodorico próximo a su catedral. Tras la derrota de la doctrina arriana, en el 561 d.C. fue consagrado a la Virgen María. Originariamente debía contar con su interior completamente decorado con mosaicos, si bien en la actualidad tan sólo se conservan los de la cúpula. El medallón central muestra a Jesucristo en las aguas del Jordán bajo la atenta mirada de San Juan el Bautista. Rodeando el medallón están situados los doce apóstoles con coronas entre sus manos.

 

Rávena. Baptisterio arriano (foto: Ben Rimmer)

 

La Capilla arzobispal.- Está situada en la primera planta del palacio del arzobispo. Fue construida en torno al 500 d.C. como oratorio privado del obispo. Tiene planta de cruz griega con un ábside en el lado oriental. La parte inferior de sus muros está decorada con mármoles y la superior con mosaicos, aunque algunos fueron sustituidos por pinturas en el siglo XVI. Su importancia radica en que es el único oratorio paleocristiano que ha llegado hasta nuestros días.

 

Rávena. Capilla arzobispal (foto: John Donaghy)
Rávena. Capilla arzobispal (foto: John Donaghy)

 

Mausoleo de Teodorico. Fue construido por el propio Teodorico poco antes de morir en el 526 d.C. a las afueras de Rávena. Tras el edicto de Justiniano, condenando el arrianismo en el 561 d.C., el cuerpo de Teodorico fue retirado del mausoleo y éste convertido en un oratorio. A causa de los sedimentos del cercano río Badareno, quedó parcialmente enterrado y no fue hasta el siglo XIX cuando fue drenado y excavado. Es la única tumba conocida de un rey bárbaro de la época. En su construcción se utilizó la técnica romana del opus quadratum, pese a ser una técnica abandonada hacía siglos. La decoración del mausoleo no es ni romana ni bizantina, propiamente dicha, sino que muestra influencias sirias, posiblemente absorbidas durante el tiempo que estuvo Teodorico al servicio del emperador de Oriente Zeno.

 

Rávena. Mausoleo de Teodorico (foto: Carole Raddato)
Rávena. Mausoleo de Teodorico (foto: Carole Raddato)

 

Iglesia de San Vitale.- Su construcción fue iniciada por el obispo Ecclesius, tras volver de Constantinopla en el 525 d.C., y finalizada en torno al 547 d.C. por el arzobispo Maximiano. Contaba con un largo quadriportico, que fue transformado en claustro cuando la iglesia pasó a formar parte de un monasterio benedictino. Es de planta octogonal, con el ábside semicircular en el interior y poligonal en el exterior. En su construcción se utilizaron grandes ladrillos planos, característicos de las edificaciones de la época de Justiniano. De especial interés son las columnas y capiteles del triforio, altas y delgadas y finalizadas en flor de loto. En la bóveda del ábside se encuentra el Redentor, flanqueado por dos arcángeles, el obispo Ecclesius y San Vital. A los pies de los muros del ábside se hallan los espléndidos mosaicos de Justiniano y Teodora, ofreciendo como presentes objetos sagrados a la Iglesia.

 

Rávena. Iglesia de San Vitale (foto: Carole Raddato)
Rávena. Iglesia de San Vitale (foto: Carole Raddato)

 

Basílica de Sant’Apollinare in Classe.- Está situada a 8 Km. del centro de Rávena. Fue construida en la primera mitad del siglo VI d.C. sobre un antiguo cementerio, de los siglos II – III d.C., donde se hallaba la tumba de San Apolinar, primer obispo de la ciudad. A cargo del obispo Ursicinus, se levantó un imponente edificio de 56x30m. El interior contaba con tres naves separadas por dos hileras de columnas de mármol griego. Originariamente, el suelo se hallaba cubierto por mosaicos con motivos geométricos, pero apenas quedan vestigios del mismo. El ábside se encuentra decorado con mosaicos. En el exterior, el narthex está incorporado en el cuerpo central de la fachada, enmarcado por dos pilastras. Enfrente del narthex estaba situado un quadriportico, hoy en día desaparecido. Flanqueando la portada se situaban dos estancias rectangulares, superadas por sendas torres, de las que se conserva una de ellas. Según la Unesco, esta basílica es un destacado ejemplo del arte paleocristiano por su pureza, simplicidad de diseño y uso del espacio.

 

Basílica de Sant’Apollinare in Classe (foto: Roger W)
Rávena. Sant’Apollinare in Classe (foto: Alastair Rae)

 

LA BASE NAVAL DE LA FLOTA ROMANA

Además de los monumentos patrimonio mundial de la Unesco, en Rávena podemos contemplar otros vestigios arqueológicos de su pasado romano: el área arqueológica de Classe y la Domus de la alfombra de piedra.

 

El área arqueológica de Classe se encuentra a 5 Km. de Rávena, en dirección Rimini, a escasa distancia del puente de Fiumi Uniti a Lido di Dante. La zona se corresponde con la mayor base naval de la flota romana en el Adriático y el Mediterráneo oriental. En él tenían cabida 250 barcos y diez mil marinos o classiari. Se pueden contemplar los restos de varios edificios y de una calzada pavimentada. En 2015 se abrió al público el Parque arqueológico del antiguo puerto de Classe, con una superficie expositiva de 10.000 m2. Los vestigios musealizados corresponden principalmente a los siglos V y VI d.C.

 

Parque Arqueológico del antiguo puerto de Classe – base naval romana –

 

La Domus dei Tappeti di Pietra (la Casa de la alfombra de piedra) fue excavada en los años 1993-1994, en el entorno de la iglesia de Santa Eufemia. Salieron a la luz un conjunto de edificios datados desde la república romana hasta la era bizantina. Entre ellos destacaba un pequeño palacio, con catorce habitaciones y tres patios. Todas las estancias estaban pavimentadas con mármol o cubiertas con mosaicos con motivos geométricos. Todas estas “alfombras” fueron restauradas e instaladas de nuevo en su ubicación original. La duración de la visita a la domus es de unos cuarenta minutos.

 

Rávena. Domus dei Tappeti di Pietra (foto: Holly Hayes)
Rávena. Domus dei Tappeti di Pietra (foto: Terry Clinton)

 

El Museo Nazionale di Ravenna cuenta con una importante colección de estelas funerarias y epigráficas así como una fascinante colección de armas antiguas, entre una gran variedad de objetos. Está situado en el claustro del antiguo monasterio benedictino, en el complejo monumental de San Vital. Se encuentra a escasa distancia de la basílica de San Vital y el mausoleo de Gala Placidia.

 

 

 

Más información.

BASILICA DI SAN VITALE, MAUSOLEO DI GALLA PLACIDIA, BATTISTERO NEONIANO Y BASILICA DI SANT' APOLLINARE NUOVO

HORARIOS: Noviembre - febrero, de 9:30 a 17:00. Marzo y octubre, de 9:00 a 17:30. Abril - septiembre, de 9:00 a 19:00.

TARIFAS 2018: Adultos...9,5€ (Billete único que permite la entrada a la Basilica di San Vitale, Mausoleo di Galla Placidia, Battistero Neoniano, Basilica di Sant' Apollinare Nuovo). Del 1 de marzo al 15 de junio la entrada al Mausoleo de Gala Placidia tiene un suplemento de 2 €.
WEB: www.ravennamosaici.it

ÁREA ARQUEOLÓGICA DE CLASSE (Via Marabina. 48100 Ravenna)

CONTACTO. +39 (0) 544 677 05

WEB: www.parcoarcheologicodiclasse.it

DOMUS DEI TAPPETI DI PIETRA (Via Barbiani (Iglesia de Santa Eufemia). Ravenna)

HORARIOS: marzo - octubre: todos los días de 10:00 a 18:30. Noviembre - febrero: martes a viernes de 10:00 a 17.00 y sábados y domingos de 10:00 a 18:00. Lunes cerrado. 

TARIFAS 2018: Adultos...4 €.  (Entrada conjunta con Tamo: 7 €)

WEB: http://www.domusdeitappetidipietra.it

MUSEO NAZIONALE DI RAVENNA (Via Fiandrini. Ravenna)

HORARIOS: Martes a domingo de 8:30 a 19:30. Cerrado lunes y festivos

TARIFAS 2018: Adultos...5€.

WEB: museo nazionale di ravenna

 

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