Avezzano, la colonia romana de Alba Fucens

Alba Fucens, en Avezzano
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Italia – Abruzzo  /  ALBA FUCENS  (Italia)

 

Avezzano se sitúa en la provincia de L’Aquila, en la región italiana de Abruzzo, a medio camino entre Roma y la capital provincial. A 6,5 km al norte de la ciudad, en el actual municipio de Massa d’Albe, se encuentran las ruinas de Alba Fucens, una de las colonias romanas mejor conservadas del centro de Italia. El enclave, estratégicamente ubicado a los pies del monte Velino y próximo al antiguo lago Fucino, controlaba uno de los pasos naturales entre el Lacio y el Adriático.

 

HISTORIA DE ALBA FUCENS

La colonia latina de Alba Fucens fue fundada en 303 a.C. por unos tres mil colonos romanos, en un territorio tradicionalmente habitado por los Marsi, estrechamente vinculados a los samnitas. Su posición elevada y fortificada la convirtió desde el inicio en un bastión militar decisivo para el control de las rutas hacia el interior de los Apeninos.

Durante la Segunda Guerra Púnica, Alba Fucens permaneció fiel a Roma y envió contingentes de refuerzo para frenar el avance de Aníbal. Su fortaleza fue utilizada como lugar de custodia de prisioneros notables, entre ellos Sifax, rey númida capturado en 203 a.C.; Perseo de Macedonia, tras su derrota en Pidna en 168 a.C.; y el galo Bituito, rey de los arvernos.

En las guerras civiles, Alba Fucens se mantuvo del lado de Mario frente a Sila y posteriormente de César frente a Pompeyo, lo que muestra la importancia política que conservó en época republicana.

Su ubicación a lo largo de la Vía Tiburtina Valeria, que conectaba Roma con el Adriático, favoreció su prosperidad durante la época imperial, especialmente en el periodo de estabilidad de Augusto. La ciudad comenzó su declive tras un devastador terremoto en el siglo IV d.C.

Las excavaciones modernas, iniciadas de forma sistemática a partir de 1949 bajo la dirección de Joseph Mertens (Universidad de Lovaina), sacaron a la luz una parte sustancial del trazado urbano, sus murallas y monumentos públicos.

 

QUÉ VER EN AVEZZANO

Las ruinas de Alba Fucens se encuentran en muy buen estado. Se conserva parte de su recinto amurallado, realizado en mampostería poligonal, de tres kilómetros de longitud. Dentro de la ciudad merece la pena mencionar los vestigios del foro y la basílica, el teatro o el anfiteatro.

 

EL ÁREA ARQUEOLÓGICA DEL FORO DE ALBA FUCENS

La ciudad está atravesada, de norte a sur, por la Via del Miliario, denominada así por el hito que señalaba la distancia de 68 millas de Roma, colocado durante el imperio de Majencio. La colonia cuenta con otras dos calzadas principales: la via dei Pilastri y la via dell’Elefante. Iniciamos la visita por el lado norte de la ciudad donde, alrededor del foro, se encuentran edificios como la comitia o el diribitorium, éste último cerrando el foro por su lado sur era el lugar donde se realizaban las elecciones administrativas y donde se proclamaba a los electores. Tras el foro, llegamos a la basilica -de tres naves, y al mercado o macellum. A continuación se encuentran las termas y, a escasa distancia, el Templo de Hércules y el teatro.

 

vista panorámica del yacimiento arqueológico de Alba Fucens, en Avezzano
Avezzano – Alba Fucens.
calle de la antigua Alba Fucens
Alba Fucens (foto: Guido Andolfato)

 

EL ANFITEATRO ROMANO

La construcción del anfiteatro  la financió, a título póstumo, Quintus Naevius Cordus Sutorius Macro, prefecto de la Guardia Pretoriana del emperador Tiberio. Su acceso al puesto se produjo tras la caída en desgracia de Sejano. También fue prefecto de Egipto en el 38 d.C, con el emperador Calígula, el cual le forzó al suicidio junto su esposa. En su testamento, Macro manifestaba su deseo de financiar la construcción de un anfiteatro en su ciudad natal, Alba Fucens. Al final sus deseos se cumplirían, puesto que la construcción del anfiteatro se llevó a cabo, según consta en una placa conmemorativa ubicada sobre el acceso norte al recinto. Se conserva la arena y la parte inferior de la cavea del anfiteatro.

 

anfiteatro romano de Alba Fucens
Alba Fucens. Anfiteatro (foto: RossoGialloBianco)
anfiteatro romano de Alba Fucens
Alba Fucens. Anfiteatro (foto: Helena)

 

EL TEMPLO DE APOLO

En la colina localizada al este del anfiteatro, se levantaba un templo de época tardorrepublicana dedicado a Apolo. Sobre el mismo se construyó, en el siglo XII, la iglesia de San Pietro, que resultó muy afectada por el terremoto de 1915. En el interior de la iglesia, además de las columnas del templo de Apolo, es de destacar la iconostasis, del siglo XIII.

 

iglesia de San Pietro di Alba, Alba Fucens, Avezzano
Alba Fucens. Iglesia de San Pietro di Alba (foto: paolo salabue)

 

EL MUSEO ARQUEOLÓGICO

Las principales piezas y esculturas halladas en las excavaciones arqueológicas de Alba Fucens, incluyendo el colosal Hercules Epitrapezios, las podemos ver en el Museo Arqueológico Nacional Villa Frigerj de Chiusi.

 

VISITAS CERCANAS

La posición estratégica de Alba Fucens, en la antesala del antiguo Lago Fucino y en el corazón del territorio de los Marsi, permite completar la visita con varios enclaves arqueológicos situados en un radio muy accesible. Todos ellos conservan vestigios significativos de época romana o prerromana y ofrecen una visión amplia del paisaje histórico en el que se integraba la colonia. A continuación se presentan los lugares más relevantes, ordenados según su proximidad y utilidad para el viajero.

LUCO DEI MARSI

El yacimiento de Lucus Angitiae se encuentra hacia el sur, tras un recorrido de algo más de veinte kilómetros desde Alba Fucens, que se completa en unos veinticinco minutos por carretera. En este lugar, uno de los centros principales del antiguo pueblo marsio, se conservan los restos de un amplio espacio sacro dedicado a la diosa Angitia, además de un teatro romano construido aprovechando la pendiente natural del terreno y varios sectores domésticos. El conjunto permite reconstruir la transición entre el paisaje religioso prerromano y su integración en el marco urbano romano, ofreciendo una visión complementaria al enclave militar y administrativo que representaba Alba Fucens.

SAN BENEDETTO DEI MARSI

En dirección este, tras un desplazamiento de poco más de veinte kilómetros que se recorre en aproximadamente media hora, se alcanza Marruvium, la antigua capital de los Marsi. En la actual localidad de San Benedetto dei Marsi se conservan estructuras del anfiteatro romano, cuya planta aún es claramente reconocible pese a haber sido parcialmente afectada por las obras de drenaje del Lago Fucino en el siglo XIX. El lugar permite entender la importancia urbana de Marruvium en la organización del territorio y su papel en el sistema de ciudades que rodeaban el lago.

TRASACCO

Continuando hacia el sureste, tras una ruta de algo más de veintiséis kilómetros que suele requerir en torno a media hora, se llega a Trasacco, donde se alzan los restos del santuario dedicado a Esculapio y Serapis. El podium monumental del templo marca con claridad el emplazamiento del antiguo edificio sacro, vinculado en origen a la orilla del Lago Fucino.

EL LAGO FUCINO

La llanura que hoy ocupa el antiguo Lago Fucino se extiende muy cerca de Alba Fucens y permite explorar uno de los proyectos de ingeniería más extraordinarios del mundo romano: el emisario de Claudio, concebido para regular el nivel del lago y drenar sus aguas. Aunque el túnel romano quedó colapsado con el paso de los siglos y fue sustituido por una intervención moderna en el siglo XIX, aún se pueden identificar varios puntos asociados directamente al proyecto antiguo.

El lugar más significativo es Borgo Incile, adonde se llega tras recorrer unos quince kilómetros que se cubren en menos de veinte minutos. Allí se conservan el arranque del canal romano excavado en la roca y los primeros metros del emisario antiguo, visibles a cielo abierto. A lo largo del trazado histórico se reconocen también algunos de los pozos verticales que sirvieron para excavar simultáneamente el túnel, testigos del método de perforación empleado en época de Claudio.

En el extremo donde el emisario vertía sus aguas hacia el valle del Liri se encuentra Capistrello, accesible tras un recorrido que suele superar ligeramente la media hora. En esta localidad se ubica el museo dedicado a la historia del emisario, que documenta tanto el proyecto romano como las obras de ingeniería del siglo XIX y ayuda a comprender la magnitud de una intervención que transformó de manera decisiva el paisaje de la región.

 

 

MÁS INFORMACIÓN
SITIO ARQUEOLÓGICO DE ALBA FUCENS (Massa d'Albe)
HORARIOS: Hasta el anochecer
TARIFAS 2025: Adultos...Gratuita
CONTACTO: emanuela.ceccaroni@beniculturali.it  (reservas para visitas guiadas en el 0863449642)
WEB: museiabruzzo

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1 thought on “Avezzano, la colonia romana de Alba Fucens

  1. Hola, muy interesante , me gusta la historia de la evolución del imperio romano. Visitó frecuentemente (antes de la pendemia) Lis yacimientos arqueológicos . En 2015 estuve él Colonia ( Alemania) y allí visité casi todos los asentamientos y el Museo en la ciudad es maravilloso . Además mi abuelo nació en Massa d Albe, luego emigró a Argentina peto mzntuvo la ciudadanía italiana . Y también volvió para participar de la 1 guerra mundial , estuvo en el frente norte. Luego volvió definitivamfnte a Argentina . He estado en Italia varias veces , pero nunca conocí este yacimiento!!! Cuando podamos viajar lo visitaré . Saludos y espero cualquier información histórica , gracias . Matilde Rosa De Andreis

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