El oppidum de Hornachuelos
Publicado el 4 de septiembre de 2019. Última actualización el 25 de octubre de 2025.
RIBERA DEL FRESNO. Extremadura – Badajoz / FORNACIS (Lusitania)
En el término municipal de Ribera del Fresno, en la comarca pacense de Tierra de Barros, se levanta sobre un cerro el oppidum de Hornachuelos, uno de los enclaves prerromanos más significativos de la antigua Beturia céltica. Se accede al yacimiento por la carretera local que une Ribera del Fresno con Hinojosa del Valle, tomando una desviación en el kilómetro 3. Desde su posición elevada se domina visualmente el valle del río Matachel, un emplazamiento estratégico que explica su importancia en época prerromana y romana.
HISTORIA DE FORNACIS
El oppidum de Hornachuelos ha sido identificado con la Fornacis citada por Ptolomeo en su Geografía (II, 5, 7). Su ocupación se inicia hacia mediados del siglo II a.C., en el contexto de la expansión romana sobre el territorio betúrico, y se prolonga hasta finales del siglo I d.C.
Los hallazgos arqueológicos muestran una clara transición entre las culturas indígenas y el proceso de romanización, con una secuencia de ocupación continua que incluye restos de viviendas, fortificaciones, aljibes, cerámicas importadas y elementos arquitectónicos romanos. El topónimo latino Fornacis, que significa “hornos”, podría estar relacionado con la existencia de talleres o fundiciones metalúrgicas en la zona, un aspecto recurrente en otros asentamientos de la Beturia.
Las excavaciones han permitido identificar un entramado urbano ordenado, con un sistema defensivo compuesto por murallas y bastiones, además de una necrópolis extramuros. La organización del espacio y los materiales hallados indican una comunidad próspera, vinculada tanto a la producción agrícola como a las rutas comerciales que conectaban la Lusitania con la Bética.
QUÉ VER EN EL OPPIDUM DE HORNACHUELOS
El recorrido comienza en la base del cerro, donde se encuentra la necrópolis, compuesta por tumbas excavadas en la roca y estructuras funerarias de diversa tipología. Paneles interpretativos guían al visitante a lo largo de un sendero señalizado que asciende hacia la acrópolis, mostrando los puntos más relevantes del recinto.
Entre los elementos más destacados se conservan los aljibes excavados en la roca, que garantizaban el suministro de agua, y los restos de viviendas con zócalos de piedra, así como tramos de la muralla que rodeaba el oppidum. Desde la parte superior se obtiene una panorámica amplia del valle del Matachel y del entorno agrícola que lo rodea, testimonio de la continuidad del poblamiento desde la Antigüedad.

En Ribera del Fresno se ha situado el Centro de Interpretación del yacimiento arqueológico de Hornachuelos. Una casa-palacio del siglo XVIII da cobijo a la Casa de la Cultura de Ribera y el citado Centro. La exposición abarca cinco áreas: Historiade la Investigación, Hornachuelos: El Oppidum deFornacis, La Necrópolis: Ritos Funerarios, Fornacis y su Territorio y Fornacis: Contexto Histórico y Arqueológico. Un audivisual nos presenta “Los orígenes de la Romanización en Extremadura”.
VISITAS CERCANAS
El oppidum de Hornachuelos se encuentra en el corazón de la comarca de Tierra de Barros, una región que conserva importantes vestigios arqueológicos y monumentales, fácilmente accesibles en trayectos de menos de una hora por carretera.
VILLAFRANCA DE LOS BARROS
A unos 13 kilómetros al norte, por la EX-343, se llega a Villafranca de los Barros, localidad donde puede visitarse el Museo Histórico y Etnográfico, que alberga materiales procedentes de yacimientos prehistóricos y romanos de la comarca. Entre sus fondos destacan cerámicas, fíbulas y útiles metálicos que ilustran la continuidad del poblamiento en la zona desde la Edad del Bronce hasta época imperial.
ALMENDRALEJO
Siguiendo hacia el este por la EX-360, tras unos 25 minutos de recorrido y 20 kilómetros, se alcanza Almendralejo, cuyo origen se remonta a época romana. En su subsuelo se han hallado mosaicos y estructuras de villas rurales, y su Museo Arqueológico exhibe piezas de este período junto a un interesante repertorio visigodo.
ZAFRA
A 35 kilómetros al suroeste, unos 40 minutos por la N-432, se encuentra Zafra, identificada con la antigua Segeda Restituta Iulia. Su casco histórico conserva trazas de su pasado medieval y renacentista, con el Castillo de los Duques de Feria, actual Parador Nacional, y el Museo Santa Clara, donde se exponen piezas arqueológicas y artísticas procedentes de toda la comarca.
MÉRIDA
Finalmente, a 38 kilómetros hacia el noroeste, por la EX-322 y la autovía A-66, se alcanza Mérida, la antigua Augusta Emerita, capital de la provincia romana de Lusitania. Su conjunto arqueológico, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, conserva algunos de los monumentos romanos mejor preservados de Hispania, entre ellos el teatro y el anfiteatro, el templo de Diana y el puente sobre el Guadiana.
El visitante que tome Ribera del Fresno como punto de partida puede así trazar una ruta cultural de gran interés, donde el oppidum de Hornachuelos se integra en un paisaje histórico que enlaza la protohistoria betúrica con la romanización y el esplendor urbano de Mérida.
Más información.
CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE HORNACHUELOS (c/ San Juan Macías, 2. Ribera del Fresno) HORARIOS: Lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y 17:00 a 20:00. Sábados de 16:00 a 18:00. Domingos y festivos cerrado. CONTACTO: 924 537224 WEB: proyectofornacis
