La Casa de los Grifos del Palatino
Un tesoro oculto de la Roma republicana
La Casa de los Grifos (Casa dei Grifi) constituye uno de los testimonios más valiosos para comprender la arquitectura doméstica y la cultura visual de la aristocracia romana en época republicana. Situada en el Palatino, la domus permaneció durante siglos oculta bajo las grandes construcciones imperiales, lo que permitió una conservación excepcional de sus estructuras y, sobre todo, de su decoración mural. En marzo de 2026, este espacio se abre finalmente al público mediante una fórmula innovadora que combina arqueología, conservación y tecnología.
EL PALATINO ANTES DE LOS EMPERADORES
Antes de convertirse en la colina de los palacios imperiales, el Palatino fue uno de los barrios residenciales más prestigiosos de la Roma republicana. Desde el siglo II a.C., senadores y miembros de la élite urbana establecieron aquí sus domus, atraídos por la proximidad al Foro Romano y por el fuerte simbolismo histórico del lugar como cuna legendaria de la ciudad.
La Casa de los Grifos pertenece a este momento anterior a Augusto, cuando el Palatino era todavía un espacio de residencia privada, no un escenario del poder imperial. La casa fue edificada a finales del siglo II a.C. y descubierta a comienzos del siglo XX durante las excavaciones dirigidas por Giacomo Boni. Este arqueólogo y arquitecto italiano fue uno de los primeros en seguir un método científico, aplicando los principios de la excavación estratigráfica a las excavaciones arqueológicas clásicas desde 1885.
La domus experimentó una fase decorativa especialmente cuidada entre finales del siglo II a.C. y los primeros decenios del siglo I a.C. Este momento coincide con un período de intensa transformación cultural en Roma, en el que las élites adoptaron nuevos lenguajes artísticos y arquitectónicos helenísticos para expresar su posición social y refinamiento cultural.
Con la llegada de Augusto y el inicio de la monumentalización del Palatino, muchas de estas residencias fueron demolidas o quedaron absorbidas por los nuevos complejos imperiales. La Casa de los Grifos quedó parcialmente destruida, pero una parte de su nivel inferior quedó sellada bajo las construcciones posteriores, lo que explica su conservación excepcional durante más de dos milenios.

LA CASA DE LOS GRIFOS
El nombre de la Casa deriva de la decoración a estuco de una luneta con grifos. Una luneta es un elemento arquitectónico característico de edificios cubiertos por bóvedas, que designa la porción de pared que resulta de la intersección de la bóveda con la propia pared. En este caso, la luneta en estuco muestra dos grifos alados que se enfrentan en torno a un motivo central. Los grifos, criaturas híbridas de león y águila, eran considerados guardianes poderosos en la mitología grecorromana.
La Casa de los Grifos se encuentra estratégicamente ubicada en la parte norte del futuro Palacio de Domiciano. Se organizaba en dos niveles, una solución habitual en las domus construidas en ladera. El nivel inferior, el mejor conservado, albergaba estancias decoradas con un programa pictórico de gran calidad.
Un testimonio excepcional del segundo estilo pompeyano
La Casa de los Grifos constituye un ejemplo excepcional de arquitectura doméstica anterior al Imperio Romano por el grado de conservación de sus pinturas murales y mosaicos, que son una referencia para el estudio del conocido como segundo estilo pompeyano. Como señala la arqueóloga Federica Rinaldi, responsable científica del proyecto: «La Casa de los Grifos es un libro para los arqueólogos, un libro fundamental para la historia de la pintura y de los mosaicos antiguos».
Las paredes están cubiertas por pinturas pertenecientes al llamado segundo estilo pompeyano, caracterizado por la creación de arquitecturas fingidas que simulan profundidad y amplitud espacial. Los muros fueron concebidos como arquitecturas complejas, con columnas pintadas, frisos decorados y paneles que creaban la ilusión de aberturas hacia espacios imaginarios. Los artesanos utilizaron perspectivas convergentes y paralelas para generar efectos ópticos dramáticos, demostrando un dominio técnico extraordinario.
Los mosaicos del pavimento complementan las pinturas murales con diseños geométricos sofisticados. Destaca especialmente el emblema central con cubos en perspectiva, que genera una sensación tridimensional de gran complejidad visual. Esta combinación de pintura mural y pavimento musivo creaba ambientes de gran riqueza estética, diseñados para impresionar a visitantes y demostrar el refinamiento cultural del propietario.

El significado de los grifos
La elección de los grifos como motivo decorativo principal no era casual. En la mitología grecorromana, estas criaturas poseían múltiples significados simbólicos. Como el león se consideraba el rey de las bestias y el águila el rey de las aves, se consideraba al grifo como una criatura poderosa y majestuosa. El grifo es una de las criaturas híbridas más antiguas del imaginario del mundo antiguo, cuya iconografía se documenta desde el tercer milenio antes de nuestra era en Oriente Próximo.
Los grifos funcionaban como guardianes de tesoros y espacios sagrados. Su naturaleza híbrida, combinando la fuerza terrestre del león con el poder celestial del águila, los convertía en símbolos perfectos de protección. Para una familia aristocrática romana, decorar su residencia con grifos transmitía un mensaje claro: esta casa y sus habitantes estaban bajo una protección especial, y poseían cualidades tanto terrenales como divinas.
La técnica del estuco utilizada para crear la luneta de los grifos demuestra el alto nivel de especialización artesanal de la época. El estuco es una mezcla de cal muerta y polvo de mármol, alabastro o yeso de numerosas aplicaciones, sobre todo en decoración mural en relieve o con pintura. Esta técnica permitía crear relieves tridimensionales que añadían profundidad y dramatismo a las composiciones pictóricas. Los grifos enfrentados en torno a un motivo central crean una composición simétrica que refleja los principios estéticos del arte helenístico adoptados por la aristocracia romana.

QUÉ VER DE LA CASA DE LOS GRIFOS
Lo que hoy se visita no es una casa completa, sino un sector bien conservado de su nivel inferior, suficiente para reconstruir el carácter y la calidad de la domus. El visitante se enfrenta a espacios cerrados, protegidos y frágiles, que no permiten una circulación convencional. Por este motivo, el acceso se realiza mediante un sistema de visita retransmitida en directo, en el que un guía recorre el interior mientras el público sigue la explicación desde una zona habilitada en el Palatino.
Durante la visita se observan las estructuras murarias originales, construidas en opus incertum. El opus incertum era una antigua técnica constructiva romana que usaba sillares cortados de forma irregular, colocados aleatoriamente dentro de un muro de opus caementicium, y fue utilizada sobre todo desde el comienzo del siglo II a.C. hasta poco tiempo después de mediados del siglo I a.C. Estas estructuras, junto con los pavimentos y el conjunto excepcional de pintura mural republicana, permiten entender cómo se organizaba una vivienda aristocrática y cómo la decoración desempeñaba un papel fundamental en la representación social del propietario.
Un sistema de visita innovador
Los visitantes no descienden físicamente a las estancias subterráneas. En su lugar, observan las decoraciones a través de un sistema de audio y vídeo en directo que permite explorar cada detalle de los frescos y mosaicos sin comprometer su conservación. Un operador equipado con cámaras de alta definición recorre las estancias mientras los visitantes, en la superficie, observan en tiempo real lo que capta la cámara, acompañados por explicaciones detalladas sobre la historia y la iconografía del lugar.
Al entrar, los visitantes son recibidos en un espacio protegido por una nueva cubierta de malla microperforada que reproduce el perfil del hueco de la escalera del Palacio Flavio. Desde aquí pueden seguir la visita guiada en directo, realizada por un guía equipado con videocámara.
Este enfoque innovador resuelve varios desafíos simultáneamente. Por un lado, protege las pinturas murales y los mosaicos de la humedad, las vibraciones y otros factores de deterioro asociados con el tránsito de visitantes. Por otro, hace accesible el sitio a personas con movilidad reducida que no podrían descender por las empinadas escaleras que conducen al nivel subterráneo. Finalmente, permite que grupos más numerosos experimenten el sitio sin las limitaciones que impondría el espacio físico reducido de las estancias originales.

SU IMPORTANCIA PARA COMPRENDER EL PALATINO
Según Simone Quilici, director del Parque Arqueológico del Coliseo, esta domus permite explorar la Roma privada, anterior a los palacios imperiales, donde vivían familias adineradas del periodo republicano, lo que la convierte en un sitio especial porque ofrece información sobre una época de la que existen pocos ejemplos conservados en el Palatino.
La colina experimentó notables transformaciones desde su función como barrio aristocrático republicano hasta convertirse en la sede exclusiva del poder imperial bajo Augusto y sus sucesores. Cuando Augusto eligió el Palatino como ubicación de su residencia, no fue una decisión arbitraria. La colina tenía significado legendario como lugar de la fundación de Roma por Rómulo, pero también era el distrito donde las familias más prominentes de la República habían establecido sus domus. Al construir su residencia en el Palatino, Augusto conectaba simbólicamente el nuevo régimen imperial con las tradiciones republicanas, mientras simultáneamente transformaba radicalmente el carácter del espacio.
Las construcciones imperiales posteriores, especialmente el colosal Palacio de Domiciano, cubrieron y preservaron las estructuras republicanas anteriores. La Casa de los Grifos quedó literalmente enterrada bajo los cimientos de la Domus Flavia, creando una estratigrafía arquitectónica que los arqueólogos pueden leer como capas de historia.

EL PROYECTO CAPUT MUNDI
El proyecto forma parte del programa Caput Mundi, impulsado por el Parque Arqueológico del Coliseo con fondos del PNRR (Plan Nacional de Recuperación y Resilencia), que prevé diez intervenciones para abrir al público espacios ocultos del Palatino y el Foro Romano.
Este ambicioso programa, financiado con fondos europeos, tiene como objetivo valorizar el patrimonio arqueológico de Roma creando nuevos recorridos turísticos y reabriendo espacios habitualmente cerrados al público. El director del parque explicó que la concentración de estos proyectos en el Palatino busca también redistribuir los flujos turísticos, tradicionalmente dominados por el Coliseo.
Este yacimiento arqueológico «es uno de esos lugares secretos que por fin se hacen visibles» ya que «nunca se había abierto al público de forma estructurada» desde su descubrimiento, explicó Alfonsina Russo, directora del Departamento para la Valorización del Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura italiano.
El programa de restauración que precedió a la apertura pública implicó intervenciones complejas tanto en los aparatos pictóricos como en los aspectos estructurales. Las investigaciones revelaron antiguos movimientos en las paredes, responsables de lagunas en las superficies pintadas, desprendimientos de yeso y desniveles en el pavimento de mosaico. Los conservadores trabajaron meticulosamente para estabilizar las estructuras sin alterar su carácter histórico.
MÁS INFORMACIÓN CASA DE LOS GRIFOS (Via di San Gregorio 30, 00186 Roma) HORARIOS: Visitas programadas los martes, con reserva anticipada obligatoria. TARIFAS 2026: Suplemento de 8 € sobre la entrada al Foro-Palatino. WEB: colosseo.it
