El Limes romano en Turquía, la frontera oriental del Imperio.

Limes romano en Turquía: acueducto de Satala
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El limes romano en Turquía constituía la frontera del alto Éufrates, uno de los sistemas defensivos más complejos del Imperio Romano. La frontera oriental se articuló principalmente a lo largo del curso del río Éufrates, formando un eje de confrontación pero también de intercambio entre dos grandes potencias: Roma y sus rivales orientales, primero el Imperio Parto y posteriormente el Imperio Sasánida. Esta frontera no era únicamente una barrera defensiva; también facilitó el comercio caravanero interregional, la comunicación y el transporte militar.

El Limes romano en Turquía se extendía por las provincias romanas de Capadocia y Syria, a lo largo del curso superior del Éufrates, desde las montañas del Ponto en el norte hasta la llanura mesopotámica en el sur. Hoy se integra en las provincias turcas de Gaziantep, Adıyaman, Malatya y Gümüşhane, donde se concentraron algunas de las bases legionarias más importantes del ejército romano oriental: Zeugma y Samosata en los pasos clave del Éufrates, Melitene en el cruce de la gran vía hacia Armenia y Satala en el extremo norte de la línea defensiva. Buena parte de este paisaje fronterizo se transformó con la construcción de las grandes presas del sudeste de Anatolia, que sumergieron ciudades enteras como Samosata y gran parte de Zeugma.

Hoy, esta fascinante frontera ofrece al visitante una oportunidad única de contemplar los vestigios de uno de los sistemas defensivos más ambiciosos de la Antigüedad, desde los magníficos mosaicos rescatados de Zeugma hasta las imponentes murallas de Melitene, pasando por puentes romanos que aún desafían el paso del tiempo.

 

Presa Atatürk en Turquía
Presa Atatürk

 

HISTORIA DEL LIMES ROMANO EN TURQUÍA

La presencia romana en el alto Éufrates comenzó durante el período de las guerras civiles romanas del siglo I a.C. Tras la derrota de Marco Antonio en Actium (31 a.C.), Augusto reorganizó el Oriente romano y estableció un sistema de reinos clientes que incluía el Reino de Comagene, gobernado por la dinastía Oróntida. Esta pequeña pero próspera monarquía helenística controlaba cruciales cruces del Éufrates, especialmente en Zeugma y Samosata. Durante el principado de Tiberio, ya existía una significativa presencia militar romana custodiando el Éufrates. La Legio X Fretensis fue inicialmente estacionada en esta región antes de ser reasignada a Jerusalén tras las campañas judías del 66-70 d.C.

El año 72 d.C. marcó un punto de inflexión en la historia de la frontera oriental en Turquía. El emperador Vespasian  decidió anexionar el reino de Comagene. Tomó esta medida ante las serias dudas que tenía del compromiso y fidelidad a Roma del que sería el último rey de Comagene, Antíoco IV. Esta anexión transformó definitivamente el alto Éufrates en frontera imperial permanente, estableciendo un sistema de bases legionarias a lo largo de la principal vía de comunicación, en una línea que iba desde Trapezunte (Trabzon) en las costas del Mar Negro hasta Antioquía, cerca del Mediterráneo, pasando por las fortalezas del Éufrates:

  • Satala (moderna Sadak): Base de la Legio XVI Flavia Firma, controlando el acceso al norte y la ruta hacia Armenia
  • Melitene (Eski Malatya): Campamento de la Legio XII Fulminata, punto final de la importante carretera desde Cesarea
  • Samosata (Samsat): Cuartel de la Legio VI Ferrata, controlando un crucial cruce del Éufrates
  • Zeugma (Belkis): Base de la Legio IIII Scythica, el principal punto de cruce del río

Alrededor de estas fortalezas, se asentaron poblaciones civiles significativas, que llegaron a convertirse en prósperos centros urbanos.

Durante el siglo II d.C., especialmente bajo los emperadores Trajano, Adriano y los Severos, el sistema fronterizo alcanzó su máximo desarrollo. Trajano visitó personalmente Satala en 115 d.C. durante su campaña contra Armenia y Partia, recibiendo el homenaje de los príncipes del Cáucaso y del Ponto Euxino. El emperador Septimio Severo mejoró significativamente la red de carreteras entre Samosata, Zeugma y Melitene tras su victoria sobre Pescenio Níger en 193 d.C. Su legión XVI construyó el magnífico puente de Cendere, que aún se conserva, para facilitar las campañas contra los partos que culminaron con la captura de la capital parta Ctesifonte y el restablecimiento de la provincia de Mesopotamia.

El siglo III d.C. trajo cambios profundos. El ascenso del Imperio sasánida en 224 d.C., más centralizado y agresivo que el reino parto, incrementó la presión sobre la frontera. Los ataques de Sapor I afectaron directamente a las fortalezas del alto Éufrates: Satala fue asaltada a mediados del siglo III y Zeugma fue saqueada en 253 d.C., lo que condujo al abandono de amplias áreas de la ciudad. La región pasó a ser escenario recurrente de campañas y contraofensivas entre ambos imperios.

En el Bajo Imperio, Diocleciano y sus sucesores reorganizaron radicalmente el sistema defensivo. El modelo clásico de grandes legiones acuarteladas en ciudades fue progresivamente sustituido por una defensa en profundidad, basada en unidades más pequeñas distribuidas en numerosos fuertes y fortines. En territorio turco, Satala mantuvo su guarnición de la Legio XV Apollinaris al menos hasta principios del siglo V, mientras que Melitene continuó siendo base de la Legio XII Fulminata. Bajo Justiniano se reconstruyeron y reforzaron las murallas de estas plazas, integradas ya en un sistema fronterizo tardoantiguo que miraba no sólo a Persia, sino también a los reinos emergentes del Cáucaso (Armenia, Iberia y Albania caucásica).

El Reino de Comagene: Un Legado Cultural Único

La historia del Limes romano en Turquía no puede comprenderse sin el Reino de Comagene, cuyo legado monumental más conocido se conserva en el Monte Nemrut. Este pequeño reino helenístico (163 a.C. – 72 d.C.) fue un estado tapón entre el mundo seléucida-romano y el parto-armenio. El rey Antíoco I Teos (70-38 a.C.) construyó en la cima del Monte Nemrut su monumental tumba-santuario, con estatuas colosales que representaban una singular mezcla sincretista de dioses griegos, persas y comagetianos.

Tras la anexión romana de Comagene, sus monumentos continuaron siendo respetados y las élites locales fueron integradas en el sistema imperial, sirviendo como un ejemplo del pragmatismo romano en las zonas fronterizas.

 

el río Eufrates en Turquía
Río Eufrates en Turquía (foto: Carole Raddato)

 

QUÉ VER DEL LIMES ROMANO EN TURQUÍA

El Limes romano en Turquía conserva algunos de los enclaves arqueológicos más destacados del alto Éufrates, distribuidos entre Gaziantep, Adıyaman, Malatya y Gümüşhane. La antigua frontera romana entre Gaziantep y las montañas del Ponto recorre unos seiscientos kilómetros siguiendo el Éufrates y algunos de sus afluentes. El itinerario actual se puede articular en tres grandes núcleos —Gaziantep–Zeugma, Adıyaman–Monte Nemrut y Malatya–Battalgazi (Melitene)— con una prolongación más remota hasta Satala (Sadak) en la provincia de Gümüşhane.

GAZIANTEP Y ZEUGMA

La antigua Zeugma, fundada por Seleuco I como Seleucia del Éufrates y transformada por Roma en base legionaria, controlaba el principal cruce del Éufrates en su curso medio. La ciudad se extendía en ambas orillas, unidas por un puente de pontones que canalizaba el tráfico militar y caravanero. Bajo dominio romano, la presencia de la Legio IV Scythica y el dinamismo comercial favorecieron la construcción de lujosas villas aterrazadas, decoradas con mosaicos de extraordinaria calidad técnica y temática mitológica.

La construcción de la presa de Birecik a finales del siglo XX supuso que cerca de dos tercios de la antigua ciudad quedaran bajo las aguas del embalse. Las excavaciones de rescate realizadas entre 1997 y 2000 permitieron recuperar una parte de las casas, estructuras públicas y, sobre todo, un conjunto sobresaliente de mosaicos y frescos. Hoy, el área visitable de Zeugma muestra restos de viviendas, protegidas por cubiertas modernas, donde se conservan pavimentos y muros decorados con mosaicos y frescos.

La verdadera dimensión de la ciudad se percibe en el Museo de Mosaicos de Zeugma en Gaziantep, considerado el museo de mosaicos más grande del mundo. Sus salas reúnen pavimentos con escenas marinas, mitológicas y alegóricas, como el mosaico de Océano y Tetis, el rapto de Europa, Eros y Psique o retratos de inspiración filosófica. La célebre “Muchacha de Zeugma” se ha convertido en emblema del museo y de la ciudad. El cercano Museo Arqueológico de Gaziantep completa la visita con estelas, esculturas y materiales cotidianos procedentes de la cuenca del Éufrates.

Artículos en viatorimperi: El extraordinario Museo de los Mosaicos en Gaziantep y Zeugma, la gran ciudad romana del Éufrates

Zeugma, ejemplo del Limes romano en Turquía
Zeugma (foto: Carole Raddato)

 

ADIYAMAN, MONTE NEMRUT Y LOS MONUMENTOS DE COMAGENE

La provincia de Adıyaman reúne varios hitos imprescindibles para entender el limes oriental: el Monte Nemrut y los santuarios comagenios, el puente romano de Cendere y los materiales de Samosata conservados en su museo.

En la carretera que une Kahta con el interior montañoso se encuentra el puente de Cendere, levantado a finales del siglo II d.C. por la Legio XVI Flavia Firma sobre el río Chabinas. De un solo arco, construido con grandes sillares encajados sin mortero, está flanqueado por columnas dedicadas a Septimio Severo, Julia Domna y Caracalla. La columna que conmemoraba a Geta fue derribada tras su asesinato, en aplicación de la damnatio memoriae, y su ausencia forma parte del mensaje político del monumento.

Desde Kahta se asciende al Monte Nemrut, donde Antíoco I de Comagene ordenó construir su hieroteseion. Un túmulo de piedras trituradas cubre la tumba; en las terrazas oriental y occidental se alinean tronos sobre los que se alzaban estatuas sedentes de divinidades sincréticas y del propio rey. Las cabezas, separadas de los cuerpos por los terremotos, se disponen hoy frente a los tronos. Relieves e inscripciones describen el programa ideológico del reino, que enlaza su linaje con la casa de Alejandro y los aqueménidas. El conjunto fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

En las cercanías, Arsameia en el Ninfeo conserva relieves rupestres —entre ellos la dexiosis entre Antíoco y Apolo-Mitra—, un largo túnel excavado en la roca y restos de estructuras palaciales y rituales. El túmulo de Karakuş, rodeado de columnas con relieves de águila, toro y león, fue construido para varias mujeres de la familia real comagenia y ayuda a comprender la dimensión funeraria del programa monumental.

El Museo Arqueológico de Adıyaman reúne materiales de estos enclaves y, sobre todo, los escasos hallazgos rescatados de Samosata antes de su inundación por la presa de Atatürk: cerámicas, esculturas, inscripciones y monedas que recuerdan el papel de la antigua capital comagenia como ciudad fronteriza romana.

Artículos en viatorimperi: Nemrut Dagi. El mausoleo de Antiochos I en Comagene y Arsameia, la antigua capital de Comagene

cabezas colosales y esculturas del mausoleo de Monte Nemrut
Nemrut Dagi (foto: Synn Wang)

 

MELITENE (BATTALGAZI) Y MALATYA

La antigua Melitene, identificada con el área de Battalgazi al norte de la ciudad moderna de Malatya, fue una de las bases legionarias más importantes del limes oriental. Tras la anexión de Comagene en 72 d.C., la Legio XII Fulminata se instaló aquí de forma permanente, encargada de controlar la gran calzada procedente de Cesarea de Capadocia y el acceso hacia Armenia y el alto Tigris. En época de Trajano, Melitene recibió el rango de municipium.

Hoy, el elemento mejor conservado son las murallas de Battalgazi, levantadas en época justinianea sobre trazas y cimientos anteriores. El perímetro amurallado, jalonado por torres cuadradas y redondas, permite hacerse una idea de la escala de la ciudad fortificada en la Antigüedad tardía. En el interior, edificios posteriores como la Gran Mezquita selyúcida reutilizan elementos arquitectónicos romanos y bizantinos.

El Museo Arqueológico de Malatya, en la ciudad moderna, exhibe una amplia colección que incluye monedas acuñadas en Melitene, esculturas, relieves y vidrio romano y bizantino. A pocos kilómetros, el tell de Arslantepe, inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial, documenta la larga trayectoria de ocupación de la región desde el IV milenio a.C. hasta época romana, con una herrería de cuatro hornos que ilustra la continuidad de la actividad metalúrgica en este corredor oriental.

 

Arslantepe
Arslantepe (foto: hurriyetdailynews)

SATALA (SADAK)

En el extremo norte del limes oriental se encuentra Satala, identificada con el pueblo actual de Sadak, en la provincia de Gümüşhane. La fortaleza controlaba un valle que conectaba el interior de Anatolia con Armenia y la vertiente sur del Ponto. Fue base de la Legio XVI Flavia Firma y, más tarde, de la Legio XV Apollinaris.

Los trabajos arqueológicos recientes han confirmado la importancia de Satala como único campamento legionarios plenamente identificado en esta frontera dentro del territorio turco. Se conservan tramos de muralla que en parte estructuran el propio pueblo actual, una necrópolis con tumbas de piedra caliza y, sobre todo, los restos de un acueducto del que perviven un arco completo y varios pilares.

Satala permanece hoy como un yacimiento en fase de excavación y consolidación, con un fuerte potencial para los próximos años. Su carácter poco intervenido y el marco paisajístico que lo rodea permiten percibir con claridad el funcionamiento de una base legionaria en una frontera montañosa.

Fortaleza legionaria de Satala en Turquía
Fortaleza legionaria de Satala (foto: Carole Raddato)
armadura lamelar romana hallada en Satala
Armadura lamelar romana – museo Gümüşhane (foto: gumushanedenhaber)

 

EL PATRIMONIO SUMERGIDO: SAMOSATA Y LAS PRESAS DEL ÉUFRATES

La construcción de grandes presas en el marco del Proyecto del Sudeste de Anatolia (GAP) ha transformado radicalmente la geografía del Éufrates y del Tigris y ha tenido un impacto directo sobre el patrimonio romano de la zona. La presa de Atatürk, completada a finales de los años ochenta, creó un embalse de cientos de kilómetros cuadrados que sumergió definitivamente la antigua Samosata y numerosos yacimientos menores. A diferencia de Zeugma, donde pudo organizarse una campaña de excavaciones de rescate de gran alcance, en Samosata sólo se llevaron a cabo intervenciones limitadas antes de la inundación.

La presa de Birecik afectó a la mayor parte de Zeugma, de la que solo una fracción pudo ser excavada y trasladada; el resto de la ciudad permanece bajo el agua. Más al este, la presa de Ilısu ha inundado buena parte del valle del Tigris, incluyendo la histórica ciudad de Hasankeyf, donde también existían vestigios romanos y tardoantiguos. En conjunto, estos proyectos han permitido el desarrollo agrícola y energético de la región, pero han supuesto la pérdida de amplias áreas de patrimonio arqueológico.

 

Hasankeyf
Hasankeyf antes de ser sumergida bajo las aguas de la presa Ilisu (foto: Omer Unlu)
presa de Ilisu en Turquía
Presa de Ilisu (foto: dailysabah)

 

 

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