El puente de Trajano y el fuerte romano de Drobeta

pilar del puente de Trajano en Drobeta-Turnu Severin
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Rumania – Mehedinti  / DROBETA (Dacia)

 

Drobeta-Turnu Severin se encuentra al suroeste de Rumanía, en la orilla septentrional del Danubio, frente a la actual Kladovo (Serbia), en el sector conocido como las Puertas de Hierro. Este tramo del río constituye uno de los puntos estratégicos más relevantes del curso medio del Danubio, donde el valle se encajona entre relieves abruptos antes de abrirse hacia la llanura panónica.

En este lugar Roma levantó a comienzos del siglo II d.C. una de las mayores obras de ingeniería del mundo antiguo: el puente de Trajano. Junto a él se desarrolló el castrum de Drobeta, núcleo militar que controló el paso fluvial y que dio origen a una ciudad romana de rango municipal y posteriormente colonial.

 

HISTORIA DE DROBETA

Antes de la llegada romana, el área formaba parte del reino dacio, consolidado en el siglo I a.C. bajo Burebista y reorganizado después bajo Decébalo. El Danubio constituía la frontera natural entre el mundo romano y el territorio dacio.

Tras la primera guerra dácica (101–102 d.C.), el emperador Trajano decidió garantizar un cruce permanente del Danubio que permitiera el movimiento masivo de tropas y suministros. Entre 103 y 105 d.C. se organizó la construcción del puente y se estableció el campamento de Drobeta como punto de control del acceso septentrional.

El castrum se integró en el sistema defensivo del nuevo territorio conquistado tras la segunda guerra dácica (105–106 d.C.), cuando Dacia se convirtió en provincia romana. La presencia militar generó rápidamente un núcleo civil adyacente (vicus), cuya actividad comercial y administrativa creció durante el siglo II.

Bajo Adriano (117–138 d.C.), Drobeta fue elevada a municipium, lo que conllevaba autogobierno local y estatuto jurídico romano para parte de sus habitantes. En 193 d.C., durante el reinado de Septimio Severo, recibió el rango de colonia, máximo reconocimiento urbano dentro del orden romano. Este ascenso refleja su importancia estratégica y económica dentro de la provincia de Dacia.

La ciudad prosperó durante los siglos II y III d.C. hasta el abandono progresivo de la provincia tras la retirada ordenada por Aureliano en 271–275 d.C. A partir de ese momento el eje estratégico del Danubio volvió a configurarse como frontera imperial.

 

QUÉ VER EN DROBETA-TURNU SEVERIN

El conjunto arqueológico se articula en torno a tres elementos fundamentales: el castrum romano, los restos del puente de Trajano y el Museo de las Puertas de Hierro, que conserva materiales procedentes de las excavaciones del área.

EL FUERTE ROMANO DE DROBETA

El castrum presenta la planta rectangular característica de los campamentos romanos permanentes, con esquinas redondeadas y sistema defensivo compuesto por muralla y torres. Las excavaciones arqueológicas sacaron descubrieron la ubicación del principia (cuartel general), barracones y áreas administrativas.

Uno de los hallazgos más relevantes del conjunto es el anfiteatro militar, identificado en 2010 en las inmediaciones del campamento. En él se realizaban tanto entrenamientos de los soldados como espectáculos. Su existencia confirma la estabilidad y dimensión del asentamiento militar.

Las investigaciones desarrolladas en los últimos años han permitido consolidar las estructuras visibles, mejorar la señalización del parque arqueológico y profundizar en la interpretación funcional del campamento, dentro del sistema del limes danubiano.

 

fuerte romano de Drobeta, Rumanía
Fuerte romano de Drobeta
ruinas del fuerte romano de Drobeta-Turnu Severin, Rumanía
Drobeta-Turnu-Severin. Ruinas romanas.

 

EL PUENTE DE TRAJANO

El puente de Trajano se construyó entre 103 y 105 d.C. bajo la dirección del arquitecto e ingeniero Apolodoro de Damasco, figura clave en la arquitectura imperial del periodo trajano.

La fuente principal para su descripción es Dión Casio, quien menciona su longitud aproximada de 1.135 metros. La estructura se componía de pilares de piedra asentados en el lecho del Danubio sobre los que se apoyaba una superestructura de madera. La anchura estimada rondaba los 12 metros, suficiente para el tránsito de las legiones romanas y la logística militar pesada.

La construcción del puente permitió a Roma trasladar tropas con rapidez durante la segunda guerra dácica. Su mera existencia constituye una declaración de poder tecnológico y político.

Adriano ordenó desmantelar parcialmente la superestructura de madera tras la consolidación de la provincia, probablemente por razones defensivas. Tras el abandono de Dacia en el siglo III, la estructura dejó de mantenerse y terminó por desaparecer.

En 1856, durante una bajada excepcional del nivel del Danubio, se documentaron numerosos pilares aún visibles. En 1906 se eliminaron algunos restos para facilitar la navegación moderna. Hoy se conservan los estribos en ambas orillas y restos subacuáticos identificados mediante estudios hidrográficos y arqueología fluvial.

En la novela «Circo Máximo», el escritor Santiago Posteguillo relata de manera soberbia la construcción de esta memorable obra de ingeniería sobre el Danubio, que, en su época fue la mayor construcción de este tipo jamás realizada.

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pilar del puente romano de Trajano en Drobeta-Turnu Severin, Rumanía
Drobeta Turnu Severin. Pilar del Puente de Trajano

 

EL MONUMENTO DEL PUENTE DE TRAJANO

En 1972, con motivo de la inauguración del complejo hidroeléctrico de las Puertas de Hierro, se levantó un monumento dedicado al Puente de Trajano. Reproduce a escala un módulo del puente: dos pilares de sillería y un tramo de superestructura de madera con arcos y entramado triangular, tal como aparece representado en la Columna de Trajano y la descripción de Dión Casio. Este monumento nos permite comprender visualmente cómo se articulaban los cimientos pétreos conservados con la parte elevada, desaparecida desde la Antigüedad.

 

monumento al puente de Trajano en Drobeta-Turnu Severin
Drobeta-Turnu-Severin. Monumento al Puente de Trajano.

 

EL MUSEO DE LAS PUERTAS DE HIERRO

El Museo Regional de las Puertas de Hierro (Muzeul Regiunii Porților de Fier) constituye el centro de referencia para el estudio del patrimonio antiguo del área. Su sección de Historia y Arqueología dedica un espacio destacado al periodo dacio-romano. Entre sus elementos más relevantes se encuentra la gran maqueta del puente de Trajano, de 21 metros de longitud, basada en datos arqueológicos y en representaciones antiguas, incluida la Columna de Trajano en Roma.

El museo conserva inscripciones latinas procedentes del castrum, elementos arquitectónicos, materiales domésticos y piezas vinculadas tanto al mundo dacio prerromano como al romano provincial.

 

maqueta del puente de Trajano en el Museo de Drobeta-Turnu Severin
Drobeta-Turnu Severin. Museo. Maqueta del Puente

 

VISITAS CERCANAS

En el entorno de Drobeta, podemos visitar otros lugares que nos permiten completar la información sobre el sistema fronterizo romano del Danubio.

KLADOVO

Cruzando el Danubio hacia Serbia, a unos 20 km por carretera, se encuentra Kladovo, la antigua Pontes, donde se localizaba el fuerte que protegía el extremo meridional del puente. Se conservan restos del campamento romano vinculados directamente al dispositivo defensivo del cruce.

PUERTAS DE HIERRO

A unos 40 km por carretera al este de Drobeta-Turnu Severin, siguiendo la DN6 en dirección Orșova, el Danubio se encaja en el gran desfiladero conocido como Porțile de Fier, uno de los tramos más espectaculares y estratégicos de todo su curso. Aquí el río se estrecha entre macizos rocosos y crea un paso natural que, desde la Antigüedad, condicionó la navegación y el control militar del territorio. Para Roma, este sector no era un simple accidente geográfico: era un punto clave del limes danubiano. Dominar este paso significaba controlar la comunicación entre el interior de los Balcanes y la cuenca panónica.

En la visita al Parque Natural Porțile de Fier, hay que detenerse en los miradores que permiten observar cómo el Danubio atraviesa el desfiladero y comprender visualmente por qué este punto exigía infraestructuras complejas en época romana. Desde embarcaciones turísticas que navegan el embalse actual es posible contemplar, en la orilla serbia, la Tabula Traiana, inscripción monumental dedicada a las obras viarias impulsadas por el emperador Trajano durante las campañas contra los dacios. Esta inscripción conmemora la construcción de una vía militar excavada en la roca, anterior al propio puente de Drobeta.

Aunque el paisaje fue transformado en 1972 con la construcción de la presa hidroeléctrica Porțile de Fier I, el relieve abrupto y la estrechez del paso siguen siendo perfectamente perceptibles.

 

 

MÁS INFORMACIÓN
MUSEO DE LAS PUERTAS DE HIERRO (Calle de la Independencia, 2. Drobeta-Turnu Severin)
HORARIOS: Martes a domingo, de 9:00 a 16:00. Lunes cerrado.
CONTACTO: office@muzeulpdf.ro
WEB: muzeuldrobetaturnuseverin.ro

 

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