LARACHE. EL JARDÍN DE LAS HESPÉRIDES

Marruecos  /  LIXVS  (Mauretania Tingitana)

 

La localidad de Larache está situada a 85 Km. al sur de Tánger. A tres kilómetros al noreste de la localidad de Larache se encuentran las ruinas romanas de Lixus. Se alzan en una colina, sobre el río Loukkos, cerca de la costa atlántica. En 1995 fue propuesta por el Reino de Marruecos como candidata para engrosar la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

 

Según la mitología en Lixus se encontraba el jardín de las Hespérides. Era  el lugar donde las ninfas custodiaban un jardín cuyos árboles daban manzanas de oro, las manzanas de la inmortalidad. Uno de los trabajos de Hércules consistió en el robo de estas manzanas.

 

El sitio de Lixus fue creado en torno al siglo VII a.C. por mercaderes fenicios. Estuvo bajo dominio cartaginés antes de la época romana, donde alcanzó gran esplendor durante el mandato del emperador Claudio en el siglo I d.C. La industria de salazones de pescado era el motor de ciudad.  El lugar fue abandonado tras la conquista árabe, en torno al 650 d.C., en beneficio de la cercana población de Larache.

 

Lyxus (foto: Carole Raddato)

 

Este yacimiento arqueológico fue abierto al turismo en 2019. La mayor parte de la ciudad se encuentra aún sin excavar, apenas es visible un 15% de su extensión, cercana a las sesenta hectáreas. Los principales puntos de interés en la visita al complejo son la acrópolis, el anfiteatro, una factoría de salazones y las ruinas de un barrio noble.

 

Lixus (foto: Carole Raddato)

 

El pequeño anfiteatro, del siglo I d.C.,  fue descubierto en 1964. Hasta la fecha es la única construcción de este tipo hallada en Marruecos.

 

Larache. Anfiteatro romano de Lixus (foto: escandio)

 

Las termas, situadas tras el anfiteatro, contienen mosaicos que, desgraciadamente, fueron destruidos en parte, aunque se pueden admirar, sobre todo, en su parte central. Los principales vestigios musivarios de Lixus se encuentran en el Museo de Bellas Artes de Tetuán.

 

La acrópolis abarca una extensión de 3.000 m2. con vestigios de casas y tiendas y calles flanqueadas por columnas, la mayor parte derruidas en el mismo lugar. El final de la acrópolis coincide con el de la colina, dando lugar a un extraordinario paisaje, con el estuario del río Loukkos como telón de fondo.

 

Lyxus. Acrópolis (foto: Carole Raddato)

 

 

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