RUTA IBERICA VALENCIANA

ESPAÑA

 

Los geógrafos griegos llamaron iberos a los pueblos del Levante y Sur de la Península, distinguíendolos de los del interior peninsular, de costumbres y cultura diferente. Estos pueblos, que llevaban siglos en este territorio, pasarían a ser denominados iberos, en torno al siglo VI a.C., hasta el siglo II a.C., a partir de las influencias de las culturas fenicia y griega. El norte de la provincia de Valencia y el sur de Castellón y Teruel estaba habitado por los Edetanos. Su capital era Edeta (Llíria) y su límite meridional estaba establecido por el río Júcar. En Alicante, Valencia, Murcia y Albacete estaban los Contestanos, entre cuyas principales poblaciones estaban Lucentum (Alicante), Dianum (Denia), Saetabis (Xativa), o Ello (Elda). En el litoral castellonense, desde la sierra de Almenara, que la separaba de los Edetanos, hasta la comarca de Gandesa, límite con Ilergetes y Cosetanos, se encontraban los Hercavones.

El principal asentamiento ibero era el oppidum, situado sobre la cumbre de una colina, en enclaves naturales fácilmente defendibles. Si la orografía lo permitía, mantenían un trazado urbanístico cuadrangular con grandes viviendas, rodeadas por un recinto amurallado y potentes torres defensivas. En la llanura también se encontraban asentamientos sin fortificaciones, dedicados a labores agrícolas y ganaderas. Además de estas labores, una de las principales actividades de los pueblos iberos era la guerra y el pillaje. Su valor y lealtad era realzada por los griegos, que no dudaban en reclutarlos como mercenarios.

 

A través de la RUTA IBÉRICA VALENCIANA, coordinada por el Museo de la Prehistoria de Valencia, podemos conocer cuáles eran sus principales ciudades y asentamientos. En esta ruta se nos presentan tres itinerarios posibles que nos permitan conocer el mundo de los iberos en la provincia de Valencia.

 

1.- RUTA EDETANA.

Sus principales puntos de interés son el Tossal de Sant Miquel (Llíria), Puntal dels Llops (Olocau), Castellet de Bernabé (Llíria), La Seña (Villar del Arzobispo) y Tòs Pelat (Moncada). Los primeros cuatro yacimientos corresponden a la última fase del Ibérico Pleno, los siglos III – II a.C. La ciudad ibera de Tòs Pelat estuvo habitada entre los siglos VI y IV a.C.

 

Tossal de Sant Miquel. La Edeta de las fuentes clásicas. Esta gran ciudad contaba con una extensión de más de 10Ha. Son visitables dos grandes manzanas de viviendas de varias plantas.

 

Lliria. Tossal de Sant Miquel

 

Castellet de Bernabé. Se trata de una finca agropecuaria de unos 1000 m2. Las murallas y las puertas de acceso se encuentran en un buen estado de conservación, así como las escaleras adosadas al muro para acceder a los pisos superiores de las viviendas.

 

Lliria. Castellet de Bernabé

 

Puntal dels Llops. Es una atalaya defensiva, de 900 m2. situada en los límites de territorio edetano. Se pueden visitar dos recintos de muralla, la gran torre de vigilancia y toda la estructura urbana. El acceso al yacimiento cuenta con un servicio de visitas guiadas gratuitas promovido por el Ayuntamiento de Olocau.

 

Olocau. Puntal dels Llops (foto: Luis Cerdá)

 

La Seña. Pequeña aldea con una extensión de 1Ha. dedicada a la explotación agropecuaria. Se conserva parcialmente su recinto amurallado y se han musealizado dos conjuntos de viviendas para las visitas del público. Es de acceso libre.

 

Villar del Arzobispo. La Seña (foto: Tarraconensis)

 

 

2.- RUTA DE KELIN (LOS IBEROS DEL INTERIOR). 

Kelin (Caudete de las Fuentes), El Molón (Camporrobles), Solana de las Pilillas y Rambla de la Alcantarilla (Requena). En este itinerario se visita la capital del territorio, Kelin, un asentamiento fortificado y unas instalaciones al aire libre dedicadas a la explotación vitinícola y olivarera.

 

Kelin. Ciudad ibérica de 10Ha. de extensión. En la visita se pueden ver dos viviendas, consolidadas, relativas a los dos períodos identificados de la ciudad: el de su fundación, en el siglo VII a.C., y el de su cenit, entre los siglos III y II a.C.

 

Caudete de las Fuentes. Kelin (foto: Benjamin Collado)

 

El Molón. Fortificación elevada de 1´5 ha, cercana a Kelin, desde la que se domina toda la llanura. Su visita es de libre acceso, destacando la muralla y la entrada al recinto.

 

Camporrobles. El Molón (foto: Benjamín Collado)

 

Solana de las Pilillas y Rambla de la Alcantarilla. En este lugar se han descubierto un conjunto de cubetas excavadas en la roca destinadas a la elaboración de vino y aceite. Estas almazaras se encuentran diseminadas a lo largo de dos barrancos, en una zona boscosa, siendo probablemente uno de los centros de producción vinícola más antiguos del Mediterráneo occidental.

 

Solana de las Pilillas (foto: Benjamín Collado)

 

 

3.- RUTA CONTESTANA (EL OPPIDUM). 

La Bastida de les Alcusses (Moixent), Castellar de Meca (Ayora). En esta ruta podemos visitar dos interesantes asentamientos ibéricos, si bien, a diferencia de los anteriores, no formaban parte del mismo grupo.

 

La Bastida de les Alcusses. Ciudad ibérica del siglo IV a.C., con una extensión de 5Ha. Cuenta con una potente recinto defensivo y puertas fortificadas. El urbanismo de las viviendas está organizado en manzanas. Este yacimiento cuenta con horario de apertura al público y visitas guiadas.

 

Moixent. Bastida de les Alcusses (foto: Cristina)

 

Castellar de Meca. Esta ciudad ibérica está asentada sobre una muela desde la que se domina la llanura albaceteña. Cuenta con un espectacular camino de más de 2 Km. de longitud, tallado en la roca, y diseñado para el paso de vehículos rodados. El gran trabajo rupestre de los íberos de Meca puede ser también contemplado en los aljibes  y las casas excavadas en la roca.

 

Ayora. Castellar de Meca (foto: Benjamín Collado)

 

Estas rutas deben complementarse, de forma ineludible, con una visita al Museo de la Prehistoria de Valencia, donde se encuentra el patrimonio, de época ibérica, más importante de España.

 

 

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