Nules. La villa romana de Benicató
Publicado el 2 de abril de 2019. Última actualización el 25 de julio de 2026.
Comunidad Valenciana – Castellón / (Tarraconensis)
La villa romana de Benicató se encuentra en el término municipal de Nules, en la comarca castellonense de la Plana Baixa, a unos 2,5 km del litoral mediterráneo y muy próxima al histórico Caminàs, la Via Augusta, uno de los principales ejes de comunicación de la llanura costera desde la Antigüedad. Su ubicación, en un territorio fértil y bien comunicado entre Saguntum y el norte de la provincia, favoreció el desarrollo de una importante explotación agrícola durante el Alto y el Bajo Imperio.
Benicató constituye el conjunto residencial romano más destacado conservado en la provincia de Castellón y una de las villas mejor conocidas de la Comunidad Valenciana. Sus restos permiten recorrer la evolución de una gran explotación rural desde el siglo I a. C. hasta, al menos, el siglo V d. C. El yacimiento conserva un amplio patio porticado presidido por un gran impluvium circular, un conjunto termal privado, mosaicos, dependencias residenciales y áreas destinadas a la producción y almacenamiento agrícola.
Las excavaciones desarrolladas desde 2025 y la profunda musealización inaugurada en 2026 han transformado la visita. La superficie excavada supera ya los 3.000 m², prácticamente el doble de la conocida hasta hace pocos años, incorporando nuevas estancias, un acceso monumental porticado y diversos espacios productivos que amplían de forma notable el conocimiento de la villa y facilitan comprender cómo era uno de los grandes establecimientos rurales del territorio de Saguntum.

SU HISTORIA
La villa romana de Benicató fue fundada entre finales del siglo I a. C. y los primeros años del siglo I d. C., en el territorio dependiente de Saguntum. Desde sus orígenes se concibió como una explotación agrícola de carácter residencial, probablemente dedicada al cultivo de cereales, olivos y viñedos, actividades habituales en la llanura litoral valenciana durante el Alto Imperio.
Benicató alcanzó su máximo esplendor durante el siglo II d. C. Fue entonces cuando adquirió la configuración que, en gran medida, ha llegado hasta nuestros días: un amplio patio porticado organizado en torno a un gran impluvium circular, estancias decoradas con mosaicos, un balneum privado y diversas dependencias destinadas tanto a la residencia de sus propietarios como a la gestión y almacenamiento de la producción agrícola.
Durante la segunda mitad del siglo III d. C., la villa sufrió un episodio de destrucción o un grave deterioro cuya causa se desconoce. Lejos de ser abandonada, fue objeto de importantes reformas que transformaron parte de sus edificios. Las investigaciones arqueológicas indican que continuó ocupada, al menos, hasta el siglo V d. C. En esta última etapa aumentó el protagonismo de las áreas productivas y de almacenamiento, reflejando la evolución experimentada por la explotación antes de su abandono definitivo.
QUÉ VER EN NULES
El recorrido permite conocer tanto los espacios residenciales que conformaban la vivienda de sus propietarios como diversas instalaciones relacionadas con el abastecimiento de agua, los baños privados y la actividad agrícola desarrollada en la finca. Entre los elementos más destacados se encuentran el gran patio porticado presidido por un impluvium circular, las estancias decoradas con mosaicos, el balneum y los nuevos sectores incorporados al itinerario tras las últimas excavaciones, que han ampliado de forma significativa el conocimiento de la villa.
EL ACCESO A LA VILA
Las excavaciones realizadas en 2026 descubrieron una entrada monumental porticada que hasta entonces permanecía oculta bajo los terrenos agrícolas. Este acceso constituía la llegada principal a la villa durante su etapa de mayor desarrollo.
EL PATIO PORTICADO
El núcleo de la villa se articula en torno a un amplio patio porticado o peristilo, de aproximadamente 22 × 24 metros, que organizaba la circulación hacia las distintas dependencias. Originalmente estuvo rodeado por una galería sustentada por columnas de caliza gris azulada, de las que todavía se conservan numerosas basas. Las investigaciones más recientes elevan a veinte el número de columnas que conformaban este espacio, auténtico centro de la residencia señorial.
En el centro del patio se conserva el gran impluvium, una balsa circular de unos 7,6 metros de diámetro destinada a recoger el agua de lluvia procedente de las cubiertas del pórtico. Constituye el elemento más característico de Benicató y uno de los mejor conservados de la Comunidad Valenciana. El agua almacenada se destinaba al abastecimiento de la vivienda y formaba parte del sistema hidráulico de la villa.

LAS ESTANCIAS RESIDENCIALES
Alrededor del patio se distribuyen unas cuarenta dependencias. Las mejor conservadas corresponden al sector oriental del edificio, donde todavía pueden apreciarse los muros que delimitaban las diferentes habitaciones. Algunas conservan restos de estucos pintados y revestimientos murales que evidencian el cuidado con el que fueron decorados los espacios de residencia y representación de sus propietarios.
Dos de las estancias conservan pavimentos musivos de época altoimperial decorados con composiciones geométricas en blanco y negro, uno de los elementos artísticos más destacados de la villa. Aunque los originales fueron retirados para garantizar su conservación, el proyecto de musealización contempla la instalación de réplicas en su emplazamiento original.


EL BALNEUM
En el sector oriental se sitúa el pequeño complejo termal privado de la villa. Se conservan cuatro estancias, entre ellas dos salas con hypocaustum, cuyo sistema de calefacción todavía puede identificarse gracias a los pequeños arcos de ladrillo que sostenían el suelo elevado. También se han documentado pavimentos de opus signinum, restos de revestimientos pintados en tonos rojos y azules y un zócalo revestido con placas de mármol.
LAS INSTALACIONES AGRÍCOLAS
Las campañas arqueológicas más recientes han permitido identificar las áreas destinadas a la explotación agrícola de la finca. Entre los hallazgos destacan grandes losas de piedra utilizadas para el prensado o molido de productos agrícolas, al menos cuatro grandes dolia destinados al almacenamiento y diversas estructuras relacionadas con la producción de vino.
VISITAS CERCANAS
La villa romana de Benicató se encuentra en una posición privilegiada para completar la jornada con otros enclaves arqueológicos e históricos de la provincia de Castellón. A menos de media hora por carretera se localizan la antigua ciudad romana de Sagunto, el Museo Arqueológico Municipal de Burriana y las Coves de Sant Josep.
SAGUNTO
Situada a 27 kilómetros de Benicató, a los que se llega en unos 25 minutos por la CV-10, la N-340 y la V-23, Sagunto, la antigua Saguntum fue una de las ciudades más importantes de la costa oriental de Hispania. Su conjunto arqueológico permite recorrer el teatro romano, el foro, la vía del Pórtico, el criptopórtico, los restos del circo y diversas domus, además del castillo que corona la ciudad. En el Museo Arqueológico de Sagunto se exponen esculturas, inscripciones y otros materiales procedentes de las excavaciones de la ciudad.
BURRIANA
A 10 kilómetros de Benicató, apenas 12 minutos por la N-340, el Museo Arqueológico Municipal de Burriana reúne materiales procedentes de algunos de los principales yacimientos de la comarca de la Plana. Sus colecciones recorren la evolución del poblamiento desde la Prehistoria hasta la Edad Media, con especial atención a la cultura ibérica y a la época romana. Entre los fondos expuestos destacan piezas recuperadas en yacimientos como Vinarragell y la villa marítima de Sant Gregori.
COVES DE SANT JOSEP
Las Coves de Sant Josep se encuentran a 10 kilómetros de Benicató, a unos 12 minutos por la CV-10 y la CV-230. Además de albergar el río subterráneo navegable más largo de Europa abierto al público, el entorno conserva uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de la provincia. En la boca de la cavidad se han documentado evidencias de ocupación humana desde el Paleolítico Superior, manifestaciones de arte rupestre esquemático y materiales correspondientes a época ibérica y romana.
Más información.
MUSEO DE HISTORIA DE NULES (C/ de la Sangre. Nules 12520) TELEFONO: 96 467 43 61
