Villajoyosa. La Allon romana
Publicado el 3 de abril de 2019. Última actualización el 11 de julio de 2026.
Comunidad Valenciana – Alicante / ALLON (Tarraconensis)
Villajoyosa, la Vila Joiosa, es la capital histórica de la Marina Baixa, en la provincia de Alicante. Se encuentra en la costa, a unos 8 km por carretera de Benidorm y a 32 km de Alicante. Su emplazamiento, junto a la desembocadura del río Amadorio y frente a las principales rutas marítimas del Mediterráneo occidental, favoreció desde la Antigüedad el desarrollo de un importante centro urbano y comercial.
La ciudad fue uno de los principales núcleos ibéricos del litoral alicantino. Tras su incorporación al dominio romano se convirtió en Allon, un municipio de la provincia Tarraconensis que administraba un territorio aproximadamente equivalente a la actual comarca de la Marina Baixa.
Una parte considerable de la ciudad romana permanece bajo la Villajoyosa moderna. Los hallazgos realizados durante las excavaciones arqueológicas permiten, sin embargo, reconstruir progresivamente su evolución. A este patrimonio terrestre se suma el pecio Bou Ferrer, uno de los barcos mercantes romanos mejor conservados del Mediterráneo.
HISTORIA DE ALLON
Desde época ibérica, Villajoyosa ejerció como principal centro político y económico de la comarca. El lugar permitía controlar las comunicaciones costeras, acceder a los valles interiores de la Marina Baixa y aprovechar los recursos agrícolas, pesqueros y comerciales de su entorno. Las necrópolis excavadas alrededor del núcleo urbano han proporcionado cerámicas fenicias, griegas, púnicas e itálicas, armas, joyas y objetos de prestigio que muestran la participación de sus habitantes en las redes comerciales mediterráneas. A esta etapa pertenece también el santuario de la Malladeta, levantado durante el siglo IV a. C. sobre un promontorio situado al sur de la población.
La incorporación del territorio al dominio romano comenzó después de la segunda guerra púnica, a finales del siglo III a. C. El proceso fue gradual: la población indígena mantuvo inicialmente sus estructuras sociales y religiosas, mientras adoptaba progresivamente la moneda, la lengua, los productos y las formas de representación romanas.
Durante las guerras sertorianas, desarrolladas entre los años 83 y 72 a. C., se instaló en Villajoyosa un campamento militar romano, aunque aún no se ha podido determinar si formaba parte de las tropas sertorianas o de las de Pompeyo y el Senado romano.
La ciudad alcanzó su principal desarrollo después de obtener probablemente la categoría de municipio durante el gobierno de Vespasiano, hacia el año 74 d. C. La antigua población ibérica se transformó entonces en Allon, una comunidad dotada de magistrados, consejo municipal, sacerdotes y edificios públicos de modelo romano. Su territorio comprendía aproximadamente la actual Marina Baixa, con villas agrícolas, necrópolis, caminos, santuarios y establecimientos costeros dependientes de la ciudad.
Entre finales del siglo I y el siglo II d. C., Allon vivió su etapa de mayor prosperidad. Se construyeron las termas públicas, se renovó el mercado municipal y las élites locales levantaron monumentos funerarios como la torre de Sant Josep. El puerto conectaba la ciudad con la Bética, las Baleares, el litoral mediterráneo de Hispania, Italia y el norte de África.
A partir del siglo III d. C., la ciudad experimentó transformaciones semejantes a las de otros municipios hispanos. Algunos edificios públicos fueron reformados o perdieron su función original, cambiaron las prácticas funerarias y las villas adquirieron un papel creciente en la organización del territorio. Allon continuó habitada durante la Antigüedad tardía, aunque su estructura urbana fue modificándose hasta quedar parcialmente cubierta por la población medieval y moderna.

QUÉ VER EN VILLAJOYOSA
Villajoyosa conserva un conjunto arqueológico excepcional. Los principales lugares de interés son Vilamuseu, las termas romanas, la torre funeraria de Sant Josep, el santuario de la Malladeta, la ruta urbana del campamento sertoriano y el pecio Bou Ferrer.
VILAMUSEU
Vilamuseu se encuentra en la calle Colón, en el centro de Villajoyosa. El edificio ocupa el solar de un antiguo colegio, cuya fachada histórica se conservó e integró en la nueva construcción.
Entre las principales piezas relacionadas con Allon se encuentra una inscripción del macellum; el pedestal de Quinto Manlio Celsino; y una jarra del sacrificio fundacional de las termas. El recipiente apareció depositado en una zanja de cimentación y contenía restos de un lechón y el cráneo de un perro pequeño.
Vilamuseu conserva también una pequeña cabeza de bronce del dios Somnus y el mosaico de los peces, procedente de la villa romana de Xauxelles, que decoraba el acceso al vestuario de las termas privadas de la residencia.
La sección dedicada al Bou Ferrer reúne ánforas, lingotes de plomo y otros objetos recuperados durante las campañas subacuáticas.
Vilamuseu es también el punto de información para las visitas guiadas a los monumentos y para el programa de acceso a las termas durante las obras.


LAS TERMAS ROMANAS DE ALLON
Las termas públicas de Allon se descubrieron en 2006 durante unas obras en la calle Canalejas, en pleno centro urbano.
El edificio se construyó aproximadamente entre los años 85 y 110 d. C. Las excavaciones arqueológicas identificaron las salas frías, templadas y calientes, piscinas, conducciones de agua, hornos, pavimentos y sistemas de calefacción. El aire producido en los praefurnia circulaba por debajo de los suelos elevados mediante hipocaustos y podía ascender también por conductos instalados en los muros. Durante la excavación de una zanja de cimentación apareció la jarra utilizada en el sacrificio fundacional.
La fase III de rehabilitación terminó en septiembre de 2025 con la instalación de una cubierta protectora de 915 m². Desde abril de 2026 se desarrollan las fases IV y V de su Plan Director, dedicadas a desenterrar, consolidar y conservar las estructuras para su musealización.
Aunque las termas aún no están abiertas al público, el Ayuntamiento creó el programa «Abierto por obras». Durante esta fase, las termas pueden visitarse a través de una pasarela que permite observar los trabajos arqueológicos sin interferir en ellos.

LA RUTA DEL CAMPAMENTO ROMANO
Aunque no se conserva el campamento de las guerras sertorianas, Vilamuseu ha señalado su trazado mediante medallones de bronce instalados en el pavimento. La palabra FOSSA permite reconocer la posición del antiguo sistema defensivo: cuando puede leerse en el sentido correcto, el visitante se encuentra dentro del campamento. El recorrido urbano atraviesa las calles Colón, Pizarro y Juan Tonda. Un panel explica la sección del foso, el terraplén y la posible empalizada. Se trata del único campamento romano de las guerras sertorianas identificado hasta la fecha en la Comunidad Valenciana.

LA TORRE SANT JOSEP
La torre de Sant Josep se encuentra en la partida de Torres, a unos 3 km del centro de Villajoyosa. Es la mayor torre funeraria romana conservada y uno de los monumentos funerarios más destacados de la Hispania romana. Su construcción se realizó entre los años 150 y 170 d. C. para un personaje perteneciente a la élite de Allon, probablemente Lucio Terencio Mancino. El edificio se levantó cerca de la costa, dentro de un recinto funerario visible desde las vías terrestres y desde el mar.
La torre presenta un basamento, un cuerpo principal rectangular y una cámara funeraria interior. El monumento fue concebido como una construcción cerrada, aunque disponía de pequeños orificios originales en las caras oriental y occidental destinados a realizar libaciones en honor al difunto, probablemente mediante el vertido de vino. La abertura visible actualmente no es romana sino que se realizó en la Edad Media para saquear la cámara.
En 1543 se desmontaron sillares de la parte superior para reconstruir las murallas de Villajoyosa, dañadas durante los ataques corsarios. Muchos elementos quedaron abandonados alrededor del mausoleo y permitieron conocer la composición original de los capiteles, el arquitrabe y la cornisa.
La restauración moderna incorporó piezas originales y réplicas para recuperar parte del volumen perdido. La torre alcanza actualmente cerca de diez metros de altura. Aunque se cree que el mausoleo culminaba en una estructura piramidal, ésta no se reconstruyó porque no se conservaban elementos suficientes que garantizaran su forma original.
Entre 2008 y 2015 se excavó el entorno, descubriéndose un extenso recinto funerario con pedestales para estatuas y un jardín destinado a las ceremonias y al recuerdo del difunto.

EL SANTUARIO IBERO DE LA MALLADETA
El santuario de la Malladeta se levanta sobre un promontorio situado al sur de Villajoyosa. Desde su cima se domina la costa, la desembocadura del Amadorio y la isla de Benidorm.
El lugar se utilizó como santuario ya desde el siglo IV a.C. Las excavaciones arqueológicas descubrieron vestigios de estancias distribuidas en terrazas, terracotas votivas, quemaperfumes y otros materiales relacionados con ceremonias dedicadas probablemente a una divinidad femenina. Hacia el año 100 a. C. el santuario fue profundamente reformado, con nuevas construcciones que ocuparon las laderas oriental y occidental.
En época augustea, hacia el año 25 a. C., las habitaciones de las terrazas dejaron de utilizarse, aunque el culto continuó en la cima. El abandono definitivo se produjo hacia el año 80 d. C., durante la transformación de Allon en municipio romano.
La relación entre el santuario y la salida del sol durante los equinoccios constituye otro de sus elementos destacados. Desde la cima, el astro aparece en relación visual con la isla de Benidorm, una referencia que pudo utilizarse para fijar el comienzo de determinados ciclos agrícolas.
La torre situada en lo alto es una construcción del siglo XIX que no forma parte del santuario antiguo. Desde el mirador se contempla el litoral situado al sur de Villajoyosa.

EL BOU FERRER
El pecio Bou Ferrer se encuentra a unos mil metros de la costa de Villajoyosa y a una profundidad aproximada de 25 metros. Es uno de los mayores barcos mercantes romanos excavados en el Mediterráneo occidental y un yacimiento esencial para el conocimiento de la navegación y del comercio durante el siglo I d. C.
Fue descubierto en 1999 por José Bou y Antoine Ferrer, cuyos apellidos dieron nombre al yacimiento. La nave se hundió durante los últimos años del gobierno de Nerón, probablemente entre los años 66 y 68 d. C. Gracias a las monedas, las ánforas y las marcas de los lingotes, podemos establecer una datación especialmente precisa.
El barco tenía aproximadamente 30 metros de eslora y entre 11 y 12 metros de manga. La construcción seguía el sistema mediterráneo de forro previo. Las tablas exteriores del casco se ensamblaban mediante mortajas, espigas y clavijas antes de completar las cuadernas y los refuerzos internos.
Las excavaciones han identificado la quilla, tablas del forro, cuadernas, elementos longitudinales, partes de la sentina y componentes de las bombas de achique. La conservación de estas estructuras convierte el Bou Ferrer en una fuente excepcional para estudiar la arquitectura naval romana.
La carga principal estaba formada por varios miles de ánforas Dressel 7-11 producidas en la Bética que contenían salsas y preparados de pescado, como garum, liquamen, muria o hallec. Las ánforas se encontraban dispuestas en varias capas y protegidas mediante elementos vegetales que impedían su desplazamiento.
En la parte inferior de la bodega se transportaban lingotes de plomo procedentes de los distritos mineros de Sierra Morena. Cada uno pesaba aproximadamente 65 kg. Algunos lingotes presentan marcas relacionadas con el emperador Nerón (IMP.GER.AVG.). El plomo podía utilizarse para fabricar tuberías, cubiertas y abrazaderas por lo que es plausible que el destino del cargamento fuera la ciudad de Roma, asolada por el pavoroso incendio del 64 d.C.
Entre los años 2013 y 2019 se realizaron visitas subacuáticas dirigidas por miembros del equipo científico, aunque en la actualidad no existe ningún programa permanente de inmersiones turísticas abierto durante todo el año. Los materiales recuperados y la historia del pecio pueden conocerse en Vilamuseu.


EL FESTIVAL ROMANO
Festum Alonis es una iniciativa de recreación histórica centrada en la vida romana de Allon y de la Marina Baixa. Se celebra de forma anual, habitualmente durante el mes de abril y en su programación se incluyen la recreación de un campamento romano, exhibiciones militares y diversas actividades sobre religión, alimentación y artesanía.
En el festival se rememora el hecho de que Allon fuera una de las nueve ciudades romanas de la Comunidad Valenciana, poniendo especial acento en el aspecto civilizador del ejército romano.

VISITAS CERCANAS
Desde Villajoyosa pueden visitarse varios yacimientos y museos relacionados con el pasado ibérico y romano de la costa alicantina. Todos se encuentran a menos de una hora por carretera.
BENIDORM
El Tossal de la Cala se encuentra a unos 10 km de Villajoyosa. El yacimiento ocupa una elevación sobre la costa occidental de Benidorm. Las excavaciones arqueológicas identificaron un fortín romano de época sertoriana, construido durante las guerras civiles del siglo I a. C. Su posición permitía vigilar el litoral y las rutas marítimas. El recorrido acondicionado permite recorrer las calles, murallas y edificios del fortín, uno de los mejor conservados de este periodo en Hispania.
VILLA ROMANA DE L’ALBIR
La villa romana de l’Albir se encuentra a unos 17 km de Villajoyosa. El Museo al Aire Libre conserva una villa ocupada entre los siglos IV y VII d. C. El conjunto incluye dependencias residenciales, una necrópolis y unas termas privadas con salas frías, templadas y calientes. Las estructuras se visitan mediante pasarelas y recursos interpretativos.
ALICANTE
En Alicante, a 29 km de Villajoyosa, tenemos dos lugares de gran interés. Por un lado el yacimiento de Lucentum, en el Tossal de Manises, que acoge los vestigios de la ciudad romana. El recorrido permite conocer la muralla, las calles, el foro, las termas, las viviendas y las tabernae de la antigua Lucentum.
Por otro lado, el MARQ (Museo Arqueológico de Alicante) cuenta con una exposición permanente que presenta la arqueología de la provincia desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna. Las salas dedicadas a la cultura ibérica y al mundo romano permiten ampliar la visita a Allon mediante piezas procedentes de Lucentum, Ilici y otros yacimientos alicantinos.
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MÁS INFORMACIÓN VILAMUSEU (Carrer Colón, 57. 03570 La Vila Joiosa) HORARIOS: Invierno (15 septiembre - 15 junio) martes a sábado de 10:00 a 19:00 y domingos y festivos de 10:00 a 14:00. Verano (16 junio - 15 septiembre) martes a sábado de 10:00 a 14:00 y 18:00 a 21:30; domingos y festivos de 10:00 a 14:00. Lunes cerrado. TARIFAS 2026: Adultos...3€. CONTACTO: 966 508 312, 966 508 355 EMAIL: vilamuseu@villajoyosa.es; visitas@villajoyosa.es WEB: vilamuseu.es
