Knossos. El gran palacio de la Creta minoica

reconstrucción del palacio de Knossos en Creta
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Grecia – Creta  /  CNOSSUS  (Creta et Cyrenaica)

 

Knossos es el principal palacio de la civilización minoica, situado en la costa norte de Creta, en la colina de Kephala, a unos 5 km de Heraclión. Fue el centro político y económico más importante del Egeo durante la Edad del Bronce.

El complejo palacial contaba con una extensión aproximada de 20.000 m². Su configuración arquitectónica, con múltiples niveles, patios, corredores y espacios especializados, dio origen en la tradición griega a relatos como el del laberinto y el Minotauro.

El yacimiento fue excavado a partir de 1900 por Arthur Evans, cuyas reconstrucciones en hormigón armado han condicionado la percepción moderna y la comprensión de la volumetría original de Knossos, uno de los conjuntos arqueológicos más relevantes del Mediterráneo.

 

Fresco del mono azul procedente del Palacio de Knossos. Se exhibe en el museo arqueológico de Heraclión
Fresco del mono azul. Palacio de Knossos. Museo de Heraclión (foto: Aaron Wolpert)

 

HISTORIA DE KNOSSOS

Mucho antes de la construcción de sus famosos palacios, la colina de Kephala ya albergaba una de las comunidades agrícolas más antiguas de Grecia y de las islas del Egeo. Los primeros asentamientos están fechados aproximadamente en el 7000 a.C., durante el periodo Acerámico. A lo largo de cuatro milenios de ocupación continua, estos primeros habitantes evolucionaron desde vivir en cuevas hasta construir casas sencillas de ladrillos de barro secados al sol y piedra, sentando las bases demográficas sobre las que se erigiría el futuro poderío minoico

Hacia el año 1900 a.C., la sociedad cretense experimentó una transformación radical: el poder se centralizó y surgieron las primeras grandes estructuras palaciales. El Primer Palacio de Knossos fue una construcción monumental que requirió conocimientos técnicos avanzados para nivelar la colina y organizar un sistema administrativo complejo, reflejado en el uso de la escritura jeroglífica y sellos de arcilla. Sin embargo, hacia el 1700 a.C., un terremoto devastador —posiblemente acompañado de desórdenes internos— destruyó casi por completo este edificio y otros centros de la isla.

Sobre las ruinas del anterior, se levantó el Segundo Palacio, que es la estructura cuyos restos son mayoritariamente visibles hoy en día. Esta fue la época del apogeo minoico, caracterizada por una arquitectura laberíntica de varios pisos, lujosos frescos y una sofisticada ingeniería hidráulica. Bajo la supuesta hegemonía de Knossos, Creta ocupó una posición destacada en las redes marítimas del Egeo y del Mediterráneo oriental, estableciendo lo que Arthur Evans denominó la Pax Minoica, una era de prosperidad sin necesidad de murallas defensivas gracias a su poderosa flota.

 

Gran Escalera del Palacio de Knossos
Palacio de Knossos. Gran Escalera (foto: Warren LeMay)

 

El destino de Knossos cambió drásticamente en el siglo XV a.C. Se cree que la explosión del volcán en la cercana isla de Thera (Santorini) provocó maremotos y terremotos que arruinaron los centros palaciales minoicos. Aprovechando esta debilidad, los micénicos (aqueos procedentes del Peloponeso) se establecieron en Knossos. Durante este periodo, la administración cambió al silabario Lineal B (una forma primitiva de griego) y el palacio fue remodelado hasta su destrucción definitiva por un gran incendio hacia el 1350-1375 a.C., tras lo cual nunca volvió a funcionar como centro palacial.

A pesar del fin de la era de los palacios, Knossos continuó habitada como una importante ciudad-estado durante los periodos griego clásico y helenístico, llegando a ser una colonia romana tras la conquista de la isla en el 69 a.C. Durante siglos, los habitantes locales mantuvieron vivo el recuerdo de su glorioso pasado acuñando monedas con el símbolo del Laberinto y venerando a héroes como Idomeneo y Meriones en monumentos que aún se visitaban en época de los geógrafos antiguos. La ciudad finalmente decayó hacia el siglo V d.C. durante el periodo bizantino temprano.

La historia de Knossos volvió a la luz en 1878, cuando el anticuario cretense Minos Kalokairinos realizó las primeras excavaciones y localizó los almacenes del palacio. No obstante, fue el arqueólogo británico Sir Arthur Evans quien, a partir de 1900, excavó la práctica totalidad del recinto. Evans no solo descubrió la civilización minoica, sino que llevó a cabo una polémica reconstrucción con hormigón y colores vibrantes para permitir al mundo visualizar la magnitud del mítico palacio de Minos.

 

Gran Escalera del Palacio de Knossos
Palacio de Knossos. Gran Escalera (foto: Warren LeMay)

EL LEGADO MITOLÓGICO: MINOS Y EL LABERINTO

Para el mundo clásico, Knossos no era solo una ruina, sino el escenario de relatos que definieron la identidad griega. Según la tradición, Knossos fue el palacio del rey Minos, hijo de Zeus y Europa, un monarca sabio y legislador que, tras su muerte, se convirtió en uno de los jueces del Inframundo.  Aunque hoy muchos estudiosos consideran que «Minos» podría ser en realidad un título real (similar al de «Faraón» en Egipto) y no un nombre propio, su figura es indisociable del yacimiento.
La leyenda más célebre narra la existencia del Minotauro, un monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro, nacido de la unión de la reina Pasífae con un toro sagrado que Poseidón envió a Minos. Para ocultar tal deshonra, Minos ordenó al ingenioso arquitecto Dédalo construir el Laberinto, una estructura tan intrincada que nadie pudiera escapar de ella. Knossos impuso entonces un tributo de sangre a Atenas, exigiendo jóvenes para alimentar a la bestia, hasta que el héroe Teseo logró matarla con la ayuda de Ariadna.

 

Palacio de Knossos en Creta
Palacio de Knossos (foto: Sergio Geijo)

 

QUÉ VER EN KNOSSOS

La visita a Knossos permite entender cómo funcionaba un gran palacio minoico. Todo el conjunto se organiza alrededor de un amplio patio central, en torno al cual se distribuyen almacenes, accesos monumentales, salas de representación, dependencias residenciales y espacios de carácter ritual.

El recorrido permite reconocer los distintos sectores del palacio, desde las áreas occidentales, vinculadas a funciones ceremoniales y de almacenamiento, hasta las dependencias orientales, donde se concentran los espacios residenciales.

 

vista panorámica del palacio de Knossos en Creta
Palacio de Knossos (foto: Yannis Sakellarakis)

EL PATIO OESTE Y LAS ENIGMÁTICAS KOULOURES 

El recorrido comienza en el Patio Oeste, una amplia zona pavimentada que servía como espacio público y ceremonial. Aquí se encuentran las kouloures, tres grandes pozos circulares revestidos de piedra. Aunque su función exacta es objeto de debate, se cree que servían como silos agrícolas para almacenar excedentes de grano o como depósitos para ofrendas religiosas.

 

Kouloures del Palacio de Knossos
Palacio de Knossos. Kouloures (foto: Evgeny Artemov)

 

EL CORREDOR DE LAS PROCESIONES Y LOS GRANDES PROPILEOS

Desde el Porche Oeste se accede al Corredor de las Procesiones, llamado así por los frescos que representaban a cientos de figuras portando ofrendas. Este camino conduce a los Grandes Propileos del sector Sur, una entrada monumental reconstruida por Evans donde destaca una copia del célebre fresco de los Coperos, que muestra a jóvenes atléticos en actitud ceremonial. Cerca de aquí se halla la icónica figura en relieve del Príncipe de los Lirios, un joven coronado con flores de lis y plumas de pavo.

 

Propylon Sur con el fresco de las Procesiones en el Palacio de Knossos
Palacio de Knossos. Propylon Sur (foto: Carole Raddato)
fresco del príncipe de los Lirios en el palacio de Knossos
Palacio de Knossos. Fresco del Príncipe de los Lirios (foto: Sergio Geijo)

 

EL PATIO CENTRAL: CORAZÓN DEL PALACIO

Este espacio rectangular de unos 50 x 30 metros es el eje vertebrador de Knossos. Orientado de norte a sur hacia el sagrado monte Juktas, el patio proporcionaba luz y aire a las dependencias circundantes. Se postula que este fue el escenario de la taurocatapsia, el peligroso deporte ritual donde los atletas saltaban sobre lomos de toros salvajes.

 

patio central del palacio de Knossos
Palacio de Knossos. Patio central (foto: Sergio Geijo)

LA SALA DEL TRONO

Situada en el ala occidental, esta estancia alberga el trono de alabastro, considerado el más antiguo de Europa. La sala está decorada con frescos de grifos sin alas, símbolos de autoridad divina y real, y cuenta con un baño lustral (cámara hundida) destinado a rituales de purificación.

 

sala del trono en el palacio de Knossos
Knossos. Sala del trono (foto: Sergio Geijo)
sala del rey en el palacio de Knossos
Knossos. Sala del trono (foto: Sandro Mancuso)

 

EL ALA ESTE: LA GRAN ESCALERA Y LOS APOSENTOS REALES

En esta sección se aprecia la maestría arquitectónica minoica a través de la Gran Escalera, que utilizaba pozos de luz para iluminar varios niveles de altura. Entre sus estancias destacan:
  • Sala de las Dobles Hachas (Megarón del Rey): Un espacio flexible gracias a su sistema de polythyra (múltiples puertas plegables) y decorado con frescos de escudos en forma de ocho.
  • Megarón de la Reina: Famoso por el fresco de los Delfines, que refleja el profundo vínculo de los minoicos con el mar. Incluye un avanzado sistema de drenaje y una sala de baño.

 

Megarón del Rey en el Palacio de Knossos
Palacio de Knossos. Megarón del Rey (foto: Carole Raddato)
Megarón de la Reina en el Palacio de Knossos con la pintura mural de los delfines
Palacio de Knossos. Megarón de la Reina (foto: qfwfq78)

 

ALMACENES OCCIDENTALES Y LOS PITHOI GIGANTES 

En el ala oeste se conservan largas hileras de estancias estrechas donde se custodiaban los pithoi, enormes vasijas de barro decoradas con relieves de cuerdas y medallones. Estas dependencias podían almacenar grandes cantidades de aceite, vino y cereales, evidenciando la sofisticada gestión económica del palacio.

 

pithoi en el palacio de Knossos
Palacio de Knossos (foto: Jim Griffin)
pithoi en el palacio de Knossos
Palacio de Knossos (foto: Rita Willaert)

 

EL ÁREA TEATRAL Y LA VÍA REAL 

Al noroeste del palacio se extiende una estructura de gradas de piedra con capacidad para unas 400 o 500 personas, identificada como un teatro para ceremonias religiosas o espectáculos públicos. De aquí parte la Vía Real, una calzada pavimentada, considerada entre las más antiguas de Europa, que conectaba el palacio con la ciudad y el «Pequeño Palacio».
Área teatral del palacio de Knossos
Palacio de Knossos. Área teatral (foto: Carole Raddato)
área teatral del Palacio de Knossos
Palacio de Knossos. Área teatral (foto: Lisa Allen)

LA ENTRADA NORTE Y LA «ADUANA»

El acceso norte destaca por un pasaje estrecho flanqueado por bastiones, donde Evans reconstruyó el impresionante relieve del Toro cargando en un campo de olivos. Al final de la rampa se encuentra la llamada Aduana, una gran sala de pilares donde se cree que se controlaba el flujo de visitantes y mercancías provenientes del puerto.

 

acceso norte reconstruido en el Palacio de Knossos
Palacio de Knossos. Entrada norte (foto: Richard Martin)

 

Los frescos originales, las tablillas administrativas y los principales hallazgos del yacimiento se conservan actualmente en el Museo Arqueológico de Heraclión (Heraklion).

 

Fresco minoico saltando un toro procedente del Palacio de Knossos que se exhibe en el Museo de Heraklion
Fresco del salto del toro procedente del Palacio de Knossos. Museo de Heraklion (foto: George Groutas)

 

VISITAS CERCANAS

El entorno de Knossos permite ampliar la comprensión de la civilización minoica mediante otros enclaves arqueológicos situados a distancias accesibles por carretera.

HERACLIÓN

En la ciudad de Heraclión, a unos 5 km del yacimiento, el Museo Arqueológico de Heraclión reúne los principales hallazgos procedentes de Knossos y de otros centros minoicos. Su visita resulta fundamental para completar la interpretación del conjunto arqueológico.

FESTOS

A unos 60 km al sur, aproximadamente una hora de trayecto por carretera atravesando el interior montañoso de la isla, el yacimiento de Festos presenta otro gran palacio minoico. Su estado de conservación, sin reconstrucciones modernas, permite observar directamente la organización arquitectónica original. No te pierdas nuestro artículo sobre un extraordinario objeto hallado en el palacio: el disco de Festos.

MALIA

En la costa norte, a unos 35 km hacia el este (30–40 minutos), el sitio de Malia constituye otro de los principales centros palaciales de la isla, con amplias áreas abiertas y estructuras administrativas comparables a las de Knossos.

ARCHANES

Finalmente, a unos 15 km (aproximadamente 20 minutos), se encuentra el área minoica de Archanes, con su complejo palacial, la necrópolis de Fourni y la Colección Arqueológica de Archanes, cuyos fondos proceden precisamente de excavaciones en Archanes y su entorno.

 

fresco minoico de las mujeres de azul en el Museo Arqueológico de Heraclión, procedente del palacio de Knossos
Fresco minoico «las Mujeres de Azul». Palacio de Knossos. Museo de Heraclión (foto: Carole Raddato)

CÓMO VISITAR KNOSSOS

Knossos se puede visitar en aproximadamente dos o tres horas. Se recomienda comenzar la visita a primera hora del día para evitar las horas de mayor afluencia, especialmente en los meses de verano. La proximidad con Heraclión permite combinar fácilmente el recorrido por el yacimiento con la visita al Museo Arqueológico.

MÁS INFORMACIÓN
PALACIO DE KNOSSOS
HORARIOS: Abierto todos los días. Invierno (noviembre-marzo), de 8.30 a 17.00. Verano (abril-octubre), consultar web puesto que el horario varía según temporada. 
TARIFAS 2026: Adultos... 20€
WEB: odysseus

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