El festival romano «Arte et Marte» 2019
Publicado el 12 de marzo de 2020. Última actualización el 31 de agosto de 2025.
Santa María del Páramo (León)
El fin de semana del 5 al 17 de julio de 2019 se celebró en la población leonesa de Santa María del Páramo la tercera edición del festival romano «Arte et Marte» . Las dos primeras ediciones se celebraron en La Virgen del Camino (2016 y 2017). Todas ellas fueron organizadas por la asociación Legio IIII Macedonica. En la última edición reunieron a más de trescientos figurantes procedentes de lugares de toda la geografía española y de Portugal.

UNA INAUGURACIÓN CON SELLO HISTÓRICO
La jornada del viernes se inició con la inauguración del evento a cargo del escritor Arturo Sánchez Sanz, autor de la obra «Pretorianos: la élite del ejército romano». Las dos anteriores ediciones contaron también con la presencia de destacados escritores, Santiago Posteguillo, flamante premio Planeta 2019 con su obra «Yo, Julia» y Gabriel Castelló.
LAS LEGIONES EN ACCIÓN
El visitante podía recorrer el campamento romano y asistir a los entrenamientos de los legionarios: formaciones de combate, la célebre tortuga, combates cuerpo a cuerpo y lanzamientos de pilum. Cada detalle recreaba con fidelidad la vida militar en los siglos de dominio romano.


EL POBLADO ASTUR
Frente al campamento romano, un poblado astur escenificaba la resistencia indígena. Sus habitantes mostraban las técnicas de lucha y la tensión constante frente a las legiones de Roma, recordando la dureza de las Guerras Cántabras que marcaron el inicio de la romanización del norte peninsular.

EL CAMPAMENTO ROMANO
Las tiendas de campaña alineadas reproducían la organización de un verdadero castrum romano. El ambiente alternaba entre la calma de la vida cotidiana y la actividad febril de soldados y recreadores tras sus ejercicios o simulacros de batalla.


COMER COMO EMPERADORES
¿Y después de disfrutar de Arte et Marte, donde podíamos reponer fuerzas? Para comer optamos por desplazarnos a la cercana localidad de Valdevimbre, famosa por sus bodegas y restaurantes acondicionados en cuevas. Nos decantamos por la excelente Cueva del Cura. En un ambiente único, es un restaurante instalado en una bodega, con los comedores preparados en sus galerías subterráneas, especializado en comida tradicional leoneasa. En este lugar pudimos degustar manjares dignos de los propios césares: morcilla de León, tortilla guisada – una de las especialidades del restaurante- y una majestuosa pierna de lechazo. Todo ello regado con un Marcialis, un vino prieto picudo tinto crianza, moldeado en barrica de roble francés.

