La villa romana de Bad Dürkheim
Publicado el 18 de octubre de 2018. Última actualización el 27 de agosto de 2025.
Alemania – Renania-Palatinado / (Germania Superior)
La ciudad balneario de Bad Dürkheim, en el estado de Renania-Palatinado, se sitúa a los pies del Bosque del Palatinado, en plena Ruta del Vino Alemán, a apenas 30 km de Kaiserslautern. Hoy es conocida por su tradición vitivinícola y por sus paisajes, pero también conserva un valioso patrimonio arqueológico que conecta la región con su pasado celta y romano.
QUÉ VER
En el entorno de Bad Dürkheim se encuentran tres interesantes lugares relacionados con las eras celta y romana: la villa rústica de Ungstein, la cantera romana del Kriemhildenstuhl, y el anillo celta Heidenmauer.
LA VILLA ROMANA
La villa rústica de Ungstein-Bad Dürkheim fue una de las más extensas descubiertas en el Palatinado. Su domus señorial alcanzaba los 150 metros de fachada y constituía el centro de un complejo dedicado principalmente a la producción vitivinícola, tradición que aún hoy caracteriza la región.
El asentamiento estuvo ocupado hasta mediados del siglo IV d. C., cuando probablemente fue destruido por los alamanes en torno al año 352. Las excavaciones revelaron los cimientos de al menos once edificios, entre ellos la residencia de los propietarios, con unas quince estancias, y una dependencia específica para el prensado del vino

LA CANTERA ROMANA DEL KRIEMHILDENSTUHL
Al norte de Bad Dürkheim se conserva el Kriemhildenstuhl, una cantera explotada en torno al 200 d. C. por la Legio XXII Primigenia, acantonada en Mogontiacum (Mainz). Este enclave resulta excepcional por los signos e inscripciones que los propios legionarios dejaron grabados en la piedra: representaciones de caballos, emblemas militares como el capricornio —símbolo de la legión—, e incluso nombres de soldados como Quinto Purpurio, Gettonius, Ursus, Dossus o el signifer Dativo Proculo.

Las dedicaciones a Júpiter y al emperador Septimio Severo refuerzan la importancia simbólica del lugar. Hoy el Kriemhildenstuhl es propiedad del Drachenfels-Club, sociedad fundada en 1873 para la preservación del patrimonio de Bad Dürkheim.

EL POBLADO CELTA DEL HEIDENMAUER
Coronando la cantera se encuentra el Heidenmauer, un recinto fortificado celta de unas 26 hectáreas, datado hacia el 500 a. C. (época de Hallstatt). Su perímetro estaba protegido por una muralla de 2,5 km de longitud del tipo murus gallicus, típico de los oppida celtas. Este asentamiento es testimonio del intenso poblamiento prerromano en la región y de la importancia estratégica de la colina.


EXCURSIONES CERCA DE BAD DÜRKHEIM
La ubicación de Bad Dürkheim, en pleno Palatinado y a los pies del Bosque homónimo, permite combinar su patrimonio romano con visitas a otras ciudades históricas situadas a menos de una hora en coche.
ESPIRA (≈33 km al sureste, 20–25 min en coche)
Situada junto al Rin, Espira (Speyer) es célebre por su imponente catedral románica, declarada Patrimonio de la Humanidad. En el Museo Histórico del Palatinado pueden verse hallazgos romanos de la región, entre ellos esculturas, inscripciones y objetos cotidianos que ilustran la vida en la antigua Germania Superior.
WORMS (≈30 km al norte, 30 min en coche)
Antigua Borbetomagus, Worms fue un asentamiento romano importante, con murallas, edificios públicos y un papel destacado en la red de comunicaciones del Imperio. Hoy combina este legado con un impresionante patrimonio medieval, entre el que sobresale su catedral románica, contemporánea de la de Speyer.
HEIDELBERG (≈45 km al este, 40–45 min en coche)
A orillas del Neckar, Heidelberg es conocida por su castillo renacentista y su universidad, pero también conserva vestigios romanos en su entorno. En el Kurpfälzisches Museum se exponen piezas que abarcan desde la prehistoria hasta Roma y la Edad Media, destacando inscripciones y restos arquitectónicos vinculados a la ciudad romana que se asentó en este valle.
De este modo, desde Bad Dürkheim se puede trazar fácilmente un triángulo cultural: hacia el sureste, Speyer y el Rin; al norte, Worms y la ruta de los Nibelungos; y hacia el este, Heidelberg y el valle del Neckar.
