El Kerameikos de Atenas, cementerio de héroes y barrio de alfareros

Kerameikos de Atenas
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El Kerameikos (en castellano traducido como el Cerámico) es uno de los yacimientos arqueológicos más evocadores de Atenas, aunque también uno de los menos conocidos por el gran público. Mientras miles de turistas se agolpan diariamente en la Acrópolis (más de 3 millones de visitantes al año), este sitio ofrece una experiencia más íntima y contemplativa, permitiendo adentrarse en la relación que los antiguos atenienses mantenían con la muerte, el recuerdo y el honor.

Aquí, entre tumbas monumentales y murallas milenarias, pronunció Pericles su célebre oración fúnebre por los primeros caídos de la Guerra del Peloponeso. Desde aquí partían las grandes procesiones religiosas hacia Eleusis. Y en este lugar trabajaron durante siglos los mejores alfareros de la Antigüedad, creando las obras maestras de la cerámica griega que hoy admiramos en los museos de todo el mundo.

 

HISTORIA DEL KERAMEIKOS

El nombre «Kerameikos» proviene de la palabra griega keramos, que significa arcilla o cerámica. La ubicación no era casual: una zona pantanosa junto al pequeño río Eridanos, cuyos desbordamientos dejaban ricos depósitos de arcilla de excelente calidad, perfecta para la fabricación de vasijas. Según algunas tradiciones, el nombre también podría derivar del héroe mitológico Keramos, hijo de Dioniso y Ariadna, que habría sido el patrón de los alfareros.

Los enterramientos en esta zona comenzaron en el tercer milenio antes de nuestra era, convirtiéndose en un cementerio organizado hacia el 1200 a.C. Los hallazgos arqueológicos documentan enterramientos continuos desde la Edad del Bronce Temprana hasta la época bizantina, abarcando más de tres milenios de historia.

Durante los períodos arcaico y clásico, el Kerameikos se consolidó como el principal barrio de alfareros y ceramistas de Atenas, concentrando talleres, hornos y las viviendas de los artesanos. La producción cerámica ateniense alcanzó tal fama que sus productos se exportaban por todo el Mediterráneo.

La muralla de Temístocles

En 480 a.C., el rey persa Jerjes saqueó e incendió Atenas, destruyendo la ciudad casi por completo. Tras la victoria griega en Salamina y la retirada persa, el estadista Temístocles convenció a los atenienses de que era urgente fortificar la ciudad. En 478 a.C. se construyó apresuradamente la muralla de Temístocles, una fortificación colosal que rodeaba la ciudad con un perímetro de 6,5 kilómetros. El muro tenía una altura de 8 metros y estaba protegido por 13 puertas. La construcción fue tan urgente que se utilizaron materiales de edificios destruidos por los persas: columnas, estelas funerarias, esculturas rotas y bloques de templos.

La muralla dividió físicamente el Kerameikos en dos zonas distintas:

  • Kerameikos Interior (Ἔσω Κεραμεικός): La zona dentro de las murallas, donde continuaron viviendo y trabajando los alfareros y artesanos.
  • Kerameikos Exterior (Ἔξω Κεραμεικός): La zona fuera de las murallas, que se consolidó definitivamente como necrópolis.

Dos puertas monumentales atravesaban el muro en esta zona: el Dipylon y la Puerta Sagrada, que se convirtieron en las entradas más importantes de Atenas.

Durante la época clásica, el Kerameikos alcanzó su máximo esplendor como necrópolis. El Demosion Sema, el cementerio público, acogía los enterramientos de los soldados caídos en batalla y de ciudadanos ilustres. Todos recibían el mismo honor, independientemente de su riqueza o clase social. Eran enterrados juntos, con ceremonias públicas costeadas por el estado.

En 431 a.C., al comienzo de la Guerra del Peloponeso, Pericles pronunció aquí su famosa oración fúnebre, un discurso magistral que Tucídides recogió en su Historia y que se considera una de las más brillantes apologías de la democracia jamás escritas.

Las familias aristocráticas rivalizaban en erigir monumentos funerarios cada vez más elaborados a lo largo de la Calle de las Tumbas. Escultores de primer nivel crearon estelas con relieves de extraordinaria calidad artística que convertían el paseo entre las tumbas en una verdadera galería de arte al aire libre.

En el 86 a.C. el Kerameikos sufrió una importante devastación a manos del general romano Sila, que arrasó Atenas durante las Guerras Mitridáticas, destruyendo gran parte del Pompeion y dañando las murallas. En el 267 d.C., otra invasión, en este caso la de los hérulos (un pueblo germánico) causó nuevas destrucciones.

A pesar de estos episodios violentos, el cementerio continuó funcionando. Es más, tras la destrucción del Pompeion por los hérulos, sus ruinas se convirtieron en talleres de alfareros que trabajaron en el lugar hasta aproximadamente el año 500 d.C., cerrando el círculo que había comenzado tres mil años antes.

El redescubrimiento del Kerameikos

Con el paso de los siglos, el Kerameikos quedó completamente enterrado bajo sedimentos que alcanzaban entre 8 y 9 metros de altura. El río Eridanos, que durante la Antigüedad fluía a cielo abierto, quedó sepultado bajo 7 a 10 metros de tierra. Las primeras excavaciones se realizaron en 1863, poco después de la independencia de Grecia. Las excavaciones sistemáticas comenzaron en 1913 bajo la dirección del Instituto Arqueológico Alemán de Atenas, que continúa trabajando en el sitio hasta hoy. El río Eridanos se redescubrió en las excavaciones de los años 60.

 

recreación del Kerameikos y las Puertas Sagrada y del Dipylon, en Atenas
Recreación del Kerameikos (imagen: Greece-is)

 

QUÉ VER EN EL KERAMEIKOS

El yacimiento cubre aproximadamente 4 hectáreas, pero solo una parte está abierta al público. Gran parte del antiguo Kerameikos Interior permanece bajo la Atenas moderna, sin excavar.

EL MURO DE TEMÍSTOCLES Y LAS FORTIFICACIONES

Nada más entrar al yacimiento, nos encontramos con el impresionante Muro de Temístocles. Aquí se conservan aproximadamente 200 metros del tramo mejor preservado de toda la fortificación ateniense, permitiendo apreciar la magnitud de esta obra defensiva que protegió Atenas durante siglos. El muro tiene unos 3 metros de ancho y se construyó con una técnica mixta: grandes bloques de piedra en la base (algunos procedentes de edificios destruidos) y adobe en la parte superior. En varios puntos se pueden ver fragmentos de estelas funerarias, columnas y otros elementos arquitectónicos reutilizados tras el saqueo persa.

 

tramo de la muralla de Temistocles en Kerameikos, Atenas
Tramo de la muralla de Temistocles (foto: Richard Mortel)

 

LA PUERTA DEL DIPYLON

El Dipylon era la puerta más grande e importante de Atenas, con una superficie de unos 1.800 metros cuadrados. Está considerada como una de las mayores puertas de la Antigüedad. Su nombre significa «doble puerta» porque constaba de dos puertas sucesivas que creaban un espacio intermedio fortificado. La estructura tenía dos pares de torres cuadradas que flanqueaban las puertas. Cualquier invasor que consiguiera atravesar la primera puerta quedaba atrapado en el patio interior, expuesto al fuego defensivo desde las torres y las murallas.

El Dipylon estaba situado a unos 60 metros de la Puerta Sagrada. Desde aquí convergían las carreteras que venían del Pireo, de Eleusis, de la Academia de Platón, del Peloponeso, de Grecia Central y de Tesalia. Era, por tanto, el principal acceso a la ciudad para viajeros y mercancías. Desde el Dipylon partía la Vía Panatenaica, la gran avenida procesional que atravesaba el Ágora y subía hasta la Acrópolis durante la fiesta de las Grandes Panateneas.

Se conservan los cimientos de las torres, parte del pavimento de la carretera antigua y los canales de desagüe. Aunque no quedan en pie las estructuras completas, la disposición en el terreno permite imaginar la monumentalidad del conjunto.

 

vestigios de la Puerta de Dipylon en Kerameikos, Atenas
Kerameikos. Puerta de Dipylon (foto: Richard Mortel)

 

LA PUERTA SAGRADA

La Puerta Sagrada estaba situada ligeramente al oeste del Dipylon y debe su nombre a la Vía Sagrada que salía por ella. Esta carretera llevaba a Eleusis, a unos 20 kilómetros, donde se celebraban los famosos Misterios Eleusinos, uno de los cultos religiosos más importantes del mundo griego. Cada año, en el mes de Boedromión (septiembre-octubre), los iniciados en los Misterios salían en procesión por esta puerta hacia Eleusis. La procesión incluía miles de personas y duraba todo el día, con paradas rituales en lugares específicos del camino.

La puerta tenía dos torres cuadradas y una característica especial: el río Eridanos pasaba a través de ella. La mitad del ancho de la puerta estaba ocupada por el cauce del río, que fue canalizado en 479 a.C. para permitir la construcción de las murallas.

Se conservan restos de las torres, el paso del río Eridanos (ahora visible al descubierto) y el inicio de la Vía Sagrada. Es uno de los puntos más fotogénicos del yacimiento, especialmente por la presencia del pequeño curso de agua.

 

Puerta Sagrada del Kerameikos e inicio de la Vía Sagrada
Kerameikos. Puerta Sagrada e inicio de la Vía Sagrada (foto: Mark Landon)

 

LA CALLE DE LAS TUMBAS

Esta es sin duda la zona más impresionante y emotiva del Kerameikos. A ambos lados de una amplia avenida se alineaban los monumentos funerarios de las familias aristocráticas atenienses de los siglos V y IV a.C. Era costumbre entre las familias ricas competir en la magnificencia de sus tumbas. Los mejores escultores de la época fueron contratados para crear estelas, relieves y esculturas que inmortalizaran a los difuntos. El resultado fue una verdadera galería de arte al aire libre.

En el siglo IV a.C., el lujo de las tumbas en la Calle de las Tumbas había llegado a tales extremos que el legislador Demetrio de Falero (317-307 a.C.) promulgó leyes limitando el tamaño y coste de los monumentos funerarios. Esto explica por qué hay menos tumbas monumentales del siglo III a.C. en adelante.

Lo que vemos hoy en la Calle de las Tumbas son réplicas. Los originales están protegidos en el Museo del Kerameikos (la mayoría) o en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Sin embargo, las réplicas son de alta calidad y están situadas en su ubicación original, lo que permite experimentar el ambiente que debía tener este «boulevard de los muertos». Entre los monumentos más destacados de la Calle de las Tumbas se encuentran los siguientes:

Estela de Hegeso (ca. 410-400 a.C.) Una de las obras maestras absolutas del arte funerario clásico. Muestra a la joven Hegeso, hija de Proxeno, sentada en una silla elegante, contemplando sus joyas por última vez. Su esclava le sostiene la caja de joyas abierta. La escena transmite serenidad y melancolía. La calidad del relieve es excepcional: los pliegues de las vestimentas, la delicadeza de los gestos, la composición equilibrada. Es una despedida silenciosa y conmovedora.

Estela de Dexíleos (ca. 394-393 a.C.) Representa al joven jinete Dexíleos, del demo de Thorikos, que murió en la Guerra de Corinto con solo 20 años. El relieve lo muestra en plena batalla, montando su caballo y a punto de clavar su lanza en un enemigo caído. Aunque Dexíleos fue enterrado oficialmente en el Demosion Sema junto a otros cuatro jinetes caídos en la misma batalla, su familia erigió este cenotafio (tumba simbólica) en su parcela familiar. La inscripción conservada indica: «Dexileos, hijo de Lisanias, de Thorikos, nació en el arcontado de Teisandro, murió en el arcontado de Eubúlides en Corinto, uno de los cinco jinetes».

Cuenta una leyenda moderna que en noches de luna llena se puede ver la sombra de un jinete cabalgando entre las tumbas: sería el espíritu del joven Dexíleos, que aún busca el camino de vuelta a casa.

 

estela de Dexileos en Kerameikos, Atenas
Kerameikos. Estela de Dexileos (foto: Henk Bekker)
Estela de Dexileos en el Kerameikos de Atenas
Estela de Dexileos (foto: Richard Mortel)

 

Toro de Dionisio de Kollytos (ca. 345 a.C.) Una gran escultura de un toro en mármol que marcaba la tumba de este ciudadano. El toro era un símbolo frecuente de fuerza y poder en el mundo antiguo.

 

escultura del Toro de Dionisio de Kollytos en el Kerameikos de Atenas
Toro de Dionisio de Kollytos (foto: Carole Raddato)

 

Estela de Pamphile Muestra a una mujer de pie en actitud de despedida, con una composición más sencilla pero igualmente emotiva.

Monumento de los Lacedemonios Erigido en memoria de los espartanos que murieron defendiendo Atenas en alguna batalla. Excavada en 1914-1915, contenía 23 espartanos muertos en Pireo en 403 a.C. durante la lucha contra los Treinta Tiranos.

Tumba de los Kerameikoi Una de las pocas tumbas familiares que conserva su estructura arquitectónica completa, con un pequeño templete sobre la cámara funeraria.

 

EL DEMOSION SEMA

El cementerio público o polyándrion (literalmente «tumba de muchos hombres») era el lugar más sagrado del Kerameikos. Aquí se enterraban con honores públicos los soldados muertos en combate y los ciudadanos más ilustres de Atenas. Los caídos en batalla eran incinerados y sus cenizas se depositaban en urnas que se enterraban en fosas comunes, pero cada una estaba marcada con estelas que indicaban en qué batalla habían muerto. Sobre las tumbas se pronunciaban oraciones fúnebres públicas.

El discurso más famoso fue el pronunciado por Pericles en 431 a.C., al final del primer año de la Guerra del Peloponeso. Tucídides lo recogió en su Historia de la Guerra del Peloponeso (Libro II, 35-46). En este discurso, Pericles no solo honró a los muertos, sino que realizó una brillante descripción de los valores democráticos atenienses, convirtiéndolo en un texto fundamental de la filosofía política occidental.

Se cree que en el Demosion Sema recibieron sepultura, entre otros, Pericles, Harmodio y Aristogitón (los tiranicidas que mataron a Hiparco en 514 a.C.), Clístenes (el reformador de la democracia ateniense) o los soldados caídos en Maratón, Salamina, Platea y otras batallas.

El área del Demosion Sema está claramente señalizada en el yacimiento, aunque los monumentos que había sobre las tumbas han desaparecido. Se conservan los túmulos (montículos de tierra) bajo los cuales estaban enterrados los caídos. Hay paneles explicativos que ayudan a comprender la importancia histórica del lugar.

 

EL POMPEION

El Pompeion era un gran edificio rectangular construido en el siglo IV a.C. (ca. 400-390 a.C.) cuya función era preparar la procesión de las Grandes Panateneas, la fiesta más importante de Atenas que se celebraba cada cuatro años en honor a la diosa Atenea.

El edificio tenía un gran patio central rodeado de columnas jónicas (peristilo) que medía aproximadamente 47 x 27 metros. Alrededor del patio había habitaciones donde se almacenaban los objetos rituales necesarios para la procesión: el peplo sagrado (un manto bordado que se ofrecía a la estatua de Atenea), candelabros, vasos ceremoniales, instrumentos musicales y otros elementos. La pieza más espectacular que se guardaba aquí era el «barco de Atenea»: una estructura con forma de barco montada sobre ruedas donde se izaba como una vela el peplo sagrado bordado por las jóvenes atenienses. Este barco procesional salía del Pompeion, atravesaba el Dipylon, recorría la Vía Panatenaica a través del Ágora y subía hasta la Acrópolis.

El Pompeion también servía como lugar de banquetes rituales durante las celebraciones.

El edificio fue destruido por Sila en 86 a.C. En el siglo II d.C. se construyó un almacen en el lugar, que fue nuevamente saqueado, esta vez por los hérulos en 267 d.C. Tras esta segunda destrucción, las ruinas fueron ocupadas por talleres de alfareros que trabajaron allí hasta aproximadamente el año 500 d.C.

Se conservan los cimientos del edificio, permitiendo entender su planta y dimensiones. Se pueden ver las bases de las columnas del peristilo, los canales de drenaje y los restos de algunas de las habitaciones laterales. Hay reconstrucciones gráficas que ayudan a imaginar cómo era el edificio completo.

 

vestigios del Pompeion y el almacén construido sobre sus ruinas en el Kerameikos
Kerameikos. Espacio del Pompeion (foto: Richard Mortel)

 

EL RÍO ERIDANOS

El Eridanos era uno de los pequeños ríos que atravesaban Atenas en la Antigüedad. Nacía en las laderas del monte Licabeto, fluía hacia el oeste atravesando la ciudad y desembocaba en el Golfo Sarónico cerca del Pireo. El río fue fundamental para el establecimiento del barrio de alfareros en esta zona: sus crecidas periódicas dejaban depósitos de arcilla de excelente calidad para la fabricación de cerámica. Además, proporcionaba el agua necesaria para los talleres.

En 479 a.C., durante la construcción del Muro de Temístocles, el cauce del río fue canalizado cerca de las puertas para permitir que el muro lo atravesara sin comprometer su estabilidad. Con el tiempo, el río quedó completamente enterrado bajo sedimentos que alcanzaron 7 a 10 metros de profundidad. Durante casi dos milenios, el Eridanos fluyó invisible bajo tierra, convirtiéndose en una leyenda. Fue redescubierto en las excavaciones de los años 60 del siglo XX.

En el yacimiento se puede ver un tramo del río Eridanos al descubierto, fluyendo entre las ruinas antiguas. Es un pequeño curso de agua que crea un microclima único y atrae aves, tortugas y otra fauna menor. Ver el río en su cauce original, atravesando las antiguas murallas por la Puerta Sagrada, es una de las experiencias más evocadoras de la visita. El contraste entre el agua que fluye y las piedras milenarias es extraordinario.

 

río Eridanos en el Kerameikos de Atenas
Kerameikos. Río Eridanos (foto: Richard Mortel)

 

EDIFICIO Z Y LOS TALLERES DE ALFAREROS

Aunque el yacimiento se centra principalmente en el cementerio, hay vestigios visitables del Kerameikos Interior, el barrio de los alfareros.El más importante es el Edificio Z, construido originalmente hacia 435 a.C. en la esquina formada por la muralla y la Puerta Sagrada. Este edificio tuvo varios usos a lo largo de su historia: fue casa residencial, posiblemente posada o taberna, y desde el siglo I a.C. hasta el siglo I d.C., se convirtió en un complejo de talleres de alfarería y fundición de bronce.

En el Edificio Z y los edificios adyacentes (X e Y) se encontraron restos de fosas para fundir bronce, hornos para cocer cerámica, herramientas de alfarero y fragmentos de piezas en diferentes estados de producción. Los cimientos y muros del Edificio Z son visitables, con paneles explicativos que describen su función, aunque no es tan espectacular como las tumbas monumentales.

La mayor parte del Kerameikos Interior (donde vivían y trabajaban los artesanos dentro de las murallas) permanece sin excavar bajo la Atenas moderna. Lo que se puede visitar es solo una pequeña muestra de lo que fue este barrio industrial.

 

vestigios del Edificio Z de Kerameikos, Atenas
Kerameikos. Edificio Z (foto: Mark Landon)

 

EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DEL KERAMEIKOS

El pequeño pero excepcional museo del Kerameikos, de estilo neoclásico, se construyó en 1937 por el arquitecto H. Johannes, con financiación del empresario prusiano Gustav Oberlander. El museo alberga la colección más extensa de objetos funerarios de Grecia, con piezas que abarcan desde el tercer milenio a.C. hasta la época romana.

El museo tiene cuatro salas. En la primera se exponen algunas de las estelas originales de la Calle de las Tumbas. En la sala dos se encuentran cerámicas y ofrendas funerarias del periodo prehistórico (2500-1000 a.C.). Incluye objetos de la Edad del Bronce Temprana, Media y Tardía: vasijas, joyas, armas, herramientas y figurillas votivas encontradas en las tumbas más antiguas.

 

Museo Arqueológico de Kerameikos, Atenas
Museo Arqueológico de Kerameikos (foto: Herbert Frank)

 

La sala 3 es la sala estrella del museo. Contiene cerámica protogeométrica (1050-900 a.C.) y, sobre todo, la colección más importante del mundo de cerámica geométrica (900-700 a.C.). Los grandes protagonistas son las ánforas del Dipylon: enormes vasos funerarios (algunos superan el metro de altura) que se colocaban sobre las tumbas como marcadores. Están decorados con patrones geométricos complejos y frisos con escenas de lamentación funeraria (prothesis) y procesiones fúnebres (ekphora). En estas ánforas aparecen algunas de las primeras inscripciones griegas conocidas, escritas en alfabeto arcaico, fundamentales para entender el desarrollo de la escritura griega.

La sala 4 cuenta con cerámica arcaica y clásica (siglos VII-IV a.C.), incluyendo vasos de figuras negras (siglo VI a.C.), vasos de figuras rojas (siglos V-IV a.C.), lécitos (vasijas para aceite perfumado) con escenas funerarias de fondo blanco y otros objetos votivos y de uso cotidiano

Obras maestras imprescindibles del museo

Kouros de la Puerta Sagrada (ca. 600-590 a.C.) En 2002, en el entorno de la Puerta Sagrada se descubrieron varios fragmentos de esculturas, incluyendo la de un Kouros, esfinges y leones. Estas esculturas decorarían tumbas de época arcaica probablemente destruidas durante las invasiones persas. Posteriormente fueron reutilizados como refuerzo del pavimiento durante la construcción de la Puerta Sacra. El kouros mide aproximadamente 2,10 metros y es un ejemplo magnífico de la escultura arcaica griega. Conserva la típica postura rígida y frontal de la época, con una pierna adelantada, puños cerrados y la sonrisa arcaica característica.

 

esculturas de la Puerta Sagrada del Kerameikos en el Museo Arqueológico
Museo de Kerameikos. Esculturas de la Puerta Sagrada (foto: Katherine Soulis)

 

Estela de Anfárete (ca. 410 a.C.) Este relieve funerario de gran belleza muestra a la abuela Anfárete sosteniendo en su regazo a su nieto pequeño, que murió antes que ella. La inscripción dice: «Sostengo aquí al hijo querido de mi hija, al que solía sostener sobre mis rodillas cuando vivíamos y veíamos la luz del sol; ahora que él está muerto, yo que también estoy muerta lo sostengo». Es uno de los relieves más conmovedores del arte griego.

 

estela de Anfarete en el Museo de Kerameikos en Atenas
Estela de Anfarete (foto: Romanus_too)

 

 

MÁS INFORMACIÓN
KERAMEIKOS (Calle Ermou 148, en la intersección con la calle Pireos, barrio de Kerameikos. Atenas)
HORARIOS: Verano (1 de abril - 31 de octubre). Lunes a domingo: 8:00 - 19:00 horas (útimo acceso 18.30). Invierno (1 de noviembre - 31 de marzo). Lunes a domingo: 8:00 - 15:00 horas (último acceso: 14.30).
TARIFAS 2026: Adultos 10 €
CÓMO LLEGAR: En Metro: Línea 1 (verde): Estación Thiseio (700 metros caminando). Línea 3 (azul): Estación Kerameikos (400 metros caminando)
CONTACTO: +30 210 346 3552
EMAIL: kpka@culture.gr
WEB: odysseus.culture.gr
INSTITUTO ARQUEOLÓGICO ALEMÁN DE ATENAS (DAI): dainst.org

 

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