La villa romana de Lullingstone
Publicado el 10 de febrero de 2019. Última actualización el 30 de diciembre de 2025.
Inglaterra – Kent / (Britannia)
La Villa romana de Lullingstone se localiza en el condado de Kent, en el valle del río Darent, muy cerca del pueblo de Eynsford. El yacimiento se sitúa a unos 20 kilómetros por carretera al sureste de Londres, en una zona agrícola fértil que durante época romana estuvo bien comunicada con Londinium y con los principales ejes viarios del sudeste de Britannia. Su relevancia radica tanto en la calidad arquitectónica del conjunto como en la excepcional conservación de sus mosaicos y espacios de culto.

HISTORIA DE LA VILLA ROMANA DE LULLINGSTONE
La villa se fundó en el siglo I d.C., probablemente como una residencia rural vinculada a la élite administrativa romana asentada en Britania. A lo largo del siglo II d.C. experimentó importantes ampliaciones, especialmente en torno a mediados de la centuria, consolidándose como una villa de carácter palacial. Diversos indicios han llevado a plantear la hipótesis de que pudiera haber pertenecido a Pertinax, senador y gobernador de Britannia entre los años 185 y 186 d.C., que llegó a ser emperador en el año 193 d.C. tras el asesinato de Cómodo. En relación con este personaje, se han hallado bustos de mármol de notable calidad, hoy conservados en el British Museum de Londres.
El momento de máximo esplendor de la villa se alcanza a mediados del siglo IV d.C. En esta fase se construyó un amplio triclinium pavimentado con mosaicos figurativos, se reformaron las termas, se añadieron áreas de almacenamiento y se habilitó un espacio destinado al culto religioso. Una estancia inferior funcionó como santuario pagano decorado con pinturas murales, mientras que una habitación superior fue transformada posteriormente en capilla cristiana doméstica, uno de los testimonios más tempranos del cristianismo en el ámbito rural de Britannia.
A comienzos del siglo V d.C., la villa sufrió un incendio que provocó su abandono definitivo. El conjunto permaneció oculto hasta su descubrimiento en el siglo XX, cuando comenzaron las excavaciones arqueológicas y su posterior musealización.


QUÉ VER EN LA VILLA ROMANA DE LULLINGSTONE
La visita permite recorrer los principales espacios conservados de esta residencia aristocrática, protegidos hoy por una estructura moderna que garantiza su conservación. El elemento más destacado es el triclinium del siglo IV d.C., pavimentado con dos extraordinarios mosaicos figurativos.
En el centro de la sala se conserva el mosaico de Belerofonte matando a la Quimera, donde el héroe aparece montado sobre Pegaso enfrentándose al monstruo híbrido que escupe fuego. La escena remite al triunfo del orden sobre el caos y se inscribe dentro de un programa iconográfico de fuerte carga simbólica. En el mismo espacio se encuentra el mosaico del rapto de Europa, que representa a Zeus metamorfoseado en toro, llevando a la joven Europa sobre su lomo, una imagen muy difundida en el arte romano tardoantiguo y asociada al poder divino y a la legitimación de la autoridad.


Junto a los mosaicos, el visitante puede contemplar los restos de las termas privadas, con su sistema de hipocausto, las estancias residenciales, el santuario pagano con pinturas murales conservadas in situ y la mencionada capilla cristiana, un espacio excepcional que ilustra la coexistencia y transición entre religiones en la Britania romana del siglo IV d.C.

VISITAS CERCANAS
El valle del río Darent y el sudeste de Kent concentran algunos de los yacimientos romanos más significativos de Britannia, estrechamente vinculados a la red viaria y administrativa que articulaba el territorio desde Londinium. Desde la villa romana de Lullingstone es posible completar la visita con otros enclaves de primer orden en trayectos cómodos, todos ellos a menos de una hora por carretera.
EYNSFORD CASTLE
Situado a 2 kilómetros de la villa romana, a unos 5–7 minutos en coche, Eynsford Castle es uno de los castillos normandos más antiguos conservados en Inglaterra. Aunque pertenece a época medieval, su visita permite comprender el control estratégico del valle del Darent, un corredor natural ya explotado en época romana. El castillo es gestionado por English Heritage y puede visitarse libremente, integrándose con facilidad en una jornada centrada en Lullingstone.
ROCHESTER
A unos 25–26 kilómetros por carretera (una media hora), se alcanza Rochester, la antigua Durobrivae, asentamiento romano clave en el cruce del río Medway y en la vía Watling Street. Aunque su imagen actual está dominada por el castillo y la catedral medievales, la ciudad conserva tramos visibles de muralla romana.
LONDRES
En dirección opuesta, a unos 30 kilómetros por carretera y alrededor de 50 minutos desde Lullingstone, se sitúa Londres, la antigua Londinium, centro neurálgico de la Britania romana. Entre los numerosos vestigios conservados destaca el London Mithraeum, un santuario subterráneo dedicado al dios Mitra, hoy musealizado en su ubicación original. Su visita permite contextualizar el mundo religioso romano que también se refleja en Lullingstone, especialmente en relación con los cultos mistéricos y la diversidad espiritual del siglo IV d.C. A ello se suma el Museum of London, donde se conserva una de las mejores colecciones de materiales romanos de Britania.
MÁS INFORMACIÓN.
VILLA ROMANA DE LULLINGSTONE (Lullingstone Lane, Eynsfor, Kent. DA4 0JA) HORARIOS: consultar web. TARIFAS 2025: consultar web. WEB: english-heritage.org.uk
