Zeugma, la gran ciudad romana del Éufrates
Turquía – Región de Anatolia / ZEUGMA (Syria)
En la ribera oriental del río Éufrates, cerca de la actual localidad de Belkıs (provincia de Gaziantep, Turquía), se alzaba la antigua ciudad de Zeugma, uno de los enclaves más prósperos de la frontera oriental del Imperio Romano. Su nombre, que significa “puente” o “paso”, hace referencia al importante punto de cruce sobre el Éufrates que comunicaba Asia Menor con Mesopotamia, convirtiéndola en una de las ciudades más estratégicas del Oriente helenístico y romano.
La construcción de la presa de Birecik, a finales del siglo XX, supuso la inundación parcial de la antigua ciudad, sumergiendo bajo sus aguas una parte esencial del yacimiento. Sin embargo, la zona alta, donde se encuentran el ágora, los santuarios y varias domus decoradas con espléndidos mosaicos, se salvó y constituye hoy el núcleo visitable de Yacimiento Arqueológico de Zeugma.

HISTORIA DE ZEUGMA
Zeugma fue fundada hacia el 300 a. C. por Seleuco I Nicátor, uno de los generales de Alejandro Magno, quien estableció dos ciudades sobre el Éufrates, una frente a la otra: Seleucia en la ribera occidental y Apamea en la oriental, esta última llamada así en honor a su esposa Apama. Con el tiempo, ambas quedaron unidas por el puente flotante sobre el Éufrates y pasaron a conocerse conjuntamente como Zeugma. Desde su origen fue una urbe fronteriza, lugar de paso de caravanas y ejércitos, y punto de encuentro de lenguas y culturas.
Durante el siglo I a. C., Zeugma pasó al reino de Commagene, gobernado por Antíoco I Theos, un monarca de ascendencia helena y persa que levantó templos y santuarios en honor a los dioses de ambas tradiciones. En esa época, la ciudad se convirtió en un centro de culto regio y símbolo del sincretismo religioso que caracterizó a la región.
En el año 64 a. C., el general Pompeyo incorporó la zona al dominio de Roma, y desde entonces Zeugma entró en un periodo de esplendor. Su posición frente al Imperio parto la transformó en un bastión militar de primer orden. En época de Augusto, fue instalada allí la Legio IV Scythica, encargada de vigilar la frontera oriental, y más tarde también la Legio XVI Flavia Firma, lo que convirtió a Zeugma en una base legionaria permanente. Estas legiones, junto con sus destacamentos auxiliares y el numeroso personal civil que las acompañaba, estimularon la expansión urbana y el auge económico de la ciudad.
La población pudo superar los 70.000 habitantes, siendo, según las fuentes y los estudios arqueológicos, la cuarta ciudad más grande del Imperio Romano, solo por detrás de Roma, Alejandría y Antioquía. Las legiones construyeron campamentos, almacenes, talleres, termas y un puerto fluvial que conectaba con las rutas comerciales de Mesopotamia y Arabia. Zeugma fue al mismo tiempo una fortaleza, una ciudad administrativa y un centro mercantil, donde se mezclaban comerciantes sirios, artesanos griegos y soldados romanos.
Durante los siglos I y II d. C., la ciudad alcanzó un refinamiento urbano notable. Se trazaron calles porticadas, un teatro, termas, templos y un amplio ágora, mientras las familias acomodadas levantaron residencias decoradas con mosaicos y frescos de gran calidad. La prosperidad se mantuvo hasta el año 256 d. C., cuando las tropas del rey sasánida Shapur I asaltaron la ciudad y la incendiaron. Ese episodio marcó el fin de su grandeza. Las capas de ceniza y derrumbes sellaron casas y objetos, conservándolos hasta nuestros días como una instantánea del final de la Zeugma romana.
La urbe sobrevivió parcialmente en época bizantina, aunque reducida a una fortaleza sobre la colina de Belkıs. Con las guerras árabo-bizantinas del siglo VII y los cambios en las rutas comerciales, el lugar acabó abandonado y cubierto por los sedimentos del río.

LA PRESA DE BIRECIK Y LAS EXCAVACIONES DE RESCATE
A finales del siglo XX, el destino de Zeugma volvió a cambiar. El proyecto hidroeléctrico del Sureste de Anatolia (GAP) contemplaba la construcción de una gran presa en Birecik, cuyas aguas anegarían parte del valle del Éufrates. El plan suponía la pérdida de una sección importante del yacimiento arqueológico, situada en la ladera baja de la antigua ciudad. Ante la inminente subida del nivel del embalse, el Museo de Gaziantep y el Ministerio de Cultura de Turquía, con el apoyo de la Packard Humanities Institute y de varias misiones internacionales, organizaron en 1999 y 2000 una de las operaciones de salvamento arqueológico más importantes realizadas en Oriente Próximo.
Durante esas campañas se excavaron contrarreloj barrios enteros, se documentaron casas, templos, termas y almacenes, y se rescataron mosaicos, frescos, esculturas y objetos de uso cotidiano. En pocos meses se obtuvieron miles de piezas que permitieron reconstruir la vida doméstica de la Zeugma romana: habitaciones con mosaicos mitológicos, fuentes, inscripciones y un excepcional conjunto de sellos de arcilla (bullae) con nombres de oficiales y comerciantes.
El 10 de junio de 2000, las compuertas de la presa se cerraron definitivamente. El agua ascendió varios metros por día, y en cuestión de semanas la parte baja de la ciudad quedó sumergida. Las estructuras, hoy bajo el embalse, se conservan sepultadas por los sedimentos, mientras los mosaicos y esculturas rescatados se trasladaron al Museo de los Mosaicos de Gaziantep, donde constituyen una de las colecciones musivas más notables del mundo.
Desde 2005, la Universidad de Ankara dirige un programa continuo de investigación, conservación y musealización del sector alto, acompañado por nuevas cubiertas protectoras y pasarelas que permiten al público recorrer la parte visitable. En 2012, Zeugma fue incluida oficialmente en la Lista Indicativa del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

LA PARTE SUMERGIDA: LAS CASAS DEL ÉUFRATES
Según el profesor Kutalmış Görkay (Universidad de Ankara), responsable de las excavaciones arqueológicas, Zeugma tuvo unas dos o tres mil casas, de las cuales en torno a un 25% se encuentran sumergidas bajo las aguas de la presa Birecik. Las que descansaban en los barrios de la ribera del Éufrates debieron ser las más lujosas, ahora bajo las aguas del embalse: la Casa de Poseidón, la Casa del Éufrates, la Casa de Télete, la Casa de Aquiles, y otras muchas. En estas viviendas se hallaron mosaicos de una calidad comparable a los de Antioquía y Alejandría.
Cuando las excavaciones de emergencia rescataron estos pavimentos, se comprobó que las casas tenían varios pisos, atrios, peristilos con fuentes, frescos murales y objetos de lujo importados. Hoy todo ello se expone en el Museo de los Mosaicos de Gaziantep, donde se han reconstruido los suelos originales y la secuencia de los barrios desaparecidos.

QUÉ VER EN ZEUGMA
El yacimiento actual de Zeugma conserva los restos de la zona alta de la antigua ciudad, con vestigios de su ágora helenística, templos, almacenes y varias domus con mosaicos extraordinarios. Las excavaciones, dirigidas por el profesor , siguen sacando a la luz nuevos hallazgos.
En esta parte alta de la antigua ciudad, una gran cubierta protectora con pasarelas elevadas permite recorrer cinco casas romanas y los restos de las calles que las separan. La vivienda más famosa es la denominada Casa de las Musas.
El recorrido completo por el yacimiento de Zeugma requiere aproximadamente una hora y media. Cuenta con paneles explicativos bilingües (turco e inglés). Es recomendable visitar el yacimiento arqueológico por la mañana, evitando las altas temperaturas, y complementarla con una tarde en el Museo de los Mosaicos de Gaziantep.

LA CASA DE LAS MUSAS DE ZEUGMA
Su descubrimiento se produjo en 2007 y se realizaron excavaciones arqueológicas entre 2012 y 2019. Desde entonces se viene trabajando en su restauración y puesta en valor, culminada en ocutbre de 2025 con la finalización de la cubierta protectora. Se espera que su apertura al público se lleve a cabo a lo largo de 2026.
La vivienda se organiza en varios niveles adaptados a la ladera, con un patio central y una serie de estancias que se distribuyen en torno a él. Su planta muestra la típica disposición de las domus orientales romanas, combinando elementos arquitectónicos helenísticos y locales. El recorrido permitirá ver la entrada principal, con acceso al andron o sala de representación, donde se celebraban banquetes y recepciones; varias habitaciones pavimentadas con mosaicos y restos de pintura mural; y dos cámaras excavadas en la roca bajo la vivienda, descubiertas en 2021, utilizadas como almacenes o espacios de banquete.
El punto álgido de la visita será la contemplación de los tres extraordinarios mosaicos descubietos por los arqueólogos: el mosaico de las Musas, el de Océano y Tetis, y un retrato juvenil.
El mosaico de las Musas, localizado en la sala principal o andron, representa a Calíope, musa de la poesía épica, en el medallón central, rodeada por sus ocho hermanas. Cada una aparece identificada con su nombre en griego.

El mosaico de Océano y Tetis se encontraban en la zona del triclinium o comedor, posiblemente junto a un estanque ornamental. En la escena, los dioses marinos aparecen juntos, rodeados de peces, caballitos de mar y pequeños Erotes montados sobre delfines.

Por último, el retrato juvenil es un pequeño mosaico de busto masculino, probablemente un retrato familiar o alegórico.

LAS CASAS DE DIONYSOS Y DANAE
Además de la Casa de las Musas, otro espacio museístico incluye los restos de otras cuatrocinco casas romanas descubiertas en el mismo sector, visibles bajo la misma cubierta protectora. Estas viviendas conservan tramos de muros, pavimentos y patios, permitiendo comprender la disposición general de esta zona residencial.
La Casa de Dionysos y la Casa de Danae muestran mosaicos con temas mitológicos vinculados al agua y al amor, como Eros y Psique, Danae fecundada por la lluvia dorada o escenas dionisíacas de banquetes. Las pasarelas metálicas permiten observar los muros desde varios niveles. Estos mosaicos se exhiben actualmente en el Museo de los mosaicos de Gaziantep. Podemos distinguir las calles empedradas, los accesos domésticos y los espacios comunes vinculados a la vida cotidiana.


ÁGORA HELENÍSTICA Y LOS SANTUARIOS DE ANTIOCO I
En la zona superior del yacimiento, aunque su conservación es parcial, se localizan los restos de la ágora helenística, núcleo cívico de la antigua ciudad, y los vestigios de dos santuarios dedicados por el rey Antíoco I de Comagene, que integran tradiciones religiosas griegas y persas.
EL MUSEO DE LOS MOSAICOS DE GAZIANTEP
El Museo de los Mosaicos de Zeugma se encuentra en Gaziantep, a 55 km. de Zeugma, por la carretera D400/E90. Inaugurado en 2011, conserva los mosaicos, frescos y esculturas procedentes de las excavaciones de emergencia realizadas antes de la inundación del yacimiento. El museo ocupa una superficie de 30.000 m² y está organizado en varias galerías que reproducen la disposición original de las viviendas romanas de Zeugma.
Entre sus colecciones destacan los mosaicos hallados en las Casas de Poseidón, Éufrates, Télete y Aquiles, junto con otros conjuntos decorativos recuperados de los barrios ribereños. El mosaico más conocido es el retrato femenino denominado “Joven de Zeugma”, considerado una de las obras maestras del arte musivo romano oriental.
El museo presenta además materiales escultóricos, inscripciones y objetos domésticos que permiten contextualizar la vida cotidiana de la ciudad romana y el proceso de excavación y rescate llevado a cabo entre 1999 y 2000.
Más información. YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE ZEUGMA (Belkıs Mah. 27700 Belkıs Köyü, Nizip, Gaziantep) HORARIOS: 08:30 a 18:30 todos los días WEB: zeugma.org
