Delfos. El Oráculo de Apolo

Tholos de Delfos
5
(3)

Grecia – Grecia Central

 

A los pies del monte Parnaso, rodeado por un impresionante paisaje de barrancos y olivares, se encuentra uno de los lugares más sagrados del mundo antiguo: Delfos, el gran santuario panhelénico dedicado a Apolo, donde durante siglos hablaron los dioses a través de la voz enigmática de la Pitia. Hoy, el yacimiento arqueológico forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO y constituye una de las visitas imprescindibles en Grecia.

Delfos se encuentra en la Fócida, en la provincia de Grecia Central, a 10 km. del Golfo de Corinto. Señalar como referencia, que la capital griega, Atenas, se encuentra a 177 km.

 

SU HISTORIA

Según la tradición mítica, Zeus soltó dos águilas desde los extremos del mundo. Ambas se encontraron en Delfos, marcando así el omphalos, el “ombligo del mundo”. Este lugar estaba protegido por la serpiente Pitón, a la que Apolo dio muerte para fundar su santuario. La leyenda cuenta que los cretenses, guiados por el dios transformado en delfín, fundaron el templo y llegaron al puerto de Kirrha, origen histórico del acceso a Delfos.

Delfos fue regido por la Liga Anfictiónica, una asociación de doce pueblos griegos que garantizaban su neutralidad y sacralidad. A lo largo de los siglos, el santuario fue escenario de conflictos por su control, como las Guerras Sagradas de los siglos V y IV a.C. En el siglo III a.C., pasó a manos de los etolios, y en el 191 a.C. fue incorporado al mundo romano. El emperador Adriano impulsó su restauración. El fin llegó con el emperador Teodosio, que prohibió los cultos paganos, y con la destrucción del santuario por los eslavos en el año 394 d.C.

 

maqueta que recrea la antigua ciudad de Delfos
Maqueta de la antigua Delfos (foto: NekaPearl)

 

QUÉ VER

El recinto arqueológico se divide en varios espacios, siendo los más destacados los santuarios de Apolo y de Atenea Pronaia, así como sus edificios deportivos, testimonio de los antiguos Juegos Píticos. Lo primero que el visitante se encuentra es el santuario de la diosa Atenea, donde se encuentra el famoso Tholos. La parte más importante de sitio es el santuario de Apolo, rodeado por el peribolos o muralla que lo delimita. Desde la entrada principal, situada en la esquina suroriental, se accede a la Vía Sacra, calzada que lleva al templo de Apolo y el sagrado adyton, el lugar donde Pitia o la pitonisa, emitía sus oráculos. Veamos ahora las principales construcciones de este sitio arqueológico:

 

EL TEMPLO DE APOLO

Es el edificio más importante del santuario de Apolo en Delfos, dominando el temenos desde su posición central. El templo fue construido y destruido en diversas ocasiones. Tras su destrucción en el 373 a.C. a causa de un terremoto, fue levantado nuevamente en el 330 a.C. por los arquitectos Spintharos de Corinto, Xenodoros y Agathon. De planta rectangular, contaba con cinco columnas en sus extremos y quince a los lados, pródromos y opistodomos in antis. La cella estaba dividida en tres naves por dos columnatas de ocho columnas jónicas en cada una de ellas. La ceremonia adivinatoria era llevada cabo por los sacerdotes de Apolo en una cámara subterránea denominada adyton o santuario interior. Cerca del templo de Apolo, los arqueólogos hallaron el ónfalos, la piedra que, según la leyenda, marcaba el lugar donde se encontraron las águilas enviadas por Zeus.

 

templo de Apolo en Delfos
Delfos. Templo de Apolo (foto: Avinash Anand)

 

EL TESORO DE LOS ATENIENSES

Dominando la Vía Sacra, se encuentra próximo al bouleuterion y opuesto a los Tesoros de los knidios y los siracusanos. Este pequeño templo in antis, uno de los más importantes del temenos de Apolo, fue construido a finales del siglo VI a.C. o principios del V a.C. para albergar trofeos de las victorias atenienses y, concretamente según Pausanias, para conmemorar la victoria en la batalla de Maratón el 490 a.C. sobre los persas.

 

Tesoro de los Atenienses en Delfos
Delfos. Tesoro de los Atenienses (foto: peuplier)
Tesoro de los Atenienses en Delfos
Delfos. Tesoro de los Atenienses (foto: Al & Marie)

 

EL ANTIGUO TEATRO DE DELFOS

Se encuentra dentro del temenos de Apolo, en la esquina noreste del muro perimetral. En el siglo IV a.C. fue construido en piedra, experimentado diversas reformas a lo largo de los siglos. Su forma actual sería el resultado de la reforma realizada en el 160-159 a.C. financiada por Eumenes II de Pérgamo. En este escenario tenían lugar representaciones musicales asociadas a los juegos pitios y otros festivales religiosos. Tenía capacidad para cinco mil espectadores. La escena, de la que sólo quedan los cimientos, estaba decorada con un friso en el que se representaban los trabajos de Hércules.

 

teatro de Delfos en Grecia
Teatro de Delfos (foto: Rachel Knickmeyer)

 

LA VIA SACRA

Era la calzada principal que llevaba desde la entrada del temenos al altar de los quíos y el impresionante templo de Apolo. Por ella ascendían los peregrinos que, el noveno día de cada mes, buscaban respuestas en el oráculo. Para ello, sacrificaban un animal en el altar situado en la cima y esperaban su turno en la cola, salvo las personalidades ilustres que recibían la promanteia, el derecho de consulta al Oráculo sin espera alguna, como Filipo II de Macedonia o los ciudadanos de Corinto, Naxos, Quíos y Tebas. El pavimento de la Vía Sacra se restauró en época romana. A lo largo de la Vía se encontraban localizadas estatuas, podium y tesoros con ofrendas votivas.

 

EL ANTIGUO GIMNASIO DE DELFOS

Se halla localizado sobre una empinada ladera entre la fuente Castalia y el templo de Atenea Pronaea. Fue construido en el siglo IV a.C. y restaurado en época romana, momento en el que se añadieron las termas. En él se practicaban especialidades deportivas como el wrestling, el boxeo o el pankration. Diseñado en dos niveles, en el superior se hallaba el xystos, área cubierta en la que se entrenaban los atletas cuando hacía mal tiempo. En la terraza inferior se encontraba la palestra y probablemente un santuario dedicado a Hércules. En torno al 120 d.C. se añadieron las termas romanas.

 

gymnasium de Delfos
Delfos. Gymnasium (foto: Raffaele)

 

EL ESTADIO DE DELFOS

Es uno de los monumentos mejor conservados de su categoría. Está situado al noroeste del teatro, sobre el Santuario de Apolo, en la parte más alta de la ciudad. Su fundación se remonta al siglo V a.C., siendo reformado en el siglo II d.C. por Herodes Atticus. En él se celebraban los Juegos Píticos, uno de los cuatro grandes juegos panhelénicos, cada cuatro años.

 

estadio de Delfos
Estadio de Delfos (foto: jbdodane)

 

EL THOLOS DE ATENEA PRONAIA

Es probablemente el monumento más característico de Delfos. Se encuentra situado entre el templo de Atenea y el Tesoro de Massalia. Este edificio circular, considerado una de las obras maestras del arte clásico, está formado por un podio sobre el que se levantaban veinte columnas de orden dórico que soportaban un friso con una decoración en relieve de triglifos y metopas. En el interior de la cella se hallaban diez columnas de orden corintio.

 

tholos de Atenea en Delfos
Delfos. Tholos de Atenea Pronaia (foto: Neil & Kathy Carey)

 

EL MUSEO ARQUEOLÓGICO

El Museo Arqueológico de Delfos es uno de los más importantes de Grecia. El espacio expositivo ocupa un área de 2.270 m2, distribuido en catorce estancias que siguen un orden cronológico. Las dos primeras están dedicadas al nacimiento de santuario y las primeras ofrendas. Las salas 3,4 y 5 cubren el período arcaico temprano, las ofrendas de la Vía Sacra y el Tesoro de los Sifinios. La sala 6 está dedicada al Templo de Apolo. El Tesoro de los Atenienses es el eje de las salas 7 y 8. La sala 9 presenta una selección de las ofrendas del siglo V a.C. La sala 10 está dedicada al Tholos, el edificio circular del santuario de Atenea.

En la sala 11 encontramos las obras del período clásico y helenístico y la 12 el período helenístico tardío y romano. En esta última estancia podemos contemplar esculturas como el friso de la ofrenda de Aemilius Paulus o la estatua de Antinoos. La sala 13 está dedicada a una de las esculturas más importantes del museo: el Auriga de Delfos. Por último, la sala 14 nos muestra el ocaso del santuario a través de inscripciones y retratos de emperadores romanos y de elementos con símbolos cristianos, característicos de la transición a la nueva religión.

 

esfinge de los Naxios en el museo arqueológico de Delfos
Museo de Delfos. Esfinge de los Naxios (foto: CaptSpaulding)
famosa escultura del Auriga de Delfos en el Museo Arqueológico de Delfos
Museo de Delfos. Auriga (foto: Navin Rajagopalan)

 

 

OTROS LUGARES DE INTERÉS A MENOS DE UNA HORA

Más allá del majestuoso santuario de Apolo, el territorio de la antigua Fócida conserva otros enclaves arqueológicos relacionados con la Grecia clásica que pueden visitarse cómodamente en un solo día. Estas paradas permiten ampliar la perspectiva sobre la religiosidad, la arquitectura y la vida cívica en torno al mundo de Delfos.

SANTUARIO DE APOLO EN ABAI

A unos 30 kilómetros al noreste de Delfos, cerca de la localidad actual de Kalapodi, se encuentra el santuario de Apolo de Abai, uno de los lugares de culto más antiguos e importantes de Grecia Central. Excavado desde los años setenta y en activo hasta hoy, el sitio ha revelado una secuencia ininterrumpida de templos desde la Edad del Bronce hasta época romana. Identificado por las fuentes antiguas como lugar oracular, fue consultado por figuras como Creso de Lidia y citado por Heródoto y Pausanias. Su continuidad cultual lo convierte en un enclave arqueológico clave, paralelo a Delfos y aún en fase de estudio.

MURALLAS HELENÍSTICAS DE ANFISA

A tan solo 20 kilómetros al norte de Delfos se halla Anfisa (Amfissa), capital actual de la Fócida. En lo alto de la colina de Agios Georgios, sobre la ciudad moderna, pueden observarse restos visibles de la acrópolis helenística, con tramos de muralla, torres y estructuras defensivas. Estas fortificaciones formaban parte del sistema estratégico regional durante las Guerras Sagradas y otros episodios del periodo clásico.

MUSEO ARQUEOLÓGICO DE ANFISA

Junto a la zona monumental, el Museo Arqueológico de Anfisa conserva una pequeña pero interesante colección de piezas procedentes de la región. Incluye epígrafes, cerámica, relieves funerarios, elementos arquitectónicos y esculturas fragmentarias de época clásica y romana, muchas de ellas recuperadas en contextos rurales y santuarios secundarios del entorno del Golfo de Corinto.

 

 

MÁS INFORMACIÓN

YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE DELFOS (Delphi, 33054)
WEB:delphi

¿Te gusta este artículo?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 3

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

¡Siento que este contenido no te haya sido útil!

¡Déjame mejorar este contenido!

Dime, ¿cómo puedo mejorar este contenido?

Sobre el autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *