Umm Qais. La ciudad romana de Gadara
Publicado el 25 de septiembre de 2019. Última actualización el 17 de mayo de 2026.
Jordania – Irbid / GADARA (Syria)
Umm Qais se encuentra en el extremo noroeste de Jordania, en la gobernación de Irbid, cerca de las fronteras actuales con Siria e Israel. El núcleo moderno se levanta junto a las ruinas de la antigua Gadara, sobre una elevación dominante que mira hacia el valle del Yarmuk, el valle del Jordán, el lago Tiberíades o mar de Galilea y los Altos del Golán. Esta posición explica buena parte de la importancia histórica de la ciudad, situada en un punto de contacto entre las tierras altas de Transjordania, el sur de Siria y las rutas que descendían hacia Palestina y la costa mediterránea.
La antigua Gadara fue una de las ciudades más relevantes de la Decápolis, un conjunto de ciudades grecorromanas del Levante meridional que conservaron una fuerte identidad helenística bajo la protección de Roma. Su emplazamiento, sus restos monumentales de basalto negro y caliza blanca, y su amplia panorámica sobre el norte del valle del Jordán convierten Umm Qais en uno de los grandes yacimientos arqueológicos del norte de Jordania. El lugar se sitúa a unos 110 km al norte de Amán por carretera y a unos 25 km de Irbid, con un trayecto aproximado de 1 h 45 min desde la capital jordana y de unos 29 min desde Irbid.
HISTORIA DE GADARA
El nombre de Gadara parece proceder de una raíz semítica relacionada con la idea de fortificación. La explicación encaja con el lugar elegido para la ciudad antigua: una cresta protegida por fuertes pendientes y abierta hacia el este, desde la que se controlaban los pasos del valle del Yarmuk y las comunicaciones entre el sur de Siria y el norte de Palestina. La UNESCO señala que pudo existir un asentamiento fortificado anterior a la ciudad helenística, aunque Gadara entra con claridad en la historia escrita tras la conquista de la región por Alejandro Magno en el 333 a. C.
Durante el periodo helenístico, los ptolomeos refundaron Gadara como colonia militar en la frontera del valle del Yarmuk, dentro del espacio disputado con los seléucidas. Su valor estratégico aparece ya en Polibio, que al narrar la campaña de Antíoco III en el 218 a. C. la describió como una de las plazas más fuertes de la región. La ciudad acabó pasando al ámbito seléucida y, posteriormente, quedó sometida al dominio asmoneo, dentro de la expansión territorial de Judea en Transjordania.
La llegada de Roma cambió el destino de Gadara. En el 63 a. C., Pompeyo reorganizó el Oriente mediterráneo tras sus campañas contra Mitrídates y separó varias ciudades helenísticas del control asmoneo. Gadara fue liberada, reconstruida y pasó a formar parte del grupo urbano de la Decápolis. Su integración en el mundo romano abrió una etapa de prosperidad vinculada a la estabilidad política, al comercio regional y al desarrollo monumental de la ciudad.
La relación de Gadara con el reino de Herodes fue limitada en el tiempo. Augusto incorporó Gadara al ámbito herodiano en el 30 a. C., pero, tras la muerte de Herodes, Gadara, Gaza e Hippos fueron separadas de los dominios de Arquelao y añadidas a la provincia romana de Siria, según Flavio Josefo.
Entre los siglos I y III d. C., Gadara alcanzó su mayor desarrollo urbano. La ciudad se organizó en torno a grandes ejes pavimentados, espacios porticados, terrazas monumentales, teatros, fuentes públicas, termas, santuarios y áreas funerarias. Su crecimiento exigió una infraestructura hidráulica de gran alcance. El Qanat Fir’aun o acueducto de la Decápolis abastecía a Gadara, Abila y probablemente Adra’a mediante un sistema de conducción de más de 170 km, con largos tramos subterráneos y túneles excavados en la roca. Las investigaciones publicadas por el Departamento de Antigüedades de Jordania lo presentan como una de las grandes obras hidráulicas de la Antigüedad.
Gadara mantuvo su importancia durante la Antigüedad tardía. En época bizantina, varios espacios públicos romanos fueron transformados o reutilizados como edificios cristianos, entre ellos las terrazas y áreas próximas al teatro occidental. La ciudad fue sede episcopal y conservó su actividad hasta época islámica temprana. El gran terremoto del 749 d. C., que afectó gravemente a numerosas ciudades del Levante, marcó el declive de la ciudad.
En época otomana, una aldea se instaló sobre parte de la antigua ciudad, especialmente en el área de la acrópolis. Sus casas reutilizaron bloques, columnas y sillares antiguos, creando un paisaje arqueológico de varias épocas superpuestas. Esta aldea, abandonada en el siglo XX tras el traslado de sus habitantes, forma hoy parte del recorrido de Umm Qais y permite leer la continuidad histórica del lugar más allá de la ciudad romana.

QUÉ VER EN GADARA
La visita a Umm Qais permite recorrer una de las ciudades antiguas más singulares de Jordania. El yacimiento conserva restos de la trama urbana romana, dos teatros, una calle columnada, una terraza abovedada, edificios religiosos de época bizantina, termas, un ninfeo, mausoleos, tumbas excavadas en la roca, el museo arqueológico y la antigua aldea otomana levantada sobre la ciudad clásica. La combinación de basalto negro, caliza blanca y grandes vistas hacia el norte del valle del Jordán da al sitio una identidad arquitectónica muy particular.
EL TEATRO OCCIDENTAL
El teatro occidental es el monumento más conocido de Gadara y uno de los espacios mejor conservados del yacimiento. Fue construido en basalto negro, con rellenos de caliza y tierra, en la ladera occidental de la acrópolis. Su datación se sitúa entre finales del siglo II y comienzos del siglo III d. C., en época severa. La cavea, abierta hacia el oeste, alcanza unos 52 m de anchura y podía acoger aproximadamente a 3.000 espectadores.
El edificio conserva parte de sus gradas, los accesos abovedados, la orchestra y los asientos honoríficos de basalto reservados a personajes principales. Durante las excavaciones de la década de 1960 apareció en la orchestra una estatua de mármol de Tique, la personificación protectora de la ciudad. La escultura, representada con cornucopia, se conserva actualmente en el Museo Arqueológico de Umm Qais.

EL TEATRO NORTE
El teatro norte se conserva en peor estado, pero fue de mayor escala. Sus restos se encuentran bajo el área de la antigua aldea otomana, en la ladera nororiental de la acrópolis. Se construyó entre finales del siglo I a. C. y el siglo I d. C., con una cavea de unos 85 m de anchura excavada o apoyada sobre la pendiente de la roca caliza. El edificio sufrió daños por terremotos y fue utilizado como cantera para la construcción de la aldea otomana a finales del siglo XIX.
LA CALLE COLUMNADA
El decumano máximo era uno de los principales ejes viarios de la Gadara romana. La calle conserva tramos pavimentados, restos de columnas y espacios porticados. En varios puntos del recorrido se aprecian las losas del pavimento, la anchura de la vía y la relación de la calle con los edificios públicos próximos.

LA TERRAZA OCCIDENTAL
La terraza occidental es uno de los sectores más interesantes de Gadara. Se apoyaba sobre estructuras abovedadas y dominaba la ladera junto al teatro occidental. En época romana, esta zona formó parte del área monumental de la ciudad, con espacios porticados, tabernae y edificios públicos. La UNESCO la describe como una terraza semisartificial asociada a una basílica y a un patio con forma de atrio, parcialmente restaurados por el Departamento de Antigüedades de Jordania y el Instituto Protestante Alemán de Arqueología.
El recorrido por esta zona permite observar la superposición de fases romana, bizantina y posterior. La arquitectura de la terraza combina el uso funcional de las bóvedas con la creación de un espacio urbano elevado, visible desde distintos puntos del yacimiento.
LA BASÍLICA Y LOS EDIFICIOS CRISTIANOS
El yacimiento conserva también restos de una basílica de tres naves, cuya construcción y uso se sitúan entre mediados del siglo VII y mediados del VIII d. C.

EL NINFEO
El ninfeo de Gadara era la fuente monumental de la ciudad. Se situaba en el extremo septentrional del decumano máximo, frente a la terraza occidental. Probablemente fue construido en la segunda mitad del siglo II d. C. y alcanzaba unos 15 m de anchura. La estructura original tenía dos pisos y estaba decorada con esculturas.
El hallazgo de una inscripción en un bloque de mármol indica que el ninfeo, con estatuas de mármol, fue donado por Aurelios Diophantes, que ocupaba el cargo de astynomos, una magistratura urbana relacionada con la supervisión de la ciudad.

LAS TERMAS DE GADARA
Gadara contó con varios espacios termales. Las investigaciones señalan que en la ciudad existieron al menos tres conjuntos de baños durante los periodos clásicos: el baño del centro urbano, el baño de Heraclides y el llamado baño de Al-Qasr, además de Hamat Gader en las inmediaciones.

EL SISTEMA HIDRÁULICO Y EL QANAT FIR’AUN
El abastecimiento de agua fue una cuestión esencial para Gadara. La ciudad se levantaba en una posición elevada, sin recursos hídricos suficientes para sostener por sí sola una gran urbe monumental. Por ello desarrolló depósitos, cisternas, fuentes, sistemas de distribución y conexiones con conducciones de largo alcance.
El Qanat Fir’aun, conocido también como acueducto de la Decápolis, abastecía a Abila, Gadara y probablemente Adra’a mediante una conducción de más de 170 km, con largos tramos subterráneos, pozos de servicio y galerías excavadas en la roca. Su construcción principal se sitúa entre finales del siglo I y comienzos del siglo II d. C.
En Umm Qais se conserva un túnel excavado bajo la acrópolis, relacionado con este sistema de abastecimiento. El tramo superior, de unos 380 m de longitud, está acondicionado para la visita guiada. La galería, tallada en la roca caliza, conserva marcas de herramienta, pozos de acceso utilizados durante la construcción y conexiones con antiguas cisternas atravesadas por el trazado. El túnel superior no llegó a completarse, por lo que las huellas de excavación son visibles en su interior.

TUMBAS, MAUSOLEOS Y NECRÓPOLIS
El área de Gadara conserva tumbas excavadas en la roca, fachadas funerarias, sarcófagos de basalto, inscripciones griegas y mausoleos de época romana. La UNESCO destaca especialmente las tumbas rupestres con ornamentación arquitectónica e inscripciones y un mausoleo romano subterráneo bien conservado, con vestíbulo absidado y criptopórtico.

EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE UMM QAIS
El Museo Arqueológico de Umm Qais se encuentra en Beit Rousan, una de las casas restauradas de la aldea otomana. El museo está formado por dos salas principales. La primera expone cerámicas de época helenística, romana, bizantina e islámica, además de materiales procedentes de las tumbas de Umm Qais. La segunda está dedicada sobre todo a la escultura, con piezas de época romana.
En el patio se conservan sarcófagos de basalto, capiteles, basas de columnas, puertas de basalto, mosaicos y la célebre Tique sedente procedente del teatro occidental.

LOS BAÑOS TERMALES DE HAMAT GADER
A unos 4 km al norte de Gadara, en el valle del Yarmuk, se encuentran las termas de Hamat Gader, las antiguas Hammath Gader, vinculadas administrativamente a la ciudad de Gadara. El complejo aprovechaba un grupo de manantiales geotermales y fue desarrollado en época romana, probablemente desde el siglo II d. C., hasta convertirse en uno de los grandes centros termales medicinales del mundo romano. Eunapio, en el siglo IV d. C., comparó sus baños con los de Baiae, en el golfo de Nápoles, y los presentó como un establecimiento termal de fama excepcional. Las excavaciones han sacado a la luz un edificio monumental, con salas abovedadas, piscinas, conducciones, canales, revestimientos de mármol importado y una larga continuidad de uso en época bizantina e islámica temprana. Aunque se encuentra a poca distancia de Gadara, hay que tener muy en cuenta que Hamat Gader queda hoy al otro lado de la frontera, en Israel.
VISITAS CERCANAS
Desde Umm Qais se pueden visitar varios lugares de interés en el norte de Jordania. La ruta más lógica depende de si llegamos desde Irbid, continuando hacia el valle del Jordán o regresamos hacia Amán. Gadara se encuentra en una posición especialmente adecuada para enlazar varios antiguos enclaves de la Decápolis y algunos espacios históricos del norte jordano.
IRBID
Irbid se encuentra a unos 25 km por carretera de Umm Qais, con un trayecto aproximado de media hora. Es la gran ciudad del norte de Jordania y puede servir como base para visitar Gadara. En Irbid se encuentra el Museo Arqueológico Dar as-Saraya, instalado en un edificio otomano de 1886 situado sobre el tell de la ciudad. Sus colecciones reúnen materiales arqueológicos procedentes principalmente de la gobernación de Irbid, por lo que permite completar la visita a Umm Qais con una visión más amplia del territorio antiguo del norte jordano.
HARTHA
Abila, la antigua Abila de la Decápolis, se encuentra cerca de Hartha, al este de Gadara. Desde Umm Qais, el trayecto por carretera ronda los 23 km y puede realizarse en unos 35 minutos. El yacimiento ocupa el entorno de Wadi Qweilbeh y conserva restos de una ciudad grecorromana y bizantina, con una vía pavimentada de basalto, templos, teatro, varias iglesias y tumbas excavadas en las laderas del valle. Su visita resulta especialmente interesante para comprender la red urbana de la Decápolis más allá de los grandes centros monumentales de Gadara y Gerasa.
TABAQAT FAHL
Pella, la antigua Pella de la Decápolis, se sitúa en Tabaqat Fahl, en las estribaciones orientales del valle del Jordán. Desde Umm Qais, el desplazamiento por carretera ronda los 32 km y requiere unos 45 minutos. El yacimiento conserva una larga secuencia de ocupación, desde la Prehistoria hasta época islámica, con restos de edificios romanos, iglesias bizantinas, áreas domésticas y estructuras urbanas. Su posición, junto a manantiales y tierras fértiles, explica la continuidad histórica de uno de los lugares arqueológicos más importantes del norte de Jordania.
AJLOUN
Ajloun queda al sureste de Umm Qais, a unos 56–60 km por carretera, con un trayecto cercano a una hora. Su castillo, Qal’at ar-Rabad, fue levantado en el siglo XII en una posición dominante sobre las montañas del norte jordano. La visita permite enlazar el mundo antiguo de Gadara con la historia medieval islámica de la región, en un entorno de bosques y relieves que contrasta con el paisaje abierto del valle del Jordán.
JERASH
Jerash se encuentra algo por encima del límite de una visita cercana estricta desde Umm Qais. La distancia por carretera ronda los 63,5–66 km y el trayecto requiere en torno a una hora y cinco minutos. Aun así, puede integrarse en una ruta amplia por el norte de Jordania, especialmente si se regresa hacia Amán. La antigua Gerasa fue una de las grandes ciudades de la Decápolis y conserva uno de los conjuntos urbanos romanos más completos del Próximo Oriente, con calles porticadas, plazas, templos, teatros, puertas monumentales y edificios públicos de época romana y bizantina.
Más información YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE UMM QAIS
HORARIOS: Invierno, de noviembre a abril, de 8:00 a 16:00. Verano, de 8:00 a 18:30. Abril y mayo, de 8:00 a 17:30. Ramadán, de 9:00 a 17:00.
TARIFAS 2026: Entrada general para visitantes extranjeros: 5 JOD. Incluye el Museo Arqueológico de Umm Qais.
