IMPERIVM. Historias Romanas en el Museo de Arqueología de Catalunya
IMPERIVM es el título de la extraordinaria exposición que muestra la colección permanente de la Antigua Roma en el Museo de Arqueología de Catalunya (MAC) en Barcelona. La exposición ocupa un espacio de 1.000 metros cuadrados, representando el primer paso de una transformación museográfica global del museo que se desarrollará durante los próximos tres años, consolidando al MAC como un referente nacional e internacional en la divulgación del legado romano.
UN ESPACIO RENOVADO EN EL CORAZÓN DE MONTJUÏC
IMPERIVM se muestra en el primer piso y la galería del cuerpo central del museo, recuperando todo el esplendor del edificio de 1929, el antiguo Palacio de Artes Gráficas construido para la Exposición Internacional de Barcelona.
De las más de 200 piezas expuestas, la mitad permanecían inéditas para el público. Las piezas proceden principalmente de las antiguas ciudades romanas de Barcino (Barcelona), Emporiae (Empúries) y Baetulo (Badalona), aunque también incluye objetos de otros lugares de la Península Ibérica e incluso de Italia.

Once Ámbitos Temáticos: Un Viaje Completo por la Roma Imperial
IMPERIVM se estructura en once grandes áreas temáticas, cada una encabezada por una palabra latina que define su esencia. El recorrido transporta al visitante por los pilares fundamentales de la civilización romana, desde su expansión territorial hasta su legado cultural.
Primera Planta: Los Cimientos del Imperio
I. ORBIS (MUNDO)
El viaje comienza con una síntesis cronológica del proceso de creación y extensión del Imperio romano, desde la legendaria fundación de Roma en 753 a.C. hasta la deposición del último emperador romano de Occidente en el año 476 d.C. Una gran estructura circular presenta la exposición con el vídeo «Roma. Una Historia», una proyección audiovisual semicircular sincronizada con videomapas que muestra la evolución del Imperio romano, desde sus orígenes hasta su ocaso.

II. VERBUM (PALABRA)
Dedicado al latín como lengua común del Imperio, este espacio revela cómo el idioma se convirtió en factor clave para la consolidación cultural romana. Los videomapas proyectan sobre siete inscripciones latinas originales su traducción y contexto histórico, creando una experiencia enriquecedora que aporta un efecto dinámico y visual, haciendo accesible al público contemporáneo textos que de otro modo permanecerían incomprensibles.
El pueblo hablaba el latín vulgar, de uso cotidiano y en continua evolución, mientras que el latín literario, más unitario y normativo, estaba regularizado por la escritura y era impulsado por la administración. Tras el desmembramiento del Imperio en el siglo V, bajo el dominio de diferentes pueblos de habla germánica, se acentuaron las singularidades lingüísticas que propiciaron la formación de las lenguas románicas.

III. CIVITAS (CIUDAD)
Evoca el papel fundamental del urbanismo romano y la densa red de ciudades creada por Roma en todo su territorio. Los romanos fundaron nuevas ciudades que reproducían características bien definidas que se miraban en Roma: murallas, modelo urbanístico, edificios públicos y servicios para el abastecimiento de agua y alcantarillado que reproducían estándares para la consecución de un espacio funcional y placentero.
Entre todos los espacios destacaba el foro, el centro neurálgico de la ciudad, la plaza porticada donde se gestionaba la vida pública. En Hispania, la Vía Augusta fue el eje viario más importante: recorría el Imperio desde Roma hasta Gades (Cádiz), siguiendo la costa catalana desde Gerunda (Girona) hasta Dertosa (Tortosa).
La ciudadanía se convirtió en elemento esencial para la identidad romana. Esta condición confería una serie de derechos legales, en principio iguales para todos, aunque su ejercicio se basaba en el estatus, los lazos familiares o el poder económico del individuo.
El ciudadano gozaba del derecho a voto para elegir a sus representantes en las asambleas, podía presentarse como candidato a una magistratura, recibir un juicio al abrigo del derecho romano o formar parte del ejército. La ocupación de magistraturas formaba parte de la carrera política y cívica (cursus honorum), en la que el ciudadano podía ser partícipe directo de la vida pública. En el año 212 d.C., la concesión de ciudadanía para todo habitante libre del Imperio benefició principalmente a quienes hasta entonces no gozaban de estos derechos (peregrini).

IV. POTESTAS (PODER)
Esboza los factores que configuran el sistema político romano, con especial énfasis en la figura de los emperadores. Aquí se exhibe una de las piezas más extraordinarias de la exposición: el scorpio de Empúries, fechado alrededor del siglo II a.C., que se considera el más antiguo conservado del mundo romano.
Esta extraordinaria pieza militar se halló en un depósito de armas junto a espadas de tipo La Tène, que también se exhiben. Este scorpio disparaba con precisión unas saetas de madera con una punta de hierro piramidal muy afilada de unos 70 centímetros de largo que podían atravesar armaduras y escudos. La reconstrucción de scorpios similares ha demostrado que estas máquinas alcanzaban entre 90 y 100 metros en fuego directo, y hasta 200 metros a máxima potencia, lo que las convertía en armas decisivas en asedios y batallas campales. No te pierdas nuestro artículo sobre el scorpio romano.

V. POPULUS (PUEBLO)
Invita al descubrimiento de la compleja estructura social romana, dividida entre ciudadanos libres, las élites locales (ordo decurionum), aquellos sin derechos de ciudadanía (peregrini) y esclavos. La sociedad estaba fuertemente jerarquizada y se regía por la tradición heredada de los antepasados (mos maiorum).
Las diferencias sociales se vinculaban al poder económico del individuo. En la cúspide se encontraban las familias más acomodadas (nobilitas), constituidas por quienes pertenecían al orden senatorial, una auténtica aristocracia, seguidas por los caballeros (equites), generalmente ricos comerciantes o altos funcionarios.
En este espacio se exhiben las joyas romanas recién incorporadas a la exposición que ofrecen una ventana privilegiada a la vida de las élites provinciales, mostrando el refinamiento y la riqueza que caracterizaban a las clases altas de ciudades como Barcino y Emporiae. Una curiosidad arqueológica presente en este espacio es una campanilla de viento en forma de falo, proveniente de Sasamón (Burgos), un tintinábulo que los romanos colgaban en sus viviendas con funciones apotropaicas, para alejar el mal de ojo y atraer la buena suerte.

VI. RELIGIO (RELIGIÓN)
Los romanos adoraban a muchos dioses, un hecho marcado por la asimilación de otras religiones. Octavia Lépida, una sacerdotisa flamínica, nos introduce en el mundo de las creencias religiosas romanas, los rituales y el papel de las autoridades religiosas en la sociedad.
El colectivo de divinidades estaba encabezado por la tríada capitolina, formada por Júpiter, Juno y Minerva. Con el establecimiento del Imperio a finales del siglo I a.C., el culto al emperador y su familia se volvió paulatinamente un fenómeno institucionalizado. La adhesión gradual de la población al cristianismo facilitó el nacimiento, en el siglo IV d.C., de una comunidad eclesiástica con poder político y administrativo que alteró por completo la escena religiosa.
Como manifestación física de las creencias públicas, el templo era el espacio de culto dedicado a los dioses. La máxima autoridad religiosa era el pontífice máximo y cada deidad disponía de un sacerdote consagrado a ella, llamado flamen. Coexistían con intérpretes de la voluntad divina, como el augur (que analizaba el comportamiento animal y los fenómenos naturales) o el arúspice (que practicaba la adivinación examinando las entrañas de animales sacrificados).
Los romanos consideraban que la vida se perpetuaba tras la muerte gracias al recuerdo de los vivos. Solo el olvido suponía la muerte definitiva. Las almas de los difuntos seguían ejerciendo una influencia importante para los mortales, especialmente en el ámbito familiar como seres protectores (manes).
La pieza monumental de este espacio es el sarcófago de mármol blanco con escenas del mito del rapto de Proserpina por Plutón, producido probablemente en un taller de Roma a principios del tercer decenio del siglo III d.C. Según el mito, Plutón, dios del infierno, raptó a Proserpina para casarse con ella. La madre de Proserpina, Ceres, abandonó sus funciones de diosa de la agricultura en busca de la hija secuestrada y entonces la tierra se volvió estéril. Este tema funerario por excelencia, con sus connotaciones de ciclo vital de la naturaleza y tránsito del alma al más allá, era muy apreciado en los sarcófagos romanos del periodo altoimperial.


Galería – Segunda Planta: La Vida Cotidiana del Imperio
VII. NEGOTIUM (NEGOCIO)
Acerca al visitante al mundo del trabajo y las actividades económicas de la sociedad imperial. La sociedad romana, de origen agrícola, consolidó la vida urbana y estableció conexiones en todo el mundo, valiéndose de la mano de obra esclava como un significativo instrumento productivo.
La población romana era principalmente rural, lo que propició un modelo económico en el que el producto agrícola tenía mucho peso. El cereal, el vino o el aceite formaban la tríada de productos básicos para los romanos. Con la consecución de un imperio estable y próspero en los siglos I y II d.C., las ciudades y sus territorios configuraron un sector productivo en torno a la industria y el artesanado.
En este espacio encontramos diversas ánforas destinadas a la conservación y transporte de vinos, aceites o salazones, así como un capazo minero, procedente de Mazarrón (Murcia) o lingotes de plomo procedentes de Mallorca.

VIII. OTIUM (OCIO)
Explora las formas de entretenimiento y tiempo libre en la antigua Roma. Roma estableció un modelo de ocio común para todos los habitantes del Imperio, lo que favoreció la aceptación de la cultura romana. Los grandes espectáculos, inicialmente vinculados a rituales religiosos y funerarios, se convirtieron en auténticos fenómenos sociales que alentaban a las masas a asistir al circo, al anfiteatro o al teatro. El éxito de los espectáculos suponía una extraordinaria ocasión para la manifestación de poder. Gobernantes y clases acomodadas financiaban la construcción de edificios de uso público y sus actividades para atraer al pueblo. Se beneficiaron de ello, principalmente, las capitales provinciales, como Tarraco (Tarragona), donde se levantaron un anfiteatro, un circo y un teatro.
La pieza estrella de este ámbito es el espectacular mosaico del circo de Barcino, de casi 8 metros de longitud, descubierto en el Palau Comtal Menor en 1860. Representa escenas del Circo Máximo de Roma y data del siglo IV d.C.
El videomapa del mosaico del circo acerca al espectador a la dimensión del ocio para disfrutar de una verdadera carrera de cuadrigas a la vez que visualizar una reconstrucción virtual del gran mosaico. Esta pieza muestra carreras de cuádrigas con los nombres de los caballos y aurigas inscritos, ofreciendo un testimonio excepcional de la pasión romana por las carreras de carros. Los juegos circenses no eran mero entretenimiento, sino acontecimientos sociales de primera magnitud que reforzaban la cohesión social y el prestigio del mecenas que los financiaba.


IX. MULIER (MUJER)
Evoca el rol y el estatus de la mujer en la sociedad romana, un ámbito especialmente relevante que busca corregir el olvido museográfico histórico sobre el papel femenino. La mujer permaneció invisibilizada en el discurso histórico romano, un déficit de representación que refleja su papel en la sociedad. Sin embargo, algunas mujeres destacaron social, política y culturalmente.
En el escenario público, las leyes impedían la participación femenina. En contados casos, la representación pública tenía lugar por un elevado estatus social y económico o gracias al ejercicio de cargos sacerdotales, bastante influenciados políticamente por las élites. En el ámbito doméstico, se esperaba que la mujer cumpliera sus funciones reproductoras y de cuidado, tanto de los miembros como del patrimonio familiar.
Aquí se exhiben dos esculturas excepcionales procedentes de Empúries: la Venus y la denominada «Dama Flavia». La Dama Flavia es un retrato en bronce datado en el siglo I d.C. (79-96), hallado en la ciudad romana de Empúries en 1893. La dama lleva el peinado llamado «nido de avispa», que puso de moda Julia Flavia, hija del emperador Tito. El peinado consiste en un tocado frontal y elevado en forma de corona, compuesta por una complicada trama de pequeños rizos. El resto del cabello, separado por una raya, está formado por trenzas pequeñas pero largas que se recogen juntas en un moño final, dejando a la vista el cuello y las orejas. La calidad técnica de esta pieza es extraordinaria. Los ojos originalmente se rellenaban con pasta de color blanco, con un disco de pórfido negro en el centro para imitar la córnea y dar realismo a la mirada.
También destaca el mosaico de las Tres Gracias, fechado entre los siglos III y IV d.C., siendo hasta el momento el mosaico romano más antiguo que ha aparecido en Barcelona. Las Tres Gracias (Eufrósine, Talia y Aglaya) representaban la alegría y la belleza, y formaban parte de los séquitos de Apolo o de Venus. Las figuras laterales llevan en las manos dos rosas con hojas y tallo, mientras la figura central está de espaldas y con las manos cubre los pechos de sus compañeras.

X. HEREDITAS (HERENCIA)
Este espacio cierra el recorrido reflexionando sobre cómo instituciones, lenguas, sistemas jurídicos y conceptos urbanos romanos siguen presentes en nuestra vida contemporánea. El fin del Imperio no supuso el ocaso cultural de la civilización romana. Numerosos rasgos romanos fueron conservados por los pueblos que ocuparon su antiguo territorio desde el siglo V d.C.
Son innumerables los ejemplos de cómo nuestras costumbres y forma de vivir han quedado definidas por aquellas otras que constituían el hecho de ser romano: el urbanismo, el calendario y el derecho, la percepción del mundo según el pensamiento filosófico y religioso o la comunicación con los demás y la forma de expresarnos gracias a la lengua y a las artes.
Una de las piezas más extraordinarias de este ámbito es parte del Tesoro de Torredonjimeno, un conjunto de orfebrería visigoda que representa la continuidad cultural después de la caída del Imperio Romano de Occidente. Es el más importante de esta época junto con el Tesoro de Guarrazar.

EXPERIENCIA INMERSIVA TARRACO 360º
El colofón a la exposición IMPERIVM es un vídeo inmersivo con gafas 360 grados para adentrarse en la antigua ciudad de Tarraco a vista de pájaro. Los visitantes serán testigos de la actividad del puerto, disfrutarán de las luchas de gladiadores en un anfiteatro abarrotado y enfervorecido, asistirán a una obra de teatro clásica en la urbe y sentirán la adrenalina de las carreras de cuádrigas en el circo.

HISTORIAS ROMANAS: LOS PERSONAJES DE IMPERIVM
Una de las innovaciones más destacadas de IMPERIVM es la incorporación de once personajes ficticios creados por el dramaturgo Eduard Olesti, un joven escritor y director de escena barcelonés. Estos personajes, presentados en pantallas digitales distribuidas por toda la exposición, nos explican sus anhelos, delirios y emociones con sus propias voces, interpretadas por el dúo Tarta Relena sobre una banda sonora original del músico Ubaldo (Andreu Garcia Serra).
Los once personajes representan la diversidad de la sociedad romana y guían al visitante a través de los diferentes ámbitos temáticos. No son meros complementos decorativos, sino auténticos hilos narrativos que tejen la expericiencia de visita, ofreciendo perspectivas personales sobre los grandes temas históricos de cada ámbito:
- Tito Valerio Paterno y Cornelia Paulina: Un matrimonio de ciudadanos de la plebe
- Cayo Claudio Pulcro (Claudius): Un senador de Corduba (Córdoba), del siglo II d.C., que reflexiona sobre la naturaleza del poder
- Cayo Petronio Rufino y Petronia Rufina: Dos hermanos de Antiochia, del siglo I d.C., conscientes desde pequeños de que él tendrá más autoridad que ella
- Octavia Lépida: Una sacerdotisa flamínica
- Marco Sergio Metelo (Sergius): Un legionario
- Claudia Faustina: Una joven patricia mercadera de esclavos
- Helena y Gala: Dos esclavas libertas
- Leoncio (Leontius): Un gladiador africano de Tarraco, del siglo I d.C., reclutado a los doce años y orgulloso a los veinte de entretener al público en el anfiteatro


El concepto central de IMPERIVM presenta al Imperio romano como la primera sociedad globalizada de Occidente: un conglomerado de pueblos con gran diversidad de lenguas y tradiciones que, durante siglos, se integraron en la estructura política y cultural romana, adoptando su lengua e instituciones en un proceso de aculturación conocido como romanización.
IMPERIVM representa no solo una renovación expositiva, sino una apuesta decidida por convertir al MAC en un museo de referencia que enseñe, cuestione, sorprenda y emocione a sus visitantes. Con esta muestra, Barcelona pone en valor el extraordinario legado de Barcino, recordándonos que la ciudad moderna hunde sus raíces en aquella pequeña colonia romana fundada hace más de dos mil años junto al Mediterráneo.
MÁS INFORMACIÓN Museo de Arqueología de Catalunya - Barcelona (Passeig de Santa Madrona, 39-41, Montjuïc) Entrada: Incluye audioguía en cinco idiomas (catalán, castellano, inglés, francés y occitano) Visitas guiadas: Gratuitas todos los domingos Actividades educativas: Disponibles para reserva, incluyendo talleres de juegos romanos, mosaicos y el taller-degustación Convivium WEB: mac.cat
