Nabi Huri, la antigua Cirro
Publicado el 10 de septiembre de 2023. Última actualización el 3 de marzo de 2026.
Siria – Aleppo / CYRRHUS (Syria)
En el extremo septentrional de la actual Siria, en la gobernación de Alepo, se alzan las ruinas de la antigua Cyrrhus, identificadas con la población moderna de Nabi Huri. El enclave se sitúa a unos 76 km por carretera al norte de la ciudad de Alepo, en dirección a la frontera turca, en un territorio históricamente vinculado al Kurdistán sirio.
Cyrrhus fue una ciudad estratégica del norte de Siria desde época helenística hasta la Antigüedad tardía. Su posición en el eje que unía Antioquía con el alto Éufrates convirtió a la ciudad en un enclave militar y comercial de primer orden. El conflicto iniciado en 2011 ha afectado gravemente a la región, con denuncias documentadas por agencias oficiales sirias y kurdas sobre daños en el patrimonio arqueológico.
HISTORIA DE CYRRHUS
La ciudad fue fundada a finales del siglo IV a.C. por Seleuco I Nicátor, uno de los diádocos de Alejandro Magno y creador del Imperio seléucida. Cyrrhus formó parte del entramado urbano helenístico que articuló el norte de Siria, consolidándose como centro administrativo y militar.
En el siglo I a.C., la ciudad quedó integrada en la órbita del reino armenio de Tigranes II. En el 64 a.C., tras la reorganización del Oriente romano llevada a cabo por Pompeyo Magno, Cyrrhus pasó a formar parte de la provincia romana de Siria.
Durante los siglos imperiales fue una plaza fuerte en la frontera oriental. En el siglo III d.C. sufrió incursiones de los sasánidas, pero continuó bajo control romano. En el siglo VI, el emperador Justiniano I reforzó sus defensas en el marco de la reorganización de la frontera oriental. Finalmente, en el año 637 d.C., la ciudad fue conquistada por los árabes.
QUÉ VER EN NABI HURI
El yacimiento conserva un trazado urbano claramente reconocible. La planta reticular, con cardo y decumanos bien definidos, responde al modelo urbanístico helenístico adoptado y desarrollado en época romana. El cardo máximo, eje norte-sur, alcanzaba aproximadamente siete metros de anchura y culminaba en una puerta monumental en su extremo meridional.
TEATRO ROMANO DE NABI HURI
El teatro constituye uno de los elementos más significativos del conjunto arqueológico. Construido en el siglo II d.C., presenta un diámetro aproximado de 112 metros, lo que lo sitúa entre los mayores teatros romanos conservados en Siria, tras el de Apamea. La cavea se adapta a la pendiente natural del terreno y aún conserva buena parte de su estructura.
Durante los últimos años se denunciaros expolios y daños en el área arqueológica como consecuencia del conflicto armado.

EL MAUSOLEO HEXAGONAL
Entre los monumentos funerarios destaca un mausoleo de planta hexagonal fechado en el siglo III d.C. Se trata de una construcción aislada, de gran solidez estructural, que refleja la pervivencia de tradiciones arquitectónicas romanas en el ámbito funerario de la Siria interior. Su estado de conservación permite apreciar con claridad la volumetría original del edificio.

FORTIFICACIONES BIZANTINAS
En la parte alta del asentamiento se identifican restos de murallas y estructuras defensivas reforzadas en época de Justiniano. Estas intervenciones respondían a la presión sasánida y a la necesidad de asegurar los corredores estratégicos del norte sirio.
LOS PUENTES ROMANOS SOBRE EL AFRIN
En las inmediaciones del yacimiento se conservan dos puentes romanos sobre el río Afrin, construidos en el siglo II d.C. Ambos presentan arcos de sillería y han sido objeto de reformas en época bizantina e islámica. Su continuidad de uso hasta época reciente demuestra la calidad técnica de la ingeniería romana aplicada a infraestructuras viarias.n

VISITAS CERCANAS
AIN DARA
A unos 45 km por carretera al suroeste de Nabi Huri, en dirección al valle de Afrin, se localiza el templo siri-hitita de Ain Dara. El trayecto, siguiendo la red viaria que conecta la región de Cyrrhus con Afrin, se sitúa en torno a una hora de desplazamiento, dependiendo de las condiciones de seguridad y del estado de las carreteras.
Ain Dara constituye uno de los conjuntos arqueológicos más significativos del norte de Siria en el primer milenio antes de nuestra era. El templo se construyó entre los siglos X y VIII a.C., en el ámbito cultural siro-hitita. Su planta tripartita, elevada sobre un podio, presenta paralelos formales con otros santuarios del norte de Siria y Anatolia meridional.
El acceso monumental estaba flanqueado por ortostatos decorados con relieves de leones y esfinges. En el pavimento del pórtico y de la cella se conservaban grandes huellas esculpidas en la piedra, interpretadas como marcas simbólicas asociadas a la divinidad titular del santuario.
En enero de 2018 el yacimiento sufrió graves daños como consecuencia de bombardeos durante la guerra civil siria. Parte de la estructura del templo quedó destruida.
