Göbekli Tepe. Los primeros monumentos del Neolítico
Göbekli Tepe se encuentra en el sureste de Turquía, a unos quince kilómetros al nordeste de la ciudad de Şanlıurfa, en una elevación rocosa del Germuş, próximo a la frontera siria. Su nombre en turco significa «colina panzuda» y es el complejo monumental más antiguo conocido por la arqueología mundial, con estructuras fechadas en torno a 9600-8200 a.C.
Durante aproximadamente nueve mil años, Göbekli Tepe permaneció sepultado bajo tierra, completamente ignorada. Su descubrimiento en 1994, por el arqueólogo alemán Klaus Schmidt del Instituto Arqueológico Alemán, transformó radicalmente nuestro entendimiento sobre la prehistoria. Aquí, comunidades de cazadores-recolectores levantaron estructuras monumentales de piedra, tallaron animales y signos sobre grandes pilares de caliza y celebraron ceremonias colectivas en los comienzos del Neolítico.
Desde 2018, Göbekli Tepe forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Su excavación continúa bajo la dirección del profesor Necmi Karul, con la participación del DAI, la Universidad de Estambul y el Museo de Şanlıurfa. Solo se ha excavado aproximadamente el 5-10% del yacimiento, lo que significa que la mayoría de sus secretos aún permanecen enterrados.

HISTORIA DE GÖBEKLI TEPE
En 1994 el arqueólogo alemán Klaus Schmidt, que había excavado en el cercano yacimiento neolítico de Nevali Çori (posteriormente inundado por la presa de Atatürk), reconoció el valor de unos pilares en forma de T tallados en piedra caliza, similares a los que había visto en Nevali Çori. Este descubrimiento marcó el inicio de lo que se convertiría en una de las más importantes excavaciones arqueológicas del siglo XXI.
Las dataciones por radiocarbono establecen las estructuras más antiguas de Göbekli Tepe en el Neolítico precerámico A, específicamente entre 9600 y 8200 a.C. Esta periodización lo sitúa aproximadamente 6.500 años antes de Stonehenge y más de 7.000 años antes de las pirámides de Egipto. La excavación ha revelado múltiples fases constructivas, documentadas por los investigadores alemanes como las capas III (más antigua) y II (más reciente), indicando que el complejo se utilizó, modificó y amplió durante aproximadamente 1.500 años antes de su abandono definitivo alrededor de 8000 a.C.
La construcción de Göbekli Tepe plantea una de las grandes cuestiones del yacimiento. La piedra caliza procedía del propio entorno inmediato de la colina, donde se han identificado zonas de extracción y pilares inacabados. Los edificios muestran que aquellas comunidades sabían seleccionar la roca, tallar grandes monolitos, preparar suelos y encajar pilares de varias toneladas. Pero ¿cómo los movieron y levantaron? Este punto sigue siendo uno de los grandes enigmas de Göbekli Tepe.
En cuanto al ocaso de Göbekli Tepe, durante años se interpretó que sus grandes edificios habían sido rellenados intencionalmente al final de su vida de uso, quizá como una forma de clausura ritual. Esa lectura fue defendida por Klaus Schmidt y por los primeros trabajos del proyecto. Las investigaciones actuales han matizado de forma importante esa explicación.
Lee Clare, Moritz Kinzel, Devrim Sönmez, Julia Schönicke y otros investigadores han señalado que la formación del yacimiento fue más compleja: algunos rellenos pudieron responder a acciones humanas, pero buena parte del material que cubrió las estructuras procede de derrumbes, presión de ladera, arrastre de sedimentos y reutilización de restos arquitectónicos. Göbekli Tepe no parece haber quedado sellado por una única ceremonia final, sino por una larga secuencia de uso, ruina, reparación, abandono y acumulación de materiales durante el Neolítico.
Göbekli Tepe forma parte de una red más amplia de lugares neolíticos distribuidos en la región conocida como Taş Tepeler (literalmente, «las colinas de piedra»), ubicada en la provincia de Şanlıurfa. Entre estos yacimientos gemelos figura Karahan Tepe, un complejo contemporáneo a aproximadamente 46 kilómetros al sureste de Şanlıurfa, que comparte características arquitectónicas similares pero presenta mayores evidencias de ocupación doméstica.
El patrón de pilares en forma de T, profusamente decorados con motivos de animales y símbolos abstractos, aparece de manera consistente en todos estos lugares, sugeriendo la existencia de una red de interacción cultural que trascendía las fronteras de comunidades locales. Esta «esfera de interacción neolítica» representa una de las primeras manifestaciones documentadas de lo que podríamos denominar coordinación simbólica y ritual a nivel regional.


QUÉ VER EN GÖBEKLI TEPE
En Göbekli Tepe podemos visitar el montículo y conocer desde una pasarela los edificios monumentales A, B, C y D y la distribución de los pilares en forma de T.
Junto a la entrada principal de Göbekli Tepe, se encuentra el Centro de visitantes, una cafetería y la tienda. En el primero se ofrece información audiovisual sobre el Neolítico, la excavación y la construcción de los edificios.
El área arqueológica se encuentra aproximadamente a un kilómetro de la entrada. Un servicio de lanzadera incluido en la visita cubre este trayecto. También existe un camino peatonal que permite llegar andando hasta la cima.
Los edificios principales están protegidos por una gran cubierta desde el año 2018. La visita se realiza a través de una pasarela elevada de madera que rodea la excavación. No está permitido bajar al interior de los edificios ni acceder a las trincheras arqueológicas. Esta forma de visita protege los restos y permite comprender la disposición general de los edificios, aunque algunos relieves se observan mejor con cámara, teleobjetivo o prismáticos.
Los edificios A, B, C y D se encuentran muy próximos entre sí dentro de la principal área excavada, situada en una depresión de la ladera sudoriental del montículo. Estos cuatro edificios concentran la explicación principal de la visita, pero no agotan el yacimiento. En la misma zona se identificó también el Edificio G; el Edificio F se sitúa en la colina suroccidental; el Edificio E, en la meseta occidental; y los edificios H e I pertenecen a áreas excavadas más recientemente en el sector noroccidental de Göbekli Tepe.


LOS EDIFICIOS MONUMENTALES
Los edificios principales comparten varios elementos comunes. Tienen planta circular u ovalada, muros de piedra, bancos interiores y pilares en forma de T insertados en el perímetro, mientras que en el centro se alzaban dos pilares de mayor tamaño.
La forma en T de los pilares es uno de los rasgos esenciales de Göbekli Tepe. Varios presentan brazos, manos, dedos, cinturones y taparrabos, por lo que se interpretan como figuras humanas muy esquematizadas. El tramo horizontal de la T correspondería a la cabeza, mientras que el fuste vertical sería el cuerpo.
Los pilares menores se colocaban dentro de los muros. Los centrales, más altos, dominaban el espacio. En el Edificio D alcanzan unos 5,5 metros y pesan alrededor de ocho toneladas. Su presencia habría marcado visualmente todo el interior. Estas moles de piedra se tallaron y extrajeron en la propia meseta, se trasladaron hasta el edificio y se encajaron en el suelo sin el uso de herramientas metálicas.
Los relieves realizados en los pilares también forman parte del lenguaje visual del yacimiento. Aparecen serpientes, zorros, jabalíes, buitres, grullas, patos, uros, gacelas, asnos salvajes, grandes carnívoros, escorpiones, arañas e insectos. Son animales salvajes, muchos de ellos peligrosos o vinculados a la carroña, la caza y el paisaje natural de la Alta Mesopotamia. No hay escenas agrícolas ni animales domésticos dominando el repertorio.

EL EDIFICIO A
El Edificio A fue uno de los primeros identificados durante las excavaciones. Su planta actual resulta más difícil de leer que la del Edificio D, porque sufrió reformas y alteraciones durante su larga vida. Desde la pasarela se distinguen muros curvos, pilares integrados y parte de su estructura circular.
Sus pilares centrales son especialmente importantes por su iconografía. Uno de ellos presenta una composición formada por serpientes y un carnero. El otro muestra una secuencia vertical con un uro, un zorro y una grulla. Esta combinación convierte al Edificio A en uno de los mejores ejemplos de cómo los animales de Göbekli Tepe aparecen ordenados sobre la superficie de los pilares, con un fuerte valor simbólico.
Aquí las serpientes tienen una presencia destacada. La superficie de los pilares permite observar cómo los escultores neolíticos trabajaban la caliza mediante relieves bajos, rebajando el fondo para dejar la figura sobresaliente.
EL EDIFICIO B
El Edificio B conserva una planta circular más clara y tiene menores dimensiones que los edificios C y D. Sus dos pilares centrales, conocidos como pilares 9 y 10, están asociados a la imagen del zorro. Este animal aparece con frecuencia en Göbekli Tepe y ocupa un lugar destacado en varios edificios.
Uno de los elementos más interesantes del Edificio B es su pavimento de cal pulida, habitualmente descrito como suelo de terrazo. A diferencia de los edificios C y D, donde el suelo se consiguió alisando la roca natural, aquí se preparó una superficie artificial.

EL EDIFICIO C
El Edificio C es una de las construcciones más grandes y complejas de Göbekli Tepe. Su planta no responde a un único círculo sencillo, sino a una sucesión de muros concéntricos, reformas y reorganizaciones internas que reflejan una larga historia de uso. En su sector meridional se conserva, además, la entrada más clara identificada hasta ahora en los grandes edificios del yacimiento: un pasillo flanqueado por muros, una losa perforada con el relieve de un jabalí, una piedra monolítica en forma de U y una escalera tallada en la roca. Esta arquitectura de acceso, posteriormente bloqueada, convierte al Edificio C en un espacio clave para comprender cómo se entraba en algunos de estos edificios monumentales.
El jabalí es el animal más característico del Edificio C. Aparece en el Pilar 12, en esculturas halladas durante los rellenos y en la famosa losa perforada de la entrada. El Pilar 27 presenta una de las imágenes más llamativas del yacimiento: un depredador tallado en alto relieve se proyecta sobre la superficie de la piedra, acompañado por un jabalí de menor tamaño en bajo relieve. La diferencia técnica entre ambos animales crea una composición de gran fuerza visual.

EL EDIFICIO D
El Edificio D es el núcleo de la visita y el conjunto que mejor permite comprender Göbekli Tepe. Es el edificio monumental más completo y mejor conservado de la zona excavada. Su planta circular, cercana a los veinte metros de diámetro, conserva el esquema característico: pilares perimetrales integrados en el muro, bancos interiores y dos grandes pilares centrales.
Los dos pilares centrales, identificados como pilares 18 y 31, son las figuras más expresivas del yacimiento. Alcanzan unos 5,5 metros de altura y pesan alrededor de ocho toneladas. Se encajaron en pedestales tallados en la roca natural y en uno de ellos se conserva un friso de aves acuáticas en la base.
Estos pilares centrales muestran con claridad el carácter humano de las formas en T. En sus laterales se tallaron brazos que descienden hasta el frente del cuerpo. Las manos se juntan sobre el abdomen. En la zona de la cintura aparecen cinturones y prendas semejantes a taparrabos. En uno de ellos la prenda se ha interpretado como una piel de zorro.
Los pilares del perímetro completan el repertorio visual del edificio. En ellos aparecen zorros, serpientes, aves, jabalíes, uros, gacelas, asnos salvajes y grandes carnívoros. Algunos animales se reconocen con facilidad; otros quedan parcialmente ocultos por la posición del pilar o por la distancia de la pasarela.

Dentro del Edificio D se encuentra el Pilar 43, la célebre Piedra del Buitre. Está integrado en el anillo perimetral, no en el centro. Su cara principal reúne una composición muy densa: una gran ave identificada como buitre, otras aves, una serpiente, un escorpión, signos geométricos, motivos rectangulares en la zona superior y una pequeña figura humana masculina sin cabeza. Es una de las imágenes más importantes del arte neolítico. Se ha relacionado con relatos míticos, memoria colectiva y prácticas vinculadas a la muerte. La presencia del buitre y de la figura humana sin cabeza conecta con la importancia del tratamiento del cuerpo y del cráneo en el Neolítico del Próximo Oriente.

LOS PILARES EN FORMA DE T
Los pilares son el elemento que define Göbekli Tepe. Se tallaron en caliza local y responden a una tradición regional que también aparece en otros yacimientos de Taş Tepeler. Su tamaño varía. Los más pequeños aparecen integrados en los muros mientras que los mayores ocupan posiciones centrales.
La forma en T no es casual. Los pilares con brazos, manos, dedos, cinturones y taparrabos muestran que la piedra representaba seres humanos o entidades con forma humana. No tienen rostro ni rasgos individualizados.
Los relieves de animales no se distribuyen de forma casual. Cada edificio monumental parece tener una identidad visual propia. En el Edificio A predominan las serpientes; en el Edificio B, los zorros; en el Edificio C, los jabalíes; y en el Edificio D, un repertorio más amplio en el que las aves, especialmente los buitres, ocupan un lugar destacado. Oliver Dietrich, Jens Notroff y otros investigadores del proyecto han interpretado esta distribución como una posible señal emblemática o totémica. Los animales pudieron identificar grupos, linajes, comunidades rituales o tradiciones vinculadas a cada edificio.
La técnica escultórica combina bajo relieve y alto relieve. En el bajo relieve, la figura queda ligeramente resaltada al rebajar la piedra que la rodea. En el alto relieve, el animal sobresale con más volumen, como ocurre con el depredador del Pilar 27. Esta variedad técnica demuestra un dominio notable de la piedra caliza y una planificación previa de las imágenes.
Junto a los animales aparecen signos geométricos: formas en H, discos, crecientes, líneas, bandas y motivos abstractos. No forman una escritura conocida. Su presencia indica un sistema visual compartido por las comunidades neolíticas de la región. Algunos signos se repiten en otros yacimientos y objetos, lo que refuerza la idea de que estamos ante una red cultural amplia en la Alta Mesopotamia.

EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE ŞANLIURFA
La visita a Göbekli Tepe continúa en el Museo Arqueológico de Şanlıurfa. El centro de visitantes del yacimiento proporciona una introducción audiovisual, pero la principal exposición de hallazgos se encuentra en la ciudad.
El museo conserva esculturas, relieves, herramientas de sílex y otros materiales procedentes de Göbekli Tepe y de los yacimientos neolíticos de la región. Una recreación de uno de los edificios monumentales permite caminar junto a los pilares y apreciar sus dimensiones desde el nivel del suelo, una perspectiva que no es posible obtener durante el recorrido por la pasarela del yacimiento.
La exposición incluye también elementos arquitectónicos rescatados de Nevalı Çori antes de que el asentamiento quedara sumergido bajo las aguas de la presa de Atatürk.
Entre las piezas más conocidas se encuentra el Hombre de Urfa o Balıklıgöl Adamı, una estatua de tamaño humano fechada en el Neolítico precerámico, hallada en Şanlıurfa. Su presencia en el museo permite relacionar los pilares antropomorfos del yacimiento con otras representaciones humanas realizadas por las comunidades neolíticas de la región.
VISITAS CERCANAS
KARAHAN TEPE
A aproximadamente cuarenta y seis kilómetros al sureste de Şanlıurfa, cerca de la aldea de Keçili, se encuentra Karahan Tepe, designado como el sitio «hermano» de Göbekli Tepe. Fechado en el Neolítico precerámico, contemporáneo con la mayoría de las ocupaciones de Göbekli Tepe, Karahan Tepe comparte la presencia de pilares en forma de T tallados y una iconografía similar, pero presenta notables diferencias en su composición arqueológica.
ŞANLIURFA
La ciudad de Şanlıurfa, ubicada a unos veinte minutos en coche de Göbekli Tepe, es conocida como la «Ciudad de Abraham» en las tradiciones judía, cristiana e islámica.
El Museo de Arqueología de Şanlıurfa constituye uno de los complejos museísticos más importantes de la región mediterránea oriental, con una colección que supera los diez mil artefactos. Adyacente al museo principal se encuentra el Museo de Mosaicos Haleplibahçe, que alberga excepcionales mosaicos del período romano, fechados en los siglos IV y V d.C.
En el corazón histórico de Şanlıurfa, en el centro de la ciudad, se encuentra Balıklıgöl (Balikli Göl), el Pozo de los Peces Sagrados o Estanque de Abraham. Este estanque de agua dulce alimentado por manantial natural se encuentra rodeado de jardines, el Mevlid Halil Camii (Mezquita de Mevlid Halil, construida en 1211), y estructuras osmanlí de considerable elegancia arquitectónica.
Según la tradición islámica, este es el lugar donde el rey Nimrod arrojó al profeta Abraham a un fuego. Según la leyenda, Dios convirtió el fuego en agua y la leña en peces, que persisten hasta hoy como habitantes sagrados del estanque. Los miles de peces carpa que habitan las aguas son considerados sagrados y están protegidos por la creencia local.
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MÁS INFORMACIÓN GÖBEKLI TEPE (Göbeklitepe, Dağeteği Mahallesi, 63290) HORARIOS: Abril - octubre: 8.00 - 19.00 (cierre taquillas 18:30). Noviembre - mayo: 8:00 - 17.00 (cierre taquillas 16.30). TARIFAS 2026: 20€ WEB: gobekli-tepe.com

