Laodicea, la megápolis de Anatolia
Publicado el 1 de mayo de 2019. Última actualización el 22 de febrero de 2026.
Turquía – Región del Egeo / LAODICEA AD LYCUM (Asia)
La antigua ciudad de Laodicea se sitúa en el valle del río Lico (Lycus), afluente del Meandro, en el suroeste de Anatolia. El yacimiento se encuentra a unos 6 km por carretera al norte de la actual Denizli, en las proximidades de la aldea de Eskihisar, y a unos 10 km de Hierápolis–Pamukkale, con la que formó un eje urbano y económico de primer orden en la Antigüedad.
Su emplazamiento dominaba una fértil llanura atravesada por rutas comerciales que conectaban el interior de Asia Menor con la costa egea. En 2013 fue inscrita en la Lista Indicativa del Patrimonio Mundial de la UNESCO, reconocimiento que subraya la relevancia de su patrimonio arqueológico.
HISTORIA DE LAODICEA
Laodicea se fundó por Antioco II entre los años 263 – 261 a.C. y bautizada con ese nombre en honor de la esposa de Antioco. Según Plinio, la denominación anterior de la ciudad era «Diospolis», la Ciudad de Zeus, y Rhoas. En el 188 a.C. pasó a formar parte del Reino de Pérgamo y, en el 133 a.C., se integró en la República de Roma tras el fallecimiento del rey Atalo III que legó su reino a Roma en su testamento. Cicerón, el ilustre orador romano, fue uno de sus ilustres huéspedes, al residir en Laodicea cuando fue elegido gobernador de la provincia de Asia. El importante papel de Laodicea durante el siglo I a.C. se extendió durante la época imperial, siendo la capital del Convento de Kibyra (Conventus Cibyraticus), y uno de las ciudades más ricas de la Antigüedad, centro financiero y de reconocido prestigio manufacturero gracias a su afamada lana negra.
Fue una de mayores ciudades de Asia Menor, con una población que pudo rondar los 120.000 habitantes. La ciudad sufrió numerosos terremotos, levantándose por sus propios medios, como nos indica Tácito en sus Anales, donde cuenta que tras un terremoto sucedido en el 60 d.C. la ciudad rehusó la ayuda de Roma, siendo reconstruida gracias a su propia riqueza.
Laodicea también era famosa por su Escuela de Medicina; dos de sus doctores más famosos aparecen acuñados en las propias monedas (Zeuxis y Alexander Philalethes). Laodicea además fue uno de los centros de la Cristiandad en la Antigüedad y una de las Siete Iglesias de Asia mencionadas en el Libro de las Revelaciones.
En el 494 d.C. la ciudad sufrió un nuevo y devastador terremoto que provocó prácticamente su abandono, aunque éste se produjo definitivamente un siglo después a causa de otro seismo, durante el reinado del emperador Focas (602-610 d.C).

QUÉ VER EN LAODICEA
Aunque Laodicea se encuentra inexcavada en su mayor parte, cuenta con importantes monumentos visitables entre los que destacan los teatros, el circo, las termas,o el ninfeo.
LOS TEATROS
Los vestigios de los dos teatros (denominados occidental y del norte) se encuentran en la ladera nororiental de la meseta de Laodicea. Ambos teatros contaban con una importante capacidad, pudiendo acoger a 15.000 y 20.000 espectadores cada uno de ellos, respectivamente. Laodicea es la única ciudad de Anatolia conocida que contaba con dos complejos teatrales.
El teatro occidental, de origen helenístico y reformado en época romana, presenta un diámetro aproximado de 94 metros. Conserva buena parte de la cavea y del edificio escénico. El teatro septentrional se construyó en el siglo II d.C. con un diámetro superior, de ciento veinticuatro metros.


EL ESTADIO
En la ladera opuesta se extiende el estadio, construido en el año 79 d.C. por el ciudadano Nicostratus en honor del emperador Vespasiano. Con unas dimensiones aproximadas de 285 metros de longitud por 70 de anchura, es uno de los mayores estadios conservados en Asia Menor. Su extensión equivale a ¡tres campos de fútbol!. Estaba destinado a competiciones atléticas y celebraciones públicas.
Próximo al stadium se encontraba un gymnasium, cuya construcción se realizó gracias a la financiación de Gargilius Antiqius. Lo dedicó al emperador Adriano y su espos Sabina, con motivo de la visita del emperador en el 129 d.C.


LA CALLE SIRIA-ÉFESO Y SUS MONUMENTOS
En torno a la denominada calle de Siria – Éfeso se encuentran los principales edificios de Laodicea, como la fuente monumental o ninfeo, quizás consagrada a la diosa Isis, a tenor de una escultura hallada en el lugar, de tiempos de Caracalla. Próxima a ella se encuentra la monumental Puerta de Éfeso, con una tripel arcada y flanqueada por torres, dedicada al emperador Domiciano. En el mismo lado de la calle se halla una fuente de época severa y el Sebasteion, dedicado al culto imperial.


EL ÁGORA
Al otro lado de la calle Siria – Éfeso, enfrente del Propylon y la fuente severa, se hallaba el ágora y las termas centrales. Hay que reseñar que, como muestra de su magnificencia, Laodicea contaba con los dos teatros señalados anteriormente, cuatro complejos termales, cinco ágoras o mercados, cinco fuentes monumentales (ninfeo, bizantina oriental, Caracalla, Septimio Severo, y la fuente occidental), dos puertas monumentales (Éfeso y Syria), además del bouleuterion o ayuntamiento y varias iglesias y templos.

VISITAS CERCANAS
En el valle del Lico–Meandro, a menos de una hora por carretera, se concentran varios de los grandes centros urbanos de la Anatolia romana. La proximidad entre Laodicea, Hierápolis y Trípoli permite recorrer en una misma jornada un territorio que en la Antigüedad fue uno de los más dinámicos del interior de Asia Menor.
HIERÁPOLIS
A unos 18 km por carretera, se encuentra Hierápolis, asentada sobre la terraza calcárea de Pamukkale. Fundada en época helenística y transformada bajo dominio romano, conserva un teatro del siglo II d.C., una extensa necrópolis con centenares de monumentos funerarios, el santuario de Apolo y las estructuras del Plutonion.
TRIPOLIS AD MEANDRUM
Hacia el noroeste, en dirección a Yenicekent (distrito de Buldan), la antigua Tripolis del Meandro se sitúa a aproximadamente 30 km por carretera desde Laodicea. El yacimiento presenta una calle porticada con columnas conservadas en alzado, teatro, basílicas paleocristianas y áreas residenciales excavadas en las últimas décadas. Su desarrollo urbano en época romana y tardoantigua refleja la vitalidad del corredor del Meandro.
DENIZLI
En la actual Denizli, a 9–10 km por carretera de Laodicea, el Museo Arqueológico de Denizli reúne piezas procedentes de Laodicea, Hierápolis y otros asentamientos de la región. Esculturas, inscripciones y materiales arquitectónicos permiten ampliar la visión del territorio en época helenística y romana, completando la visita al yacimiento sobre el terreno.
MÁS INFORMACIÓN YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE LAODICEA (Goncalı Mahallesi, 20000 Merkez/Pamukkale) HORARIOS: Todos los días de 8:00 a 17:30. WEB: muze.gov.tr
