El oro de Hispania, las minas del norte peninsular
Publicado el 3 de febrero de 2020. Última actualización el 28 de diciembre de 2025.
ESPAÑA
Estas tierras estaban habitadas en época prerromana por diversos pueblos indígenas del noroeste peninsular. En Asturias y gran parte del norte de León predominaban los astures, organizados en numerosas comunidades castreñas. Más al oeste, en las actuales comarcas del Sil lucense y O Courel, el territorio correspondía a distintos pueblos galaicos, integrados posteriormente en el conventus Lucensis.
La riqueza aurífera de estas regiones, unida a la resistencia indígena frente a Roma, explica el intenso esfuerzo militar y administrativo desplegado por Augusto para asegurar el control del noroeste hispano. Desde finales del siglo I a. C. y, sobre todo, durante los siglos I y II d. C., el oro del norte hispano se convirtió en un recurso estratégico para el Estado romano, explotado mediante una red hidráulica sin precedentes.
LA MINERÍA AURÍFERA ROMANA EN EL NORTE DE HISPANIA
La minería aurífera romana en el norte peninsular se basó en la captación y conducción de grandes volúmenes de agua a través de canales de decenas de kilómetros, presas, túneles excavados en roca y depósitos reguladores. El agua era empleada tanto para el arranque del terreno como para el lavado y decantación de los sedimentos auríferos.
Entre las técnicas documentadas destaca la ruina montium, descrita por Plinio el Viejo, consistente en provocar el colapso de masas de terreno mediante la presión hidráulica. Junto a ella se emplearon sistemas de arrastre superficial, cortas a cielo abierto y lavaderos escalonados. Todo el proceso estuvo controlado por la administración imperial, con presencia militar, asentamientos indígenas reorganizados y una red logística que conectaba minas, campamentos y vías de comunicación.
QUÉ VER. PRINCIPALES DISTRITOS MINEROS DEL ORO ROMANO
ASTURIAS
La zona suroccidental de Asturias es el lugar donde se centran los yacimientos de las explotaciones auríferas romanas en la región asturiana. Nuestra ruta del oro astur transcurre por los concejos asturianos de Pola de Allande, Cangas del Narcea, Grandas de Salime, Ibias, Tineo (Navelgas),y Belmonte de Miranda (Boinás). En Grandas de Salime, el tunel romano de Peñafuranda entronca con el siguiente destino, el Bierzo leonés, hasta llegar al canal romano de Paradasolana, ya en territorio leonés, que abastecía a la explotación aurífera de Castropodame.


LEON. EL BIERZO Y LAS MÉDULAS
En la comarca leonesa de El Bierzo se encuentra uno de los lugares más maravillosos donde poder contemplar el extraordinario poder tecnológico de los romanos para modificar la Naturaleza en busca de sus riquezas, la explotación aurífera de Las Médulas. Este extraordinario paisaje, resultado directo de la ruina montium, conserva frentes de explotación, galerías, lagos artificiales y una compleja red hidráulica que llegaba a superar los cien kilómetros de canales.


LEON. LA MARAGATERIA Y EL MONTE TELENO
El Ayuntamiento de Astorga tiene organizada una Ruta turística que permite visitar los puntos de interés de la comarca de la Maragatería relacionados con la minería aurífera romana: Corona de Pedredo, la Fucarona en Rabanal y los castros y canales de las faldas del Teleno.
LA RUTA DEL ORO
Desde Astorga, antiguo centro administrativo romano, el itinerario se dirige hacia Castrillo de los Polvazares, donde se localiza el castro minero de El Teso de la Mesa, uno de los asentamientos vinculados al control indígena y romano del territorio aurífero. Desde aquí, el recorrido se desvía hacia Rabanal Viejo para alcanzar la primera gran explotación visitable del área, la Fucarona, ejemplo representativo de minería a cielo abierto asociada al sistema hidráulico romano.
El trazado continúa hacia Santa Colomba de Somoza, atravesando localidades como Rabanal del Camino, Turienzo de los Caballeros y Pedredo. En este último término se sitúa el asentamiento astur de La Corona, que conserva un amplio circo de explotación orientado hacia el cauce del río Turienzo, reflejo de la integración entre poblamiento indígena y actividad minera romana. En Santa Colomba, junto a la arquitectura tradicional maragata, se documentan la villa romana del Soldán y el antiguo lavadero aurífero de Laguna Cernea, que permiten seguir la cadena completa de explotación y tratamiento del oro.
Desde Santa Colomba, el itinerario asciende hacia el Alto de la Muga, Lucillo y Molinaferrera, punto de partida para la subida al monte Teleno, eje geográfico y simbólico de este gran distrito minero. En el cruce de Filiel, el camino se adentra entre el río Duerna y los canales romanos de drenaje aurífero, conduciendo hasta Boisán. A continuación se suceden Quintanilla de Somoza y Luyego de Somoza, desde donde se obtiene una visión continua del frente de explotaciones mineras del valle del Duerna.
A unos dos kilómetros de Luyego, ya en la cuenca del río, se localiza la mina de oro de Fucochicos, una de las explotaciones más extensas y visualmente impactantes de la zona. El recorrido se completa pasando por Villar de Golfer, Valdespino y Val de San Lorenzo, antes de regresar a Astorga, cerrando así un circuito que permite comprender la escala, complejidad y articulación territorial de la minería aurífera romana en la Maragatería y las laderas del Teleno.

LEON. OMAÑA Y LA SIERRA DE GISTREDO
Murias de Paredes es el primer municipio de Omaña que pone en valor los restos romanos de la minería del oro, explotada en los siglos I y II d.C., con la señalización de más de 31 kilómetros en cinco rutas de senderismo que tienen como protagonistas las explotaciones auríferas del valle Gordo y parte la red hidráulica que sirvió para beneficiar el oro. El entorno natural y patrimonial de los pueblos de Barrio de la Puente, Fasgar, Posada, Torrecillo y Vegapujín, de donde parten las sendas completa el atractivo de esta iniciativa.
El Suspirón, último pico de la sierra de Gistredo, de 1.826 metros de altitud, es uno de los puntos de referencia de la minería del oro romana en Omaña. En su vertiente oriental se encuentra la Presa Antigua, uno de los canales ideados por la ingeniería romana hace dos mil años, de 8,75 kilómetros de longitud, que nos lleva a la explotación aurífera de la Poza La Cava. Una de las huellas más vistosas del canal de la presa Antigua es Peña Cortada, a 1.674 metros de altitud, brecha abierta en la roca por los ingenieros romanos para permitir el paso del canal por su interior. La explotación aurífera de la Poza La Cava se extiende por una superficie de alrededor de 180.000 m2, ocupando las laderas y el fondo del valle, donde la presencia de un crestón rocoso de 15 metros de altura permitió una considerable acumulación de sedimentos auríferos. En la margen derecha del valle, en la misma cabecera, se abre también una corta de arroyada de más de 50 metros de desnivel que constituye, sino el mayor, el trabajo minero más apreciable.
La Calzada del Valle de Gordo, de 16,5 km. de longitud, es otro de los canales romanos conocidos. Llevaba el agua hasta la explotación aurífera de Los Cousos.
El tercer canal identificado, y señalizado, es el que se construyó para extraer el oro de El Cuartín de los Moros, de 6 km. de longitud.
LUGO. EL VALLE DEL SIL Y MONTEFURADO
En la provincia de Lugo, en las estribaciones del río Sil, entre las localidades de Quiroga y Ribas do Sil podemos disfrutar de tres rutas vinculadas con las explotaciones auríferas romanas en esta área.
RUTA DEL ORO DE QUIROGA
La Ruta del Oro de Quiroga es un recorrido circular de unos 35 kilómetros que permite comprender, sobre el terreno, cómo se organizó la explotación del oro romano en el valle del Sil y sus afluentes durante el Alto Imperio.
El itinerario se inicia junto al Túnel romano de Montefurado, una de las obras hidráulicas más singulares de la minería romana, excavada en el siglo II d. C. para desviar el curso del Sil y facilitar el aprovechamiento aurífero de su cauce. Desde este punto, el trazado avanza hacia el núcleo de Montefurado, atravesando paisajes modelados por la minería romana, con frentes de explotación visibles en las laderas, conocidas localmente como médulas. En el centro del pueblo se conserva la iglesia parroquial de San Miguel de Montefurado, testimonio de la ocupación histórica posterior del enclave.
Desde Montefurado, la ruta asciende hacia Hermidón, donde se documentan elementos del poblamiento medieval, y continúa hasta Bendilló, donde se puede observar un antiguo molino de aceite, ejemplo de reutilización histórica del territorio. El recorrido desciende después hacia Sequeiros para ascender al castro de Penadominga, uno de los asentamientos fortificados prerromanos que articulaban el poblamiento indígena del área antes de la llegada de Roma.
Desde el castro, un sendero conduce al castillo de Torrenovaes y posteriormente a Quiroga, donde se enlaza de nuevo con el eje principal del valle. El itinerario prosigue hacia el Alto de Aldriz, donde se localiza el castro de Ares, y desciende hasta Las Covas, zona especialmente rica en restos de explotaciones auríferas romanas. En este tramo, el camino bordea el río Lor y permite observar las médulas de Margaride y de Conceado, claros ejemplos de minería a cielo abierto mediante arrastre hidráulico.
La ruta concluye en el puente romano de Barxa do Lor, cierre simbólico de un itinerario que combina ingeniería romana, poblamiento indígena, paisajes mineros y reutilización medieval del territorio. En conjunto, la Ruta del Oro de Quiroga ofrece una visión completa y didáctica de cómo la minería del oro transformó de forma duradera el paisaje y la organización humana del valle del Sil.

RUTA DE RIBAS DO SIL
La siguiente ruta, en el concejo de Ribas do Sil, es un recorrido de unos 8 km. aproximadamente. Empezamos la ruta en el pueblo de Peites. Aquí, además de ver la mina situada bajo la aldea, podemos ver un molino de aceite. A continuación nos dirigimos a Figueiredo, donde encontraremos un bosque de castaños que en su día, fue otra explotación de oro, y seguimos rumbo a Piñeira, donde localizaremos otra de las minas de oro que llevan el nombre de esta parroquia. En esta mina se pueden observar gran cantidad de cantos rodados. Después de esta visita podemos dirigimos a San Clodio.
RUTA DA CUBELA
La última opción es la Ruta da Cubela donde podemos localizar otras explotaciones mineras de oro. Se trata de una ruta circular de dificultad media y casi 15 km aproximadamente. La ruta comienza cruzando el puente de Augasmestas hacia Castro de Abaixo, donde podremos contemplar algunos vestigios de un asentamiento castrense y de una explotación romana de oro. Seguimos dirección a A Cubela por el margen derecho del Río Sil, adentrándonos en una zona de bosque, donde confluyen los ríos Lor y Sil, en el lugar de Augasmestas y de la aldea de Covas, famosa esta por sus explotaciones auríferas. Siguiendo nuestra ruta llegamos al tramo final, A Cubela, que se encuentra situada en un meandro diseñado por el Río Sil. Esta aldea está situada sobre una vieja explotación romana de oro. Podemos regresar al punto de partida, pasando por Torbeo, San Lorenzo, Moreiras y Castro de Abaixo, por un camino conocido como Camino de Invierno, donde nos encontraremos con la Pena Tallada y la iglesia románica de Santa María de Torbeo. En esta ruta es destacable el esplendor del paisaje de los Cañones del Sil en todo el itinerario.

LUGO. O COUREL
Los romanos se instalaron en las sierras del norte del Caurel para explotar los abundantes yacimentos auríferos que existían en estos montes. Para ello, utilizaban la técnica de ruina montium, consistente en emplear la fuerza del agua desde las zonas más altas para realizar las operaciones de arrastre y encaminamiento del material hasya los túneles de lavado, donde se produce la decantacíon del oro y se eliminan los cantos más grandes. En O Caurel podemos ver varios restos de estas antiguas explotaciones excavadas en la montaña a cielo abierto.
Mina da Toca A la mina da Toca llegamos desde Seoane en dirección a Samos tomando un desvío a la derecha que se dirige a O Poio por una pista de tierra.
Mina de Taro Blanco A unos 5 kilómetros de la Mina da Toca se encuentra la de Taro Blanco, desde la que divisamos unas estupendas panorámicas de la sierra.
Sequeiros de Mostaz – Mostaz – Conjunto de sequeiros donde antiguamente se secaban las castañas.
Cueva de Tras – Mostaz – La Cueva de Tras tiene una longitud de 200 metros adornada de estalactitas y estalagmitas.
Minas de Torubio Cerca de Mostaz, justo enfrente a la Toca, tenemos las minas de Torubio Oeste y Este, y, un poco más adelante, en Millares, finalizamos nuestra visita a estas antiguas explotaciones auríferas.

Las minas de oro del norte de Hispania constituyen uno de los ejemplos más completos de minería antigua a gran escala conservados en Europa. La combinación de ingeniería hidráulica, organización territorial y control imperial transformó de forma irreversible el paisaje, dejando un legado arqueológico excepcional que hoy permite comprender la magnitud del esfuerzo romano por extraer y gestionar uno de los recursos más valiosos del mundo antiguo.

