Saint-Bertrand-de-Comminges, una joya romana en los Pirineos

termas del Norte de Saint-Bertrand-de-Comminges
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Francia – Occitanie  / LUGDUNUM CONVENARUM (Aquitania)

 

En el sur de Francia, en el actual departamento de Haute-Garonne, a unos 112 km de Toulouse por carretera, Saint-Bertrand-de-Comminges ocupa una altura que domina el valle del Garona, en el piedemonte de los Pirineos centrales. Bajo la ciudad alta medieval y extendiéndose por la llanura inmediata se conservan los restos de Lugdunum Convenarum, uno de los principales núcleos urbanos romanos del suroeste de la Galia.

El enclave controlaba un corredor natural entre la llanura aquitana y los pasos hacia Hispania. Esa situación favoreció el desarrollo de una ciudad de notable entidad, dotada de plaza monumental, mercado, termas, teatro, edificios religiosos y un amplio espacio urbano que llegó a convertirse en una de las ciudades más importantes de la Aquitania romana. La antigua ciudad romana de la llanura se transformó en una ciudad fortificada en la Antigüedad tardía y posteriormente en una villa episcopal medieval.

Saint-Bertrand-de-Comminges está catalogado como uno de los lugares más bellos de Francia («Les Plus Beaux Villages de France»).

 

HISTORIA DE LUGDUNUM CONVENARUM

Su fundación se produjo a finales del siglo I a. C., en torno a 20–15 a. C., en un gran cruce comercial situado entre los primeros contrafuertes pirenaicos y la llanura del Garona. Con la reorganización administrativa impulsada por Augusto, la ciudad quedó integrada en la provincia de Aquitania y experimentó un notable impulso urbanístico. Durante el cambio de era y el siglo I d.C. se estructuró el foro monumental, el mercado, el teatro y los primeros complejos termales.

La ciudad se desarrolló hasta el siglo IV sobre una superficie amplia, extendiéndose desde el promontorio hasta la llanura en dirección a Valcabrère. Llegó a convertirse en uno de los principales centros urbanos de la Aquitania romana y adquirió rango colonial, además de desempeñar funciones políticas, económicas y religiosas de primer orden en la región.

A finales del Imperio, Lugdunum quedó integrada en la provincia de Novempopulania. Durante la Antigüedad tardía la organización urbana cambió de forma profunda. Entre finales del siglo IV y comienzos del V se levantó en la parte alta un recinto defensivo de unos 875 metros de perímetro y alrededor de 4,2 hectáreas, muestra de la transformación de la ciudad antigua en un núcleo fortificado de altura. Al mismo tiempo, la ciudad baja no desapareció de inmediato, sino que mantuvo áreas de ocupación y reutilización.

Con el paso de los siglos, Lugdunum fue perdiendo protagonismo frente a otros centros regionales como Eauze y Auch, mientras la ocupación medieval terminó configurando la actual Saint-Bertrand-de-Comminges.

La ciudad antigua fue excavada de 1920 a 1969 sin interrupción, bajo la dirección de Bertrand Sapène, arqueólogo y maestro de escuela de Saint-Bertrand. Numerosos edificios descubiertos en terrenos privados fueron de nuevo enterrados para permitir la continuación de los cultivos y de la ganadería. Las excavaciones arqueológicas se reanudaron en 1985, por impulso del Estado y del Departamento de Haute-Garonne. A lo largo de dos décadas se realizaron una decena de campañas de excavación programadas que acogieron a cerca de un millar de estudiantes.

 

vestigios romanos de Saint-Bertrand-de-Comminges
Saint-Bertrand-de-Comminges. Foro romano (foto: Sergio Geijo)

 

QUÉ VER EN SAINT-BERTRAND-DE-COMMINGES

La visita cuenta con dos ámbitos diferenciados: por un lado, los vestigios de la ciudad romana en la llanura; por otro, la ciudad alta, con su muralla tardoantigua y sus puertas medievales.

 

MONUMENTO CIRCULAR

El lugar marcaba originariamente el cruce de caminos de las cuatro principales vías de comunicación que  llevaban a Aginnum (Agen), Aquae Tarbellicae (Dax), Tolosa (Toulouse) e Hispania (España), a través del Izaourt y el valle del Garona. A comienzos del siglo I d. C., cuando el centro de la ciudad fue reorganizado y monumentalizado, este cruce dejó de funcionar como tal dentro del nuevo trazado urbano. En ese punto se levantó el monumento circular, que mantuvo el recuerdo de ese cruce primitivo y señaló el centro de la ciudad hasta su destrucción después del año 378 d. C.

En el centro del monumento circular debió estar erigida una columna, colocada sobre un zócalo. El exterior del monumento estaba formado por un murete coronado con chaperones de mármol que delimitaba el área circular, abierta por el este.

Este pequeño edificio materializó las funciones de epicentro de la ciudad y de cruce de caminos, lugar sagrado por naturaleza en la Antigüedad.

 

monumento circular romano en Saint-Bertrand-de-Comminges
Saint-Bertrand-de-Comminges. Monumento circular (foto: Sergio Geijo)

 

LA PLAZA CENTRAL

En las inmediaciones del cruce original, se encontraba la Plaza Central, situada en pleno corazón de la ciudad. Esta plaza permaneció como un gran espacio sin construcciones, aunque intensamente frecuentado durante toda la historia de Lugdunum. Se superpusieron cuatro pavimentos de cantos rodados, desde comienzos del siglo I d. C. hasta el siglo IV.

A finales del siglo II, el lado sur de la plaza fue embellecido con la construcción de un templo de 10 por 13 m, quizá dedicado a Hércules, adosado al gran muro meridional. En el siglo IV, al este y al oeste se añadieron a estas construcciones dos brazos que formaban un pórtico de 45 m de longitud en eje norte-sur.

La función de este espacio, estrechamente ligada al mercado de víveres que era el macellum, fue de carácter económico. Todo indica que aquí debe reconocerse el mercado de ganado de Lugdunum, donde durante cuatro siglos se descuartizaron miles de reses bovinas, como muestran los abundantes restos óseos aparecidos en las excavaciones.

 

vestigios romanos de la Plaza Central de Saint-Bertrand-de-Comminges
Saint-Bertrand-de-Comminges. Plaza Central de la ciudad romana con el templo de Hércules en primer plano (foto: Sergio Geijo)

 

EL MERCADO O MACELLUM

El macellum, es decir, el mercado romano de Lugdunum Convenarum, se construyó entre los años 15 y 40 d. C., al borde de la gran plaza central de la ciudad.

Este espacio ya tenía con anterioridad una función económica. Bajo el edificio se halló una espesa capa negra con numerosos restos que atestiguaban el descuartizamiento de reses bovinas. Incendiado accidentalmente, con la reconstrucción del siglo I d.C., permaneció en funcionamiento hasta el siglo IV, cuando fue arrasado. Sobre él se construyó un edificio de planta basilical.

El macellum se articulaba en torno a una nave central con el suelo cubierto por un mosaico de grandes teselas negras y blancas. Se accedía a este espacio central a cielo abierto por tres entradas en exedra, la principal situada al sur, hacia la plaza. Esta nave estaba dividida por dos pasillos transversales cubiertos.

En torno a este espacio central se disponían pequeñas tiendas donde los comerciantes almacenaban y vendían sus productos, abiertas tanto en el sector sur como en otros lados del edificio.

Frente a la entrada principal se abría un espacio singular, con suelo en damero blanco y negro y la base de un altar o estatua: el sacellum, destinado al culto de la divinidad protectora del mercado.

En el centro del patio se situaba un estanque, abastecido mediante una conducción subterránea de madera. El agua era evacuada por un sistema de drenaje que conectaba con el cardo maximus, integrando el edificio en la red hidráulica urbana.

Con sus 69 m de largo y 26 m de ancho, el macellum de Lugdunum es el mayor de los mercados conocidos en las provincias occidentales del Imperio romano.

 

Macellum o mercado romano de Saint-Bertrand-de-Comminges
Saint-Bertrand-de-Comminges. Mercado romano (foto: Sergio Geijo)

 

LAS TERMAS DE LUGDUNUM CONVENARUM

La antigua Lugdunum contaba con tres complejos termales. El principal se construyó en el foro durante la segunda mitad del siglo I. En él, aún se pueden apreciar las salas de agua fría -frigidarium- y caliente – caldarium-. El segundo edificio termal se hallaba situado al norte de la ciudad, a escasa distancia de las termas del foro. Del tercer complejo termal, el de «Sales Arrouges» no quedan vestigios visibles.

LAS TERMAS DEL FORO

Las principales termas de Lugdunum se construyeron hacia finales del siglo I d. C., superpuestas a unas termas más pequeñas y más antiguas, hoy cubiertas.

Sobre una superficie de 4.000 m², presentaban una disposición axial de las salas principales: una piscina de agua fría al aire libre (natatio), una sala fría provista de dos pilas de agua fría (frigidarium), una sala templada y seca (tepidarium) y una sala caliente y húmeda (caldarium) en la que había pilas de agua caliente, hoy desaparecidas. El recorrido se completaba con un patio destinado a los ejercicios físicos, la palestra.

Las salas calientes se calentaban por el subsuelo mediante hornos situados en pequeñas salas de servicio (praefurnia). Aunque no se ha conservado el sistema de abastecimiento de agua, durante las excavaciones aparecieron numerosos canales y desagües.

Estas termas centrales siguieron utilizándose hasta comienzos del siglo V d. C., y después quedaron en gran parte fuera de uso. Sólo la galería oriental de la natatio, a lo largo de la calle principal de la ciudad y de la plaza central, continuó en funcionamiento.

 

Termas del Foro de Saint-Bertrand-de-Comminges
Saint-Bertrand-de-Comminges. Termas del Foro (foto: Sergio Geijo)

 

Junto a las termas del Foro se levantaba un templo del que sólo subsiste el basamento macizo (podium), que albergaba la cella, precedida por seis columnas. Estaba rodeado por tres lados por un patio y un pórtico. La mitad sur de este conjunto se encuentra hoy sepultada bajo la carretera departamental 26 y la escuela. En el siglo IV d.C. el templo fue desmantelado. Se cree que estaba dedicado al culto de Roma y el emperador pero, por desgracia, los escasos restos que han llegado hasta nosotros no permiten que podamos conocer con certeza la divinidad a la que estaba dedicado.

 

templo situado en las proximidades de las termas del Foro de Saint-Bertrand-de-Comminges

 

TERMAS DEL NORTE

Este conjunto termal ocupa toda la superficie de una manzana de viviendas (insula) y se extiende sobre cerca de 3.000 m². Las primeras termas fueron edificadas a mediados del siglo I d. C., sobre las ruinas incendiadas de casas construidas en adobe. Una serie de diez tiendas se alineaban a lo largo de la calle occidental (cardo 10), protegidas por un pórtico. A finales del siglo I, las tiendas fueron transformadas en una sola estancia alargada.

Se accedía a estas termas bien por el ángulo suroeste y una larga sala que podía servir para ejercicios físicos en caso de mal tiempo, bien por el ángulo noroeste directamente al patio o palestra. Las dos salas absidadas próximas a esta entrada podían tener una función cultual.

Desde la natatio al sur, el usuario pasaba a la primera sala fría y luego a las salas calientes, de las cuales la última, el caldarium, estaba equipada con seis pequeñas pilas a lo largo de los muros, así como con una gran pila de agua caliente en la gran ábside. El sistema de calefacción por hipocausto se conserva todavía en la pequeña ábside oriental.

El agua necesaria para las termas se almacenaba en depósitos situados entre el caldarium y el muro de cerramiento. El desagüe de evacuación de la natatio y un desagüe semiperiférico pasaban por las letrinas antes de unirse al sistema de alcantarillado público bajo el cardo 10.

En el siglo IV, tres pequeñas salas fueron acondicionadas junto al borde de la piscina, sin duda para reducir la superficie de las termas y generar ahorro de calefacción.

 

Caldarium de las termas del Norte de Saint-Bertrand-de-Comminges
Saint-Bertrand-de-Comminges. Caldarium de las termas del Norte (foto: Sergio Geijo)
Laconicum de las termas del norte de Saint-Bertrand-de-Comminges
Saint-Bertrand-de-Comminges. Laconicum de las termas del Norte (foto: Sergio Geijo)

 

EL TEATRO ROMANO

De este edificio lúdico, de época augustea, los únicos vestigios que se conservan corresponden a la zona de la cavea y del graderío. No quedan vestigios del muro de la escena.

 

teatro romano de Saint-Bertrand-de-Comminges
Teatro romano de Saint-Bertrand-de-Comminges (foto: Sergio Geijo)
teatro romano de Saint-Bertrand-de-Comminges
Teatro romano de Saint-Bertrand-de-Comminges (foto: Sergio Geijo)

 

EL CAMPAMENTO MILITAR DE TRANQUISTAN

Al este de la ciudad romana, en el lugar llamado Tranquistan, se encuentran los muros todavía visibles en la vegetación de un campamento militar de época romana. Este campamento, de 2,85 hectáreas, daba cobijo a una cohorte de unos 500 hombres. Los arqueólogos han identificado la localización del principia, así como los barracones de los soldados, dispuestos por pares y capaces de acoger cada uno una centuria, es decir, unos 80 hombres. Esta guarnición estuvo acantonada desde la segunda mitad del siglo III y hasta el año 340 d. C., sin duda en relación con las perturbaciones políticas de la segunda mitad del siglo III o con sus repercusiones inmediatas.

 

LAS MURALLAS DE LA CIUDAD ALTA

Las murallas de la ciudad alta se construyeron entre finales del siglo IV y comienzos del siglo V, en una etapa de profunda transformación. En ese momento, la falta de un poder central fuerte capaz de garantizar la seguridad de las provincias obligó a las capitales locales a dotarse de recintos defensivos situados en altura. Con una longitud de 875 m, las murallas delimitaban un recinto triangular de unas 4,2 hectáreas.

Estas defensas fueron rehechas varias veces durante la Edad Media por razones militares, con la construcción de alzados, el ensanchamiento de las puertas y la ampliación del perímetro catedralicio hacia el sur de la ciudad. Por ello, las murallas presentan hoy estratos de épocas diferentes: partes galorromanas en sus basamentos, con sillares escuadrados, y partes medievales en los alzados superiores, con mampostería más irregular en la que se mezclan cantos rodados y hiladas de ladrillo, quizá vinculadas a reparaciones posteriores a un asedio.

 

Murallas de Saint-Bertrand-de-Comminges
Saint-Bertrand-de-Comminges. Murallas y Porte Majoue (foto: Sergio Geijo)

 

EL MUSEO ARQUEOLÓGICO

El Musée Archéologique Départemental, instalado en el antiguo monasterio de Les Olivétains, reúne los principales hallazgos del yacimiento. Una de las joyas de la colección es el Trofeo de Augusto, erigido en el último cuarto del siglo I a.C., entre el 16 y el 13 a.C., para conmemorar la victoria del emperador Augusto sobre los aquitanos en la Galia y sobre los cántabros y astures en Hispania.

Estaba compuesto por dos trofeos terrestres y uno naval, ése último conmemorativo de la batalla de Actium, tras la cual Octavio consiguió el poder absoluto en Roma. Se ha podido realizar una hipótesis reconstructiva del mismo en base a los ciento treinta y cinco fragmentos del mismo que se han hallado. Se desconoce igualmente su ubicación original, si bien se cree que debía estar situado en el área del templo del foro, anterior a la construcción de éste último.

Para su visita es importante tener en cuenta que únicamente abre al público durante los meses de verano.

 

Esculturas del Trofeo de Augusto en el Museo Arqueológico de Saint-Bertrand-de-Comminges
Saint-Bertrand-de-Comminges. Museo Arqueológico. Trofeo de Augusto.
escultura del Trofeo de Augusto en el Museo Arqueológico de Saint-Bertrand-de-Comminges
Trofeo de Augusto

 

VISITAS CERCANAS

En menos de una hora por carretera desde Saint-Bertrand-de-Comminges es posible completar el recorrido por la Aquitania romana con varios enclaves de interés.

SAINT-JUST DE VALCABRÈRE

Apenas salir de Saint-Bertrand-de-Comminges, a alrededor de 2 km por carretera, se alza la basílica de Saint-Just de Valcabrère, en medio de la llanura y muy cerca de la antigua periferia de Lugdunum. El lugar ocupa el espacio de una necrópolis de época romana y de un cementerio paleocristiano. Además, la fábrica del edificio conserva una abundante reutilización de materiales antiguos. Esta basílica románica forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO dentro del bien «Caminos de Santiago de Compostela en Francia».

MONTMAURIN

La villa gallo-romana de Montmaurin se encuentra a 22,6 km por carretera desde Saint-Bertrand-de-Comminges. Su interés reside en que permite pasar de la ciudad romana al mundo de las grandes residencias aristocráticas rurales del sur de la Galia. Montmaurin conserva uno de los conjuntos más importantes de este tipo en Francia, con amplias estructuras residenciales y termales.

 

 

Más información.
MUSÉE ARCHÉOLOGIQUE DÉPARTAMENTAL (Les Olivétains. Parvis de la Cathédrale. 31510 Saint-Bertrand-de-Comminges)
HORARIOS: Junio - septiembre, martes a sábados, de 10:00 a 13:00 y 14:00 a 18:00.
CONTACTO: olivetains@wanadoo.fr
TELEFONO. 05 61 95 44 44
WEB: st-bertrand.com

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