Pont du Gard. La gran obra del acueducto romano de Nîmes
Publicado el 16 de diciembre de 2018. Última actualización el 11 de julio de 2026.
Francia – Occitania-Gard / Gallia Narbonensis
El Pont du Gard se levanta sobre el río Gardon, entre los municipios de Vers-Pont-du-Gard, Remoulins y Castillon-du-Gard, en el departamento francés de Gard. Se encuentra aproximadamente a 27 km por carretera de Nîmes, 14 km de Uzès y 26 km de Aviñón. Su monumental estructura de tres niveles formaba parte del acueducto romano que conducía el agua desde el entorno de Uzès hasta la antigua colonia de Nemausus, la actual Nîmes.
Con una altura máxima de 48,77 m, es el puente-acueducto romano más elevado que se conserva. Su importancia no depende únicamente de sus dimensiones. El Pont du Gard representa la solución adoptada por los ingenieros romanos para mantener la suave pendiente de una conducción hidráulica de más de cincuenta kilómetros al atravesar el profundo valle del Gardon. La precisión del trazado, la organización de la obra y la estabilidad alcanzada mediante grandes sillares colocados prácticamente sin mortero lo convierten en uno de los testimonios más destacados de la ingeniería romana.
El monumento fue incluido en la primera lista francesa de Monumentos Históricos en 1840 y, desde 1985, forma parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. El puente y su entorno quedaron además integrados en la política francesa de protección de los grandes paisajes mediante la concesión del sello Grand Site de France.

HISTORIA DEL PONT DU GARD
La construcción del Pont du Gard se realizó a mediados del siglo I d.C., aproximadamente entre los años 40 y 60, durante los principados de Claudio o Nerón. Las estimaciones modernas consideran que la construcción del acueducto completo pudo prolongarse durante unos quince años, mientras que el levantamiento del Pont du Gard habría requerido menos de cinco años y la participación sucesiva de numerosos canteros, albañiles, carpinteros, transportistas y operarios especializados.
Nemausus fue uno de los principales centros urbanos de la provincia romana de Gallia Narbonensis. El crecimiento urbano, la construcción de termas, fuentes y edificios públicos y la adopción de formas de vida propias de una ciudad romana exigían disponer de un suministro de agua abundante y regular. Los pozos y los manantiales locales resultaban insuficientes para cubrir todas estas necesidades, por lo que se emprendió la construcción de un acueducto desde las fuentes situadas en las proximidades de la antigua Ucetia, la actual Uzès.
EL TRAZADO DEL ACUEDUCTO DE NÎMES
La conducción tenía una longitud total de 50,02 km. Comenzaba en la fuente de Eure, situada al pie de Uzès, y terminaba en el depósito distribuidor conservado en la calle de la Lampèze de Nîmes. Aunque la distancia directa entre ambas ciudades es considerablemente menor, los ingenieros tuvieron que alargar el recorrido para seguir las curvas de nivel y mantener una pendiente continua.
El punto de captación se encontraba a unos 71,25 m de altitud y el depósito terminal de Nîmes a 58,95 m. La diferencia total era, por tanto, de apenas 12,27 m a lo largo de más de cincuenta kilómetros. La pendiente media se situaba alrededor de 24,8 cm por kilómetro, aunque no era uniforme y variaba en función de las dificultades del terreno.
Esta reducida inclinación permitía que el agua avanzara por gravedad con una velocidad controlada. Una pendiente excesiva habría provocado turbulencias y daños en el revestimiento; una inclinación demasiado baja habría favorecido el estancamiento y la acumulación de sedimentos.
Aproximadamente el 90 % de la conducción discurría bajo tierra. El recorrido incluía canales excavados, trincheras cubiertas, muros de sustentación, alcantarillas, pequeños puentes y tres túneles conocidos. Se han identificado diecisiete obras aéreas, entre las que el Pont du Gard era la mayor y más compleja.
El caudal pudo variar a lo largo de la vida del acueducto. En sus mejores condiciones de funcionamiento se ha estimado una circulación de entre 250 y 400 litros por segundo, equivalente a un volumen máximo aproximado de 35.000 m³ diarios.
EL PASO SOBRE EL GARDON
El principal obstáculo del recorrido era el valle del Gardon. Para mantener la cota del canal, los constructores levantaron un puente de casi 49 m de altura formado por tres niveles superpuestos de arcos.
El puente no fue concebido inicialmente para el tránsito de personas, animales o carros. Su única finalidad era sostener la conducción hidráulica. El paso viario que actualmente permite atravesar el río corresponde a una construcción adosada en el siglo XVIII.
El emplazamiento fue elegido por la presencia de afloramientos de roca capaces de soportar los pilares y por la configuración del cauce. Los grandes arcos inferiores dejaban circular el agua durante las crecidas, frecuentes y violentas en el Gardon, reduciendo el empuje ejercido sobre la estructura.
LA EXPLOTACIÓN DE LA CANTERA DE L’ESTEL
La piedra empleada procedía principalmente de la cantera de L’Estel, situada unos 600 m aguas abajo, en la orilla izquierda del río. Se trata de una caliza local de tonalidad amarillenta, relativamente fácil de trabajar al ser extraída y progresivamente más resistente al quedar expuesta al aire.
Los canteros delimitaban los bloques mediante estrechas rozas abiertas con herramientas de hierro. Después introducían cuñas metálicas en la base hasta separar cada pieza del lecho rocoso.
Parte de los sillares pudo trasladarse por tierra sobre carros, rodillos y trineos. Otros bloques fueron transportados mediante embarcaciones o barcazas aprovechando la proximidad del Gard.

LA CONSTRUCCIÓN DEL PUENTE
El Pont du Gard contiene aproximadamente 21.000 m³ de piedra, con una masa estimada superior a 50.000 toneladas. Los grandes sillares de la estructura monumental fueron colocados en seco, sin una unión generalizada mediante mortero. La estabilidad depende del peso de las piezas, de su ajuste y de la correcta transmisión de las cargas desde los arcos hasta los pilares y la roca.
Los pilares se levantaban mediante andamios de madera. Para formar cada arco se instalaba una cimbra, una estructura provisional de carpintería sobre la que se colocaban las dovelas. La bóveda quedaba estabilizada cuando se introducían las piezas centrales y el peso comenzaba a transmitirse hacia los apoyos.
En la superficie del monumento permanecen numerosos bloques salientes. Algunos sirvieron para apoyar andamios, plataformas y cimbras. Otros facilitaron el manejo y la elevación de las piezas y no se eliminaron al finalizar la construcción.
La repetición de vanos de dimensiones semejantes en el nivel superior permitió reutilizar elementos de madera y distribuir el trabajo entre varias cuadrillas. Los sistemas de elevación debieron incluir tornos, cabrestantes, poleas y grúas.
EL CANAL HIDRÁULICO
El canal o specus discurría sobre la tercera arquería. Tenía aproximadamente 1,80 m de altura y cerca de 1,20 m de anchura, dimensiones que permitían el acceso de operarios para realizar inspecciones, retirar sedimentos y reparar los revestimientos.
El agua circulaba a superficie libre, no dentro de una tubería sometida a presión. El interior estaba protegido con varias capas de mortero hidráulico. Las uniones entre paredes y suelo se reforzaban mediante medias cañas que evitaban ángulos difíciles de impermeabilizar y limpiar.
El agua de la fuente de Eure contenía una elevada proporción de carbonato cálcico. Con el paso del tiempo, la cal se fue depositando sobre las paredes del canal, formando gruesas concreciones. Su estudio ha permitido reconocer variaciones estacionales del caudal, interrupciones del servicio, operaciones de limpieza y diferentes fases de utilización.
LA LLEGADA DEL AGUA A NEMAUSUS
El acueducto terminaba en el llamado castellum aquae o castellum divisorium de Nîmes, una instalación de llegada, regulación y reparto del agua.
El castellum está formado por una estructura circular de aproximadamente 5,60 m de diámetro y 34,5 m³ de capacidad. El agua entraba por el canal y salía a través de diez orificios abiertos en el muro, desde los que se distribuía hacia distintas zonas urbanas mediante tuberías. Es uno de los escasos depósitos romanos de reparto conservados en un estado que permite reconocer claramente su funcionamiento.

QUÉ VER EN EL PONT DU GARD
El complejo permite conocer tanto la estructura monumental como el funcionamiento general del acueducto de Nîmes. La visita comprende el puente romano, el paso viario del siglo XVIII, el antiguo canal, el museo, los vestigios conservados en ambas orillas y varios senderos por el paisaje del Gardon.
Los senderos de ambas orillas conducen a diferentes puntos elevados desde los que se observa la integración del puente en el valle. Desde estos lugares es impresionante la visión de las tres arquerías y la diferencia entre la estructura romana y el puente viario posterior. La perspectiva desde aguas abajo permite apreciar especialmente la altura total del monumento.
EL PRIMER NIVEL
El nivel inferior tiene aproximadamente 142 m de longitud y está compuesto por seis arcos. Su altura ronda los 22 m. Los pilares, asentados sobre la roca, soportan el peso de toda la construcción. El arco central salva el cauce principal y alcanza una luz próxima a los 24,5 m, excepcional para una bóveda romana de este tipo. Su amplitud permitía reducir la resistencia de la estructura durante las crecidas del río.
Desde las orillas se aprecia la distinta anchura de los pilares, la disposición de los sillares y el progresivo aligeramiento del puente a medida que aumenta su altura.
EL SEGUNDO NIVEL
La segunda arquería mide unos 242 m de longitud y está formada por once arcos. Sus pilares se sitúan sobre los del piso inferior, de manera que las cargas se transmiten verticalmente hasta los apoyos. En este nivel pueden observarse las mutilaciones practicadas para ensanchar el antiguo camino, así como las posteriores restauraciones. También resultan visibles numerosos salientes de piedra relacionados con los andamios y las operaciones constructivas.
EL TERCER NIVEL Y EL CANAL ROMANO
La arquería superior conserva aproximadamente 275 m de longitud. Originalmente estaba formada por 47 arcos de menor tamaño, de los que permanecen 35. Sobre ellos discurría el canal hidráulico.
El acceso al tercer nivel no está incluido en el recorrido exterior libre. Se realiza mediante visitas guiadas programadas que permiten atravesar una parte del antiguo specus. Desde su interior pueden examinarse las proporciones de la conducción, los revestimientos y las concreciones calcáreas formadas durante siglos de funcionamiento.
La visita también permite comprender la reducida pendiente del canal: pese a encontrarse casi cincuenta metros por encima del río, el agua debía continuar su recorrido hacia Nîmes con una inclinación apenas perceptible.
EL PUENTE DE HENRI PITOT
El paso peatonal actual corresponde al puente viario levantado entre 1743 y 1747. Se construyó junto a la cara oriental del piso inferior y reproduce el ritmo de sus seis grandes arcos. La observación lateral permite diferenciar la estructura romana de la ampliación del siglo XVIII.


EL MUSEO DEL PONT DU GARD
El museo se encuentra en el centro de recepción de la orilla izquierda del Gardon, aproximadamente a 300 m del puente. En su visita, estimada en hora y media, se repasa la historia del mundo romano a través de la historia del acueducto mediante audiovisuales, maquetas a tamaño natural y sistemas multimedia. Su exposición aborda el abastecimiento de agua en las ciudades romanas, la topografía del acueducto de Nîmes, las técnicas de extracción y transporte de la piedra, la construcción de arcos y el funcionamiento de la conducción.
El espacio museístico cuenta además con una sala de cine, exposiciones temporales y Ludo, un área destinada al público infantil.


EL SENDERO DE LOS VESTIGIOS
El denominado Sentier des vestiges permite seguir diferentes restos del acueducto en los alrededores del puente. El itinerario pasa junto a fragmentos del canal, muros de sustentación y pequeñas obras construidas para salvar vaguadas. Entre los elementos más destacados se encuentran el Pont Roupt y el puente de la Combe de Valmale. Estos vestigios evidencian que el Pont du Gard no era una construcción aislada, sino una pieza más del acueducto que servía de agua a la ciudad de Nemausus, a través de una sucesión continua de soluciones adaptadas al relieve.

LA CANTERA DE L’ESTEL
La antigua cantera se encuentra unos 600 m aguas abajo, en la orilla izquierda del Gardon. Conserva frentes de extracción y huellas de la explotación escalonada de la roca. La monumental obra requirió decenas de miles de toneladas de piedra extraídas de este lugar. La cantera volvió a utilizarse en el siglo XVIII para construir el puente de Henri Pitot.

VISITAS CERCANAS
El Pont du Gard se encuentra entre Nîmes, Uzès y Aviñón, dentro de un territorio con importantes ciudades romanas, conjuntos medievales y otros vestigios del propio acueducto. Todas las visitas siguientes se encuentran a menos de una hora por carretera en condiciones normales.
UZÈS Y LA FUENTE DEL EURE
Uzès se encuentra aproximadamente a 14 km del Pont du Gard. La antigua Ucetia estaba situada cerca del punto donde comenzaba el acueducto de Nîmes. En el valle de Eure se conserva el entorno de las fuentes captadas por los romanos y restos de la conducción. El casco histórico de Uzès conserva además la catedral de Saint-Théodorit, la torre Fenestrelle, el castillo de los duques y un amplio conjunto urbano de origen medieval y moderno.
NÎMES
Nîmes se encuentra aproximadamente a 27 km. La antigua Nemausus conserva algunos de los principales monumentos romanos de Francia. La Maison Carrée es uno de los templos romanos mejor conservados del antiguo Imperio. El anfiteatro, levantado a finales del siglo I, continúa dominando el centro urbano. Los jardines de la Fontaine ocupan el entorno del antiguo santuario de la fuente de Nemausus y de la llamada Torre Magna. La visita relacionada con el acueducto se completa en el castellum divisorium de la calle de la Lampèze, donde llegaba el agua procedente de Uzès. El Musée de la Romanité reúne esculturas, inscripciones, mosaicos y objetos procedentes de la ciudad y su territorio.
EL ACUEDUCTO EN SERNHAC
Sernhac se encuentra aproximadamente a 8 km del Pont du Gard. En sus inmediaciones pueden recorrerse los túneles romanos de la Perrotte y de los Cantarelles, excavados para permitir el paso del acueducto a través de una elevación rocosa. Los restos conservan marcas de extracción, pozos de trabajo y sectores del canal. Su visita permite conocer una solución técnica completamente diferente del gran puente monumental.
AVIÑÓN
Aviñón se encuentra aproximadamente a 26 km. La ciudad fue uno de los principales centros políticos y religiosos de la Europa medieval. Su conjunto histórico, incluido en la Lista del Patrimonio Mundial, comprende el Palacio de los Papas, la catedral de Notre-Dame-des-Doms, las murallas y el puente Saint-Bénézet. El Musée Lapidaire conserva una importante colección arqueológica con piezas griegas, etruscas y galorromanas.
ORANGE
Orange se encuentra aproximadamente a 48 km del Pont du Gard. La antigua Arausio conserva dos monumentos romanos de especial relevancia. El teatro romano mantiene gran parte de su muro escénico, mientras que el arco de triunfo se alzaba junto a la vía Agripa. Ambos forman parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
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MÁS INFORMACIÓN
PONT DU GARD
El acceso peatonal al monumento y a los espacios exteriores es libre. El estacionamiento oficial cuesta 9 euros por vehículo y permite regresar durante doce meses.
VISITA GUIADA TERCER NIVEL: 15€ (2026).
MUSEO DEL PONT DU GARD
HORARIOS: Cerrado en enero, febrero, noviembre y diciembre. Marzo y octubre, de 9:00 a 18:00. Abril, mayo, junio y septiembre, de 9:00 a 19:00. Julio y agosto, de 9:00 a 20:00. Los lunes abre a las 12:00.
TARIFAS 2026: Adultos… 8 €.
WEB: pontdugard.fr


