LAODICEA. LA MEGAPOLIS DE ANATOLIA

Turquía – Región del Egeo  /  LAODICEA AD LYCEUM

 

La antigua ciudad de Laodicea se halla al sur del río Lycus, al norte de la provincia de Denizli, en la Región del Egeo. Este yacimiento arqueológico se encuentra a tan sólo 6 km. de distancia de la capital Denizli, próximo a la aldea de Eskihisar. También es reseñable destacar que Laodicea dista 10 km. de otro espectacular sitio arqueológico, Hierápolis – Pamukkale. En junio de 2013 la antigua ciudad de Laodicea fue incluida en la lista provisional de candidaturas a ser designada como Patrimonio Mundial de la UNESCO.

 

Laodicea fue fundada por Antioco II entre los años 263 – 261 a.C. y bautizada con ese nombre en honor de la esposa de Antioco. Según Plinio, la denominación anterior de la ciudad era «Diospolis», la Ciudad de Zeus, y Rhoas. En el 188 a.C. pasó a formar parte del Reino de Pérgamo y, en el 133 d.C., se integró en la República de Roma tras el fallecimiento del rey Atalo II que legó su reino a Roma en su testamento. Cicerón, el ilustre orador romano, fue uno de sus ilustres huéspedes, al residir en Laodicea cuando fue elegido gobernador de la provincia de Asia. El importante papel de Laodicea durante el siglo I a.C. se extendió durante la época imperial, siendo la capital del Convento de Kibyra, y uno de las ciudades más ricas de la Antigüedad, centro financiero y de reconocido prestigio manufacturero gracias a su afamada lana negra. Fue una de las dos megapolis de Anatolia, con una población que debió rondar los 150.000 habitantes. La ciudad sufrió numerosos terremotos, levantándose por sus propios medios, como nos indica Tácito en sus Anales, donde cuenta que tras un terremoto sucedido en el 60 d.C. la ciudad rehusó la ayuda de Roma, siendo reconstruida gracias a su propia  riqueza.

 

Laodicea también era famosa por su Escuela de Medicina, donde se seguían las enseñanzas de Herophilus (330-250 a.C.), apareciendo dos de sus doctores más famosos acuñados en las propias monedas (Zeuxis y Alexander Philalethes). Laodicea además fue uno de los centros de la Cristiandad en la Antigüedad y una de las Siete Iglesias de Asia mencionadas en el Libro de las Revelaciones. En el 494 d.C. la ciudad sufrió un nuevo y devastador terremoto que provocó prácticamente su abandono, aunque éste se produjo definitivamente un siglo después a causa de otro seismo, durante el reinado del emperador Focas (602-610 d.C).

 

Laodicea (foto. Carole Raddato)

 

Aunque Laodicea se encuentra inexcavada en su mayor parte, cuenta con importantes monumentos visitables entre los que destacan los teatros, el circo, las termas,o el ninfeo.

 

Los vestigios de los dos teatros (denominados occidental y del norte) se encuentran en la ladera nororiental de la meseta de Laodicea. Ambos teatros contaban con una importante capacidad, pudiendo acoger a 15.000 y 20.000 espectadores cada uno de ellos, respectivamente. Laodicea es la única ciudad de Anatolia conocida que contaba con dos complejos teatrales. El teatro occidental, de época helenística, tiene un diámetro de noventa y cuatro metros y el pasado año se inició una restauración que espera ser completada en un período de tres años. El teatro septentrional fue construido en el siglo II d.C. con un diámetro superior, de ciento veinticuatro metros.

 

Laodicea. Teatro norte (foto: Carole Raddato)
Laodicea. Teatro occidental (foto: Carole Raddato)

 

El stadium, localizado en la ladera opuesta, también fue utilizado también como anfiteatro, y fue dedicado por el acaudalado ciudadano de de Laodicea Nicostratus al emperador Vespasiano en el 79 d.C. Era el mayor estadio de Anatolia, con unas medidas de 285x70m, ¡equivalente a tres campos de fútbol!. Próximo al stadium se encontraba un gymnasium, construido gracias a la financiación de Gargilius Antiqius, que lo dedicó al emperador Adriano y su espos Sabina, con motivo de la visita del emperador en el 129 d.C.

 

Laodicea. Estadio (foto: Panegyrics of Granovetter)
Laodicea. Termas del sur y gymnasium (foto. Kenn & Nyetta)

 

En torno a la denominada calle de Siria – Éfeso se encuentran los principales edificios de Laodicea, como la fuente monumental o ninfeo, consagrada a la diosa Isis, a tenor de una escultura hallada en el lugar, de tiempos de Caracalla. Próxima a ella se encuentra la monumental Puerta de Éfeso, con una tripel arcada y flanqueada por torres, dedicada al emperador Domiciano. En el mismo lado de la calle se halla una fuente de época severa y el Sebasteion, dedicado al culto imperial.

 

Laodicea. Calle Siria (foto. Carole Raddato)
Laodicea. Ninfeo (foto: Carole Raddato)

 

Al otro lado de la calle Siria – Éfeso, enfrente del Propylon y la fuente severa, se hallaba el ágora y las termas centrales. Hay que reseñar que, como muestra de su magnificencia, Laodicea contaba con los dos teatros señalados anteriormente, cuatro complejos termales, cinco ágoras o mercados, cinco fuentes monumentales (ninfeo, bizantina oriental, Caracalla, Septimio Severo, y la fuente occidental), dos puertas monumentales (Éfeso y Syria), además del bouleuterion o ayuntamiento y varias iglesias y templos.

 

Laodicea. Complejo termal central (foto: Carole Raddato)

 

 

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