Sardis, la capital de Lidia en Anatolia
Publicado el 10 de enero de 2019. Última actualización el 16 de mayo de 2026.
Turquía – Región del Egeo / SARDIS (Asia)
La antigua Sardis se encuentra en el oeste de Turquía, junto a la actual localidad de Sart, en el distrito de Salihli, provincia de Manisa. El yacimiento está situado a unos 86-87 km de Izmir, al pie de los montes Bozdağ, el antiguo Tmolos, y junto al río Sart Çayı, identificado con el Pactolo de las fuentes antiguas. Su posición, en el borde de la fértil llanura del Gediz, el antiguo Hermo, la situó en una de las rutas naturales entre el Egeo y la Anatolia interior.
Sardis fue una de las grandes ciudades de la Anatolia antigua. Su nombre aparece en distintas lenguas como Sfar- en lidio, Sparda en persa antiguo y Sardeis en griego. La ciudad alcanzó su mayor esplendor como capital del reino de Lidia, asociado a la riqueza aurífera del Pactolo, al poder de la dinastía mermnada y a la aparición de las primeras monedas. Desde 2025, el conjunto formado por Sardis y los túmulos lidios de Bin Tepe forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
HISTORIA DE SARDIS
La ocupación del área de Sardis se prolongó durante más de cuatro milenios, aunque su etapa más relevante comenzó en la Edad del Hierro, cuando se convirtió en la capital del reino de Lidia. Entre los siglos VII y VI a. C., bajo reyes como Giges, Aliates y Creso, Sardis dominó buena parte de Anatolia occidental. La ciudad reunía una acrópolis elevada y una ciudad baja fortificada, además de un paisaje funerario monumental representado por los túmulos de Bin Tepe, situados al norte de la ciudad.
La riqueza de Sardis estuvo asociada al control de las rutas, a sus recursos agrícolas y al oro del Pactolo. En el área septentrional del valle del Pactolo se descubrieron instalaciones de refinado de metales preciosos, con hornos, copelas y restos relacionados con la separación del electro en oro y plata. Los especialistas vinculan estos hallazgos a la época de Creso, cuando Lidia emitió monedas de oro y plata de gran pureza.
La conquista persa de 547/546 a. C. puso fin al reino lidio. Sardis pasó entonces a ser una de las grandes capitales provinciales del Imperio aqueménida y un punto esencial de la administración persa en Anatolia occidental. Desde allí partían y se organizaban movimientos militares hacia el Egeo, y la ciudad formó parte de las redes políticas y comerciales del mundo persa.
Tras la llegada de Alejandro Magno en 334 a. C., Sardis inició una profunda transformación helenística. La ciudad adoptó progresivamente formas urbanas, religiosas y monumentales propias de una polis griega. En esta etapa comenzó la construcción del gran templo de Artemisa, uno de los mayores templos jónicos del mundo antiguo. Bajo los seléucidas y, más tarde, bajo los reyes de Pérgamo, Sardis mantuvo una posición destacada en Anatolia occidental.
En época romana, Sardis formó parte de la provincia de Asia. La ciudad sufrió los efectos del gran terremoto del año 17 d. C., que afectó a varias ciudades de la región, pero recibió apoyo imperial para su recuperación. Durante los siglos II y III d. C. se monumentalizó con edificios públicos, baños, gimnasio, calles porticadas y espacios vinculados al culto imperial. El complejo termal-gimnástico y el sector urbano donde más tarde se instaló la gran sinagoga muestran la vitalidad de la ciudad romana y tardoantigua.
En el siglo IV d. C., Sardis se convirtió en capital de la provincia de Lidia tras la reorganización administrativa de Diocleciano. En esa misma etapa tuvo una importante comunidad cristiana, vinculada a una de las Siete Iglesias de Asia citadas en el Apocalipsis, y también una destacada comunidad judía. La ciudad baja decayó de forma marcada durante el siglo VII, mientras la acrópolis mantuvo uso como fortaleza bizantina.

QUÉ VER EN SARDIS
El yacimiento arqueológico de Sardis permite recorrer varios niveles de la historia urbana de Anatolia: la capital lidia, la ciudad persa, la polis helenística, el núcleo romano y la ciudad tardoantigua. Los principales espacios visitables se concentran en el área del complejo termal-gimnástico, la sinagoga, las tiendas bizantinas, el templo de Artemisa y los restos de la acrópolis, las murallas y el valle del Pactolo. A ellos se suma Bin Tepe, la gran necrópolis tumular lidia situada al norte de Sardis y hoy integrada en la inscripción de la UNESCO.
LAS TERMAS DE SARDIS
El complejo termal-gimnástico de Sardis fue uno de los grandes edificios públicos de la ciudad romana. Ocupaba unos 23.000 m² y combinaba las funciones propias de unas termas imperiales con las de un gimnasio urbano. La parte occidental correspondía al sector termal, con salas abovedadas, frigidarium, caldarium y espacios de baño distribuidos en un eje simétrico. La parte oriental formaba una palestra destinada al ejercicio físico y las actividades públicas.
Uno de los espacios más reconocibles es la llamada Corte de Mármol, una gran fachada monumental con columnas, entablamentos, esculturas y decoración arquitectónica reconstruida a partir de centenares de fragmentos hallados en el lugar. Una inscripción dedica el conjunto a Caracalla, Geta y Julia Domna, lo que sitúa la finalización del edificio entre finales del siglo II y comienzos del siglo III d. C. La restauración moderna, realizada entre 1964 y 1973, permite comprender la escala original del conjunto.


LA SINAGOGA DE SARDIS
La sinagoga de Sardis es uno de los edificios judíos más importantes de la Antigüedad tardía. Fue descubierta en 1962 y ocupa un sector del complejo termal-gimnástico romano. Su ubicación en pleno centro urbano indica la visibilidad social de la comunidad judía de Sardis durante los siglos IV y V d. C., una situación poco habitual en comparación con otros asentamientos donde los espacios de culto judío aparecen en áreas periféricas.
El edificio se organizaba en torno a un patio de acceso y una gran sala de oración de más de 50 m de longitud. La cubierta alcanzaba unos 14 m de altura y el espacio pudo acoger cerca de un millar de personas. La decoración conservada incluye pavimentos de mosaico, revestimientos de mármol, inscripciones griegas de donantes y elementos litúrgicos. Varias inscripciones mencionan a miembros destacados de la ciudad, lo que refleja la integración de parte de la comunidad judía en la vida municipal de Sardis.


LAS TIENDAS BIZANTINAS
Junto al complejo termal-gimnástico se conserva una hilera de tiendas tardoantiguas y bizantinas alineadas con una vía monumental. El sector permite observar cómo los grandes edificios romanos fueron reutilizados y transformados en una ciudad de menor escala, pero todavía vinculada al comercio, la artesanía y la circulación regional.
En 2014 se descubrieron también restos de un gran arco romano. Su vano central alcanzaba unos 13 m de luz y el conjunto pudo superar los 30 m de anchura, una escala que lo sitúa entre las grandes estructuras monumentales de la Sardis romana. El arco colapsó en la primera mitad del siglo VII d.C. y la vía no volvió a despejarse, prueba de que esta área estaría abandonada o no contaba con una administración local que lo restaurara.

EL TEMPLO DE ARTEMISA
El templo de Artemisa se encuentra al oeste del núcleo principal de la ciudad baja, en la ladera occidental de la acrópolis y abierto hacia el antiguo cauce del Pactolo. Su construcción comenzó en época helenística, probablemente entre finales del siglo IV y el siglo III a. C. Está considerado el cuarto mayor templo jónico del mundo antiguo, después de los grandes santuarios de Éfeso, Samos y Didyma.
El templo nunca se terminó por completo. En época romana se reorganizó su espacio interior, probablemente para compartir el culto de Artemisa con el culto imperial. En la cella se hallaron varias cabezas colosales atribuidas a miembros de la familia antonina, entre ellas Antonino Pío, Faustina la Mayor, y Cómodo. Las dos columnas que permanecen en pie desde la Antigüedad ayudan a percibir la escala original del proyecto, cuya construcción exigió transportar mármol desde canteras situadas a unos 3 km al sur y elevar enormes bloques arquitectónicos hasta casi 18 m de altura.
En la Antigüedad tardía se construyó una pequeña iglesia cristiana en el extremo oriental del templo, fechada entre finales del siglo IV y comienzos del siglo V d.C.


LA ACRÓPOLIS Y LAS FORTIFICACIONES LIDIAS
La acrópolis de Sardis se eleva unos 300 m sobre la llanura. Su perfil domina el valle del Pactolo y explica la fama antigua de la ciudad como fortaleza difícil de tomar. Las fuentes antiguas recuerdan su caída ante los persas de Ciro y, siglos más tarde, ante las tropas de Antíoco III, episodios que muestran tanto la potencia defensiva del lugar como la importancia estratégica de controlar sus accesos.
Las excavaciones han sacado a la luz una de las mayores fortificaciones de la Anatolia antigua. La muralla lidia de la ciudad baja alcanzaba entre 18 y 20 m de anchura en algunos puntos, con tramos conservados de hasta 10-13 m de altura. El recinto defendía una extensión de más de 100 ha y protegía la base de la acrópolis, las áreas residenciales, los espacios artesanales y los accesos al valle.
EL PACTOLO
El Pactolo fue uno de los símbolos de Sardis. La tradición antigua lo vinculaba al oro y al mito del rey Midas, aunque los estudios modernos matizan el alcance real de sus depósitos auríferos. En cualquier caso, el valle del río fue un espacio esencial para la actividad metalúrgica lidia. En el área septentrional del Pactolo se han hallado instalaciones relacionadas con el refinado de metales preciosos durante la primera mitad del siglo VI a. C., en época de Creso.
Los hornos, copelas y restos de trabajo metalúrgico indican procesos de separación del electro en oro y plata mediante técnicas de cementación, fundición y copelación. Este sector permite relacionar la arqueología de Sardis con uno de los grandes avances económicos de la Antigüedad: la acuñación de moneda. Heródoto atribuye a los lidios la primera emisión de monedas de oro y plata, y los hallazgos de Sardis ofrecen una base para comprender esa innovación.
BIN TEPE
Bin Tepe se extiende al norte de Sardis, entre unos 7 y 17 km de la acrópolis. El paisaje funerario ocupa alrededor de 75 km² y reúne más de 119 túmulos, levantados desde el siglo VII a. C. como sepulturas monumentales de la élite lidia. El conjunto forma parte de la inscripción de Sardis en el Patrimonio Mundial de la UNESCO.
El túmulo más célebre es el atribuido a Aliates, padre de Creso. Tiene unos 63 m de altura y pertenece al grupo de grandes monumentos funerarios de la Antigüedad. Bin Tepe no funciona como un recinto arqueológico único con un itinerario cerrado; sus túmulos se distribuyen por un amplio territorio agrícola, por lo que conviene planificar la visita con antelación y verificar los accesos disponibles.

VISITAS CERCANAS A SARDIS
Desde Sardis, la primera visita cercana debe ser Bin Tepe, la gran necrópolis tumular de los reyes y aristócratas lidios. Según el túmulo elegido, el desplazamiento por carretera desde el sector principal de Sardis se sitúa de forma aproximada entre 20 y 35 minutos.
ALASEHIR
A unos 49 km por carretera, en torno a 35-40 minutos, se encuentra Alaşehir, la antigua Philadelphia. La ciudad fue fundada o reorganizada en época helenística bajo los reyes atálidas de Pérgamo y alcanzó gran relevancia en época romana y bizantina. Formó parte de las Siete Iglesias de Asia y conserva restos asociados a la iglesia de San Juan, con grandes pilares de ladrillo que recuerdan la importancia cristiana de la ciudad.
AKHISAR
A unos 59 km se encuentra Akhisar, la antigua Thyateira. Fue una ciudad relevante de la región lidia y, en época romana, una estación situada en la red de comunicaciones entre Pérgamo y el interior de Anatolia. También aparece entre las Siete Iglesias de Asia. En Akhisar puede visitarse el museo local, con piezas arqueológicas de la zona, materiales de Thyateira y objetos procedentes de tumbas y yacimientos del entorno.
MANISA
A unos 62 km se encuentra Manisa, la antigua Magnesia del Sípilo. La ciudad permite completar la visita a Sardis con el paisaje histórico del monte Sípilo y con el Museo de Manisa, que reúne materiales arqueológicos de distintas áreas de la provincia, entre ellos piezas vinculadas a la Lidia antigua y a los principales yacimientos de la región.
Más información. SARDIS EXPEDITION. sardisexpedition.org
