El templo romano de Évora
Publicado el 10 de noviembre de 2018. Última actualización el 18 de febrero de 2026.
Portugal – Evora / LIBERALITAS IULIA EBORA (Lusitania)

La ciudad de Évora se sitúa en el sur de Portugal, en la región del Alentejo, a unos 135 km por carretera al este de Lisboa.
El centro histórico de Évora fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1986. En el corazón de este conjunto urbano se alza el conocido como Templo de Diana, uno de los monumentos romanos mejor conservados de la antigua Lusitania y uno de los hitos arqueológicos más representativos del Portugal romano.
HISTORIA DE ÉVORA
El territorio de Évora presenta ocupación humana desde la Prehistoria, como demuestran los monumentos megalíticos del entorno, entre ellos el Cromeleque dos Almendres y la Anta Grande do Zambujeiro.
En época prerromana existía un asentamiento en el área urbana actual, identificado con Ebora, mencionada por las fuentes clásicas en el contexto de las guerras sertorianas del siglo I a.C.
Tras la integración definitiva en la órbita romana, la ciudad recibió estatuto municipal en época de Augusto y adoptó el nombre de Liberalitas Iulia Ebora, denominación documentada en la epigrafía y en Plinio el Viejo (Naturalis Historia IV, 117). La promoción jurídica implicó la reorganización urbana conforme a los modelos romanos, con foro monumental, edificios públicos y red viaria integrada en el sistema provincial.
Durante los siglos I y II d.C. la ciudad experimentó su principal fase de monumentalización. Entre finales del siglo III y el siglo IV d.C. la ciudad se fortificó con un recinto amurallado. De este sistema defensivo se conservan tramos en el sector del Castelo Velho y estructuras vinculadas a una puerta en la zona de la Porta de Moura.
QUÉ VER EN ÉVORA
El núcleo romano de la ciudad se concentra en el entorno del antiguo foro, hoy Largo Conde Vila Flor. El templo constituye el elemento más visible del conjunto, al que se suman el museo arqueológico, restos de muralla y las termas públicas.
EL TEMPLO DE DIANA
El monumento, fechado en el siglo I d.C., se erigía en el área del foro de la ciudad. Se trata de un templo períptero elevado sobre un alto podio, construido en granito y revestido originalmente de mármol. Conserva parte de la columnata, con capiteles corintios, y el basamento rectangular sobre el que se alzaba la cella.
La denominación “Templo de Diana” responde a una tradición erudita moderna. La investigación arqueológica actual considera más probable que estuviera vinculado al culto imperial.
El templo se encontraba integrado en un complejo porticado contando con un estanque o piscina dentro de su perímetro.


MUSEO ARQUEOLÓGICO DE ÉVORA
El Museo de Évora, ubicado en el antiguo Palacio Episcopal, está situado, al igual que el Templo de Diana, en la Plaza (Largo) Conde Vila Flor. En este lugar se levantaba, en tiempos de la Ebora Liberalitas el foro de la ciudad romana.
MURALLAS ROMANAS DE ÉVORA
En el siglo III d.C., Liberalitas Iulia fue protegida por un recinto amurallado. La Évora de nuestros días conserva algunos vestigios de la muralla tardorromana, la Cerca Velha, en el Castillo Viejo (Castelo Velho), y de las torres de una puerta de la muralla en la Plaza de la Puerta de Moura. En la Plaza de Sertorio se halla el Arco de D. Isabel, perteneciente a una puerta de la ciudad.
TERMAS ROMANAS DE ÉVORA
Entre la Plaza de la Puerta de Moura y la de Sertorio se encuentran las termas romanas de la ciudad. El principal vestigio de las mismas es la estancia circular del laconicum, de 9m. de diámetro. Esta sala era calentada directamente por un horno y estaba comunicado con otras estancias termales a través del hypocaustum. Se ha identificado también la natatio de las termas pero, por desgracia, sólo se ha conservado uno de los lados. Este complejo termal se ha datado entre finales del siglo I d.C. y principios del s. II d.C.

VILLA ROMANA DE TOUREGA
En el concejo de Évora, se encuentra la villa romana de Tourega. Estuvo ocupada desde mediados del siglo I d.C. hasta finales del siglo IV d.C. La residencia señorial, que ocupa una extensión de 500 m2, contaba con termas dobles, para ambos sexos, datadas a finales del siglo III d.C. Se han conservado tres piscinas termales, de planta rectangular.
La villa estaba situada dentro de las lindes de Liberita Augusta Ebora, junto a la calzada que unía esta ciudad con Salacia (Alcacer do Sal) y a tan sólo 5 Km. de la que unía Ebora con Pax Iulia (Beja).

