Museo Británico. Historia y tesoros de las grandes civilizaciones

Creación artística sobre objetos del Museo Británico
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El Museo Británico de Londres está considerado como uno de los mejores museos arqueológicos del mundo. Sus salas permiten recorrer el Egipto faraónico, el antiguo Oriente Próximo, el mundo griego y helenístico, el Imperio romano y las sociedades prehistóricas y medievales de Europa. Junto a este recorrido por la Antigüedad, otras galerías reúnen objetos de China, Asia meridional, Corea, Japón, África, América y el Pacífico.

El Museo Británico ocupa una manzana de Bloomsbury, en el centro de Londres. Fundado en 1753 y abierto al público el 15 de enero de 1759, fue el primer museo nacional público del mundo. Sus fondos suman alrededor de ocho millones de objetos. La colección digital permite consultar casi cinco millones de piezas, mientras que las galerías de Bloomsbury muestran apenas un 1% del total, unos 80.000 objetos.

 

HISTORIA DEL MUSEO BRITÁNICO

El origen del museo se encuentra en la colección de Sir Hans Sloane, médico, naturalista y presidente de la Royal Society. A su muerte, en 1753, había reunido más de 71.000 objetos y especímenes, una biblioteca de unos 50.000 libros, impresos y manuscritos, un herbario compuesto por 334 volúmenes y una colección que incluía alrededor de 32.000 monedas y medallas. Su testamento ofrecía el conjunto a la nación a cambio del pago de 20.000 libras a sus herederos y con la condición de que se conservara en una institución pública.

El Parlamento aprobó la ley fundacional el 7 de junio de 1753. A la colección de Sloane se sumaron la Biblioteca Cottoniana y la Biblioteca Harleiana; la Antigua Biblioteca Real, entregada por Jorge II en 1757, amplió los fondos antes de la apertura. El museo se instaló en Montagu House, una residencia del siglo XVII situada en el solar actual. El acceso era gratuito, aunque los visitantes debían solicitar entrada y recorrer las salas en grupos acompañados.

Las primeras grandes ampliaciones del museo procedieron de compras y legados privados. En 1772 se adquirió la colección de antigüedades y vasos griegos de William Hamilton, embajador británico en Nápoles. En 1805 entraron los mármoles reunidos por Charles Townley en Italia. A estas operaciones siguieron donaciones, adquisiciones en el mercado de antigüedades y piezas procedentes de excavaciones.

El crecimiento de las colecciones obligó a sustituir Montagu House, dando lugar al edificio neogriego proyectado por Robert Smirke. Las obras comenzaron en 1823 y concluyeron en 1852. La primera parte terminada fue la King’s Library, actual sala 1. La sala circular de lectura se abrió en 1857 en el patio central.

Las colecciones de historia natural fueron trasladadas durante las últimas décadas del siglo XIX a un nuevo museo construido en South Kensington. La British Library se constituyó como organismo independiente en 1973 y trasladó sus principales fondos desde Bloomsbury a St Pancras en 1997.

Estos cambios permitieron convertir el antiguo patio interior en una gran plaza cubierta que comunica las distintas alas del museo. La Queen Elizabeth II Great Court, diseñada por Foster and Partners se inauguró en diciembre de 2000. Su cubierta de vidrio y acero está formada por 3.312 paneles dispuestos alrededor de la antigua Reading Room.

 

salas egipcias del Museo Británico
Museo Británico. Salas egipcias (foto: Sergio Geijo)

 

LAS POLÉMICAS RECLAMACIONES

Algunas de las piezas del Museo Británico son aún hoy objeto de polémica y reclamación por parte de estados y comunidades. La Piedra de Rosetta, los mármoles de Elgin, el moai de Rapa Nui o los bronces de Benín son los principales exponentes.

La Piedra de Rosetta fue hallada por soldados franceses en 1799 en el delta del Nilo. Tras la capitulación francesa de Alejandría en 1801, pasó a manos británicas como botín de guerra. De esta forma, la Piedra llegó al Museo Británico en 1802. En lo que llevamos de siglo, Egipto ha reclamado en varias ocasiones la devolución de la Piedra de Rosetta argumentando que había salido del país de forma ilegítima durante una guerra. La respuesta del Museo Británico es que no les consta que se haya presentado una reclamación oficial.

Igual polémica han seguido las esculturas del Partenón de Atenas. Grecia se encontraba bajo dominio otomano cuando Thomas Bruce, conde de Elgin y embajador británico ante la Sublime Puerta, solicitó autorización a las autoridades otomanas para trabajar en la Acrópolis. Entre 1801 y 1805 los ingleses retiraron esculturas y elementos arquitectónicos del Partenón que, en 1816,  el Parlamento británico adquirió por 35.000 libras antes de transferirlas al museo.

Grecia considera ilegítima la retirada de las esculturas y no reconoce el título de propiedad del Museo Británico. Elgin sostuvo que sus actuaciones estaban amparadas por una autorización de las autoridades otomanas. El documento original no se conserva y el texto conocido procede de una traducción italiana, por lo que el alcance exacto del permiso continúa siendo objeto de discusión.

En 1983 el estado griego solicitó formalmente su devolución. El nuevo Museo de la Acrópolis, inaugurado en 2009, dispuso una galería diseñada para preservar las esculturas supervivientes del Partenón. Hasta la fecha, la disposición del Museo Británico es la de ceder las piezas para una exposición en Atenas, siempre y cuando los griegos reconozcan la propiedad británica de los mármoles y su devolución tras la muestra.

Otra colección polémica es la del Reino de Benín, en la actual Nigeria. Buena parte de las piezas procede de la expedición militar británica de 1897 contra Benin City, que se saldó con la ocupación de la ciudad y el saqueo de miles de placas de latón, cabezas conmemorativas, marfiles y objetos rituales del palacio real. El Museo Británico conserva más de 900 objetos relacionados con el Reino de Benín.

El moai de Rapa Nui es otra de las piezas reclamadas. Hoa Hakananai’a fue extraído en 1868 de una casa ceremonial del poblado de Orongo por la tripulación del buque británico HMS Topaze. El Almirantazgo lo ofreció a la reina Victoria, quien lo entregó al Museo Británico en 1869. Representantes de Rapa Nui solicitaron formalmente su devolución en 2018.

 

Esculturas del Partenón de Atenas en el Museo Británico
Esculturas del Partenón (foto: Sergio Geijo)

 

QUÉ VER EN EL MUSEO BRITÁNICO

El Museo Británico distribuye sus colecciones por más de sesenta galerías. La entrada de Great Russell Street conduce al nivel 0 y a la Great Court, el gran patio cubierto situado en el centro del edificio. Desde este espacio parten los principales recorridos hacia las salas de la planta principal y los niveles superiores.

Un itinerario recomendado comienza en el ala occidental del nivel 0, donde se encuentran la escultura del Egipto faraónico, los palacios asirios y los principales monumentos de la antigua Grecia. Desde allí se puede subir al nivel 3, ocupado por las galerías funerarias egipcias, Mesopotamia, el antiguo Irán, la Britania romana, el Imperio romano, la Prehistoria europea y Sutton Hoo. Si se quiere ampliar la visita, en otras zonas del museo se encuentran las colecciones de Asia, África, América y el Pacífico.

 

Great Court del Museo Británico
Great Court. Museo Británico (foto: Sergio Geijo)

 

LA GREAT COURT Y LAS PRIMERAS COLECCIONES

La Great Court ocupa el centro del edificio, con la antigua Reading Room bajo la cubierta de vidrio. El espacio comunica las principales alas del museo y sirve como punto de acceso a las galerías de la planta principal y de los niveles superiores.

En el lado oriental se encuentra la sala 1, Enlightenment Gallery, instalada en la antigua King’s Library. Sus vitrinas reúnen antigüedades, instrumentos científicos, monedas, libros y objetos naturales según las formas de clasificación desarrolladas durante los siglos XVIII y XIX. La sala 2 está dedicada a la formación de las colecciones y a las personas, expediciones y redes que participaron en su crecimiento.

 

Enlightenment Gallery del Museo Británico
Enlightenment Gallery (foto: Sergio Geijo)

 

EL ANTIGUO EGIPTO Y NUBIA

La visita al Egipto faraónico comienza en la sala 4, situada en el ala occidental del nivel 0, junto a la Great Court. La galería reúne esculturas monumentales, sarcófagos, estelas e inscripciones producidas a lo largo de unos tres mil años.

La Piedra de Rosetta, fechada en 196 a. C., es la estrella de la colección egipcia. Su enorme importancia radica en que fue la llave para descifrar la escritura jeroglífica. Contiene un decreto del reinado de Ptolomeo V inscrito en jeroglífico, demótico y griego. La comparación de las tres versiones permitió a Thomas Young identificar el valor fonético de algunos signos y proporcionó a Jean-François Champollion la base para desarrollar el desciframiento de la escritura jeroglífica.

 

Piedra de Rosetta en el Museo Británico
Piedra de Rosetta (foto: Sergio Geijo)

 

En la misma sala se encuentra la parte superior de una estatua sedente de Ramsés II procedente del Ramesseum, en la orilla occidental de Tebas. El fragmento mide algo más de 2,5 metros, pesa unas 7,25 toneladas y formó parte de una figura de alrededor de siete metros de altura.

La sala conserva también una cabeza colosal de Amenhotep III, la lista real de Abidos, estelas, esculturas de divinidades y funcionarios y sarcófagos de piedra. Entre estos últimos se encuentra el sarcófago atribuido a Nectanebo II, el último faraón egipcio nativo, cuyo reinado terminó con la segunda conquista persa de Egipto en 343 o 342 a. C.

 

Estatua de Ramsés II en el Museo Británico
Estatua de Ramsés II (foto: Sergio Geijo)

 

Las principales galerías restantes dedicadas a Egipto, Nubia y Sudán ocupan el lado norte de la planta superior, en el nivel 3. La sala 61 conserva las pinturas de la capilla funeraria de Nebamun, realizadas hacia 1350 a. C. y adquiridas a Henry Salt en 1821. Los fragmentos muestran escenas de caza en los pantanos, banquetes, músicos, bailarinas y labores agrícolas.

Las salas 62 y 63 están dedicadas a la muerte y al más allá. En ellas se exhiben momias, ataúdes, máscaras, amuletos, vasos canopos y papiros funerarios. Entre estos últimos se encuentra el Libro de los Muertos de Hunefer, de la dinastía XIX, con la escena del pesaje del corazón ante Osiris. Los ataúdes y la momia del sacerdote Hornedjitef forman uno de los conjuntos más conocidos de estas galerías.

 

Pintura mural de la tumba de Nebamun en el Museo Británico
Pintura mural de la tumba de Nebamun (foto: Sergio Geijo)
Ataudes de la tumba de Hornedjitef en el Museo Británico
Ataudes de Hornedjitef (foto: Sergio Geijo)

 

La sala 64 recorre el Egipto predinástico y las primeras dinastías mediante cerámicas, herramientas, paletas, adornos y objetos funerarios. La sala 65 presenta las culturas del actual Sudán, el sur de Egipto y Nubia desde la Prehistoria hasta el periodo islámico. Incluye piezas de Kerma, Kush, Meroe y la Nubia medieval, además de la esfinge de Taharqo, soberano kushita y faraón de la dinastía XXV. La sala 66 está dedicada al Egipto copto y Etiopía.

 

EL ANTIGUO ORIENTE PRÓXIMO

Las colecciones del antiguo Oriente Próximo se reparten entre las salas 6 a 10 de la planta principal, dedicadas al Imperio asirio, y las salas 52 a 59 del nivel 3, donde se presentan Mesopotamia, el antiguo Irán, Anatolia, Arabia meridional y el Levante.

La visita comienza ante los grandes toros y leones alados con cabeza humana que protegían las entradas de los palacios asirios. Junto a ellos, los relieves de Nimrud y Nínive muestran la imagen del poder real mediante ceremonias, campañas militares, tributos y figuras protectoras. El Obelisco Negro de Salmanasar III representa a distintas delegaciones entregando bienes al monarca, mientras que las bandas de bronce de las puertas de Balawat conservan escenas de guerra, asedios y procesiones.

La sala 10 reúne dos de los conjuntos más importantes del arte asirio. Los relieves del asedio de Laquis narran la conquista de esta ciudad del reino de Judá por Senaquerib en 701 a. C. Las cacerías de leones de Asurbanipal muestran al rey abatiendo a los animales durante una ceremonia desarrollada en un recinto preparado para la ocasión.

En el nivel 3, la sala 56 conserva los principales hallazgos del Cementerio Real de Ur. El llamado Estandarte de Ur, decorado con concha, caliza roja y lapislázuli, presenta en una cara escenas de guerra y en la otra un banquete. Junto a él se expone el Juego Real de Ur, fabricado entre 2600 y 2400 a. C. y considerado uno de los tableros de juego más antiguos conservados.

La sala 52 está dedicada al antiguo Irán. Allí se encuentran el Tesoro del Oxus, conjunto de objetos de oro y plata de época aqueménida, y el Cilindro de Ciro, inscrito en Babilonia después de la conquista persa de 539 a. C. Las salas restantes completan el recorrido con materiales de Arabia meridional, Anatolia, Urartu y el Levante.

 

Esculturas monumentales de Lamassus procedentes del Palacio de Sargón II en Khorsabad, Irak. Se exhiben en el Museo Británico
Lamassus del Palacio de Sargón II en Khorsabad, Irak (foto: Sergio Geijo)
Galería de relieves asirios procedentes de Nínive en el Museo Británico
Galería de relieves asirios procedentes de Nínive (foto: Sergio Geijo)

 

GRECIA ANTIGUA Y EL MEDITERRÁNEO ORIENTAL

Las galerías 12 a 23, situadas en el ala occidental de la planta principal, recorren el mundo griego desde las culturas minoica y micénica hasta Alejandro Magno y los reinos helenísticos. Cerámicas, armas, joyas y esculturas introducen al visitante en las sociedades del Egeo, mientras que los principales conjuntos monumentales se concentran en las salas 16, 17, 18 y 21.

La sala 16 conserva el friso del templo de Apolo Epicurio en Bassae, realizado hacia 420-400 a. C. Sus bloques representan dos combates míticos: la lucha de los griegos contra las amazonas y el enfrentamiento entre lapitas y centauros.

En la sala 17 se levanta la reconstrucción parcial del Monumento de las Nereidas, una tumba dinástica construida en Xanthos, en Licia, hacia 390-380 a. C. El edificio imitaba la forma de un templo jónico y combinaba elementos griegos, licios y persas. Las figuras femeninas colocadas entre las columnas fueron identificadas como nereidas por los primeros investigadores y dieron nombre moderno al monumento.

El núcleo de la colección griega se encuentra en la sala 18, dedicada a las esculturas del Partenón. Fueron realizadas entre 447 y 432 a. C. para el templo de Atenea levantado en la Acrópolis de Atenas. El Museo Británico conserva quince metopas, varias figuras de los frontones y unos setenta y cinco metros del friso. Las metopas representan la lucha entre lapitas y centauros; los frontones estaban dedicados al nacimiento de Atenea y a su disputa con Poseidón por el Ática; y el friso muestra una procesión religiosa generalmente identificada con las Panateneas.

La sala 21 reúne esculturas y elementos arquitectónicos del Mausoleo de Halicarnaso, construido durante el siglo IV a. C. como tumba de Mausolo, gobernante de Caria. Entre sus restos se conservan figuras monumentales, leones, relieves de la lucha entre griegos y amazonas y fragmentos de la cuadriga que coronaba el edificio. El nombre de Mausolo dio origen al término «mausoleo».

El recorrido se completa en la sala 22 con Alejandro Magno y los reinos surgidos tras sus conquistas. La sala 23 reúne esculturas griegas y romanas y muestra la continuidad de los modelos griegos en el arte del Imperio romano.

 

Monumento de las Nereidas en el Museo Británico
Monumento de las Nereidas (foto: Sergio Geijo)
Friso de las Amazonas procedente del Mausoleo de Halicarnaso. Museo Británico
Friso de las Amazonas procedente del Mausoleo de Halicarnaso (foto: Sergio Geijo)

 

EL IMPERIO ROMANO Y LA BRITANIA ROMANA

Las principales colecciones romanas se encuentran en el nivel 3. Las salas 69 y 70, en el ala occidental, recorren la vida cotidiana y la expansión de Roma desde sus orígenes hasta la fundación de Constantinopla en 324. Esculturas, retratos imperiales, joyas, cerámicas, vidrios y objetos domésticos muestran la diversidad de una sociedad extendida por gran parte de Europa, el norte de África y el Oriente Próximo.

La pieza más conocida de la sala 70 es el Vaso Portland, una vasija de vidrio camafeo fabricada entre finales del siglo I a. C. y comienzos del I d. C. Sobre su superficie azul oscura aparecen figuras blancas talladas en relieve. En la misma galería se expone la Copa Warren, una copa de plata de época augustea decorada con escenas eróticas masculinas, junto con retratos de emperadores y esculturas de divinidades.

La Britania romana ocupa la sala 49, en el ala oriental del mismo nivel. El recorrido parte de la conquista iniciada por Claudio en 43 d. C. y muestra la transformación de la provincia mediante inscripciones, monedas, objetos militares, cultos y productos llegados desde otras regiones del Imperio. Entre sus piezas destacan la cabeza de bronce de Adriano hallada en el Támesis y las tablillas de Vindolanda, escritas con tinta sobre finas láminas de madera. Una de ellas conserva la invitación enviada por Claudia Severa a Sulpicia Lepidina para celebrar su cumpleaños, con varias palabras añadidas de su propia mano.

La sala reúne también los dos grandes tesoros tardorromanos hallados en Suffolk. El Tesoro de Mildenhall está formado por treinta y cuatro piezas de plata; su Gran Fuente representa la cabeza de Océano rodeada por criaturas marinas y escenas vinculadas a Baco. El Tesoro de Hoxne, ocultado a comienzos del siglo V, contenía casi 15.000 monedas, joyas de oro y objetos de plata y constituye el mayor conjunto de metales preciosos de época romana descubierto en Gran Bretaña.

 

Tablilla de Vindolanda en el Museo Británico
Tablilla de Vindolanda (foto: Sergio Geijo)
Tesoro de Mildenhall en el Museo Británico
Tesoro de Mildenhall (foto: Sergio Geijo)

 

LA EUROPA PREHISTÓRICA, SUTTON HOO Y LA EDAD MEDIA

Las salas 50 y 51, situadas en el nivel 3, recorren la Prehistoria europea desde las primeras sociedades cazadoras y recolectoras hasta la conquista romana de Britania. Entre sus piezas destaca la capa de oro de Mold, fabricada en Gales entre 1900 y 1600 a. C. La fina lámina de oro, decorada con motivos en relieve, fue diseñada para cubrir los hombros y la parte superior del torso durante ceremonias.

La sala 50 se centra en Gran Bretaña y Europa durante la Edad del Hierro. Torques, escudos, armas, espejos y recipientes muestran el trabajo de los metales y las formas de representación de las élites anteriores a la conquista romana. En esta sala se conserva el Hombre de Lindow, cuyo cuerpo apareció en 1984 en una turbera cercana a Manchester. Las condiciones de la turba preservaron la piel, el cabello y parte de los órganos internos. Las dataciones sitúan su muerte entre 2 a. C. y 119 d. C.

La sala 41 recorre la historia de Europa entre los años 300 y 1100 y tiene como pieza central el ajuar funerario de Sutton Hoo, descubierto en Suffolk en 1939. El casco, las armas, la hebilla de oro y los recipientes de banquete proceden de una cámara funeraria instalada en el interior de un barco de unos 27 metros de eslora.

La sala 40 continúa el recorrido por la Europa medieval. Allí se encuentran las piezas de ajedrez de Lewis, talladas principalmente en marfil de morsa hacia 1150-1200 y halladas en la isla escocesa de Lewis. Reyes, reinas, obispos, caballeros y guardianes formaban parte de varios juegos incompletos, probablemente producidos en Noruega.

 

escudos de la Edad del Hierro en el Museo Británico
Escudos de la Britania perromana (foto: Sergio Geijo)
Torques celtas procedentes de Britania. Museo Británico
Torques celtas (foto: Sergio Geijo)

 

CHINA, ASIA MERIDIONAL, COREA Y JAPÓN

Las colecciones asiáticas se distribuyen por varios niveles del ala norte. La sala 33 recorre unos siete mil años de historia de China y presenta también las principales culturas de Asia meridional. Bronces rituales de las dinastías Shang y Zhou, jades, porcelanas, esculturas religiosas y figuras funerarias muestran la continuidad de las tradiciones chinas y sus intercambios con otras regiones de Asia.

El sector dedicado a Asia meridional reúne sellos de la civilización del Indo y esculturas budistas, hinduistas y jainistas. Entre sus piezas destaca la estatua de Tara procedente de Sri Lanka, realizada en bronce durante los siglos VIII o IX. La sala 33a conserva los relieves del gran stupa budista de Amaravati, con escenas de veneración, procesiones y episodios vinculados a la vida del Buda.

La sala 67 está dedicada a Corea y reúne cerámicas, metales, pinturas, textiles y objetos religiosos desde aproximadamente el siglo IV hasta la actualidad. Incluye la reconstrucción de un sarangbang, el estudio tradicional de un erudito coreano. La sala 95 alberga la colección de cerámica china reunida por sir Percival David, formada por casi 1.700 piezas que permiten seguir la evolución de la porcelana china desde el siglo III hasta el XX.

Las galerías japonesas ocupan las salas 92 a 94, en el nivel 5. Cerámica Jōmon, esculturas budistas, armaduras samuráis, lacas, porcelanas, biombos, grabados y manga recorren la historia de Japón desde la Prehistoria hasta la actualidad. Las pinturas, estampas y textiles se exponen mediante rotaciones para limitar su exposición a la luz.

 

Objetos de Asia en el Museo Británico
Esculturas del templo de Hoysala -India- y armadura samurai -Japón- (foto: Sergio Geijo)
Objetos rituales de bronce de la dinastía Shang procedentes de la necrópolis de Anyang, Henan. Museo Británico
Objetos rituales de bronce de la dinastía Shang -China- (foto: Sergio Geijo)

 

EL MUNDO ISLÁMICO

Las salas 42 y 43, situadas en el nivel 3, recorren la historia de las sociedades islámicas desde el siglo VII hasta la actualidad. Sus colecciones abarcan un amplio espacio geográfico desde África occidental y la península ibérica hasta Asia central, India y el sudeste asiático.

La sala 42 se centra en el periodo comprendido entre los orígenes del islam y el año 1500, mientras que la sala 43 continúa hasta el presente. Manuscritos, cerámicas, azulejos, tejidos, vidrios y objetos de metal muestran la difusión de técnicas, formas artísticas y productos entre territorios muy alejados. Entre las piezas expuestas destacan los astrolabios, las lámparas de mezquita, los recipientes con incrustaciones metálicas y las cerámicas decoradas con inscripciones.

 

LAS CULTURAS AFRICANAS

La sala 25 ocupa el nivel inferior, bajo la Great Court, y reúne materiales arqueológicos, esculturas, metales, tejidos, cerámicas, máscaras y obras contemporáneas de diferentes regiones de África.

La galería conserva también placas y cabezas conmemorativas del Reino de Benín, elaboradas principalmente entre los siglos XVI y XVII. Las placas decoraban el palacio del oba y representan al soberano, dignatarios, guerreros, músicos y comerciantes portugueses. Las cabezas se colocaban en los altares dedicados a los antiguos monarcas y servían como soporte para colmillos de elefante tallados.

 

MESOAMÉRICA, NORTEAMÉRICA Y EL PACÍFICO

Las salas 24, 26 y 27 se encuentran en la planta principal, al norte y nordeste de la Great Court. La sala 26 presenta las culturas indígenas de Norteamérica mediante objetos arqueológicos, prendas, cerámicas, esculturas y piezas ceremoniales procedentes de diferentes regiones del continente.

La sala 27 está dedicada a las sociedades desarrolladas en el actual México desde el segundo milenio a. C. hasta la conquista española. Entre sus piezas destaca la serpiente bicéfala, realizada entre 1400 y 1521 sobre una estructura de madera recubierta con pequeñas teselas de turquesa y concha.

El dintel 24 de Yaxchilán fue tallado entre 723 y 726 y representa una ceremonia celebrada en 709. Lady K’ab’al Xook realiza un ritual de sangrado ante el gobernante Itzamnaaj B’ahlam II, que sostiene una antorcha. La pieza formaba parte de una serie de dinteles colocados sobre las entradas del Edificio 23 de la ciudad maya de Yaxchilán.

Hoa Hakananai’a se expone en la sala 24. El moai fue tallado en basalto en Rapa Nui hacia los años 1000-1200. En su espalda conserva grabados relacionados con el culto del tangata manu o hombre pájaro, desarrollado en el poblado ceremonial de Orongo.

 

Moai de Rapa Nui en el Museo Británico
Moai de Rapa Nui (foto: Sergio Geijo)

 

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MÁS INFORMACIÓN
MUSEO BRITÁNICO (Great Russell Street, London, WC1B 3DG)
HORARIOS: Todos los días de 10:00 a 17:00. Viernes hasta las 20.30. 
TARIFAS 2026: Gratuita.
WEB: britishmuseum.org

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