Alejandro Jiménez Serrano y Qubbet el-Hawa
Arqueología en la frontera sur de Egipto
A orillas del Nilo, justo frente a la vibrante ciudad de Asuán, se alza una colina de arenisca que guarda los secretos de los hombres que gobernaron la frontera sur del Egipto faraónico. Conocida como Qubbet el-Hawa (la «Cúpula del Viento»), esta necrópolis no es solo un cementerio de élite con más de cien tumbas talladas en la roca; es un archivo histórico vivo donde las paredes narran expediciones al corazón de África, encuentros con pigmeos y misiones diplomáticas de hace cuatro milenios.
Desde 2008, un equipo español de la Universidad de Jaén, liderado por el doctor Alejandro Jiménez Serrano, trabaja incansablemente para rescatar del olvido la historia de los gobernadores de Elefantina. Bajo su dirección, el proyecto ha sacado a la luz cámaras intactas, rituales olvidados y una genealogía que permite reconstruir la vida en la frontera meridional de Egipto. Hoy hablamos con Alejandro para descubrir qué se siente al abrir una puerta que ha estado cerrada durante milenios y por qué este rincón de Egipto es tan crucial para entender la historia de la civilización faraónica.

1. Alejandro, para situar a nuestros lectores, ¿quién es Alejandro Jiménez Serrano y cómo acaba un profesor de la Universidad de Jaén dirigiendo una de las misiones arqueológicas más importantes en el sur de Egipto?
Alejandro Jiménez Serrano es un Profesor Titular de la Universidad de Jaén que tenía desde niño una pasión por el Egipto antiguo. Me formé en Historia y Arqueología en la Universidad de Jaén y me especialicé en Egiptología en la Universidad de Londres. Y conseguí un contrato postdoctoral en la Universidad de Jaén en 2004. El contrato llevaba aparejada una pequeña financiación y con ella pude desplazarme a Egipto y hacer mis primeros contactos con el Ministerio de Antigüedades.

2. Qubbet el-Hawa es un nombre sugerente, pero ¿qué es exactamente este lugar y por qué los nobles de Elefantina eligieron esta colina de 130 metros de altura para sus «moradas eternas»?
Qubbet el-Hawa es la mayor elevación de la región de la Primera Catarata y se encuentra relativamente cerca de la capital de la provincia más al sur de Egipto, Elefantina, por lo que era visible desde allí. Además, la colina tiene forma de mastaba o de pirámide, dependiendo desde dónde se observe. Por último, la geología de la colina se caracteriza por contener estratos de arenisca y lutitas, ambas muy fáciles de trabajar.

3. Qubbet el-Hawa conserva algunas de las biografías más extraordinarias del antiguo Egipto, como la de Herjuf. ¿Qué nos cuentan estos textos sobre las personas que fueron enterradas en la necrópolis y sobre el mundo en el que vivieron?
Realmente, las biografías son un elemento que hace a Qubbet el-Hawa único en el mundo. Sus biografías nos narran las relaciones entre Egipto y el Valle del Nilo Central, en un periodo en el que las sociedades de esta última región no poseían sistemas de escritura. Por tanto, son las únicas fuentes que completan al material arqueológico. Gracias a ellas podemos conocer detalles de cómo se organizaban expediciones comerciales o la relación que existía entre el rey y sus nobles. También, narran enfrentamientos bélicos.

4. El Proyecto de la Universidad de Jaén comenzó centrándose en la tumba QH33, pero ha crecido exponencialmente. En 2017 descubristeis la tumba intacta de lj-Shemai, hermano de Sarenput II, con sus ataúdes de madera de cedro en un excepcional estado de conservación ¿qué supuso para el equipo este hallazgo?
Ii-Shemai fue la culminación a una serie de descubrimientos anteriores. En total hemos descubierto una docena de cámaras intactas. Pero Ii-Shemai resulta especial porque fue enterrado durante el culmen del poder de la dinastía de los gobernadores del Reino Medio. Este niño nos proporcionará el enlace genético para poder reconstruir la intra-historia de una familia a la que -creemos que- conocemos bien, pero de la que desconocemos muchas cosas, como por ejemplo la consanguineidad.

5. En las últimas campañas han aparecido hallazgos sorprendentes, como la «Tumba de los Cocodrilos» (QH34ll). ¿Qué nos dicen estos diez cocodrilos momificados sobre el culto al dios Sobek y las creencias de la época?
Fue toda una sorpresa para nosotros, porque el centro de culto principal del dios Sobek se encuentra a unos sesenta kilómetros al norte, en Kom Ombo. Los diez cocodrilos nos confirmar algo de lo que se tenía noticias, pero no se había reparado: había un culto al dios Sobek en la región de Asuán. Además, gracias a los análisis de los especímenes pudimos determinar que estuvieron atados hasta que murieron de inanición, para ser luego envueltos en lino y ofrecido al dios en la necrópolis.

6. Utilizáis metodologías avanzadas, como la documentación 3D. ¿Cómo ayuda la tecnología del siglo XXI a entender tumbas que fueron construidas hace más de 4.000 años, especialmente en aquellas que han sido reutilizadas a lo largo del tiempo?
Nos permite tener un grado de precisión real y observar detalles que, con las tecnologías anteriores, nos costaría imaginar más. Además, son una forma de documentar objetos y paisajes.

7. Al caminar por la colina, uno ve desde los imponentes hipogeos del Reino Medio hasta el Monasterio de San Simeón. ¿Cómo conviven estas capas de historia —faraónica, copta e islámica— en un mismo espacio?
El yacimiento de Qubbet el-Hawa nos resume la historia de Egipto, ya que este país no sólo es faraones. Tiene un rico legado cristiano y musulmán. Ambas religiones sucedieron a la cultura faraónica en el espacio y Qubbet el-Hawa no fue una excepción. Así, el monasterio de Deir Qubbet el-Hawa todavía muestra unos frescos de la iglesia de cruz griega que un día se levantó entre tumbas de oficiales que servían al gobernador. En lo alto de la colina, hay un otero fatimí que le da el nombre al yacimiento y es el elemento más visible de la colina.

8. Para alguien que esté planeando un viaje a Egipto y dude si visitar Asuán, ¿qué le dirías para convencerle de que cruce el Nilo en una falúa y suba por las terrazas de Qubbet el-Hawa?
Una de las ventajas de Qubbet el-Hawa es que tiene muy poco turismo y, por lo tanto, cuando visitas el sitio estás solo y puedes ir a tu ritmo. Las vistas de la Primera Catarata, el Nilo y la propia ciudad de Asuán son espectaculares.

9. Tras tantos años de campañas, ¿qué queda por descubrir en la «Cúpula del Viento»? ¿Hacia dónde se dirige el proyecto en los próximos años?
Qubbet el-Hawa se ha excavado de forma horizontal, es decir se ha excavado el nivel principal, en el que se enterraban los gobernadores. Sin embargo, falta excavarlo de manera vertical, es decir, ver quiénes se enterraban a una cota más baja de las tumbas de los gobernadores. Además, no sabemos dónde están las tumbas del Segundo y Tercer Periodos Intermedios o las tumbas de época ramésida.

10. Por último, a nivel personal, Alejandro, ¿cuál es ese momento o hallazgo en Qubbet el-Hawa que te llevarás siempre contigo y que te hace sentir que todo el esfuerzo en el desierto vale la pena?
Hay muchos momentos, pero para mi el gran hallazgo ha sido mi equipo. Son unas personas y unos profesionales excelentes. Compartimos descubrimientos, alegrías y decepciones, pero, sobre todos, muchas risas.

Jaén, 16 de junio de 2026
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MÁS INFORMACIÓN Proyecto Qubbet el-Hawa. Universidad de Jaén. web.ujaen.es Instagram. @qubbetelhawa Facebook. @ProyectoQHAsuan
