Calatayud. La Bilbilis romana
Publicado el 25 de diciembre de 2018. Última actualización el 10 de julio de 2026.
Aragón – Zaragoza / AUGUSTA BILBILIS (Tarraconensis)
Calatayud se encuentra en la provincia de Zaragoza, en el valle del Jalón, a unos 86 km de Zaragoza capital. A pocos kilómetros de la ciudad actual se levantan los restos de Augusta Bilbilis, una de las ciudades romanas más singulares del valle medio del Ebro. Su emplazamiento, extendido sobre los cerros de Bámbola, San Paterno y Santa Bárbara, obligó a crear una ciudad de terrazas, rampas, muros de contención, edificios públicos monumentales y una compleja red de cisternas adaptada a la pendiente del terreno.
Bilbilis fue también la patria de Marco Valerio Marcial, uno de los grandes poetas latinos del siglo I d.C. Desde Roma evocó repetidamente su ciudad natal, sus aguas, sus montes y el paisaje del Jalón, convertido para siempre en parte de la memoria literaria de Hispania.
HISTORIA DE AUGUSTA BILBILIS
Antes de la ciudad romana existió una Bilbilis celtibérica vinculada al territorio de los lusones. Su posición dominaba el corredor natural del Jalón, una vía de comunicación esencial entre la Meseta, el valle del Ebro y el Levante. Este valor estratégico explica la continuidad del poblamiento y la posterior transformación del enclave tras la conquista romana.
Bilbilis pasó a la órbita de Roma en el marco de la expansión republicana por el interior peninsular. Desde el siglo II a.C. se produjo una progresiva romanización, intensificada por la llegada de población itálica y por el control romano de las rutas del valle. La ciudad indígena no desapareció de golpe, pero fue incorporándose a nuevas formas políticas, económicas y urbanas.
El gran cambio llegó con Augusto. Bilbilis recibió el rango municipal y pasó a denominarse Municipium Augusta Bilbilis, integrada en el conventus Caesaraugustanus. Esta promoción transformó por completo la ciudad. Sobre un relieve difícil se creó un ambicioso programa urbano con foro, templo, teatro, termas, barrios residenciales, cisternas y espacios públicos. El resultado fue una ciudad plenamente romana, visible desde el valle y adaptada con extraordinaria habilidad a la montaña.
El momento de mayor esplendor se sitúa entre Augusto y Tiberio. La monumentalización continuó durante el siglo I d.C. y parte del siglo II, aunque algunos edificios fueron reformados o ampliados con posterioridad. A partir de finales del siglo II y, sobre todo, durante los siglos III y IV, la ciudad inició un proceso de decadencia. Las termas quedaron en desuso a finales del siglo II d.C. y el poblamiento fue reduciéndose hasta el abandono progresivo del núcleo urbano.
QUÉ VER EN BILBILIS
Bilbilis no responde al modelo regular de calles ortogonales propio de otras fundaciones urbanas, sino a una organización escalonada sobre laderas abruptas. La ciudad romana se dispuso en terrazas, con muros de contención, calles en pendiente, escaleras y plataformas artificiales. Los restos visibles corresponden sobre todo al conjunto monumental altoimperial: foro, teatro, termas, viviendas, cisternas y tramos de muralla excavados desde las campañas iniciadas en los años setenta.
EL FORO
El foro ocupaba el centro político, religioso y administrativo de la ciudad. Se situaba entre los cerros de Bámbola y San Paterno, sobre una gran plataforma artificial que dominaba visualmente el valle. La plaza, porticada, estaba rodeada por edificios públicos y espacios comerciales. En la zona superior se alzaba el templo principal, de orden corintio, probablemente hexástilo y períptero.
El conjunto forense fue inaugurado en época de Tiberio, aunque formaba parte del gran proyecto augusteo de monumentalización de la ciudad. Desde este punto se puede apreciar la magnitud del esfuerzo constructivo necesario para levantar una ciudad romana sobre un relieve tan escarpado.


EL TEATRO ROMANO
El teatro se encuentra en el barranco situado entre los cerros de Bámbola y Santa Bárbara. Fue construido aprovechando la pendiente natural de la ladera, una solución habitual en el mundo romano cuando el terreno permitía apoyar parte del graderío sobre la roca.
Su capacidad se estima en torno a 4.500 espectadores. El edificio formaba parte del mismo eje monumental que el foro y reforzaba la imagen pública del municipium. Uno de los elementos más interesantes es el sistema de evacuación de aguas. Las canalizaciones permitían conducir el agua procedente de las zonas altas y evitar daños en la estructura del graderío y de la escena. La ingeniería hidráulica fue, por tanto, esencial para la conservación y funcionamiento del edificio.

LAS TERMAS ROMANAS
Las termas se sitúan en la parte alta de la ciudad, junto a varias cisternas que garantizaban su abastecimiento. Corresponden a un modelo provincial de distribución lineal y sencilla, con salas frías y calientes, piscinas y espacios de servicio. Se construyeron en la primera mitad del siglo I d.C., siendo ampliadas durante el siglo II d.C.


LA CASA DEL NINFEO
Entre el foro y las termas se encuentra la llamada Casa del Ninfeo, una de las viviendas más conocidas de Bilbilis. Se construyó durante la primera mitad del siglo I d.C. y se reformó en época flavia. Su nombre procede de la presencia de una fuente monumental formada por una cisterna doble y piletas semicirculares.

LA CASA DEL LARARIO
La Casa del Larario conserva uno de los hallazgos domésticos más importantes de Bilbilis: un sacrarium hallado in situ. Se trata de una capilla de culto doméstico, con un larario insertado al fondo de la estancia.
El larario simulaba un pequeño templo de orden corintio. Tenía altar escalonado, columnas, capiteles, entablamento y tímpano. Las columnas apoyaban sobre el primer escalón, no sobre el último, una particularidad indicada en el estudio arqueológico del conjunto.
La decoración combinaba pintura mural sencilla con abundantes estucos figurados. Se recuperaron molduras, cornisas, cabezas, bustos, máscaras, erotes y figuras infantiles. Algunos elementos estaban policromados en verde y rojo. Parte del larario se expone actualmente en el Museo de Calatayud.
MUSEO ARQUEOLÓGICO DE CALATAYUD
Los objetos obtenidos en las excavaciones arqueológicas de Bilbilis han sido la base para la creación del Museo Municipal de Calatayud, situado en el antiguo convento de Carmelitas. Entre sus principales obras son destacables las pinturas murales romanas, al fresco, rescatadas de la ciudad. Son uno de los más importantes ejemplos de pintura mural de toda la Hispania romana.


PATRIMONIO MUNDIAL DE LA UNESCO
El nombre de Calatayud remonta su origen a la dominación árabe cuando fue denominada Qal ‘at Ayyub, el Castillo de Ayud. En el siglo XII, en el año 1120, fue conquistada por las tropas cristianas de Alfonso I “El Batallador”, permaneciendo la población musulmana en la ciudad dedicada a la construcción. Esta combinación cultural dio lugar al extraordinario arte mudéjar de Calatayud, magníficamente representado por la Colegiata de Santa Maria la Mayor, Patrimonio de la Humanidad desde el año 2001, como representante del arte mudéjar aragonés.
MÁS INFORMACIÓN. CENTRO INTERPRETACIÓN YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE BILBILIS (Ctra. CV-601 (dirección Embid de la Ribera). Calatayud) HORARIO: Verano y Semana Santa de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00. Lunes y martes cerrado. TARIFAS: Adultos...gratuita. WEB. yacimientobilbilis.com MUSEO DE CALATAYUD (Plaza de Santa Teresa, 3. 50300 Calatayud) HORARIO: Lunes a sábado de 9:30 a 13:30 y 16:00 a 20:00. Domingos de 9:30 a 13:30. TARIFAS: Adultos...gratuita. TELÉFONO: 976 897816. EMAIL: museo@calatayud.es
