CATALUÑA IBERA Y ROMANA

 

En nuestro paseo por la Cataluña romana, tomamos como referencia la Guía Arqueológica de la Península Ibérica de Luis del Rey Schnitzler. Repasaremos los principales poblados iberos y las ciudades y villas visitables de época romana. La Ruta de los Iberos es un proyecto de turismo cultural coordinado por el Museu d’Arqueologia de Catalunya, formado por 17 yacimientos ibéricos musealizados.

 

BARCELONA

 

En la provincia de Barcelona encontramos varios poblados iberos pertenecientes a los pueblos layetanos, ausetanos y cesetanos. Entre los primeros destacan los yacimientos arqueológicos de Ca n’Oliver (Cerdanyola del Vallès),, con el Museo y el Poblado ibérico, y Puig Castellar (Santa Coloma de Gramenet), habitado entre los siglos V-IV a.C. y abandonado a causa de la Segunda Guerra Púnica. Entre los ausetanos, figuran los poblados de El Casol de Puigcastellet (Folgueroles), L’Esquerda (Roda de Ter) y El Turó de Montgròs (El Brull), todos ellos abandonados o destruidos hacia el 205 a.C., en la Segunda Guerra Púnica. Los cesetanos están representados por su poblado de Olèrdola.

 

Cerdanyola del Vallès. Poblado ibero de Ca n’Oliver (foto: Clemens Smillen)

 

La Barcelona romana cuenta con dos ciudades de gran interés: la propia Ciudad Condal (Barcino) y Badalona (Baetulo). En Barcelona, las murallas del siglo III d.C. son su principal baluarte, acompañadas por las termas de Pati Llimona, el templo de Augusto y el espacio arqueológico de Plaça del Rei y la domus de la calle Sant Honorat. En Badalona se pueden visitar vestigios extraordinariamente musealizados como la Casa de los Delfines, el Jardín de Quinto Licinio o las termas de la ciudad.

 

Barcelona. Murallas romanas (foto: Sergio Geijo)

 

Además de estas dos ciudades, la provincia barcelonesa cuenta con muchos otros monumentos y lugares a descubrir como las espectaculares termas romanas de Sant Boi de LlobregatCaldes de Montbui y Cabrera de Mar; las bodegas romanas de Teià; los hornos romanos de Vilassar de Dalt; o el templo romano de Vic. Tampoco debemos de olvidarnos de la villa romana Torre Llauder en MataróPremiá de Mar cuenta con el Museu Romà,  un edificio de planta octogonal de época tardorromana, único y singular.

 

Vic. Templo romano (foto: calafellvalo)

 

GIRONA

 

El territorio de la provincia gerundense, habitado en época pre-romana por el pueblo ibero de los indigetes, cuenta con cuatro yacimientos iberos de interés: el Castell (Palamós), Puig de Castellet y Montbarbat (Lloret de Mar) y Ullastret, éste último declarado BIC en abril de este año.

 

Ullastret. Poblado ibero (foto: solopilar)

 

La costa gerundense fue el lugar elegido por los griegos para fundar en el siglo VI a.C. sus colonias de Rhode (Rosas) y Emporion (L’Escala). La primera, conserva los vestigios de su pasado en el barrio helenístico y una factoría de salazones tardorromana. El yacimiento de Ampurias es realmente espectacular, con las ciudades griega y romana perfectamente delimitadas, la primera junto al mar, y la segunda contigua a la griega, hacia el interior.

 

Ampuries (foto: Manuel Romaris)

 

La huella de Roma la podemos encontrar en Girona, la Gerunda romana, en sus murallas y en los Museos de Historia de la Ciudad y el Arqueológico de Catalunya; así como en Caldas de Malavella, con sus espectaculares termas romanas; las villas romanas de Vilauba (Banyoles) y d’Els Ametllers (Tossa de Mar); y la calzada romana del Capsacosta, en la Garrotxa.

 

Caldes de Malavella. Termas romanas (foto: Pere Gassó)

 

LLEIDA

 

En Lleida, territorio de los ilergetes, encontramos dos yacimientos sobresalientes de época ibera: La Fortalesa (Arbeca) y El Molí d’Espígol (Tornabous). La Fortalesa es un asentamiento único en el mundo ibero catalán, con un complejo amurallado y defensivo inexpugnable, edificado en torno al 750 a.C. y abandonado de modo pacífico cuatrocientos años después. El Molí, declarado BIC en 2009, alcanzó su época de mayor esplendor entre los siglos IV-III a.C., aunque fue abandonado en torno al 200 a.C. a causa de la derrota de los ilergetes, en el marco de la Segunda Guerra Púnica entre Roma y Cartago.

 

Molí d’Espígol. Ciudad ibera (foto: Ramón Oromí)

 

En la capital provincial, Lleida, la “Ruta Arqueológica Lleida Secreta” nos acerca al pasado romano de la antigua Ilerda, además en la plaza Agelet i Garriga se encuentra una estatua de Indíbil y Mandonio, los dos líderes ilergetes que lucharon contra el dominio de la República de Roma. Otra población de gran interés es Guissona, la antigua Iesso, donde el Parque Arqueológico nos permite descubrir las murallas, las termas y una domus señorial, así como el interesantísimo Museu de Guissona – Eduard Camps.

 

Lleida. Indibil y Mandonio (foto: Miquel Pellicer)

 

TARRAGONA 

 

La provincia de Tarragona estaba habitada, en época pre-romana, por dos pueblos iberos: los cesetanos y los ilercavones. La Ciutadella, situada en Calafell (Baix Penedès), era una de las principales ciudades de los cesetanos, que construyeron sobre una colina frente a las lagunas de la playa de Calafell una extraordinaria fortificación de 3.000 m2. El yacimiento ha sido objeto de un magnífico trabajo de arqueología experimental, con la reconstrucción y amueblado del interior del recinto con réplicas de los objetos originales hallados en las excavaciones arqueológicas. El otro pueblo ibero que habitaba esta provincia, los ilercavones, cuenta con cuatro poblados de gran interés turístico y arqueológico: El Castellet de Banyoles (Tivissa), Coll del Moro (Gandesa), La Moleta del Remei (Alcanar) y Sant Miguel (Vinebre).

 

Calafell. Poblado ibero de la Ciutadella (foto: calafellvalo)

 

La ciudad romana por excelencia es sin duda alguna Tarragona, la antigua Tarraco, cuyo conjunto arqueológico fue designado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2000. En la ciudad podemos contemplar impresionantes monumentos como el circo romano, el anfiteatro, el foro provincial y el colonial, las murallas o la necrópolis paleocristiana del Francolí. En las proximidades de Tarragona se encuentran otros lugares sorprendentes y magníficas construcciones, como el acueducto romano de les Ferreres o Pont del Diable; la Torre de los Escipiones o el Arco de Bará, localizados sobre la calzada romana de la Via Augusta; o la cantera romana del Médol.

 

Tarragona. Foro colonial (foto: Sergio Geijo)

 

En Tarragona se encuentran también dos espectaculares villas romanas, la de Centcelles (Constantí) y la de Els Munts (Altafulla), ambas elegidas Patrimonio de la Humanidad dentro de la candidatura del Conjunto Arqueológico de Tarraco. La primera cuenta  con una gran cúpula decorada con frisos, manteniéndose vivo el debate sobre su función: villa, mausoleo o pretorio. La segunda, propiedad de uno de los duumviri de Tarraco, cuenta con interesantes vestigios tanto del área residencial o pars urbana, como de la industrial o pars rustica, así como del complejo termal de la villa.

 

Altafulla. Villa romana Els Munts (foto: Sergio Geijo)

 

 

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