ISRAEL Y EL IMPERIO ROMANO

 

El Estado de Israel está situado en Oriente Próximo. Limita al norte con el Líbano; al este con Siria, Jordania y Palestina (Cisjordania); al sur con el Golfo de Aqaba, en el Mar Rojo; y al oeste con Egipto, Palestina (Franja de Gaza) y el Mar Mediterráneo. El territorio israelí está dividido en seis distritos (mejozot): Central, Haifa, Jerusalén, Norte, Meridional y Tel-Aviv. La capital de Israel es Jerusalén. La geografía israelí cuenta con tres zona diferenciadas: la llanura litoral mediterránea, la cordillera central y el Valle del Jordán, que es la depresión más profunda de la Tierra. Al sur del país se encuentra el desierto del Neguev. Los idiomas oficiales son el hebreo y el árabe. La moneda es el nuevo shequel (ILS) -1 ILS=100 agorot-. (1 EUR=3,81 ILS,  febrero 2020).

 

 

La República de Roma entró en la región de Judea en el 64 a.C. tras el fin de la tercera Guerra entre Roma y Mitrídates del Ponto, cuando las legiones de Pompeyo el Magno vencieron y Siria pasó a ser una nueva provincia romana. Las luchas intestinas de la dinastía hasmonea, reinante en Judea, otorgaron un papel de juez a Pompeyo que en el 63 a.C. asedió Jerusalén, comenzando el dominio de Roma. Herodes fue confirmado como rey por el Senado de Roma, gobernando entre el 37 y el 4 a.C. A su muerte, finalizó la independencia nominal del reino de Judea, siendo anexionado y pasando a formar la provincia romana de Judaea. Los romanos mantuvieron la autonomía religiosa y algunos derechos legislativos y judiciales a los judíos, encarnados en el Sanedrín.

La revuelta de los zelotes, en el 66 d.C., trajo un nuevo período de conflicto que conllevó el asedio y la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén en el 70 d.C. por las legiones de Tito. La resistencia judía finalizó en el 73 d.C. con la toma de la fortaleza de Massada, en la orilla izquierda del Mar Muerto. El rodillo romano no cesó en los años posteriores. Estalló una nueva revuelta judía en el 132 d.C. La Rebelión de Bar-Kochba duró tres años, tras los cuales el emperador Adriano prohibió el estudio de la Torah y arrasó Jerusalén -refundada como Aelia Capitolina-. Adriano  integró la zona en la provincia de Syria Palestina  y no permitió la estancia de judíos en su antigua capital.

Bajo Diocleciano (284-305 d.C.) la región fue dividida en tres nuevas provincias: Palaestina Prima (Judea, Samaria, Idumea, Peraea y la costa, con capital en Caesarea), Palaestina Secunda (Galilea, Decapolis, y el Golán, con la capital en Beth-Shean) y la Palestina Tertia (el Negev, estableciendo la capital en Petra).

 

 

Entre los principales vestigios que podemos visitar en Israel, relacionados con el reinado de Herodes el Grande destacamos la ciudad de Cesarea, la Caesarea Maritima fundada por el monarca como su gran puerto marítimo, y Herodium, el complejo construido por Herodes para conmemorar sus victorias sobre partos y asmoneos.

 

Herodium (foto: Asaf. T.)

 

La conflictiva época de la rebelión contra Roma cuenta con dos lugares de especial interés, Khirbet-es-Salam, en los Altos del Golán, donde se encuentra la fortaleza judía de Gamla, asediada por Tito y Vespasiano, y la mítica Masadá, conquistada por la Legio X Fretensis tras la construcción de una monumental rampa, extraordinaria ejemplo de la prolífica ingeniería romana.

 

Masadá (foto: Dany Sternfeld)
Gamla (foto: Vad Levin)

 

Ejemplos de la romanizada provincia de Judea los tenemos en Bet She’an, donde se halla Scythopolis, la mayor urbe de la Decapolis; Sepphoris, Tzzipori, principal centro religioso del Judaismo, tras la revuelta de Bar Kohba (132-135 d.C.); y en Yotvata, al sur del país, el fuerte romano de Diana, fechado en la época de Diocleciano. Para 2020-21 en la localidad de Lod finalizará la construcción del Shelby & White Leon Levy Lod Mosaic Archaeological Center. Albergará el espectacular mosaico de finales del siglo III – principios del IV d.C. descubierto en 1996. Está considerado como uno de los mosaicos más completos y espectaculares del mundo romano.

 

Bet She’an (foto: Ricardo Tulio Gandelman)

 

Dejamos para el último lugar, aunque sin duda alguna y no por ello el de menor interés, a la capital del país, Jerusalén, la ciudad santa de las tres principales religiones monoteístas.

 

Jerusalén. Muro de las Lamentaciones (foto: Manuel de Miguel)

 

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