LA ROMA DE LOS ESPECTÁCULOS. ANFITEATROS Y CIRCOS

Italia – Lacio  / ROMA (Italia)

 

La Roma de los emperadores era la Roma de los grandes espectáculos de gladiadores y de carreras de cuadrigas, inmortalizadas en películas como Ben Hur o libros como el Circo Máximo de Santiago Posteguillo. Varias de estas colosales construcciones han llegado hasta nuestros días, como el inigualable Coliseo romano, y el Ludus Magnus, la principal escuela de gladiadores, o el antiteatro castrense. Los circos romanos cuentan también con un buen número de ejemplos, liderados por el Circo Máximo y el de Majencio. Entre éstos, también cabe destacar el estadio de Domiciano, cuya forma heredó la majestuosa Piazza Navona, y el circo de Nerón, que se encontraba en el espacio hoy ocupado por el Vaticano.

El más famoso de los corredores de cuádrigas fue el hispano Gaius Appuleius Diocles, oriundo de Lusitania. Este insigne deportista defendió los colores de los equipos blanco, verde y rojo, éste último donde alcanzó la gloria hasta su retirada a los 42 años de edad. Sus épicos triunfos en el Circo Máximo le han hecho valedor de ser considerado el deportista más rico de todos los tiempos, con unas ganancias de más de treinta y cinco millones de sestercios, según un estudio del profesor Peter Struck, de la Universidad de Pensilvania.

 

 

ANFITEATROS. EL MUNDO DE LOS GLADIADORES

 

El Coliseo o anfiteatro Flavio (Piazza Colosseo). Inaugurado en el año 80 d.C. por el emperador Tito, el Amphiteatrum Caesareum es la mayor arena construida a lo largo y ancho del Imperio romano, con capacidad para más de 50.000 espectadores. La denominación de Coliseo le vino dada por la colosal estatua de Nerón que estaba instalada en dicho lugar, en el vestíbulo de su Domus Aurea, antes de la construcción del anfiteatro. El edificio tiene unas medidas, también espectaculares, de 188×156 y 52m. de altura. En él se celebraban luchas entre gladiadores, espectáculos con animales salvajes y exóticos traídos de más allá de los límites del Imperio e incluso batallas navales o naumaquias, con la arena cubierta de agua para la ocasión. Durante la época republicana, los juegos se celebraban en el Foro romano o Foro Boario y posteriormente en el Campo de Marte. En cuanto a la construcción en sí, la arena estaba constituida por una plataforma de madera cubierta de arena, de ahí su nombre, existiendo debajo de la misma todo un complejo de túneles y galerías por donde transitaban los gladiadores o los animales antes de salir a la superficie. El graderío cuenta con ochenta filas de gradas, reservadas para las distintas clases sociales: en el podium, la zona más cercana a la arena se situaban los senadores, magistrados, sacerdote y la tribuna imperial; según se iba subiendo de nivel en el graderío, inferior era el estamento social que lo cubría. La fachada estaba formada por cuatro órdenes, los tres primeros compuestos por 80 arcos sobre pilastras  y con semicolumnas adosadas. El cuarto está formado por una pared ciega con pilastras adosadas. Al estilo de los mejores estadios modernos, el coliseo estaba coronado por el velamium, una cubierta de tela desplegable que protegía a los espectadores del sol.

 

Roma. Anfiteatro Flavio (foto: Kosala Bandala)
Roma. Anfiteatro Flavio (foto: Kamil Porembinski)

 

Ludus Magnus (Via Labicana – Piazza Colosseo). Localizado en las inmediaciones del Coliseo, y comunicado con el mismo a través de un pasaje subterráneo, el Magnus era la principal escuela gladiatoria de Roma. Fue creada por el emperador Domiciano, junto a las escuelas Dacia, Gala y la Matutinus o Escuela matinal. Estaba compuesto por un edificio rectangular, posiblemente de tres plantas, en el interior del cual se hallaba la arena, con capacidad para unos 3.000 espectadores. La mayor parte de las estructuras visibles hoy en día se corresponden con la remodelación realizada por Trajano, que elevó el nivel del suelo y de los asientos, manteniendo la arena en el nivel original.

 

Roma. Ludus Magnus (foto: Carole Raddato)
Roma. Ludus Magnus (foto: Francisco Anzola)

 

Amphiteatrum Castrense (Viale Carlo Felice – Viale Castrense). Este anfiteatro fue construido en época del emperador Eliogábalo (218-22 d.C.), siendo incorporada en torno a un tercio de su estructura en las Murallas Aurelianas, en el 270 d.C. Contaba con una capacidad de 3.500 espectadores, similar a la del Ludus Magnus. Por los numerosos hallazgos arqueológicos de huesos de animales es probable que fuera utilizado como lugar de entrenamiento de las fieras salvajes para los juegos del Coliseo. También es posible que en él se realizaran espectáculos gladiatorios de ámbito privado para el emperador y sus invitados. El anfiteatro contaba con tres plantas en altura y arcadas abiertas al exterior, adornadas con pilastras y capiteles corintios. Tan sólo se conserva la planta inferior, con sus arcadas cegadas cuando se incorporó al sistema defensivo de la ciudad. Próximo al anfiteatro se encontraba un circo, construido durante el reinado de Caracalla ((211-17 d.C.) y reformado por su sucesor Eliogábalo. Esta monumental construcción era incluso más larga que el propio Circo Máximo y formaba parte del complejo palaciego de la dinastía severo, junto con el citado anfiteatro, las termas de Helena y los Jardines imperiales. Se conservan algunas estructuras del graderío próximo a los carceres, el lugar donde se situaban las cuadrigas antes de comenzar las carreras.

 

Roma. Anfiteatro castrense (foto: Carole Raddato)
Roma. Anfiteatro castrense (foto: Carole Raddato)

 

¿Quieres emular a Russell Crowe en Gladiador? Entonces debes tomar unas clases en la Escuela de Gladiadores de Roma. Durante dos horas, un instructor te enseñará el manejo de las armas de los gladiadores de la Antigua Roma, pudiendo utilizar el vestuario que llevaría un auténtico gladiador. La escuela se encuentra situada a unos 2,5 Km. del Coliseo.

 

 

EL CIRCO Y LAS CARRERAS DE CUADRIGAS

 

El Circo Máximo, que ocupa todo el valle situado entre las colinas del Palatino y el Aventino, es el mayor y más antiguo espacio público de toda Roma, remontándose sus orígenes a la época de la monarquía, en el siglo VI a.C. La pista medía 540m. de largo por 80m. de ancho y, a finales del siglo I d.C., contaba con capacidad para 250.000 espectadores. En él se celebraban anualmente más de veinte espectáculos, entre los que destacaban los Ludi Romani, un festival que incluía carreras de caballos y exhibiciones militares en honor de Júpiter, durante quince días en el mes de septiembre. La spina del circo, de la cual no quedan vestigios visibles puesto que se encuentran a 9m. bajo el nivel actual del suelo, estaba decorada con espectaculares obeliscos egipcios, como el gran obelisco de granito del 1280 a.C. traído por Augusto desde Heliopolis y que actualmente podemos contemplar en la Piazza del Popolo o el que estaba localizado en el centro de la spina, procedente del templo de Amon en Karnak durante el reinado de Tutmosis III y que se encuentra en la Piazza S. Giovanni in Laterano.

 

Roma. Circo Máximo (foto: Adam Brin)
Roma. Circo Máximo (foto: Christine Wagner)

 

El estadio de Domiciano se encuentra a cuatro metros y medio bajo el nivel del suelo en el espacio hoy ocupado por la Piazza Navona. Tenía unas medidas de 275x106m. Se cree que podía albergar hasta 30.000 espectadores. La plaza ocupa el mismo espacio de la arena del antiguo estadio mientras que las gradas se encontraban en el lugar ocupado por los edificios que rodean la Piazza Navona. De las tres extraordinarias fuentes que se encuentran en la plaza, destacamos la barroca Fuente de los Cuatro Ríos (Nilo, Ganges, Danubio y Río de la Plata), coronada por el obelisco egipcio de Domiciano de casi 18 m. de altura.

 

Roma. Estadio de Domiciano (foto: Sebastià Giralt)
Roma. Piazza Navona (foto: Lorenzoclick)

 

El circo de Nerón se encontraba en el lugar donde hoy se levanta la ciudad del Vaticano. Su construcción fue iniciada por Calígula y finalizada en tiempos del emperador Nerón. No quedan restos visibles de esta antigua construcción aunque su mayor huella la constituye el extraordinario obelisco egipcio que se encuentra en el centro de la Plaza de San Pedro, en el mismo lugar desde época romana. Este obelisco de granito rojo fue traído desde Egipto por Calígula en el 37 d.C. Cuenta con una altura de 25,5 m. y un peso de 326 toneladas.

 

Roma. Obelisco egipcio – plaza de San Pedro (foto: Neil Howard)

 

A las afueras de Roma, entre las millas segunda y tercera de la Via Appia Antica  se encuentra el Complejo monumental de Majencio, formado por el palacio, el circo y un mausoleo dinástico. El circo de Majencio, con una orientación este-oeste, contaba con unas medidas de 520m. de largo por 92m. de ancho, casi tan grandes como las del Circo Máximo, y sus gradas tenían capacidad para 18.000 espectadores. En su spina, extensamente restaurada, se encontraba el Obelisco de Domiciano, que actualmente podemos ver en la Piazza Navona de Roma, decorando la Fuente de los Cuatro Ríos. De los vestigios del circo, destacan las dos imponentes torres que formaban parte de los cárceres o puertas de salida de las cuadrigas y bigas.

 

Roma. Circo de Majencio (foto. Damian Entwistle)

 

 

 

Más información.

ANFITEATRO FLAVIO (Piazza del Colosseo, 00184 Roma)

HORARIOS: Desde las 8:30 hasta una hora antes de la puesta del Sol.

TARIFAS 2020: Adultos...22 € 

STADIO DI DOMIZIANO (Piazza Navona, 45. Roma)

HORARIOS: Lunes a domingo de 10:00 a 19:00. Sábados de 10:00 a 20:00.

TARIFAS 2020: Adultos...8,5 €.

WEB: www.stadiodomiziano.com

SCUOLA GLADIATORI ROMA (Via Apia Antica, 18. Roma 00179)

TARIFAS 2020:140 euros

CONTACTO: +39 06 51607951

EMAIL: info@gsr-roma.com 

WEB: www.gsr-roma.com  www.scuolagladiatoriroma.it


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