Annaba, la ciudad de San Agustín
Publicado el 15 de marzo de 2019. Última actualización el 17 de abril de 2026.
Argelia – Annaba / HIPPO REGIUS (Africa Proconsularis)
Annaba se alza en el noreste de Argelia, cerca de la desembocadura del río Seybouse y no lejos de la frontera tunecina. A unos 3 km del centro actual se extiende el yacimiento de Hippo Regius, una de las ciudades más importantes de la África romana y la sede episcopal de san Agustín. Su valor histórico ha vuelto a subrayarse en los últimos años con la inclusión de Hippone dentro de los Itinéraires Augustiniens en Algérie, incorporados por Argelia a la Lista Indicativa de la Unesco en 2025.
HISTORIA DE HIPPO REGIUS
Hippo Regius fue un establecimiento púnico asentado en un puerto natural que más tarde quedó ligado a la monarquía númida; de ahí el sobrenombre Regius, “real”, que recuerda su relación con los reyes de Numidia. Tras la derrota de Juba I y la reorganización de la región en el siglo I a. C., la ciudad entró de lleno en la órbita romana y aprovechó su posición marítima para consolidarse como centro comercial y urbano de primer rango.
Bajo Roma, Hippo Regius se convirtió en municipium en época de Augusto y probablemente ya había alcanzado rango colonial entre fines del siglo I y comienzos del II d. C. En el siglo II fue además sede de uno de los legados del procónsul de África, señal de su peso administrativo dentro de la provincia. Su territorio dependiente era amplio, y el puerto siguió siendo una de las claves de su prosperidad.
En la Antigüedad tardía, Hippo Regius fue una gran ciudad cristiana. En 393 acogió el concilio de Hipona. En 430 d.C. murió allí san Agustín, durante el cerco vándalo. La ciudad quedó incorporada más tarde al reino vándalo, volviendo al Imperio romano de Oriente en 533 d.C. y perdiendo gradualmente su antiguo papel tras la conquista árabe de 697 d.C.
SAN AGUSTÍN
La antigua Hippo Regius es famosa por uno de sus más ilustres vecinos, san Agustín. El santo nació en Thagaste (Souk-Ahras) el 13 de noviembre del 354 d.C. Estudió en Cartago y Milán, regresando a África e instalándose en Hippo Regius en el 391 d.C., donde residió hasta su muerte en el 430 d.C. En el 396 d.C. fue designado obispo de la misma localidad. Entre sus principales obras destaca “Confesiones” y, sobre todo, “La Ciudad de Dios”.

QUÉ VER EN ANNABA
El yacimiento de Hippo Regius se extiende al sur de la Annaba actual, entre la colina de Gharf el-Atran y la colina de San Agustín, en una zona que conserva el barrio monumental, el sector residencial abierto hacia el antiguo borde marítimo y el gran conjunto cristiano de la Antigüedad tardía. La visita se inicia en el museo y continúa después por las villas, el foro, las termas, el teatro y el barrio cristiano, para terminar en la basílica moderna de San Agustín. Ese orden permite seguir la evolución de la ciudad desde su gran fase imperial hasta su condición de sede episcopal. Además, el museo del yacimiento reabrió al público el 3 de abril de 2026.
EL MUSEO ARQUEOLÓGICO
El Museo de Hippo Regius está situado sobre la colina de Gharf el-Artran. Conserva materiales procedentes del propio yacimiento y de otros puntos de la región. Su interés principal está en los mosaicos, la escultura, las inscripciones y las estelas, pero la pieza más singular es el gran trofeo de bronce hallado en el foro, una obra excepcional vinculada a la victoria cesariana del 46 a. C. y al final del reino de Juba I.

ÁREA RESIDENCIAL
Desde el museo se desciende al barrio de las casas romanas de Hippo Regius, que ocupaba el sector situado al sur del puente de la Boudjimah, en la franja litoral de la ciudad antigua. Allí se alineaban varias residencias de alto nivel abiertas hacia la bahía, formando una auténtica fachada marítima.
La villa del frente de mar se levantaba junto al antiguo borde costero. Fechada entre 210 y 260 d. C., contaba con un pórtico con vistas al mar. De una de sus estancias procedía la gran composición musiva cuyos fragmentos se conocen como la “vista general de Hippo Regius” y el “mosaico de la pesca”, hoy conservados en el museo de Annaba.
En este mismo barrio se situaba también la Casa de la Caza, llamada así por el célebre mosaico de captura de animales salvajes, una imagen que remite al prestigio de las élites urbanas y a la relación del África romana con el suministro de fieras para los espectáculos.
Más hacia la ladera meridional de Gharf el-Artran se extendía la villa del Procurador, igualmente próxima a la línea de costa antigua.

EL FORO Y LAS TERMAS
El núcleo monumental de Hippo es el foro, una gran plaza rectangular de 76 por 43 metros, rodeada en origen por pórticos y vinculada a los principales edificios administrativos y religiosos de la ciudad. Es una de las mayores plazas forenses conocidas del África romana. De este sector y de los edificios públicos próximos salieron varias esculturas hoy conservadas en el museo.
Muy cerca se localizan los baños del sur y el mercado. Los baños meridionales parecen anteriores al gran complejo severiano del sector norte y presentan un esquema más reducido, con frigidarium, tepidarium y caldarium. El mercado, por su parte, es uno de los espacios más expresivos del urbanismo de Hippo Regius: junto a la gran plaza rectangular se desarrollaba un recinto cuadrado de unos 15,88 m de lado, organizado en torno a una tholos central elevada de 9,70 m de diámetro.
Muy cerca del foro se encuentran las grandes termas del norte, levantadas bajo Septimio Severo. Formaban parte del programa monumental de la ciudad imperial y dependían de una infraestructura hidráulica de gran alcance. El agua llegaba mediante un acueducto cuya ejecución se sitúa en época de Adriano y se almacenaba en cisternas que siguieron en uso durante siglos. Las termas muestran bien el peso de Hippo como ciudad portuaria, administrativa y residencial de primer orden dentro del África romana.


EL TEATRO
Adosado a la ladera de la colina de San Agustín se encuentra el teatro de Hippo Regius, excavado en la ladera rocosa de cipollino calcáreo. Presenta una cavea de unos 55 m de diámetro, organizada en dos sectores de graderío separados por un diazoma o pasillo horizontal. La orchestra, aislada de las gradas por una balaustrada, estuvo pavimentada en mármol y contaba con tres escalones destinados a los asientos móviles de los personajes de rango elevado.
Aún más singular resulta la escena, de 40 x 14 m y una de las de mayor tamaño conocidas en los teatros romanos de África: bajo su suelo suspendido se dispuso una hilera de grandes vasos cerámicos o dolia, de alrededor de 1,20 m de diámetro, colocados paralelos al frente escénico para reforzar la proyección de la voz de los actores, un sistema descrito por Vitruvio y documentado arqueológicamente en muy pocos lugares; Hippo Regius constituye, en este sentido, uno de los ejemplos más raros conservados.

LOS EDIFICIOS CRISTIANOS
El sector más singular del recinto es el barrio cristiano, donde se conserva una gran basílica de tres naves, una central y dos laterales, separadas por hileras de columnas, que cuenta además con un baptisterio, capillas absidadas y otras dependencias ligadas al complejo episcopal. Esta construcción se identifica habitualmente con la Basilica Pacis, la gran iglesia en la que Agustín desarrolló su ministerio episcopal y predicó buena parte de sus sermones.


El recorrido se cierra en la Basílica de San Agustín, levantada en época francesa sobre la colina que domina el yacimiento. Su construcción comenzó en 1881 y su restauración integral, realizada entre 2010 y 2013, le devolvió su protagonismo. Desde este punto se domina el conjunto arqueológico de Hippo Regius y la bahía de Annaba.

VISITAS CERCANAS
Desde Annaba, las dos salidas que mejor completan la visita de Hippo Regius son Guelma y Souk Ahras. La primera añade otro gran núcleo urbano de la Argelia romana; la segunda incorpora la ciudad natal de san Agustín, una escala clave para entender mejor el vínculo entre Thagaste e Hippo Regius.
GUELMA
Guelma se encuentra a 63,4 km por carretera, a unos 55 minutos de Annaba. La antigua Calama es la excursión arqueológica más completa. Su principal monumento es el teatro romano, protegido desde 1900 y fechado entre finales del siglo II y comienzos del III d. C., en época de Septimio Severo. Junto a él se extienden el Jardín Arqueológico de Calama y el museo, que reúnen columnas, capiteles, sarcófagos, esculturas, monumentos funerarios e inscripciones procedentes del propio yacimiento y de otros puntos de la wilaya. La visita se completa con las termas romanas y la fortaleza bizantina.
SOUK AHRAS
Souk Ahras queda a 91,9 km y el trayecto ronda la hora y media de distancia. En la antigua Thagaste nació san Agustín en el año 354, y por eso la ciudad forma parte esencial del paisaje histórico que une su lugar de origen con Hippo Regius, donde fue obispo y murió en 430. Su interés radica sobre todo en esa dimensión histórica y patrimonial vinculada a la memoria agustiniana, que convierte a Souk Ahras en la mejor prolongación cultural de la visita a Annaba.

