Varna. Las grandes termas romanas de Odessos
Publicado el 20 de diciembre de 2018. Última actualización el 3 de agosto de 2026.
Bulgaria – Varna / ODESSOS (Moesia Inferior)
Varna se encuentra en el nordeste de Bulgaria, a orillas del mar Negro y junto a una amplia bahía abierta en la costa occidental del Ponto Euxino. Es la tercera ciudad más poblada del país, después de Sofía y Plovdiv, y la mayor población de la costa búlgara del mar Negro. Su posición en el extremo oriental del corredor formado por los lagos de Varna y Beloslav favorece las comunicaciones entre el litoral, el interior de la península balcánica y el bajo Danubio.
La ciudad se levanta sobre la antigua Odessos, uno de los principales puertos del litoral occidental del mar Negro durante la Antigüedad. Entre sus principales puntos de interés se encuentran las grandes termas romanas, el mayor edificio público antiguo conservado en los Balcanes, y las colecciones del Museo Arqueológico de Varna, donde se custodian los hallazgos de Odessos y el extraordinario conjunto de oro procedente de la necrópolis calcolítica de Varna.
HISTORIA DE VARNA
Odessos remonta sus orígenes al primer cuarto del siglo VI a.C., cuando fue fundada por colonos griegos en un antiguo asentamiento tracio. Conquistada por Alejandro Magno, a la muerte del macedonio el territorio de Odessos quedó en manos de uno de sus generales, Lysimachus, que se convirtió en rey de Macedonia, Asia Menor y Tracia. En el 15 d.C. Odessos pasó a formar parte del Imperio Romano, integrada en la provincia de Moesia (posteriormente Moesia Inferior) y convirtiéndose en su principal puerto. La ciudad tenía el privilegio de acuñar sus propias monedas de bronce. Tenía astilleros y un comercio muy dinámico con Siria, Palestina, las ciudades costeras de Asia Menor y otras partes del Imperio.
Al estilo de los Juegos Olímpicos de los griegos, se celebraban en Odessos competiciones deportivas cada cinco años, llamadas Hermayos –por el Dios Hermes- y posteriormente Darsaleyas –por Darsalas, deidad local tracia-. En el 242 d.C. el propio emperador Gordiano III apadrinó los Juegos, realizándose emisiones de monedas de cobre conmemorativas del evento. La segunda mitad del siglo III d.C. fue un período oscuro para Odessos motivado por los saqueos sobre las provincias romanas de las dos Moesias y Tracia. El traslado de la capital imperial a Constantinopla reactivó nuevamente las relaciones comerciales y la vitalidad de la ciudad, llegando a ser una de los principales centros comerciales del Imperio Romano de Oriente. Finalmente las invasiones y saqueos de los avaros y los eslavos llevaron al abandono de Odessos en el 614 d.C.
QUÉ VER EN VARNA
Los dos principales lugares de interés de la Varna romana son las termas y el museo arqueológico.
LAS TERMAS ROMANAS DE ODESSOS
En la parte antigua de Varna, cerca del puerto, se encuentran las grandes termas públicas de Odessos. Construidas a finales del siglo II d.C., durante el periodo de mayor prosperidad de la ciudad, ocupaban una superficie superior a 7.000 m². Son el mayor edificio antiguo descubierto en Bulgaria, el complejo termal romano más grande conservado en la península balcánica y el cuarto de mayores dimensiones de Europa, después de las termas de Caracalla y Diocleciano, en Roma, y las Termas Imperiales de Tréveris. Algunos de sus muros conservan una altura cercana a los 22 m.
Su planta, prácticamente simétrica, estaba organizada en torno a las principales salas del circuito termal. Los espacios destinados a los baños calientes se situaban en el sector meridional, donde podían aprovechar mejor la exposición solar, mientras que las zonas frías y los accesos se disponían hacia el norte.
Los visitantes entraban por dos accesos abiertos en la fachada septentrional y llegaban a los vestíbulos y vestuarios, los apodyteria, donde depositaban sus ropas antes de iniciar el recorrido. Desde allí se accedía a la basilica thermarum, una gran sala utilizada como espacio de reunión y distribución, y a las dependencias destinadas al ejercicio, el descanso y el baño. Las termas constituían uno de los principales centros de la vida pública de Odessos, donde los ciudadanos se encontraban, conversaban y realizaban actividades sociales y comerciales.
El circuito combinaba salas de distinta temperatura. El frigidarium estaba destinado al baño frío; el tepidarium ofrecía un ambiente templado que preparaba el cuerpo para las estancias más cálidas; y el caldarium albergaba las piscinas de agua caliente. El complejo contaba además con salas para el ejercicio, dependencias auxiliares, locales abiertos hacia el exterior y unas letrinas públicas con acceso independiente desde la calle.
La calefacción funcionaba mediante un hipocausto. Los pavimentos de las salas calientes se elevaban sobre pequeñas pilas de ladrillo, creando una cámara inferior por la que circulaba el aire procedente de los hornos. El calor ascendía también por conductos abiertos en los muros, calentando las habitaciones y las piscinas. Durante la visita pueden observarse este sistema en varios puntos, junto con galerías de servicio y canales para el abastecimiento y la evacuación del agua.
Los interiores estuvieron revestidos con mármoles, estucos y elementos escultóricos. Entre las piezas recuperadas aparecen representaciones de Asclepio, Heracles, Nike y Hermes, divinidades relacionadas con la salud, el vigor físico, el ejercicio y el bienestar. Parte de esta decoración se conserva actualmente en el Museo Arqueológico de Varna.
Las termas permanecieron en funcionamiento hasta finales del siglo III d.C. Tras su abandono, algunas estancias se reutilizaron como viviendas y talleres, mientras numerosos bloques de piedra, ladrillos y elementos decorativos se utilizaron como cantera para otras construcciones. Una parte del conjunto quedó integrada posteriormente en el entorno de la iglesia de San Atanasio.


EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE VARNA
El Museo Arqueológico de Varna abrió sus puertas en 1906 y ocupa desde 1983 el edificio de la antigua Escuela Femenina, construido entre 1892 y 1898. La exposición permanente se distribuye en unos 2.150 m² y reúne parte de una colección formada por más de 100.000 objetos.
La sección más conocida está dedicada a la necrópolis calcolítica de Varna, descubierta de forma accidental en octubre de 1972 durante unas obras en la zona industrial occidental de la ciudad. Las excavaciones, desarrolladas durante trece campañas entre 1972 y 1991, sacaron a la luz 315 enterramientos fechados entre 4600 y 4300 a. C. Los ajuares contenían cerámicas, herramientas de piedra y cobre, objetos de concha, adornos y más de 3.000 piezas de oro, con un peso conjunto superior a seis kilogramos. Este conjunto constituye el ejemplo más antiguo conocido de oro trabajado.
La tumba 43 es la más destacada del conjunto. Pertenecía a un hombre acompañado por numerosas piezas de oro, armas de cobre, herramientas y elementos simbólicos. Otros enterramientos carecían de restos humanos y contenían depósitos simbólicos, posiblemente relacionados con ceremonias funerarias o con individuos cuyos cuerpos no pudieron ser recuperados.

El museo conserva también los materiales procedentes de los asentamientos palafíticos que ocuparon las orillas del lago de Varna durante el Calcolítico. Cerámicas, herramientas de hueso y piedra y pequeñas figuras votivas permiten conocer la vida cotidiana de estas comunidades. Entre las piezas singulares destaca la denominada «Diosa del Lago», una cabeza humana modelada en arcilla.
Las salas dedicadas a la Antigüedad presentan la evolución de Odessos desde su fundación griega hasta el final del dominio romano. Ánforas, cerámicas importadas, monedas y objetos relacionados con la navegación reflejan la actividad de un puerto conectado con el Egeo, Asia Menor y el mar Negro. La colección de terracotas incluye figuras de divinidades, personajes teatrales, animales y escenas de la vida cotidiana.
El periodo romano está representado por esculturas, relieves votivos, altares, inscripciones, sarcófagos, mosaicos, recipientes de vidrio y objetos de uso doméstico. Entre las piezas más características se encuentran las representaciones del Jinete Tracio, un culto local que mantuvo una amplia difusión en las provincias balcánicas durante los siglos II y III d.C.
Las obras procedentes de las grandes termas permiten conocer parte de la decoración original del edificio. La cabeza de Asclepio, la estatua de Heracles y los relieves de Nike y Hermes muestran la calidad del programa escultórico que acompañaba a las salas de baño. El museo expone asimismo mosaicos y elementos arquitectónicos procedentes de edificios públicos, residencias y basílicas paleocristianas de Odessos.


VISITAS CERCANAS
El viajero que llega a Varna puede descubrir otros enclaves arqueológicos de gran valor en un radio de menos de una hora.
DEVNYA
Hacia el oeste, a unos 30 km (30 minutos por carretera), se encuentra Devnya, la antigua Marcianopolis, fundada en época de Trajano. Su Museo de los Mosaicos conserva excepcionales pavimentos romanos de los siglos II y III, con escenas mitológicas y geométricas en excelente estado de conservación.
KAVARNA
Al norte, siguiendo la línea costera, se alcanzan en menos de una hora los restos de la fortaleza de Byzone (Kavarna), en un promontorio sobre el mar. Se trata de un asentamiento tracio romanizado que desempeñó un papel clave en el control del litoral del Ponto Euxino.
Estos enclaves, junto con las termas y el museo de Varna, permiten comprender la importancia del noreste de la península balcánica como espacio de encuentro entre griegos, tracios y romanos.
MÁS INFORMACIÓN. MUSEO DE ARQUEOLOGIA (41, Maria Luiza Blvd. 9000 Varna) HORARIOS: Invierno de 10:00 a 17:00. Domingo y Lunes cerrado. Verano de 10:00 a 17:00. Lunes cerrado. WEB. amvarna TERMAS ROMANAS (13, San Stefano Strasse. 9000 Varna) HORARIOS: Invierno de 10:00 a 17:00. Domingo y Lunes cerrado. Verano de 10:00 a 17:00. Lunes cerrado.
